Las Ciencias de diseño en el marco de las Ciencias de lo artificial
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1. L As C IENCIAs DE LA C omuNICACIóN Como C IENCIAs DE Lo A RtIfICIAL Para caracterizar las Ciencias de la Comunicación, se comienza primero con los caracte-
1.2. Contribución de la information science a las Ciencias de la Comunicación como saberes de lo Artificial
Las Ciencias de la Comunicación y las Ciencias de la Documentación (o, lo que es lo mismo, Information Science) conforman dos disciplinas de las Ciencias de lo artificial. son saberes que estudian los procesos comunicativos (de lo que se encargan las Ciencias de la Comunicación) y que precisan de una base de información para poder llevar a cabo dicho proceso comunicativo (que analizan las Ciencias de la Documentación).
son artificiales los objetivos, procesos y resultados buscados en la Information Science y en los sistemas de programación vinculados a los medios de comunicación (en cuanto estrategias para hacer llegar los productos comunicativos a una audiencia potencial), pero son “artificiales” en un sentido distinto al que corresponde a las ingenierías. En efecto, no pretenden conocer la realidad para modificarla, pues el diseño busca poder resolver problemas concretos (para lo que han de poder realizar predicciones y evaluarlas antes de dar prescripciones sobre qué debe hacerse). En definitiva, con las Ciencias de lo artificial se busca que se produzca progreso científico 15.
sucede que las Ciencias de Diseño exceden del ámbito humano y social, precisamente por ser Ciencias de lo artificial. La diferencia con las Ciencias sociales estriba en que en el caso de lo artificial, aunque son pautas diseñadas por hombres y que tienen repercusiones 13 Cfr. saracevic, t., “the Concept of relevance in information science: a historical review, introduction to information science”, en saracevic, t. (ed), Introduction to Information Science, r. r. bowker, N. York, 1970, pp. 111-154. Esta idea de t. saracevic se apunta en riBeiro, L. v. y loureiro, J. m., “traçados e límites da Ciencia da informaçao”, Infolac, v. 10, n. 3, (1997), pp. 3-13, y se recoge en BereiJo, a., “Las Ciencias de lo artificial y las Ciencias de la Documentación: incidencia de la predicción y la prescripción”, p. 289.
14 BereiJo, a., “Las Ciencias de lo artificial y las Ciencias de la Documentación: incidencia de la predicción y la prescripción”, p. 289.
15 El profesor Wenceslao J. González señala una diferencia epistemológica, que permite distinguir el “progreso científico” respecto de la “innovación tecnológica”: “el incremento del conocimiento —en sus diferentes vertientes— es la meta principal del conocimiento científico, mientras que la innovación tecnológica ya parte de un conocimiento científico, que sirve de soporte para intentar transformar una realidad dada”, gonzalez, W. J., “Progreso científico e innovación tecnológica: La ‘tecnociencia’ y el problema de las relaciones entre Filosofía de la Ciencia y Filosofía de la tecnología”, p. 264.
sociales, no son vitales para la humanidad. así, se ha vivido perfectamente sin Centros de Documentación o sin televisión hasta hace pocas décadas.
Desde el punto de vista metodológico, la programación de los medios de comunicación busca unos objetivos concretos, dentro de los posibles 16. Lo hace a través del diseño de unas pautas absolutamente normalizadas en sus procesos. La meta es conseguir unos resultados que, en buena parte, estarán condicionados por aspectos sociales, políticos, ambientales, re- gulatorios y tecnológicos. La programación tiene una base epistemológica (un conocimiento específico) y un componente axiológico (unos valores que seleccionan fines y medios). Pare- ce claro que los objetivos, procesos y resultados de la programación televisiva, radiofónica o de medios impresos o digitales son perfectamente evaluables empíricamente 17.
El estudio del fenómeno de la programación puede realizarse desde diferentes ámbitos o perspectivas teóricas. Una de ellas es, precisamente, su índole artificial, debido a su de- pendencia respecto de diseños. Pero es también indiscutible que la programación se trata de un tipo de evento humano y social. En este caso tiene como marco inmediato el ámbito de las Ciencias de la Comunicación, en cuanto estudio de la transmisión de contenidos a través de un medio cultural. Y, de modo indirecto, la programación se relaciona también con las Ciencias de la Documentación, que es en parte Ciencia social. a este respecto, la programación —dentro de la perspectiva de las Ciencias sociales— se entiende como una actividad del proceso de producción comunicativa, un rasgo concreto sobre el que insiste el profesor manuel martín serrano 18.
En este proceso de producción comunicativa inicialmente hay unos actores: los pro- gramadores, que realizan un trabajo especializado como “emisores”. se trata de un trabajo a la vez productivo y comunicativo, que consiste en seleccionar y distribuir los espacios: programas televisivos o radiofónicos (productos comunicativos) en unas parrillas o en unos tiempos de emisión. Lo mismo ocurre con los medios impresos, donde es necesario distribuir los contenidos en un planillo que articula —a tenor de su importancia y temá- tica— cada uno de los contenidos. tienen como cometido principal el de ofrecer a otros actores (las audiencias) una producción comunicativa de determinadas características.
Esta actividad implica tomar decisiones de producción comunicativa, en virtud de unos criterios profesionales. son decisiones que, con independencia del hecho de poder estar condicionadas en mayor o menor medida por constricciones externas al propio contenido comunicativo (los condicionantes sociales, culturales, políticos, económicos, etc.), reper- cuten en la conformación de aquello que, finalmente, se ofrece a las audiencias.
16 h. a. simon argumenta que “las pruebas empíricas ponen de relieve que la gente satisface y no optimiza”. Lo sintetiza en la expresión bounded rationality o racionalidad que busca aquello que es good enough. Cfr. siMon, h. a., “satisticing”, en greenWald, D. (ed), The McGraw-Hill Enciclopedia of Economics, 2ª ed., mcGraw-hill, Nueva York, 1993, p. 883.
17 Para simon, “la Ciencia y la tecnología originan un ensanchamiento y profundización de nuestras perspectivas del tiempo y el espacio, porque nos permiten generar alternativas más rápidamente y permiten una mejor evaluación de estas alternativas”, siMon, h. a., Naturaleza y límites de la razón humana, Fondo de Cultura Económica, méxico D. F., 1989, p. 92.
Consideraba que “una especie que puede cambiar su cultura es programable... La programabilidad también es conducente a la existencia social y explotada con mayor eficacia en un medio social que en uno aislado. Examinemos en particular un aspecto esencialmente importante de la programabilidad: la susceptibilidad a aceptar programas bajo la influencia o la presión social”, siMon, h. a., Naturaleza y límites de la razón humana, p. 73.
remiten estas decisiones a una peculiar forma de hacer o de programar, que siempre será el resultado de una elección entre otras posibles. En otras palabras, la tarea de la programación como proceso de comunicación comporta una racionalidad evaluativa, que selecciona un fin referible entre diversos posibles 19. además, para poder llegar al fin buscado, las fases del proceso de comunicación responden a una determinada forma de hacer comunicación, que requiere saber utilizar los recursos tecnológicos disponibles. Esto supone una racionalidad instrumental o de medios: la selección de “medios adecuados para los fines previstos”20. En este sentido, los programadores, en tanto que actores emisores especializados de un proceso de producción comunicativa, contribuyen —al igual que otros profesionales— a la conformación del producto final; un producto que resulta de la conjunción de las aportaciones de todos los que intervie- nen en su elaboración.
si la participación de esos actores-programadores en el proceso de producción comu- nicativa se concibe como una tarea de mediación, de modo que alguien —en el proceso de producción social de conocimiento— llega a conocer algo a través de la información que otros han elaborado, entonces la programación se puede caracterizar también como una actividad de mediación comunicativa especializada. así, se pueden estudiar los usos que hace una determinada sociedad respecto de los recursos de comunicación disponibles en un momento concreto 21.
hay, pues, también una base para el estudio de la programación televisiva en el ámbito de las Ciencias Sociales. se justifica desde el momento en que el proceso de comunicación en televisión trasciende los intercambios individuales de información, de manera que se convierte en una actividad institucionalizada, socializada y de interés colectivo. se trata, en suma, de una actividad de comunicación pública, que requiere estudio en cuanto tal. Esto es ontológicamente distinto al proceso de diseño propio de un campo artificial (hu- man-made), pero es un rasgo complementario en la medida en que el fenómeno estudiado es dual: artificial y social.
1.3. El paralelismo con Computer sciences: Programación informática y