modelos de racionalidad limitada para las Ciencias de diseño
2. L A RACIoNALIDAD EN LAs C IENCIAs DE D IsEño
si se considera que la configuración del diseño requiere una toma de decisiones, puesto que se ha de pasar de lo pensado —el diseño como proyecto— a lo realizado (la plasmación práctica), entonces hay que pensar en cómo seleccionar la ruta adecuada. Cuando esa ruta es eficaz consigue resolver adecuadamente el problema planteado y alcanza el objetivo elegido. así, a partir de la información disponible al respecto, ha de contemplar una serie de alternativas respecto del proceso, entre las cuales se elegirá la más plausible en relación a los objetivos que se han establecido.
Una parte fundamental de cualquier toma de decisiones es la información a la cual se tiene acceso. En este caso, hace falta considerar especialmente que “diseñar consiste en hacer acopio de información” 21. acopio de información para los planos sucesivos: a) los objetivos buscados, b) la selección de los procesos más adecuados; y c) los criterios aplicables a la evaluación de los resultados 22. Las decisiones que se toman a la hora de hacer diseños dentro del ámbito científico (en este caso, dentro del campo de la Economía) son más ambiciosas y, por tanto, su proceso es más elaborado que cuando tratamos este tema en otros ámbitos, dada la relevancia de los objetivos buscados y de las posibles con- secuencias de sus resultados.
19 sobre esos tres aspectos de la racionalidad, cfr. rescher, N., Rationality. A Philosophical Inquiry into the
Nature and the Rationale of Reason, oxford University Press, oxford, 1988.
20 Cfr. gonzalez, W. J., “rationality and Prediction en the sciences of the artificial: Economics as a Design science”, en galavotti, m. C., scazzieri, r. y suppes, P. (eds), Reasoning, Rationality and Probability, p. 165.
21 siMon, h. a., “Problem Forming, Problem Finding, and Problem solving in Design”, p. 247.
22 Cfr. gonzalez, W. J., “análisis de las Ciencias de Diseño desde la racionalidad limitada, la predicción y la prescripción”, pp. 5-6.
Para esa toma de decisiones, la racionalidad juega un papel fundamental. Dentro de las Ciencias de Diseño, la racionalidad puede intervenir en sus tres vertientes principales: la cognitiva (consideración del conocimiento disponible), la práctica (selección de los medios adecuados) y la evaluativa (la reflexión sobre los valores para escoger fines). así, la racio- nalidad sustenta las decisiones que se toman en Ciencias de Diseño. Esto supone contemplar los parámetros de consistencia en relación a unos objetivos, juzgando esas prioridades a te- nor de valores. La racionalidad permite la elección de una posibilidad entre varias opciones, para lo que ha de llevar a cabo la evaluación de las oportunidades que se presentan.
Dentro de las Ciencias de lo artificial, y desde un punto de vista epistemológico, pueden distinguirse tres niveles de racionalidad, que serán aplicables a distinto nivel metodológico: “i) la racionalidad de la Ciencia en general, que atiende a sus rasgos característicos (donde “artificial” se contrapone a “natural” o a “social”) y a las diferencias de esta actividad hu- mana con otros quehaceres humanos, tales como la tecnología o la reflexión filosófica. ii) La racionalidad propia de ladisciplina específica (en el caso de las Ciencias de lo artificial: Farmacología, biblioteconomía, Economía, Ciencia de los materiales, Computer Science, ...), que requiere considerar los diseños —objetivos, procesos y resultados— de cada una de las Ciencias analizadas. iii) La racionalidad de los agentes relacionados con estas Ciencias, que comporta contemplar la necesidad que tienen de tomar decisiones —su papel como indivi- duos— y la incidencia de las instituciones sociales en el terreno de la decisión” 23.
si aplicamos estos tres niveles de racionalidad a la Economía tendríamos otras tantas vertientes epistemológicas: en primer lugar, la racionalidad propia de ser una Ciencia, una característica que, por tanto, compartiría con otras disciplinas científicas. En segundo término, una racionalidad con rasgos específicos como disciplina científica: por una parte, se derivan de su actividad de tipo social y, por otra parte, provienen de su carácter de saber artificial. Y, en tercera instancia, la racionalidad propia de la actividad económica, que desarrollan los agentes a nivel individual dentro de los entornos más variados 24.
simon ha hecho aportaciones en los tres niveles epistemológicos mencionados. En su análisis da una mayor importancia al último. Le interesa especialmente la manera en la que los agentes económicos toman sus decisiones a nivel individual. Una de sus principales contribuciones a la Economía es que la “racionalidad sustantiva”, que proclama la teoría Económica neoclásica, no explica convenientemente ese proceso de decisión económica de los agentes. Considera necesario aplicar otro tipo de racionalidad, que es la “procesual”, y que es empleada por la Psicología, que está más ajustada a las pruebas empíricas disponi- bles al respecto 25.
insiste en ello simon cuando menciona que la Economía, en cuanto Ciencia, se ha dedicado más al estudio de los grandes sistemas económicos (que él mismo caracteriza 23 gonzalez, W. J., “Configuración de las Ciencias de Diseño como Ciencias de lo artificial: Papel de la inteligencia artificial y de la racionalidad limitada”,engonzalez, W. J. (ed), Las Ciencias de Diseño: Racionalidad limitada, predicción y prescripción, pp. 57-58.
24 Cfr. gonzalez, W. J., “rationality and Prediction in the sciences of the artificial: Economics as a Design science”, sección 3. Cfr. gonzalez, W. J., “racionalidad y Economía: De la racionalidad de la Economía como Ciencia a la racionalidad de los agentes económicos”, en gonzalez, W. J. (ed), Racionalidad, historicidad y predicción en Herbert A. Simon, Netbiblo, a Coruña, 2003, p. 66.
25 Cfr. siMon, h. a., “racionalidad limitada en Ciencias sociales: hoy y mañana”, en gonzalez, W. J., (ed),
como artificiales) que a los consumidores a nivel individual. La Ciencia Económica se ha centrado en estudiar los mercados, como organismos cuyo objetivo es coordinar las deci- siones y el comportamiento de una multitud de actores económicos, para garantizar que la cantidad de bienes y su precio son razonables en relación con el coste de producirlos 26.
Como señala s. Dasgupta, pueden encontrarse en simon tres modelos sucesivos de pen- samiento humano, que inciden en el modo de ver la racionalidad humana 27. son modelos que afectan a la caracterización de la toma de decisiones. Los cambios los introdujo simon a medida que fue avanzando su trayectoria investigadora. El primero de esos modelos aparece en su libro Administrative behavior, publicado por primera vez en 1947 28. Es el modelo de la racionalidad administrativa: se da en un entorno de organizaciones, de modo que se desarrolla dentro de un ambiente caracterizado por determinadas normas pre-establecidas.
El segundo modelo de pensamiento humano es el propio del homo economicus. Des- cribe el modelo de agente económico que toma decisiones en un entorno real, de manera que se centra en la tercera acepción de racionalidad antes señalada. Y es un desafío a la teoría Económica convencional, en cuanto que ésta supone una perfecta capacidad deci- soria para los agentes en cualesquiera circunstancias, lo que simon ha llamado alguna vez “racionalidad olímpica” 29.
Este modelo alternativo que propone simon es el que corresponde a la racionalidad li- mitada (bounded rationality) y lo vincula a la conducta de los agentes. asume que, quienes toman decisiones, no lo hacen en unas perfectas condiciones de información y de capacidad de computación. así, el homo economicus emplea los medios de los que dispone, dadas sus limitaciones, para realizar los cálculos que le permitan obtener resultados satisfactorios en sus decisiones. su pensamiento al tomar decisiones está modulado por su adecuación al entorno y sus restricciones cognitivas.
Como tercera opción, simon adopta otra acepción en los modelos sucesivos de pensamien- to humano. ofrece el modelo de racionalidad propia del symbolic problem solver, de manera que atañe a las Ciencias de lo artificial. Esa racionalidad trabaja con símbolos que, planteados mediante fórmulas, ayudan a la toma de decisiones 30. al mismo tiempo, está basado en la resolución de problemas según los parámetros de Psicología Cognitiva, que habrían de ser usados para la Economía, una vez que se acepta el nexo entre ambas disciplinas.
De los tres modelos sucesivos de pensamiento humano mencionados, el que centró la actividad creativa de simon fue el segundo: el modelo de los agentes económicos. Los ve como seres racionalmente limitados, que han de ser capaces de tomar decisiones, a pesar de encontrarse en un ambiente de información imperfecto. Dentro de la complejidad del mundo real, los agentes económicos, tanto individuos como empresas, utilizan procedi- mientos que les ayuden a encontrar “respuestas lo suficientemente buenas a preguntas cuyas mejores respuestas no pueden conocerse” 31.
26 Cfr. siMon, h. a., The Sciences of the Artificial, 3ª ed., pp. 30-31.
27 Cfr. dasgupta, s., “multidisciplinary Creativity: the Case of herbert a. simon”, Cognitive Sciences, v. 27, (2003), pp. 683-707; en especial, pp. 694-695.
28 Cfr. siMon, h. a., Administrative Behavior, macmillan, N. York, NY, 1947.
29 Cfr. siMon, h., Reason in Human Affairs, stanford University Press, stanford, 1983, pp. 23, 29-30, 37-38 y 105. 30 Cfr. dasgupta, s., “multidisciplinary Creativity: the Case of herbert a. simon”, p. 695.
señala Dasgupta cuatro elementos, de tipo descriptivo, acerca del segundo modelo de simon, una visión racional que denomina universal decision maker. 1) El principio de racionalidad limitada: la capacidad de la mente humana está limitada para formu- lar y resolver problemas complejos de manera completamente racional y objetiva. 2) El principio de satisfacción (satisficing) 32: quienes toman decisiones buscan cubrir unas aspiraciones —normalmente, no maximizan u optimizan— en relación a unos objetivos (aims) elegidos 33, para lo cual buscan los medios adecuados. 3) El principio de búsqueda
heurística, que lleva a considerar diversas opciones antes de decidir por aquellas que sean satisfactorias. así, lo importante es el proceso 34: se escoge una pauta para alcanzar la meta a la que se aspira. 4) El principio de conducta adaptativa: al tomar decisiones los agentes individuales o las organizaciones se enfrentan a la incertidumbre respecto del futuro y a la dificultad de poder hacer predicciones precisas o exactas. Para hacer frente a este tipo de limitaciones, quienes han de tomar decisiones ajustan constantemente sus acciones o comportamientos a los cambios que suceden a su alrededor 35.
Dentro del planteamiento de simon, las Ciencias de Diseño tienen modelos de este se- gundo tipo (propio del homo economicus), pero también poseen modelos del tercer grupo (el procesamiento simbólico). Para la validez de los modelos se acude a la contrastación empírica —la observación y la experimentación—, donde queda claro que no es posible establecer un único modelo de racionalidad que cubra todas las posibilidades. Por eso, es complicado establecer una teoría unitaria de cómo la gente toma sus decisiones, especial- mente en el ámbito de la Economía.
En este terreno, la observación del comportamiento de quienes toman decisiones lleva a la siguiente conclusión: los seres humanos son organismos adaptativos. su capacidad de aprendizaje e influencia social comporta que la gente pueda estar continuamente cam- biando la forma en la que deciden. ante el entorno la racionalidad de los agentes se torna adaptativa. así, la entrada de nueva información puede hacer variar incluso los objetivos que se tuvieran en mente en un principio 36. se pone de relieve que el comportamiento hu- mano se manifiesta de muy diferentes maneras, en función de una amplia gama de variables (información, inteligencia, educación, etc.).
3. foRmACIóNyREsoLuCIóNDEpRoBLEmAsEN CIENCIAsDE DIsEño
Por un lado, las Ciencias de Diseño son saberes dedicados a la complejidad, fruto de la creatividad humana; y, por otro lado, los agentes humanos que han de formar problemas y resolverlos son seres complejos. simon insiste en que precisamente esa complejidad que caracteriza al ser humano ha de tener su reflejo en el diseño de los modelos económicos, 32 Cfr. BauMol, W. J., “on rational satisficing”, en augier, m. y March, J. G. (eds), Models of a Man:
Essays in Memory of Herbert A. Simon, the mit Press, Cambridge, ma, 2004, pp. 57-66.
33 Cfr. gigerenzer, G., “striking a blow for sanity in theories of rationality”, en augier, m. y March, J. G. (eds), Models of a Man: Essays in Memory of Herbert A. Simon, pp. 389-409.
34 Cfr. BroMiley, Ph., “a Focus on Processes: Part of herbert simon’s Legacy”, en augier, m. y March, J. G. (eds), Models of a Man: Essays in Memory of Herbert A. Simon, pp. 183-189.
35 Cfr. dasgupta, s., “multidisciplinary Creativity: the Case of herbert a. simon”, p. 695.
36 Cfr. siMon, h. a., “P. albin: barriers and bounds to rationality”, Structural Change and Economic
Dynamics, n. 11, (2000), pp. 251-252. (El libro reseñado de albin lleva por título Barriers and Bounds to Rationality: Essays on Economic Complexity and Dynamics in Interactive Systems).
sobre todo cuando se trata de la conducta organizativa (organizational behavior) 37. Quie- nes llevan a cabo procesos de diseño han de asumir una cierta flexibilidad y capacidad de reorientación frente a la posible entrada de nueva información en momentos sucesivos de su desarrollo.
El diseño científico es un proceso creativo y, a su vez, el diseño —en cuanto tal— es una cuestión de aplicación de conocimiento; o, mejor, es una síntesis de conocimientos para alcanzar objetivos (aims). a la hora de realizar el propio diseño, hay una serie de aspectos —normalmente relacionados con el proceso de resolución de problemas— que requieren un conocimiento científico. Los estudios empíricos llevados a cabo muestran que esa creatividad es el fruto del entrenamiento y la experiencia que han sido acumulados por los agentes, principalmente por los expertos, quienes son capaces de resolver situacio- nes de una forma única y rápida 38.
Los hallazgos científicos en las Ciencias de Diseño, al igual que otras actividades humanas creativas —como el diseño artístico— no surgen a partir de mecanismos únicos. Los procesos científicos —al igual que los artísticos— se sitúan al final de una actividad mental humana continua, que se aplica a la resolución de problemas, para lo que hace falta la toma de decisiones. De nuevo, no prevalece la maximización o la optimización: es una tarea que se realiza según una racionalidad limitada (bounded rationality ) 39.
hay una heurística: la habilidad para solucionar problemas no es ni más ni menos que la habilidad de buscar espacios para las posibles soluciones, pero de una manera altamente selectiva. El experto es capaz de reconocer situaciones en contextos que le resultan fami- liares. Esto le permite —mediante la asociación de ideas— el tener acceso a conocimiento e información que tiene almacenados en la memoria 40. La creatividad es, entonces, el resultado de asumir riesgos calculados, pero siempre bajo los fundamentos de un conoci- miento superior 41.
visto de esta forma —el diseño en cuanto creativo—, hay un procedimiento que, para simon, es básicamente el mismo en el ámbito de la gestión que en el caso del descubrimiento científico. sólo cambia la motivación que origina la búsqueda para lograr un diseño 42. En este sentido, Niiniluoto lo critica, puesto que considera ambiguo ese planteamiento. Le objeta que simon no distingue claramente entre “diseño” y “diseño científico”. Efectivamente, el diseño 37 Cfr. BauMol, W. J., “on the Contributions of herbert simon to Economics”, Scandinavian Journal of
Economics, v. 81, n. 1, (1979), pp. 74-82. reimpreso en earl, P. E. (ed), The Legacy of Herbert Simon in Economic Analysis, Vol. 1, pp. 5-14.
38 Los estudios que se han llevado a cabo sobre los mecanismos de la creatividad en el método científico tienen —según simon— dos grandes líneas: por una parte, se deben a la historia de la Ciencia y la sociología de la Ciencia, que han analizado las publicaciones de los científicos, así como sus notas y correspondencia; y, por otra parte, se nutren de la Psicología Cognitiva, que ha estudiado los mecanismos psicológicos del proceso creativo mediante el desarrollo y comparación de modelos. Cfr. siMon, h. a., “Creativity in the arts and the sciences”, The Kenyon Review and Stand Magazine, v. 23, n. 2, (2001), pp. 203-220.
39 sobre la justificación de la “racionalidad limitada”, cfr. conlisK, J., “Why bounded rationality: the much too Long version”, en earl, P. E. (ed), The Legacy of Herbert Simon in Economic Analysis, Vol. 1, pp. 101-164. 40 Cfr. siMon, h. a., “Creativity in the arts and the sciences”, pp. 205-206.
41 Cfr. siMon, h. a., “What we Know about the Creative Process”, en Kuhn, r. L. (ed), Frontiers in Creative
and Innovative Management, ballinger, Cambridge, ma, 1985, p. 19. 42 Cfr. siMon, h. a., “What we Know about the Creative Process”, pp. 13-14.
científico añade nuevos factores (principalmente de base epistemológica y metodológica) al tipo de diseño que resulta de cualquier práctica profesional 43.
Para configurar el diseño, entendido como un procedimiento específico para la solu- ción de problemas concretos que han sido planteados, ha de desarrollarse siguiendo unas pautas: comporta componentes metodológicos. Y el primer paso que señala simon para resolver problemas es establecer prioridades: saber encontrar y ocuparse de los problemas cuya solución de preguntas es más apremiante. Esto significa que, a la hora de plantearse realizar algún tipo de diseño, la primera cuestión a tratar es la de establecer los objetivos que guiarán el proceso decisorio 44.
En el caso de la Economía, es especialmente relevante el diseño de modelos prescrip- tivos, puesto que sus objetivos están orientados a establecer las pautas correctoras de un sistema en el que los agentes económicos toman decisiones a diario. No es lo mismo rea- lizar diseños dentro del marco de una Ciencia como es la Economía que en otros campos, porque —en el ámbito que nos ocupa— los individuos están en continua interacción con el sistema y sus reacciones a los modelos diseñados pueden provocar su reformulación en cualquier momento.
Cuando hay una clara orientación prescriptiva, es una cuestión importante a quién o a quienes va dirigido el diseño. Porque, cuando se configura un diseño, lo habitual es tener en cuenta al destinatario a la hora de establecer los objetivos a conseguir. aparece de nuevo la complejidad: cuando el destinatario es la sociedad en su conjunto, y no un grupo espe- cífico, afloran conflictos de intereses y fenómenos de incertidumbre que, normalmente, han de resolver los especialistas. Esto no quiere decir que puedan o deban dejar de lado los intereses de los agentes económicos con sus particularidades como grupo. Quienes lleven a cabo el diseño y aquellos a quienes va destinado han de compartir la caracterización de los objetivos del diseño.
aparece entonces con claridad la vertiente teleológica de los diseños prescriptivos. a este respecto, simon señala que cualquier planificación cuya puesta en práctica involucre a la conducta humana, habría de intentar ofrecer un incentivo que motive o propicie su acep- tación respecto de las metas buscadas. Los individuos que conforman una organización o una sociedad, para los cuales se hacen los planes de diseño, no son meros instrumentos pasivos. más aún, ellos mismos son diseñadores que están buscando utilizar el sistema para promover sus propios fines 45.
Es, por tanto, fundamental el momento en el que se establecen los objetivos (aims), lo que refuerza la idea de las Ciencias de Diseño como orientadas hacia metas (goal oriented). al inicio del proceso, los objetivos buscados perfilan y determinan el diseño resultante, aunque puedan incluirse variaciones a lo largo de su desarrollo. Cabe utilizar diferentes criterios para la puesta en práctica del diseño, donde influyen los objetivos y las restric- ciones (en especial, respecto del entorno). Esto afectará a la generación de alternativas que se establezcan para resolver problemas. Estas variaciones consistirán en la posibilidad de 43 Esta cuestión está analizada en gonzalez, W. J., “análisis de las Ciencias de Diseño desde la racionalidad limitada, la predicción y la prescripción”, pp. 9-11.
44 Cfr. siMon, h. a., “Problem Forming, Problem Finding, and Problem solving in Design”, en collen, a. y gasparsKi, W. W. (eds), Design in Systems: General Applications of Methodology, vol. 3, pp. 245-257.
incluir los objetivos y las restricciones más importantes al principio del proceso o bien con posterioridad. En ocasiones, los expertos prefieren enfrentarse a la proyección de un diseño, conociendo de antemano todas las restricciones que pueden estar involucradas. sin embargo, otras veces, si se establecen unas restricciones de partida demasiado rígidas podrían cerrarse muchas posibilidades a posteriori 46.
tras el establecimiento de los objetivos —la especificación de las metas—, el siguiente