LISTA DE ANEXOS
6.3 Comunidad De Apiay
El primer propietario de la Hacienda de Apiay, fue la Comunidad Jesuita, la cual es expulsada de la Nueva Granada en el año de 1767, debido a esto, pasa a manos de la Junta de Temporalidades, quien decide ponerla en venta. Es vendida a José Castro, este incumple el contrato de compraventa, revirtiendo el globo de terreno a la Junta de Temporalidades|, la cual resuelve entregar la hacienda de Apiay a los Padres Recoletos, y estos aceptan encargarse y entregar el producido y productos, lo que por falta de visión empresarial se ve menoscabado y con bajísima producción al punto de tener que entregarla nuevamente a la Junta de Temporalidades.
Se vende, entonces, el globo de tierra a Nicolás Bernal; luego de explotarla por cinco años decide venderla a don Juan De Rosas, acaudalado comerciante, el cual aprovecha sus conexiones con el vecino país de Venezuela y comercian cabezas de ganado, pero no consigue mano de obra llevando a una disminución de su capital. Por tal motivo, busca a quién delegarle el manejo de ella, entonces don Antonio Romero la compra y detiene su explotación ganadera, no en su totalidad, pero si a un tamaño en el que podía controlar la producción con el apoyo de sus familiares. Para 1797, se reporta que es propiedad de los hermanos Rey quienes la, desarrollan la propiedad en común, como en antaño traen mano de obra de Casanare, superando la cantidad de ganado en más de tres veces lo hasta ese momento comerciado. A continuación, se muestra cómo fue la sucesión de la propiedad de Apiay, en los siglos XVIII a XX, de acuerdo a escrituras (Véase figura 7)
Carlos Alberto Díaz Riveros, Arq.
48
Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio Pontificia Universidad Javeriana Ejercicio de InvestigaciónFigura 7: Síntesis de la evolución de la propiedad en la denominada Comunidad de Apiay. Citado por Miguel García. Un pueblo de frontera Villavicencio 1840 -1940. 1989. Pág. 102 y 104. Del periódico Eco de Oriente. Mauricio Dieres Monplaisir.
Para 1894 don Sergio Convers, se establece como nuevo dueño y pasa a solicitar otros terrenos, los cuales no se le entregan. En 1896, se realizara un juicio divisorio que Don Sergio Convers Sánchez promueve, y a este se sumara el de Sergio C. Codazzi, impulsado para 1917, durante este periodo se mantienen las mismas condiciones de explotación y producción.
En 1936, la demanda de la nación por los derechos de los terrenos de la comunidad de Apiay, establece que se declare patrimonio de la nación en calidad de baldío, con la cual se hace dueño de 100.000 hectáreas; seguidamente el Congreso, dispone recursos legales para que los Comuneros de Apiay puedan conservar los derechos a través de la ley 51 de 1943, referido en el texto Un pueblo de frontera Villavicencio 1840 -1940. Miguel García (1). 1859 4 hijos herederos 1883 2 hijos 2 hijos 1894 Sergio Convers Venden derechos Dividen en 30 partes
1896 1 juicio divisorio por Sergio Convers 1917 2 juicio divisorio por Sergio C. Codazzi 1936 Demanda de la nación por los derechos
los terrenos de la comunidad de Apiay 1940 Se declara patrimonio de la nación en
calidad de baldío
1943 El congreso dispone recursos legales para que los comuneros de Apiay puedan conservar los derechos ley 51 de 1943
Vicente Carrillo
1848 Nietos de Jacinta Rey
Carlos Alberto Díaz Riveros, Arq.
49
Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio Pontificia Universidad Javeriana Ejercicio de Investigación 6.4 Primeros Pobladores De GramaloteSegún los textos de historiadores, se establecen como primeros pobladores a las familias Rey, Sabogal, Vaquero y Arciniegas. En la revisión documental se halló en el libro Protocolos de bautismos de la parroquia Nuestra señora del carmen, (Véase figura 8), algunos de los nombres y apellidos, como: Juan Romero y Rosa Rey, Bernardo Arciniegas y Maria Espiritu Santo Vaquero, Vicente Gutiérrez y Jertrudiz Álvarez, Elías Vrisica y Tomasa Gómez, Pedro Fernández y Feliciana Ruiz, Fiburcio Moreno y Nasaria Gutierrez, Bonifacio Moncada y Yabel Agudelo, Sipriano Herrera y Maria Espiritu Santos Gonzales, Eusebio Gutiérrez y Vientacion Suárez, (sic). (Véase figura 9), con lo cual se puede confrontar la información y corroborarlo mencionado en los textos.
Figura 8: Imagenlibro de actas de bautizos. Tomado de Archivo Parroquial libro de bautizos. 1850. A continuación se muestra en la figura 46, el listado de los primeros pobladores y sus familias de acuerdo al archivo parroquial del Libro de actas de bautizos.
Carlos Alberto Díaz Riveros, Arq.
50
Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio Pontificia Universidad Javeriana Ejercicio de InvestigaciónFigura 9: Listado de algunos de los primeros pobladores. Elaboración propia, del archivo parroquial libro de bautizos. 1850.
Estos primeros pobladores de Gramalote, son quienes dan inicio a la traza de la ciudad y la organizan junto con el ente gubernamental9 desarrollan la traza urbana de Villavicencio.
Para ello, emplearon los sistemas térreos junto con la madera de fácil obtención en el sector.
Cundinamarqueses: Construcción en Adobe
Carlos Alberto Díaz Riveros, Arq.
51
Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio Pontificia Universidad Javeriana Ejercicio de InvestigaciónFoto 1: Primera Iglesia Catedral de Villavicencio,
construida en Adobe. Foto 2: Render de la Casa Intendencial hoy Casa de la Cultura construida en Adobe.
Foto 3: Casa ubicada en el pedregal, construida en
Adobe. Foto 4: Casas en el sector del Parque infantil, construidas en Adobe.
Antioqueños: Repertorio Formal
Foto 5: Repertorio Formal: Puertas ventanas, ventanas con tribuna, fabricadas en madera de herencia antioqueña.
Carlos Alberto Díaz Riveros, Arq.
52
Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio Pontificia Universidad Javeriana Ejercicio de InvestigaciónFoto 6: Repertorio Formal: otros ejemplo de puertas ventanas, ventanas con tribuna, fabricadas en madera de herencia antioqueña.
Foto 7: Repertorio Formal: Puertas ventanas, ventanas con tribuna, altorrelieve con forma de columna, de herencia antioqueña.
Carlos Alberto Díaz Riveros, Arq.
53
Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio Pontificia Universidad Javeriana Ejercicio de InvestigaciónLlaneros: Repertorio Espacial
Foto 8: Repertorio Espacial: Se trae la costumbre llanera de dejar el patio y los baños al exterior de la construcción, ubicados en el solar.
Foto 9: Repertorio Espacial: Se trae la costumbre llanera de dejar el patio y los baños al exterior de la construcción, ubicados en el solar.
Carlos Alberto Díaz Riveros, Arq.
54
Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio Pontificia Universidad Javeriana Ejercicio de Investigación 6.5 La Vaquería Como OficioLa vaquería es la actividad de subsistencia de los asentamientos, integra nuevos grupos humanos, que se establecen para brindar servicios a través de los oficios, por lo cual se desarrollo el territorio de estudio, en inicios del siglo XVI. De los primeros colonizadores Hernán Pérez de Quesada, llevo consigo en una larga travesía, desde Santafé a los llanos de San Juan y San Martín, aproximadamente 600 reses de ganado bovino, las que al paso de los años se convirtieron en el famoso ganado san martinero10.
De este oficio que se practicaba en Villavicencio hasta mediados del siglo XX, no hay mucha información escrita, solamente algunos relatos verbales de la comunidad, que van de generación en generación, contando sobre esta tradición. Por ello se recurrió a el profesor Jairo Ruiz Churion a quien se consultó para obtener ésta información.
Como Villavicencio era un sitio de paso obligado, en la circulación de ganados de los llanos orientales hacia la capital del país, esto indica que los tránsitos ganaderos debían pasar primero por Villavicencio antes de llegar a Santa fe. Y como los terrenos que recorrerían son piedra y tierra suelta en la cordillera, el ganado maltrataba sus cascos de las patas por las piedras en el camino. (Véase figura 10)
Figura 10: Vaqueros arreando ganado. Tomado de Parámetros para la intervención arquitectónica del Centro Histórico de Villavicencio: Desde la perspectiva del Patrimonio Cultural, séptimo semestre B 2008 del programa de arquitectura UNIMETA.
10
RESTREPO, Emiliano. Una excursión al territorio de San Martín en Diciembre de 1869. Imprenta de M. Rivas. 1870.
Carlos Alberto Díaz Riveros, Arq.
55
Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio Pontificia Universidad Javeriana Ejercicio de InvestigaciónLos caporales que llegaban a Villavicencio se hospedaban en el hotel Alférez Real, que era el mejor de la época; mientras que los vaqueros se alojaban en otros hoteles de menor calidad.
El Camino ganadero que va desde los llanos de San Juan a Santa Fe se cruza con el transito ganadero que venía de Casanare a Santafé. (Véase figura 11)
Figura 11: Conformación de gramalote a través del camino ganadero. Tomado del análisis de la evolución del territorio de Villavicencio.
En la figura 12, se observa el estado actual de un primer tramo del camino transitado por donde llegaban los vaqueros a Villavicencio, que hoy forma parte de la espacialidad urbana, prestos a seguir su ruta hasta Bogotá, no sin antes colocarle alpargatas al ganado.
Carlos Alberto Díaz Riveros, Arq.
56
Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio Pontificia Universidad Javeriana Ejercicio de InvestigaciónFigura 12: El camino real. Tomado de Parámetros para la intervención arquitectónica del Centro Histórico de Villavicencio: Desde la perspectiva del Patrimonio Cultural, séptimo semestre B 2008 del programa de arquitectura UNIMETA.
La actividad de Vaquería generó hitos dentro del camino como: “Cuatro Esquinas” que era el lugar donde había cuatro tiendas, sitio de esparcimiento y lugar donde le pagaban a los vaqueros las jornadas de camino. (Véase figura 13).
Carlos Alberto Díaz Riveros, Arq.
57
Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio Pontificia Universidad Javeriana Ejercicio de InvestigaciónFigura 13: Cuatro esquinas, sector en donde se ubican las cuatro edificaciones por donde pasaba el transito del ganado hacia Santafé. Tomado de Parámetros para la intervención arquitectónica del Centro Histórico de Villavicencio: Desde la perspectiva del Patrimonio Cultural, séptimo semestre B 2008 del programa de arquitectura UNIMETA.
En la figura 14, se observa un segundo tramo del camino ganadero hasta llegar a la orilla del cerro y borde del Caño Parrado hacia Bogotá.
Figura 14: Ruta urbana del camino ganadero hasta llegar a la orilla de la cordillera.Tomado de Parámetros para la intervención arquitectónica del Centro Histórico de Villavicencio: Desde la perspectiva del Patrimonio Cultural, séptimo semestre B 2008 del programa de arquitectura UNIMETA.
Carlos Alberto Díaz Riveros, Arq.
58
Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio Pontificia Universidad Javeriana Ejercicio de InvestigaciónFigura 14a: Ruta urbana del camino ganadero hasta coger la orilla de la cordillera. Tomado de Parámetros para la intervención arquitectónica del Centro Histórico de Villavicencio: Desde la perspectiva del Patrimonio Cultural, séptimo semestre B 2008 del programa de arquitectura UNIMETA.
Figura 14b: Ruta urbana del camino ganadero hasta coger la orilla de la cordillera. Tomado de Parámetros para la intervención arquitectónica del Centro Histórico de Villavicencio: Desde la perspectiva del Patrimonio Cultural, séptimo semestre B 2008 del programa de arquitectura UNIMETA.
Figura 14c: Ruta urbana del camino ganadero hasta coger la orilla de la cordillera. Tomado de Parámetros para la intervención arquitectónica del Centro Histórico de Villavicencio: Desde la perspectiva del Patrimonio Cultural, séptimo semestre B 2008 del programa de arquitectura UNIMETA.
Carlos Alberto Díaz Riveros, Arq.
59
Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio Pontificia Universidad Javeriana Ejercicio de InvestigaciónDe las dos fuentes escritas que encontramos sobre las alpargatas para el ganado cito a continuación a la historiadora Silvia Aponte en su libro Pescador De Tradiciones donde transcribe la información dada por Abraham Sánchez.
El transporte de ganado a pie hasta Bogotá se llevó a cabo hasta mediados de 1947; pero ya desde 1936, una vez terminada la carretera, se empezó a transportar ganado por ella (Véase figura 15), lo cual se corrobora así:
“Uriel López Romero es uno de los pocos peones que participaron en esa faenas allá por los años 1938 a 1945 y a continuación nos relata las experiencias por el, vividas en esa época: Los celebradores del ganado eran don Leopoldo Lomonaco, Antonio Campuzano, dueño del Hato el Tigre, Víctor Machado, Jorge Luna, Ricardo Murcia, el Dr. Manuel Iregui, Proceso Hernández, Juan Sierra quien sacaba uno de los mejores ganados que venían de san Martín, Víctor Gil, con su hierro el ratón, María López y los Hermanos Cristianos de Lasalle.”11
Figura 15: Vaqueros arriando ganado.Tomado de Parámetros para la intervención arquitectónica del Centro Histórico de Villavicencio: Desde la perspectiva del Patrimonio Cultural, séptimo semestre B 2008 del programa de arquitectura UNIMETA.
Continuando con la narración del baquiano Abraham Sánchez, comenta cómo se conformaban los grupos de viaje, así:
“En promedio se transportaba 500 reses semanales a Bogotá, los lotes se componían de 40 a 60 animales máximo. El ganado recibido en el potrero del zacatón y otros sitios del 12 de octubre, desde donde salía para Bogotá. Entre los caporales se encontraban Víctor Carrillo, Luís Romero e Ignacio Acosta entre otros. La salida del ganado eran los días jueves y viernes. Para llevar 50 reses, iba el caporal y 3 peones hasta el puente de Quetame, ahí dejaban un Peón y los demás seguían hasta entregarlo en la plaza de Bogotá”12
.
11
RUIZ Churion Jairo, Entrevista: La vaquería en los llanos del Meta. 2008.
Carlos Alberto Díaz Riveros, Arq.
60
Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio Pontificia Universidad Javeriana Ejercicio de InvestigaciónDe igual manera, narra cómo se desarrollaba el itinerario de viaje (Véase figura 16), y los pagos realizados en el momento de la compra del ganado, así:
“Este viaje se hacia en seis jornadas. La primera era de Villavicencio a los potreros donde nos hospedábamos, Pipiral, Choapal y Monte Redondo; la segunda jornada era hasta Limoncitos; al tercer día salíamos hacia el Tablón, aunque algunos se adelantaban un poco y se hospedaban en Cáqueza, pero de esas posadas madrugábamos para llegar a chipaque a eso de las 11 o 12 a.m. del cuarto día de viaje; de allí salíamos aclarando el quinto día a quedarnos en la posada que estaba ubicada adelante del boquerón, antes de llegar a Bogotá; la última jornada era desde allí al matadero de Bogotá. Cabe resaltar que siempre se acostumbraba llegar con el ganado entre cuatro y las cinco de la mañana al matadero de Bogotá… El sistema de pago era el siguiente: el caporal contrataba con el dueño del ganado la llevada ( un peso con cincuenta centavos por cada animal ) el caporal a su vez contrataba el personal de peones a pie a quienes por los seis días de viaje de ida y tres de regreso se les pagaba ocho pesos con diez centavos libres” 13
De esta actividad surge la forma tradicional de vestir en el llano o por los llaneros; es sencilla, y se compone de varios elementos. En el calzado acostumbran utilizar: cotizas, el pantalón por lo general oscuro, la camisa blanca de manga larga, sombrero de ala ancha y el poncho se utiliza para cubrirse del rocío matutino, (Véase figura 16), lo cual confirma el profesor Jairo Ruiz Churion, seguidamente.
Figura 16: Calzado y otras prendas de vestir. Tomado de Parámetros para la intervención arquitectónica del Centro Histórico de Villavicencio: Desde la perspectiva del Patrimonio Cultural, séptimo semestre B 2008 del programa de arquitectura UNIMETA.
Carlos Alberto Díaz Riveros, Arq.
61
Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio Pontificia Universidad Javeriana Ejercicio de Investigación “En ese tiempo el peón llanero usaba cotizas, nosotros los guantes, usábamos alpargatasde fique muy abrigadas y cómodas que fabricaban en Bogotá, llevábamos también ruana y caucho. Había algunos peones que usaban el bayetón, que era una ruana muy gruesa y grande, que como característica tenían que por un lado era roja y por otro azul.”14
Uno de los problemas del ganado en el viaje, era su imposibilidad de llegar en buen estado para la venta, el cual se llamaba puntereaba y se describe así:
“Debido a lo pedregoso del camino había mucho ganado que se puntereaba, es decir que se le rajaban la punta de los cascos y echaba sangre, por ello se acostumbraba a ponerle alpargatas, que para el efecto se fabricaban de fique y se les llamaba quimbas, eran redondas calculando el casco de las res y de dos o tres centímetros de espesor… Al novillo que se puntereaba, lo amarrábamos dentro de los corrales en las posadas donde hospedábamos y les poníamos las quimbas, las cuales tenían dos orejas hacia atrás, una hacia un lado y otra hacia delante y en esas forma se le amarraban a la pezuña del animal. Para estos recorridos cada caporal llevaba su lote y su personal aparte”15.