CAPITULO XII: LOS ORIGENES DE LA MINERIA DE CARBON 87
3. Historia del transporte y conducción del carbón 88
3.1. La conducción del carbón a cuestas, en caballerias y
por "les caleyes" llenas de barro y fango que en gran parte del invierno quedaban intransitables, por lo que la conducción sólo podía hacerse regularmente con buen tiempo. Este sistema de transporte del carbón por caballerías y por carros fue muy importante y tuvo una significación y unas características muy especiales de aquella época, pues en todos los lugares y aldeas de Langreo, Siero y Gijón había muchos carreteros y arrieros que se dedicaban a este negocio, entonces bastante lucrativo, que llegó a tener mucha importancia, hasta que fue inaugurado el ferrocarril de Langreo.
Este tráfico carbonero en los antiguos y conocidos carros del país o "de esquirpies", que iban pausada y lentamente cantando y chirriando con su clásico sonido agudo y chillón, duró alrededor de cien años y llegó a tener un carácter distintivo y costumbrista muy peculiar con sus paradas en mesones y posadas que todavía se conservan los nombres de algunos de ellos: "La venta el Pino", "la venta el Aire", "la Parraguesa", etc.
Hay un documento del año 1805 sobre la conducción del carbón a la fábrica de Trubia en que se dice: "que los pobres laboriosos saquen también no pequeña parte en el acarreo de los carbones en carros, en caballerías y sobre todo a hombros, y esto tan voluntariamente que acostumbran a importunar al Director de la Fábrica para
que no permita la conducción en carros y se les conceda el privilegio exclusivo de traerlo a cuestas, fundados en que el que tiene carro o caballerías ya no es tan pobre y puede dedicarse a otros ramos".
"Hay descubiertas varias minas que se han beneficiado varios años por cuenta de la Real Hacienda y al presente se benefician algunas de ellas por los naturales de estos pueblos para hacer cal para sus heredades y para las fábricas de Talavera del país, y el sobrante lo conducen en carros y caballerías a la villa y puerto de Gijón y lo venden a los que comercian en este puerto para embarcarlo".
Las primeras minas de carbón que se explotan en Langreo fueron en el Viso la llamada "La Riera", explotada por el cura Don José Muñíz Riera, que habiendo ido a estudiar con un tío suyo a Villanueva del Río, en Sevilla, donde ya se beneficiaban de las minas de carbón, al regresar a Langreo ya sacerdote inició a semejanza de lo que había visto en Andalucía la extracción del carbón de la mencionada mina.
Por aquellos tiempos, el concejo de Langreo se hallaba en las etapas iniciales de la explotación del carbón, cuyo estado era entonces embrionario y rudimentario.
3.1.1. Documentación
A continuación incluimos un conjunto de datos y documentos referidos a las etapas iniciales de la explotación del carbón en Langreo; así referido a la producción de carbón que se embarcaba en Gijón:
"En 1789 fueron embarcados por el puerto de Gijón: Carbón, 92.672 quintales a ocho reales vellón cada quintal, producen 741.383 reales. Avellana, 15.530 fanegas, a 45 reales vellón cada fanega, producen 698.850 reales."
En cuanto al transporte de carbón señalamos:
"Tampoco se me olvidó ponderarles la grande esperanza de franquear el camino de Langreo por la ruta de la Pola, Caldones, etc, en la cual había grandísima dispersión de carros y caballerías, asegurándoles la suma barata con que se conduciría el carbón cuando el camino se halle reparado, pues ahora no costaba la arroba sobre siete a ocho cuartos, y en muchos días se contaban entrar en Gijón 300 carros y 500 o 600 caballerías".
" Una semana del año anterior, entre dos comisionados del lugar habían pagado de portes de carbón más de 80.000 reales" (Carta de la hermana de Jovellanos a éste en 1790).
El cálculo de carros y caballerías existentes en el concejo de Gijón y en los de Siero y Langreo que se dedican y los destinan al transporte del carbón de Langreo que se embarca en el puerto de dicho Gijón y número de Quintales que conducen cada año son los siguientes (1791-3):
Concejo de Langreo...800 carros Concejo de Siero...1800 carros Concejo de Gijón...1300 carros Concejo de Langreo...250 caballerías Concejo de Siero...150 caballerías
De manera que en los dichos tres concejos se pueden contar en cuatrocientas caballerías, las cuales se ocupan todas en dichos transportes, y si rebajamos en los carros los que no han acarretado carbón nos quedan todavía carros en uso para el transporte de carbón 2.300.
De estos carros, exceptuando el tiempo de las cosechas, hay algunos que hacen viajes semanalmente, dos por lo regular, y son aquellos que están más inmediatos a las
minas, por la proporción que tienen sus dueños de saber cuando hay carbón sacado y cuando lo pagan a un precio regular los asentistas, pues los más distantes suelen contenerse por el recelo de no hallar carga o de que el asentista se aproveche de su necesidad de vender para pagar el carbón a un precio muy bajo, como por lo regular acontece siempre que los asentistas tienen carbón bastante para cargar dos o tres navíos si se les pide. Pero a la hora que hubiera seguridad de hallar carbón siempre para cargar y precio fijo para vender se dedicarían todos los 2.300 a portearlos sin intermisión y lo mismo las 400 caballerías.
Carros en uso 2.300, que deben conducir en cada carrada 8 quintales en quince días...270.400 quintales.
Caballerías en uso 400, que deben portear con dos viajes en cada semana a dos quintales cada caballería ...81.600 quintales.
Total de quintales que recopilados moderadamente pueden conducir al puerto de Gijón en cada año los carros y caballerías que están en uso de llevar a él carbones desde Langreo...392.000 quintales
3.1.2. Jovellanos en Langreo
Jovellanos estuvo el 22 de octubre de 1790 visitando Langreo y sus minas, tal como nos relata en sus Diarios. "Salimos al frente hasta subir los montes que vierten al valle de Langreo, pasamos por el lugar de Caballeros, parroquia de Hevia. Deliciosa vista del valle de Langreo (en documentos antiguos Lancritus) atravesado por el Nalón, muchos y bellos prados coronados de árboles en la parte más ancha, que es una vega fertilísima, algunas minas antes de bajar, faldeamos el valle por la izquierda, subimos a los montes en que están las minas más abundantes que reconocemos, muchas abundantes y de buen carbón. Seguimos toda la orilla del río (probablemente el río Candín), hasta subir por la izquierda la parte más baja del monte Carbayín. Vemos la mina llamada de Madrilana, abundante, de cuatro a cinco varas de profundidad. El sólo sacaba; había dos carros, uno cargado y otro a la carga. Se regula ésta de 34 arrobas, se saca cada carro con los cuatro bueyes; allí cada yunta toma el suyo y sigue el camino de Gijón por Siero".