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Capítulo 1: Introducción a la investigación

3. La juventud guatemalteca

3.1. Conceptualización de juventud

En Guatemala, el 70% de la población tiene menos de 30 años (PNUD, 2012b), el 66,5% según datos del Instituto Nacional de Estadística (2011). Es una población eminentemente joven, aunque tal y como se defiende en varias investigaciones la juventud es un concepto social e institucionalmente construido.

Pierre Bourdieu en su texto “La juventud no es más que una palabra” (2002) defiende esta construcción social y la conexión con el periodo de escolarización. Lo califica como un periodo intermedio entre la niñez y la edad adulta que ha sido prolongado a partir de la incorporación masiva de la población al sistema educativo, principalmente, en los países con economías capitalistas más desarrolladas, por la incapacidad de la población en este lapso de tiempo de integrarse en el mercado laboral y asumir así su sostenibilidad. El final de la juventud está marcada por la autonomía personal, a través del logro de empleo e ingresos. Es decir, equipara la adultez con la integración de la persona en el mercado laboral y la asunción de las responsabilidades que de ello se desprenden.

En ciertas comunidades denominan jóvenes a aquellos que todavía no poseen tierras. Pero, en general, se sigue dando la realidad que describe Bourdieu en periodos anteriores, donde la gente pasa directamente de la infancia a la adultez, empezando a trabajar a edades muy tempranas y manteniendo en muchas ocasiones la tradición familiar, incluso con índices de trabajo infantil muy altos17.

Según Rosanna Reguillo (2007) “la construcción cultural de la categoría ‘joven’ se encuentra en fase aguda de recomposición” (p. 29). Si primeramente la juventud estaba totalmente ligada al periodo de escolarización, en la actualidad, principalmente en Guatemala, el proceso escolar se realiza estando ya activo en el mercado laboral, por lo que esta definición no se adapta a la realidad. Por otro lado, el fin de la etapa podría estar marcado por la autosostenibilidad, pero en muchas ocasiones esos ingresos son para apoyar la economía familiar a la que todos los miembros aportan, por lo que resulta complicado hablar de sostenibilidad y autonomía personal. Pero éste sería quizás el acercamiento más leal, es decir, el logro de la independencia económica podría marcar el fin del periodo de juventud.

En Guatemala, la incorporación al mercado laboral es más temprana. El 90,2% de los hombres se encuentran trabajando en edades comprendidas entre los 20 y 24 años, en

17 En Guatemala, el 21% de la población menor de 18 años trabaja (Ministerio de Trabajo y Previsión Social

contraste con el 42,7% de las mujeres. Este es el momento donde más personas se integran al mercado laboral, ya que en edades más tempranas (de 15 a 19 años) estos porcentajes corresponden al 67,3% en el género masculino y 28,4% en el femenino (CECC, 2009). Pero es posible trabajar desde los 14 años y antes con el consentimiento de los representantes legales.

La mayoría de las sociedades definen la categoría de juventud por estratos de edad, pero no tiene por qué ser así. En la “Primera Encuesta Nacional de Juventud” (Secretaria Ejecutiva del Servicio Cívico [SESC], Consejo Nacional de Juventud [CONJUVE] & Instituto Nacional de Estadística [INE], 2011) realizada en Guatemala, la muestra seleccionada alberga a las personas de edades comprendidas entre los 15 y los 30 años. Es una muestra realmente muy relacionada con los baremos más occidentales si tenemos en cuenta la incorporación al mercado laboral de España, por ejemplo. La Política Nacional de Juventud 2012-2020 (Ministerio de Desarrollo Social [MIDES], Consejo Nacional de Juventud [CONJUVE] & Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia [SEGEPLAN], 2010), en cambio, recoge la diferencia entre jóvenes adolescentes (13-18 años) y jóvenes (18-30 años). Por lo tanto, sitúa el inicio de la juventud en los 13 años e integra la adolescencia como una etapa de la misma.

Varios análisis recogidos (SESC, CONJUVE & INE, 2011; Braña & Antón, 2007), analizan la incorporación de los jóvenes al mercado de trabajo, considerando jóvenes al grupo social comprendido entre lo 15 y 30 años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la agrupa entre los 15 y 24 años. Además, la diferencia de la adolescencia, definida en el periodo comprendido entre los 10 y 19 años.

La adolescencia es un término posterior al de juventud. Fue acuñado en Gran Bretaña a principios del siglo XX para nombrar a aquellos “jóvenes” de clases más humildes, que eran vistos como problemáticos y que requerían de una etapa de educación y supervisión para inculcarles disciplina (Souto, 2007). Por este hecho, puede que tenga una connotación algo más negativa que la palabra juventud, refiriéndose a un periodo conflictivo. A nivel académico, el primer autor en tratar la adolescencia es G. Stanley Hall en su libro

“Adolescence: its psychology and its relations to physiology, anthropology, sociology, sex, crime, religion and education” (1904). Para definir esta etapa se refería a factores biológicos y psicológicos especialmente. Se puede interpretar esta clasificación, en la perspectiva más biológica de la palabra adolescencia, más relacionada con la pubertad y los cambios hormonales y la problemática que ello conlleva. Y, por otro lado, la creación más histórico-social-institucional del término juventud.

Existe una enorme diversidad en la categoría de jóvenes. Entra en juego también la autoidentificación. Hay gente de más de 30 años que se considera joven y hay personas de 20 que ya se consideran adultos. Puede estar en gran medida relacionado con las responsabilidades asumidas y el rol que toma uno en sociedad. Por lo tanto, el concepto joven tiene un carácter multidimensional relacionado con los múltiples factores nombrados: edad, escolarización, acceso al mercado de trabajo, autosostenibilidad y autoidentificación.

Por lo tanto, el concepto de juventud no es homogéneo, agrupa diversas realidades y hay que tener en cuenta la realidad de cada país en cuestión. Por la dificultad de delimitar la juventud en la actualidad, esta tesis se va a ceñir a la forma generalizada de definir joven: la edad. Conscientes de que es una construcción social, histórica e institucional, se considera el acercamiento de las Políticas Nacional de Juventud 2012-2020 (MIDES, CONJUVE & SEGEPLAN, 2010) el más adecuado para esta investigación, ya que recoge la juventud agrupando también la adolescencia. Además, debido a su cercanía al contexto guatemalteco, el baremo de edad elegido tiene en cuenta factores como la temprana incorporación al trabajo y la pronta asunción de responsabilidades, pero agrupa también realidades donde esa incorporación es más tardía.