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Como hemos visto en el primer capítulo de este estudio, la investigación sobre la traducción audiovisual se ha concentrado principalmente en aspectos como la sincronización, la recepción por parte de los espectadores y las características del texto audiovisual. Sin embargo, otra cuestión que merece la atención de los estudiosos de esta disciplina es el lenguaje que se encuentra en las traducciones audiovisuales, que, como veremos a lo largo de este capítulo, representa un asunto particularmente delicado dentro de la disciplina de la traducción audiovisual.

Si anteriormente hemos hablado de la importancia de adoptar un enfoque intersemiótico para los estudios en el campo de la traducción audiovisual, también hace falta señalar que resulta particularmente útil analizar el código verbal de manera individual, concentrándose sobre aspectos específicos de la lengua y sacando a la luz las peculiaridades que caracterizan el lenguaje de las traducciones audiovisuales. Efectivamente, según Pavesi (2018: 103), a pesar de que este tipo de enfoque se considere perteneciente a la vieja escuela, poner el énfasis sobre la componente lingüística de los textos audiovisuales puede jugar un papel determinante en el estudio del lenguaje de estos productos.

The attention to multimodality and film semiotics, however, represents one end of the continuum of research centred on the language of the screen. At the other end, it may be argued, the verbal code can be investigated by focussing on specific subsystems or language items, hence bringing to light salient features of the dialogue itself. This approach to research is often criticised within mainstream AVT research owing to its emphasis on the verbal component of film, vis-à-vis both the semiotic complexity and cultural embedding of the AV text. The contrast is evidenced in the following quotations by two leading figures in AVT research. (Pavesi, 2018: 103)

Concretamente, de acuerdo con la teórica italiana, un enfoque lingüístico para los estudios de la disciplina de la traducción audiovisual puede ser muy fructuoso por lo menos por tres razones. En primer lugar, la investigación en general sobre un fenómeno complejo como la traducción audiovisual se puede beneficiar de estudios sobre las componentes individuales que constituyen esta disciplina, como puede ser el aspecto lingüístico, para después integrar estos estudios dentro de un contexto más amplio.

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Segundo, el lenguaje de las traducciones audiovisuales debería analizarse como fenómeno independiente en cuanto que constituye una variedad específica de la lengua de llegada, representando este tipo de discurso una realidad diferente dentro de la lengua. Además, considerando el lenguaje de las traducciones audiovisuales de manera individual, se podrán analizar diferentes aspectos que pueden contribuir a una mejor comprensión del funcionamiento de los diálogos de los textos audiovisuales. Por último, el lenguaje de las traducciones audiovisuales se debería estudiar por el fuerte impacto social que tiene sobre los espectadores. De hecho, los diálogos de los productos audiovisuales proporcionan al público determinados ejemplos sociolingüísticos que pueden influenciar la lengua incluso introduciendo cambios importantes. En este sentido, también hace falta considerar que los productos audiovisuales tienen un impacto más importante con respecto a otros tipos de textos porque entran dentro del espacio privado de las personas y coexisten con las actividades de todos los días, llegando al público cuando es más vulnerable, menos concentrado, y más susceptible a la interferencia. Por eso, desde el punto de vista del impacto social, el papel del lenguaje de las traducciones audiovisuales puede ser evaluado en cuanto que medio para promover una mejor comprensión de la lengua (Pavesi, 2018: 103-104).

Por todas estas razones, entendemos que el lenguaje de los productos audiovisuales y su traducción representa un aspecto importante dentro de la disciplina de la traducción audiovisual y debería ser el objeto de más estudios para que se pueda comprender su funcionamiento de manera más definida. A este propósito, para una mejor comprensión del lenguaje de las traducciones audiovisuales resulta particularmente beneficioso establecer una correlación con el discurso coloquial.

En las traducciones audiovisuales se desarrollan situaciones comunicativas heterogéneas muy parecidas a las que ocurren en las conversaciones coloquiales de nuestra vida diaria, como pueden ser, por ejemplo, las que ocurren en la comunicación entre compañeros, desconocidos o vecinos; en las interacciones asimétricas entre superiores y subordinados, médico-paciente, profesor-estudiante; o en los encuentros de servicio que se producen en restaurantes, peluquerías o supermercados. Sin embargo, la diferencia sustancial con respecto a la conversación oral espontánea reside en el hecho de que el discurso de las traducciones audiovisuales está escrito con antelación y, por consiguiente, el lenguaje de estos productos no es espontáneo, sino que quiere parecer

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espontáneo. En concreto, en los textos audiovisuales traducidos, los diálogos quieren constituir un intento de verosimilitud y, por eso, están representados con el objetivo de dirigir al espectador hacia la ilusión de asistir a escenas de la vida real. En otras palabras, a pesar de que intenten evocar la realidad, los diálogos de las traducciones audiovisuales constituyen solo una aproximación al discurso coloquial espontáneo que ocurre en nuestra vida diaria. A este respecto, cabe señalar la posición del teórico español Pérez-González (2007: 7, cito a través de Romero Fresco, 2009: 3) quien describe este tipo de lenguaje como «realidad real» y explica que se consigue precisamente mediante una imitación de diálogos coloquiales espontáneos con el objetivo de facilitar la identificación de los espectadores con el producto audiovisual que están viendo.

De lo expuesto entendemos que hace falta subrayar desde el principio la necesidad de establecer una relación entre el lenguaje de las traducciones audiovisuales y la conversación oral espontánea para que se pueda analizar este tipo de discurso de manera adecuada. A este respecto, consideramos muy útil presentar algunas diferencias que se pueden identificar entre estos dos tipos de lenguajes.

Entre los estudios realizados en este ámbito, de acuerdo con Pavesi (2005: 30-31), es posible utilizar dos parámetros para identificar las diferencias entre el discurso oral espontáneo y las traducciones audiovisuales: el parámetro semiótico y el parámetro narrativo-descriptivo. Desde el punto de vista semiótico, el diálogo de los productos audiovisuales traducidos se diferencia de la conversación espontánea porque está insertado en una situación comunicativa en la que los interlocutores actúan mediante diferentes niveles de comunicación. De hecho, junto a los intercambios que tienen lugar entre los actores en la escena, es necesario considerar también la comunicación que se establece con los espectadores, lo que representa un aspecto que no se encuentra en el discurso coloquial. Por lo que concierne a la narración, el lenguaje de las traducciones audiovisuales representa un medio para el desarrollo de la trama y la representación de los eventos que, además de mostrarse, se cuentan y se describen. En este sentido, según Cresti (1987: 64, cito a través de Pavesi, 2005: 31), se puede afirmar que en este tipo de diálogos se encuentra una pragmática diferente con respecto al discurso oral espontáneo, ya que las traducciones audiovisuales no realizan los actos lingüísticos de manera efectiva, sino que se limitan a ponerlos en escena con la única finalidad de representarlos. En otras palabras, a diferencia de lo que ocurre en las conversaciones espontáneas, los

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diálogos de las traducciones audiovisuales no se realizan, sino que se representan, por medio de un lenguaje que no es espontáneo, sino que está planificado con antelación. Además, estas diferencias entre el discurso espontáneo y las traducciones audiovisuales están fortalecidas por las restricciones temporales y espaciales que en los textos audiovisuales determinan el desarrollo de los eventos. Desde este punto de vista, la traducción audiovisual está constituida por una condensación narrativa, en la que las informaciones se deben presentar de manera clara y concisa mediante intercambios densos y puntuales que identifican los referentes e impulsan la narración respetando las convenciones del texto audiovisual (Pavesi, 2005: 31). Dicho de otra manera, en el lenguaje de las traducciones audiovisuales se encuentra una fuerte condensación narrativa de acuerdo con la que la información se tiene que exponer de manera sucinta y precisa para poder respetar las restricciones típicas del medio. En este sentido, el discurso de los productos audiovisuales traducidos se diferencia de la conversación oral espontánea que está caracterizada por contenidos que a menudo están fragmentados y diluidos en la comunicación.

De todas estas diferencias con el discurso oral espontáneo, entendemos que el lenguaje de las traducciones audiovisuales se puede considerar una lengua independiente y ajena con sus propias características que la diferencian de otros tipos de lenguajes. Por esta razón, el discurso de las traducciones audiovisuales debe representar una cuestión que merece más atención por parte de los estudios en este ámbito, y, tanto en el trabajo de traducción como en el de análisis de estos productos, será necesario tener en cuenta las diferencias de este tipo de lenguaje con respecto a la conversación coloquial espontánea.