Después de haber examinado algunos ejemplos en que el documental se sirve de elementos culturales, y de haber presentado los argumentos y las razones que nos han llevado a la elección de una determinada solución para el texto de llegada, en este apartado, intentaremos presentar brevemente las tendencias que ha sido posible identificar en la selección de las técnicas para la traducción de los elementos culturales en nuestro trabajo.
Como ya hemos visto anteriormente, la traducción de los elementos culturales representa una tarea muy compleja ya que implica una interpretación y una reflexión sobre una realidad particularmente organizada. De la misma manera, también hemos dicho que la transferencia de estos elementos se realiza mediante diferentes técnicas que dependen del traductor, de las lenguas, de la semejanza entre las culturas, de la particularidad de los elementos culturales, y de muchos más factores. En nuestro trabajo de traducción, la técnica que se ha empleado en mayor medida ha sido la explicación, principalmente por el hecho de que representa una solución que permite explicitar lo que está implícito en el texto original, superando las barreras culturales y fomentando el intercambio y la comprensión entre culturas, que es precisamente lo que hemos ido buscando a lo largo de todo el trabajo de traducción. En otras palabras, si la tendencia
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principal ha sido el empleo de la explicación ha sido sobre todo porque hemos intentado no solo transferir sino también introducir los elementos culturales procedentes de una comunidad dentro de otra comunidad. Así, mediante la técnica de la explicación, hemos querido proporcionar al público ideas y conocimientos nuevos con la intención de favorecer el enriquecimiento de la cultura de llegada, que, en nuestra opinión, constituye una tarea que debería representar el pilar de todo trabajo de traducción. En definitiva, nuestra prioridad, junto a la de proporcionar un texto comprensible y a la vez favorecer una correcta interpretación por parte del espectador, ha sido sobre todo la de facilitar el acceso a otra cultura con el objetivo último de fomentar la comunicación y el intercambio entre culturas.
Dado que mediante la explicación se añaden más informaciones en el texto traducido, entendemos que su aplicación no representa una tarea sencilla ya que, como hemos visto repetidamente a lo largo de nuestro trabajo, en la traducción de los textos audiovisuales resulta necesario respetar la sincronía entre los enunciados y los momentos en que los actores abren y cierran la boca. A este propósito, en algunos casos, hemos tenido que recurrir a la técnica de la omisión para resolver problemas de espacio debidos a la rapidez de exposición de los enunciados y, en último término, para sincronizar la duración de la frase traducida con la duración de la frase original. Se trata, de hecho, de una técnica que hemos empleado principalmente para responder a las necesidades de este medio y, más en particular, a las restricciones en términos de tiempo y de espacio típicas del texto audiovisual. Aunque en la mayoría de los casos hemos utilizado la técnica de la omisión para permitir la aplicación de la técnica de la explicación, en una ocasión se ha empleado para omitir un elemento cultural a causa de las circunstancias específicas de exposición del enunciado que nos han obligado a optar por la remoción de la referencia cultural en el texto traducido. Como ya hemos dicho, en nuestra opinión, se trata de una técnica a la que se tiene que recurrir solo cuando estrictamente necesario, ya que la omisión de informaciones representa una pérdida para el público y se debería siempre intentar encontrar una solución, siendo el objetivo del traductor el de facilitar el acceso a nuevos conocimientos y realidades al espectador de la lengua de llegada.
Otra técnica que hemos utilizado en nuestro trabajo de traducción es la generalización, que nos ha permitido simplificar el diálogo del texto original mediante el empleo de un término más genérico con el que hemos querido facilitar la comprensión
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por parte del público. Aunque, de esta forma, en cierta medida se produce una pérdida en términos de sentido y de connotación del elemento cultural, se hace que el espectador de la lengua de llegada pueda acceder de manera más fácil al contenido del texto original. De la misma manera, se ha utilizado la técnica de la particularización, de acuerdo con la que hemos podido llegar a soluciones más precisas con el objetivo de producir un texto más accesible para el público de llegada. A través del empleo de un término más específico se ha hecho que el diálogo sea más simple y, por consiguiente, que la comprensión por parte del espectador sea más fácil. En particular, hemos recurrido a la técnica de la particularización en una ocasión para traducir un elemento cultural y en otra para permitir la aplicación de la técnica de la explicación.
En resumen, en nuestro trabajo de traducción se ha verificado una tendencia a la explicación, omisión, particularización y generalización; todas técnicas que nos han permitido responder a nuestra necesidad de proporcionar un diálogo simple y accesible para el espectador de la lengua de llegada, con la finalidad de facilitar el acceso a las nuevas realidades procedentes de la cultura de partida y, en último término, de enriquecer la lengua de llegada.
En este contexto, podemos afirmar que el simil-sync puede representar la modalidad de traducción audiovisual más adecuada para la transferencia de los elementos culturales. Como hemos visto en la sección 1.4.4, en la modalidad del simil-sync no ocurre sincronía labial y en el proceso de traducción solo hace falta sincronizar la duración de los enunciados con los momentos en que los actores abren y cierran la boca. Desde el punto de vista de la traducción, este aspecto juega un papel crucial ya que permite introducir en el texto de llegada cambios de naturaleza diferente sin provocar problemas de comprensión ni infringir las normas típicas del medio. De la misma manera, en el simil-
sync se podrán también aplicar diferentes técnicas a la vez sin generar confusión o causar
problemas para la interpretación del texto por parte del espectador de la lengua de llegada. Efectivamente, con tal de que se respete el contenido y la duración del enunciado original, en el enunciado traducido se podrán introducir también varias modificas si se considera necesario al fin de llegar a una solución capaz de permitir una mejor comprensión por parte del público. En este sentido, el simil-sync se distingue de las otras modalidades de traducción audiovisual en las que la cantidad de cambios posible está reducida a causa de las características propias de estos tipos de traducción. Así, en el doblaje se tendrá que
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producir una traducción que respete los movimientos de los labios de los actores sin causar incongruencias para el espectador; en el subtitulado será necesario crear subtítulos que interactúen de manera adecuada con el sonido sin contradecir lo que el público escucha; y en el voice over habrá de producir una traducción que respete el sonido original y que tenga en cuenta que la emisión del texto traducido empieza después del original y termina antes.
Por todas estas razones, en nuestra opinión, el simil-sync se presenta como candidato ideal para la traducción de los elementos culturales en los textos audiovisuales, diferenciándose de las otras modalidades de traducción gracias a una mayor flexibilidad que se refleja en la posibilidad de introducir un importante número de cambios en el texto traducido sin causar problemas de comprensión o incongruencias para el espectador, ni incumplir las normas típicas del medio. Además, dado que nuestra prioridad ha sido desde el principio la de facilitar el acceso a otra cultura, a menudo, ha sido necesario un considerable trabajo de edición hecho de cortes, adiciones y modificas para el que el simil-
sync resulta ser la modalidad de traducción más adecuada ya que permite hacer más
cambios dentro del texto traducido.
De todo esto entendemos que el simil-sync debe considerarse la modalidad de traducción audiovisual más indicada para la transferencia de los elementos culturales, sobre todo si el objetivo de la traducción debe ser el superar las barreras culturales y de fomentar la comunicación y el intercambio entre culturas; en nuestra opinión, una tarea que debe representar el eje de cada trabajo de traducción.
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