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Conceptos específicos de la Teoría del Cuidado Humano de Jean Watson.

Capítulo 2. Estructura y conceptos principales de la Teoría del Cuidado Humano.

2.3 Conceptos generales del metaparadigma enfermero y conceptos específicos de la Teoría del Cuidado Humano de Jean Watson.

2.3.2 Conceptos específicos de la Teoría del Cuidado Humano de Jean Watson.

armonía entre cuerpo-mente-espíritu. La salud está también asociada con un grado de congruencia entre lo que percibe y experiencia el “yo”186

. En resumen:

Figura 4. Salud y enfermedad para Watson.

Armonía, estado de congruencia con uno mismo. Abierto a la diversidad.

Desarmonía, estado de incongruencia con uno mismo. Menos abierto a la diversidad creciente de la persona.

Fuente: Watson J. Human Caring Science187.

2.3.2 Conceptos específicos de la Teoría del Cuidado Humano de Jean Watson.

Enfermería

El mundo de la enfermería para Watson es un concepto filosófico que sugiere ternura y sostiene varios significados para la persona. Como tal, el concepto de

XXVIII Explicaremos con mayor detalle el concepto de armonía-desarmonía en los conceptos específicos. Salud

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enfermería es dinámico y cambiante. La enfermería también se sustenta como una metafísica del cuidado-curación, como la conexión con los procesos internos que acceden a la naturaleza de experiencias humanas, más allá del tratamiento del cuerpo únicamente desde el punto de vista físico188. Como nos dice Nightingale189: “El cuidado del cuerpo nunca puede ser separado del cuidado del alma”.

La enfermería, según Watson, consiste en conocimiento, pensamientos, valores, filosofía y compromiso. Estos aspectos son generalmente relatados por los seres humanos en los momentos del cuidado y en el contacto entre sujetos con las vivencias y experiencias de cada uno. Como tal, el cuidado humano es visto como el ideal moral en enfermería.

Consiste en el intento transpersonal de proteger a los humanos, mejorar y preservar su dignidad e integridad, para ayudar a la persona a encontrar significado a la enfermedad, al sufrimiento, al dolor y a la existencia, así como ayudar al otro a ganar en autoconocimiento, autocontrol, autocuidado y potencial autocuración, en una sensación interna de armonía restaurada190.

Por tanto, Watson define la enfermería, en este contexto, como una ciencia del cuidado humano (por ello, como hemos advertido, utiliza indistintamente cualquiera de los dos términos para referirse a la disciplina enfermera), de las personas y sus experiencias de salud-enfermedad que son mediadas por el profesional de enfermería, con conexiones personales, científicas, estéticas y éticas del cuidado humano191.

Persona

La persona, para Watson, es vista como una completa unidad mente-cuerpo- espíritu; la persona existe como la vida, en un continuo crecimiento de las GestaltXXIX.

XXIX

La Psicología de la Gestalt, surge como una reacción al estructuralismo y al funcionalismo, creada por Max Wertheimer (1.880-1.943), Wolfgang Köhler (1.887-1.967) y Kurt Koffka (1.886-1941). Los gestaltistas descubrieron que el ser humano percibe por totalidades organizadas como configuraciones (gestalt). La Terapia Gestalt desarrolla una perspectiva unificadora del ser humano, integrando a la vez, sus dimensiones sensoriales, afectivas, intelectuales, sociales y espirituales, permitiendo una experiencia global donde la vivencia corporal puede traducirse a palabras y la palabra pueda ser vivida corporalmente. Favorece un contacto auténtico con los otros y con uno mismo. La Terapia Gestalt no sólo tiene como objetivo simplemente explicar los orígenes de nuestras dificultades sino experimentar y “experienciar” los indicios de las soluciones nuevas: a la búsqueda dolorosa y, generalmente, evitativa

91 En palabras de Carl Rogers: “La persona está en continuo cambio en su Gestalt, en un momento fluido y no específico”193

. William James, por su parte, dice que “la mayor sensación de que uno connota la esencia espiritual del otro, con las potenciales formas de conocimiento de cada uno, nos permite adentrarnos en la experiencia del otro”194

.

La totalidad de la experiencia humana constituye un campo fenomenológico que es el marco individual de referencia y que sólo lo puede conocer la persona. Ya dijo Rogers que “no se puede saber lo que uno piensa, excepto a través de inferencias empáticas, y aún así, no conoceremos todo lo que esa persona piensa”195. Estas inferencias empáticas se refieren al “sentir cómo” que trabaja la terapia de la Gestalt, tal y como comentamos en el pie de página.

El campo fenomenológico incorpora percepciones de unos y de otros: sentimientos, pensamientos, sensaciones corporales, creencias espirituales, deseos, metas y expectaciones, así como consideraciones medioambientales, tratando de llegar a un conocimiento colectivo, aunando historias de vida, así como el presente y el futuro, en el caso que nos ocupa, en la relación del cuidado196.

Dimensión espiritual

Para Watson el mundo del espíritu y del alma cada día se convierte en más importante, ya que provoca, según la autora, un crecimiento personal y maduración en el individuo, permitiendo valorar la evolución como ser humano del otro197. Como dice William James: “Nuestro normal despertar del conocimiento es un tipo especial de conocimiento con formas potenciales del mismo totalmente diferentes”198

. Armonía-desarmonía

Watson, como hemos relatado brevemente, asocia la desarmonía con un estado de incongruencia dentro de la persona, entre el “yo” percibido y el “yo” como experiencia (entre tu ideal del “yo” y tu “yo”), que hace que la persona se encuentre en una situación amenazante y tenga riesgo de enfermar si este estado se prolonga. Esta

del “saber por qué”, ofrece la alternativa del “sentir cómo”, dando paso así a un proceso de movilización que favorece el cambio192.

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idea de incongruencia fue desarrollada, entre otros, por Carl Rogers en su libro Psicoterapia centrada en el cliente199 (1972).

Por el contrario, la armonía se asocia con la unidad de la triada mente-cuerpo- espíritu, con una sensación de congruencia con uno mismo, entre lo que percibimos y las experiencias que tenemos, y que está unida a los estados saludables200.

Esfuerzo

Watson, por otra parte, piensa que los seres humanos se esfuerzan por tener calidad de vidaXXX, por evolucionar y proponer metas para mejorar su existencia201. También dice que requerirá un esfuerzo por nuestra parte, que debemos tratar de conseguir, tener en consideración y potenciar las necesidades humanas, entre las que están las de ser amado y cuidado, así como la necesidad de entendimiento, apreciación y valoración de las experiencias y sentimientos del paciente202. Precisamente de integrar estas experiencias y sentimientos del paciente en el cuidado en enfermería, hablamos en el momento del cuidado transpersonal de Watson.

Momento del cuidado transpersonal

Tal y como hemos relatado en diversas ocasiones, según Watson, el cuidado transpersonal y las relaciones del cuidado humano son científicas, profesionales, éticas, estéticas, creativas y personalizadas entre dos personas (enfermera y paciente)203.

Los momentos del cuidado transpersonal, según la autora, incluyen los conocimientos enfermeros, la intencionalidad y la presencia para favorecer la curación, a través del movimiento, las sensaciones, el tacto, los sonidos, las palabras y las formas en las que se transmite y refleja la condición de la persona. Esta relación del cuidado ayuda a restaurar la armonía (y, por ende, los estados saludables) y contribuye a que el paciente y la enfermera encuentren un significado a la experiencia204.

En este proceso la enfermera atiende todo lo que confiere a la dignidad de la persona como finalidad. Dignidad en este sentido, y en palabras de Gadow “es expresada como “ser digno” cuando das al otro, que es cuando confieres significado a la relación y creas una integridad propia”205.

XXX

Concepto que tendremos muy en cuenta cuando hablemos de los dilemas éticos en cuidados paliativos.

93 El momento del cuidado ocurre cuando dos personas (enfermera y paciente) unifican historias de vida y campos fenomenológicos y tienen la oportunidad de decidir cómo ser en la relación (being-in-relation), qué hacer con el momento, lo que permite adentrarnos en el campo fenomenológico de la persona y expandir los límites hacia las capacidades humanas y el campo espiritualXXXI. El momento del cuidado se convierte en una parte de la historia de las personas con nuevas oportunidades de crecimiento recíproco206.

Watson, con todo esto, quiere dar importancia en el cuidado al “cómo” tanto como al “qué”, es decir, no sólo es si a la persona le aplicamos, por ejemplo, un vendaje, o le realizamos una extracción de sangre, sino que también es importante cómo lo hacemos, cómo miramos a la persona, cómo la tocamos, cómo le hablamos, en definitiva, todo lo que conlleva una verdadera atención holística de la persona desde las capacidades y habilidades humanas que han de mostrar los profesionales de enfermería.

Este momento del cuidado transpersonal de Watson se describe en la siguiente figura:

Figura 5. Momento del cuidado transpersonal.

Fuente: Watson J. Nursing: The Philosophy and Science of Caring207.

XXXI El respeto a la espiritualidad y a las creencias de la persona es un tema relevante, como estamos

observando, en la relación de cuidado transpersonal descrita por Watson, así como, también le prestaremos atención cuando estudiemos los que consideramos como aspectos éticos principales en cuidados paliativos.

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Esta figura representa los diversos componentes del cuidado transpersonal incluyendo el “self”, el campo fenomenológico y el actual momento del cuidado del paciente y la enfermera, intersubjetivamente juntándose en un momento dado en el tiempo, por el que pasado, presente y futuro se fusionan. Enfermera y paciente participan en el devenir de ambos, ahora y en el futuro, convirtiéndose en una parte de la realidad vivida en la historia de vida de cada uno208.

Whitehead209, como Watson, le dio mucha importancia al tiempo, usando la noción del “eterno ahora” (adoptado por Watson, como hemos comentado) para capturar la experiencia del pasado/presente/futuro que es contenida en un momento dado en el tiempo, en ese momento del cuidado transpersonal.

Tal momento del cuidado transpersonal se desarrolla en el transcurso de la relación del cuidado transpersonal, que depende de varios factores210:

-Un compromiso moral de proteger y mejorar la dignidad humana.

-Tener en cuenta y respetar las creencias y la parte espiritual de la persona. -La habilidad de la enfermera para detectar sentimientos y profundizar en la condición del otro. Esto puede ocurrir a través de la auténtica presencia, siendo intencionales y centrados (mindful) en las acciones, las palabras, los comportamientos, la cognición, el lenguaje corporal, los sentimientos, las intuiciones y demás.

-La habilidad de la enfermera de expresar y atender al otro a través de varios hechos significativos, como movimientos, gestos, la mirada (como elemento clave en la comunicación no verbal), los actos, los procedimientos, etcétera. -La propia historia de vida de la enfermera y las experiencias previas, la cultura y los conocimientos van a ayudarnos a empatizar con el otro, con sus sentimientos y sufrimientos. Esto nos reportará crecimiento personal, maduración, evolución del conocimiento personal y de la conciencia espiritual, y desarrollo del “self” enfermero, además de sensibilidad hacia uno mismo y hacia otros.

-La enfermera debe ser capaz de integrar las experiencias y comportamientos del momento del cuidado, con una visión objetiva de la situación del otro, como

95 refiere Sally Gadow211: “tratar de aportar una visión científico-humanista del cuidado”.

Para desarrollar una visión humanista, según Watson, será necesario tener en cuenta una serie de valores que pasamos a comentar.

Valores

Según Watson, la esencia de los valores del cuidado humano puede ser inútil a menos que contribuya a la filosofía de la acción212. Gaut213 va más allá y dice que la acción debe ser juzgada únicamente sobre el bienestar de la persona que está siendo cuidada.

El mismo autor indica las siguientes cuestiones que son necesarias para las condiciones de cuidado214:

-Conciencia y conocimiento sobre cada una de las necesidades del cuidado.

-La intención de actuar y acciones basadas en conocimiento.

-Un cambio positivo como resultado del cuidado, juzgado únicamente en la base del bienestar de otros.

Watson, por su parte, relata las siguientes proposiciones sobre los valores del cuidado humano en enfermería215:

-Este sistema de valores debe tener su base en el cuidado y el amor. En ocasiones estas necesidades son pasadas por alto. Aunque nosotros sabemos que la gente necesita a otros en el amor y en el cuidado, a menudo nosotros no nos comportamos bien hacia otros216.

-En un principio, nosotros tenemos que aprender cómo ofrecer un cuidado basado en el amor, en el perdón, en la compasión y en el agradecimiento hacia otros, antes de que nosotros ofrezcamos un auténtico cuidado217.

-La ética del cuidado humano es la esencia de la profesión, de sus valores y sus acciones competentes. Es la central y unificada fuente que sostiene su pacto con la sociedad y asegura su supervivencia (idea adoptada de Madeleine Leininger)218.

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-El cuidado humano, a nivel individual y de grupo, ha recibido menos énfasis en la deliberación del sistema sanitario, pero ahora ha sido restaurado para que los sistemas sobrevivan en la responsabilidad ética y científica con la sociedad, algo que es necesario si la enfermería quiere sobrevivir como profesión distinta que cumple con un mandato social.

-La enfermería y la sociedad están en una situación crítica en cuanto al mantenimiento de los ideales del cuidado humano. El rol del cuidador está amenazado por el incremento médico, tecnológico, económico, burocrático y limitaciones institucionales en la era postmoderna. Al mismo tiempo, han ido proliferando los tratamientos y demás técnicas de cura, a menudo sin deferencia a los costes de la existencia humana o los resultados de los individuos o el público en general.

-La preservación y el avance del cuidado humano a través de la epistemología, la clínica y la ética son asuntos significativos para la enfermería de hoy y del futuro219.

-El cuidado humano puede ser más efectivo demostrándolo y practicándolo sólo de manera interpersonal. La intersubjetividad del proceso humano mantiene viva una sensación común de humanidad, enseñando, por nuestra parte, cómo el ser humano se identifica con los resultados del otro, donde la humanidad de uno se refleje en el otro.

-Las contribuciones enfermeras (sociales, morales, profesionales y científicas) hacia la sociedad tienen el compromiso de sostener y avanzar en el cuidado humano en base a los valores ya comentados.

Además, Watson piensa que esos valores nos deben ayudar a cumplir las principales metas u objetivos de la enfermería. Sobre la que la autora considera la principal meta en enfermería hablamos a continuación.

Metas u objetivos

Para Watson, la meta de la enfermería es ayudar a personas a aumentar el grado de autonomía para fomentar el autoconocimiento, el autocuidado, el autocontrol, así

97 como la libertad de elección. Esta premisa es similar a la que refiere Dorothea Orem en su teoría del autocuidado XXXII.

Respecto al reforzamiento de la autonomía, a la que Watson confiere tanta relevancia, nos encontramos con gran variedad de textos de carácter bioético que le confieren la misma importancia.

En el Código de Núremberg (1947)221, ya se tenía en cuenta la autonomía del sujeto, en este caso refiriéndose al consentimiento voluntario, su libertad de escoger, de tener conocimiento y comprensión con lo que autoriza.

En la Declaración de Helsinki (1964)222, destacan la importancia de la autonomía como respeto a la dignidad de la persona.

En el informe Belmont (1978), uno de sus principios habla del respeto a las personas, de tratar a las personas como agentes autónomos y de tutelar la autonomía de las personas cuya autonomía está disminuida223.

Beauchamp y Childress, dentro de sus principios de ética biomédica (1979), nos hablaban del respeto a la autonomía, entendida como derecho de libertad, elección individual, libre voluntad y respeto a la intimidad224.

Diego Gracia, por su parte, en su libro Fundamentos de Bioética225, introduce en España los cuatro principios de la bioética de Beauchamp y Childress, concediéndole, en consecuencia, un lugar también importante a la autonomía.

Por su parte, en el Código de Ética y Deontología de la Enfermería de la Comunidad Valenciana (2010)226, nos dice las siguientes premisas sobre la autonomía:

XXXII

En la teoría de Orem se aborda al individuo de manera integral, situando los cuidados básicos como el centro de la ayuda al ser humano, así como la mejora de su calidad de vida. De igual manera conceptualiza la enfermería como el arte de actuar por la persona incapacitada, ayudarla a actuar y/o brindarle apoyo para aprender a actuar por sí misma con el objetivo de ayudar al individuo a llevar a cabo y mantener por sí mismo acciones de autocuidado para conservar la salud y la vida, recuperarse de la enfermedad y/o afrontar las consecuencias de la misma, incluyendo la competencia desde su relación interpersonal de actuar, conocer y ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades y demandas de autocuidado, donde debe respetar la dignidad humana, practicar la tolerancia, permitiendo que el enfermo participe en la planificación e implementación de su propia atención de salud, si tuviese la capacidad para ello, acogido a los adelantos científico-técnicos que propicien el desarrollo ascendente de la ciencia enfermera, respetando las normas, códigos ético- legales y morales que desarrolla la profesión220.

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-La enfermera respetará y procurará que la persona afronte sus necesidades y problemas de salud de manera autónoma.

-En el marco de una relación de confianza, la enfermera ayudará al paciente a mantener, desarrollar, o, en su caso, adquirir la autonomía, guiándose únicamente por criterios profesionales.

-Cuando la persona encomendada a su cuidado no pueda tomar decisiones de forma autónoma, la enfermera protegerá especialmente su integridad física y psíquica.

Como vemos, son muchos los documentos y autores que nos hablan de la importancia de la autonomía en el terreno sanitario y bioético, y más concretamente en enfermería, acercándose a la idea que propone Watson como principal meta de la mismaXXXIII.

La autora cree que estas metas u objetivos se pueden conseguir a través del conocimiento de uno mismo y del otro, para lo que propone una serie de tareas comunes humanas que relatamos a continuación.

Tareas comunes humanas

Según Watson, las tareas comunes humanas son las siguientes227: -Transformar el sufrimiento humano y encontrar significado al mismo.

-Profundizar y entender el significado de la vida y aceptación de todo lo que ocurra con compasión y ecuanimidad.

-Profundizar, entender y aceptar la muerte como parte del círculo sagrado de la vida.

-Prepararnos para nuestra propia muerte. Perspectiva, contexto, aproximación y método.

Por otra parte, y antes de finalizar el capítulo, cabe señalar que todas estas definiciones estudiadas de manera sistemática, se sitúan en una perspectiva, un

XXXIII

Profundizaremos sobre la autonomía en diversos momentos de la segunda parte del trabajo, cuando nos adentremos en la ética en cuidados paliativos.

99 contexto, un método y una aproximación concretos (que pasamos a resumir a continuación), que nos ayudarán a repasar lo visto hasta ahora y a entender dónde se sitúa la Teoría del Cuidado Humano de Watson, antes de pasar a la evolución y al análisis de sus factores Caratifs/procesos Caritas en el capítulo 3.

Tabla 23. Cuadro-resumen de los conceptos de perspectiva, contexto, aproximación y método.

Perspectiva Existencial y fenomenológica.

Contexto -Humanitario. -Científico-ético. -Metafísico. Aproximación -Global-descriptiva. -Moral-ética. -Ontológica. Método

-Cualitativo y/o combinación con la metodología cuantitativa.

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Capítulo 3. Evolución y análisis de la Teoría del Cuidado Humano: factores

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