• No se han encontrado resultados

4. ANALISIS E INTERPRETACION DE LA INFORMACIÓN

4.1 Método De Análisis

4.3.2 Conversaciones Constantes

Para terminar encontramos que la hiperactividad también se expresa, por las conversaciones que el niño constantemente realiza durante el desarrollo de explicaciones o actividades. Para Fidel de la Garza y la revista de la Asociación Siquiátrica Americana el “conversar mucho” es uno de los nueve síntomas de esta área, la cual, se relaciona con nuestra segunda sub categoría de la hiperactividad, que referenciamos como conversaciones constantes.

Las conversaciones constantes llevan a que el niño interrumpa al docente en sus explicaciones con comentarios fuera del tema de clase y de igual forma a que interrumpa el trabajo de sus compañeros invadiendo sus espacios.

Un practicante del área de inglés que fue entrevistado para esta investigación lo expresó de la siguiente manera:

“se dedican a hablar, y hablar y hablar y a no dejar hablar a los demás.” (Prae1)

Esto nos lleva a evidenciar que, la hiperactividad del estudiante se expresa además porque está permanentemente charlando, tanto que, cuando el docente hace alguna pregunta este niño no deja participar a los demás ya que los interrumpe parando la intervención de los otros.

Estas interrupciones se dan a causa de los persistentes ruidos producidos por el niño, ya sean producidos por sus propios medios o usando los objetos del salón de clase. Muchos de estos ruidos son imitaciones de animales u otros.

En las siguientes actividades se evidenció estos ruidos así:

“Un grupo de niños estuvo hablando frecuentemente y ruidosamente, riendo y gritando durante la actividad.” (Ac19)

“Estos seis niños permanecieron toda la clase hablando con mucha frecuencia, gritando y fomentando el desorden en clase.” (Ac23)

Además, las interrupciones se dan por las frecuentes conversaciones que tienen entre si los estudiantes, conversaciones que no paran y que pueden durar toda la sesión de la clase dejándose de la do las actividades a realizar.

De este modo, lo expreso una profesora del área de ingles durante la entrevista:

De igual manera, lo anteriormente descrito se evidencio en las actividades de la siguiente forma:

“Hubo mucha conversación entre los niños.” (Ac5) “Charlaban con otros compañeros.” (Ac6)

“Unas niñas estuvieron hablando durante toda la actividad.” (Ac20)

Otro aspecto por el cual se da la interrupción es porque el estudiante se para constantemente del puesto, buscando con esto evitar realizar las actividades o hablar con sus compañeros.

En las actividades realizadas durante nuestras prácticas se evidencio lo siguiente:

“Durante la actividad los niños se ponían de pie a buscar colores y a sacarles punta, esto lo tomaban como medio para poder hablar con sus compañeros.” (Ac1)

“Varios de los estudiantes se pararon de su puesto para conversar con otros compañeros.” (Ac2)

Con lo anterior podemos evidenciar que, el niño hiperactivo está riendo, gritando y hablando ruidosamente durante toda una clase, fomentando la indisciplina en el aula de clase, interrumpiendo la secuencia de la clase o incomodando a sus demás compañeros, ya que estas conversaciones pueden ser contagiosas en ellos.

Para terminar encontramos que las interrupciones que el niño realiza en clase son causadas también porque este no sigue las instrucciones del profesor, porque se le presentan distracciones y porque posee muchísima energía la cual no puede controlar.

“No prestaron atención a las instrucciones, debido a que estaban hablando demasiado entre ellos.” (Ac10)

“Se distraían hablando sobre otras cosas.” (Ac8)

“Los niños tenían mucha energía y lo demostraban durante la actividad.” (Ac3) “A la hora de cantar la canción, los niños se veían muy enérgicos.” (Ac9)

Esto nos lleva a decir que, el niño hiperactivo posee demasiada energía la cual expresan en el desarrollo de cualquier actividad, la cual usan para charlas, cantar y gritar pero que a la hora de trabajar no usan ya que no prestan la atención suficiente para entender las instrucciones de las actividades por sus constantes distracciones o conversaciones.

Todos los anteriores son argumentos que nos llevan a concluir que, la hiperactividad es una de las tres áreas problemáticas del déficit de atención, la cual, se expresa en el estudiante porque es muy inquieto y le falta la atención de una forma muy llamativa.

Dentro del aula de clase los ruidos y movimientos inapropiados al igual que, las conversaciones constantes son los síntomas más característicos de este tipo de déficit, los cuales llevan a que el niño se torne inquieto, fomente el desorden en el aula de clase y quiera estar en constante movimiento.

Esta hiperactividad se evidencia en el estudiante porque su curiosidad es insaciable, es un niño acelerado, inoportuno, impaciente e inconstante, siempre se encuentra jugando, gritando, golpeando los puestos, muchas veces está cantando o emitiendo sonidos imitando animales u objetos.

Su atención en alguna actividad dura poco tiempo de tal manera que, le es difícil entender las instrucciones de las actividades. Es normal en estos niños querer explorar al máximo lo que lo rodea (ver, oler, saborear, sentir, escuchar y tratar de romper) en pocos segundos para después cambiar de actividad u objeto.

Finalmente, este tipo de déficit se evidencia en el estudiante porque conversa demasiado, nunca puede estar callado por un corto periodo de tiempo. Estas conversaciones lo llevan a interrumpir el trabajo de sus compañeros invadiendo sus puestos e igualmente, las explicaciones del docente por lo cual, nunca sigue correctamente las instrucciones de las actividades.

4.4 Impulsividad

Como se ha venido mencionando a lo largo de este trabajo, el déficit de atención describe tres áreas de problemas que puede tener una persona con esta dificultad, en este sentido, la categoría de impulsividad expuesta en la matriz de análisis es vista desde dos sub categorías: la exaltación de la persona ante circunstancias mínimas y actúa e interrumpe sin pensar.

La exaltación de una persona ante circunstancias mínimas hacen que actúe con impulsividad, recurra a la fácil exaltación sin razón alguna queriendo llamar la atención; dentro del aula de clase genera mucha interrupción y descontrol, al desarrollo de la clase como a la atención de los demás estudiantes llevando esto a frustración, manifestándolo a través de enojo constante y agresividad, no solo en el sujeto impulsivo sino también en su entorno.

Una persona que se sobre exalta fácilmente queriendo llamar la atención mediante quejas o reproches que son vistos de cierta manera, por medio de una continua agresividad, una conducta rebelde y un comportamiento de poca importancia a lo presentado en clase o el interés que se le ve a esta persona por las actividades o las labores a realizar.

Por otra parte, la impulsividad se ve desde las personas que actúan e interrumpen sin pensar, esto se evidencia en la desconcentración y la ansiedad que presentan los niños. La desconcentración hace que los niños con déficit no sigan instrucciones generando en ellos y en el entorno del aula, mucha distracción, despreocupación, desinterés, interrupción y mucha conversación en todos los aspectos académicos.

Finalmente, las actuaciones e interrupciones sin pensar, se presentan en los niños con problemas de déficit de atención a través de la ansiedad reflejada en comportamientos como inquietud, impaciencia e irreflexibilidad en cada estudiante con este problema.

Para comprender más plenamente la impulsividad dentro del déficit de atención la revista de la Asociación Siquiátrica Americana (1994), caracteriza que los niños con este problema se ven incapaces de dominar sus reacciones inmediatas o pensar antes de actuar. Ellos muestran sus emociones sin compostura, y actúan sin pensar en las consecuencias futuras que sus actos puedan producir.

En esta línea de pensamiento algunos entrevistados expresan:

La impulsividad “es la incapacidad para tomarse el tiempo necesario antes de actuar” (Pe1).

“…un niño impulsivo básicamente es un niño que puede decir muchas cosas y no decir nada, es un niño que no piensa la mayor parte del tiempo antes de hablar, antes de expresarse, antes de actuar” (Prae2).

De cierto modo, lo reflejado por estos entrevistados muestran que la impulsividad puede ser vista como un estado donde el niño deja de tomar un tiempo necesario donde puede pensar o analizar lo que va a responder o a resolver en sus actividades de clase, en otras palabras, no procura tomar un tiempo para responder al profesor, o simplemente responde sin analizar o pensar si es correcto o no, además, realiza comentarios fuera de lugar, no se toma el tiempo para pensar lo que expresa de allí que diga una serie de ideas inconexas. Es decir, el niño tiene mucho que decir y puede saber muy bien el tema estudiado en el salón, pero no sabe conectar sus ideas de una manera lógica y sus respuestas se ven interferidas por temas que se salen del aula de clase, pueden empezar hablando de la tarea y terminar diciendo el marcador de los partidos de futbol sin darse cuenta en qué momento realizó este salto de información.