SITUACIÓN ACTUAL
5. Crítica, menos de 100 hembras y relación no inferior a 5:1 (1 macho x 20 hembras).
Con base en las anteriores consideraciones y en los resultados del censo de 1999, Martínez (1999), puntualiza que ninguna de las razas criollas se puede clasificar en las dos primeras clases, ya que no superan las 5.000 hembras en estado reproductivo. El censo reportó 23.473 animales de las diferentes razas criollas; sin embargo, la población relacionada en la Tabla 1 es menor (18.110), debido al censo actualizado del ganado Casanare, el cual según Sastre (2004) es de tan solo 300 animales ubicados en tres predios del departamento de Casanare.
En la Tabla 1 se relacionan las poblaciones actuales de cada una de dichas razas comparadas con las poblaciones del censo realizado por Rico y col. en 1986. En el Anexo 1 se presenta la distribución del ganado puro por categorías de edades o grupos etáreos, el total de hembras en edad reproductiva (vacas lactando, secas y novillas de vientre) y la relación de hembras por toro (Martínez, 1999).
Teniendo en cuenta la descripción poco confiable que se hizo del ganado Casanare en los censos de 1986 y 1999, en los cuales se clasificaron como criollos todos aquellos animales con fenotipo inferior (“chifle”) y el estudio más consecuente de Sastre, el autor considera que se debe tomar como dato más fiable el de este último autor, anotando que faltaría la relación del departamento de Arauca.
BLANCO OREJINEGRO (BON) Población actual: 2.886 animales puros, 15.83 % del total de ganado criollo del país. Martínez (1992) describió sus características externas y productivas; tiene su área de influencia en la zona cafetera de clima medio del país. El número de explotaciones encontradas en el censo de 1999, con relación a las reportadas en 1986, se mantuvo; sin embargo, con cambios sustanciales ya que Antioquia y Huila, departamentos tradicionales en la cría de BON, disminuyeron dramáticamente el número de explotaciones de 18 a 8 y de 8 a 0, respectivamente; contrariamente, Cundinamarca y Risaralda aumentaron el número de explotaciones, de 4 a 12 y de 1 a 7, respectivamente. La población total de puros aumentó en forma notoria, de 1567 a 2866, mientras que la población de mestizos de 1513 a 1866.
El número de hembras en edad reproductiva mayor a mil (1254), un adecuado número de toros (64), programas de congelación de material seminal (66 toros), la existencia de conservación in vitro, tanto de semen como embriones, e in vivo, Banco de Germoplasma de conservación de la raza en el Centro de Investigación El Nus (ICA-CORPOICA), programas de investigación y fomento de Universidades (Universidad de Antioquia y Nacional de Medellín), además de una asociación de criadores de la raza que defiende sus intereses, ganaderos convencidos de sus bondades, son factores que, no obstante su categoría de “vulnerable”, aseguran la supervivencia y desarrollo de la raza (Martínez, 1999).
TABLA 1. Población actual de Recursos Genéticos de Bovinos Criollos y colombianos. 1999. Conservación Raza POBLACION 1999 1986 Tendencia Sistema producción In vivo In vitro BON Caqueteño Casanareño CCC Chino Hartón ROMO Sanmartinero Lucerna Velásquez TOTAL 2.866 159 300 416 368 5.120 2.014 3.166 2.946 755 18.110 1.567 0 1.951 476 606 1.540 3.262 3.579 2.733 3.083 18.797 Incremento --- Descenso Descenso Descenso Incremento Descenso Descenso Incremento Descenso Descenso DP DP Carne DP Carne DP Carne Carne Leche Carne Si Si No Si No No Si Si No No Si No No Si No Si Si Si Si No
Adaptado de: Rico y col. 1986; Martínez, 1999; Martínez y Chaves, 2001; Sastre, 2003.
CAQUETEÑO. La raza de bovino Caqueteño no se reportó en 1986 y se señala la existencia actual de 2 explotaciones con una población muy disminuida de tan solo 159 animales, 0.88% del total de bovinos criollos censados, de los cuales solamente se reportan 72 hembras en edad reproductiva, factores que la clasifican como población en estado “crítico”. Con un número tan reducido de hembras y machos (3 toros) es muy difícil sostener un tamaño efectivo (Ne) de población que mantenga una Variabilidad Genética adecuada para que el incremento de consanguinidad ('F) por generación, no atente contra su supervivencia y desarrollo. La tasa de consanguinidad en una población tan pequeña, si no se toman correctivos, aumenta en tal forma que asegurar su supervivencia es un tanto difícil. Se requiere de un plan de manejo especial, probablemente a través de cruzamientos con genotipos cercanos, de los que se supone le dieron origen, para que aumenten su Variabilidad Genética y tamaño efectivo, labor que debería afrontar el Estado Colombiano, luego de una análisis detallado de si su situación actual amerita el refuerzo técnico y económico que se requiere.
CAMPUZANO. El criollo Campuzano no se reportó en 1986 y no reporta animales puros en 1999. El pequeño número de animales mestizos, 184 en tan solo un predio merece un análisis mucho más profundo que el que habría que hacer con el Criollo Caqueteño para iniciar un programa de rescate de la raza. Otras características especiales, si las posee, definirían la política a seguir con dicha población. En el grupo etáreo (Toros) se señala entre paréntesis el número de toros con semen congelado. Con excepción de las razas Casanare, Campuzano y
Criollo Caqueteño todas posean un significativo número de toros con material seminal congelado.
CASANARE La zona de influencia es la llanura o sabana inundable de los departamentos de Arauca y Casanare, caracterizada por poseer suelos ácidos con extremas sequías e inundaciones; forrajes de escasa calidad nutritiva, sistemas de manejo extractivos, de pocos o nulos insumos; la temperatura puede superar los 35 °C; la precipitación oscila entre 1.600 y 3.500 mm.
En el censo de 1999, Martínez reportó una población total de 5663 animales en los departamentos de Arauca y Casanare; sin embargo, Sastre (2004) estima que la población pura, en las únicas tres explotaciones que encontró en el Casanare, es menor a 300 animales, población que correspondería al 1.66% del total de criollos. Ya se explicó arriba la razón para tomar este reporte como el más apropiado, sin conocer datos del departamento de Arauca.
Martínez (1999) consideró que el aumento en la población de puros y número de explotaciones y la disminución en el mestizaje de la raza era una situación bien particular que requería de un estudio más cuidadoso ya que dichas circunstancias estarían indicando un regreso, favorable para la raza y la región, hacia sistemas sostenibles de explotación con base en ganado criollo puro. Igualmente, puntualizaba que la inexistencia de programas de conservación (in vivo e in
vitro), investigación, fomento y desarrollo eran factores que atentaban contra la
conservación de la variabilidad genética de la raza y por consiguiente de su supervivencia. Se requieren acciones rápidas y decididas del Estado y particulares orientadas a la conservación, estudio, desarrollo y caracterización genética y productiva de tan importante recurso genético en el desarrollo de sistemas de producción sostenibles en una de las zonas más agrestes del país.
COSTEÑO con CUERNOS (CCC) La población es de escasos 416 animales, 2.30% del total. Se adapta bien a las variadas condiciones de la Costa Norte de Colombia, desde las muy fértiles, húmedas y planas del Valle del río Sinú; las pobres, áridas y onduladas, de las sabanas de Bolívar; las anegadizas del valle del río Magdalena ó las fértiles y secas de las llanuras de Valledupar.
El número de explotaciones con ganado Costeño con Cuernos aumentó en forma significativa de 2 en 1986 a 12 en 1999; sin embargo, el número de animales disminuyó de 476 a 416, de los cuales, 395 animales 95 % del total de la población, se encuentra en una sola explotación, el Banco de Germoplasma de conservación de la raza en el Centro de Investigación Turipaná (ICA-CORPOICA), lo que significa que, conforme a los parámetros de FAO (1996) es una raza en inminente peligro de extinción y que por tanto requiere de una política especial de
Janeiro y las obligaciones contraídas en la Carta Constitucional de 1991.
La existencia del hato de conservación (in vivo) de la raza no es garantía absoluta de la supervivencia. Se reportan tan solo 234 hembras en edad reproductiva y menos de veinte toros; el pequeño “tamaño efectivo” de la población y por consiguiente la elevada tasa de aumento de consanguinidad por generación atentan contra ella. Se requiere por tanto, además de los esfuerzos oficiales, de una acción decidida de productores que deseen, a través del uso de sus bondades biológicas y económicas, desarrollar sistemas competitivos.
CHINO SANTANDEREANO (CHINO) La población actual de Chino es de tan solo 368 animales, 2.03% del total de criollos. Junto con el BON evolucionó en la zona andina de climas medio y cálido. El ganado Chino Santandereano presenta una situación tanto o más crítica que la del Costeño con Cuernos; de 606 animales en 25 explotaciones en 1986 se pasó a tan solo 3 explotaciones y 368 animales en 1999. La única entidad responsable por su conservación es el Fondo Ganadero de Santander y con un tamaño de efectivos tan reducido que, con tan solo 188 hembras en edad reproductiva, 15 toros y con tendencia decreciente, se encuentran como una de las razas, criollas con mayor “peligro de extinción”, situación que amerita, al igual que la del Costeño con Cuernos, un manejo y protección especial del Estado Colombiano, especialmente la necesidad de la conformación de un hato de conservación in vivo e in vitro de la raza que, con criterios técnicos, mantenga y/o aumente su variabilidad genética y en el cual, además, se adelanten estudios de caracterización genética y productiva.
HARTON del VALLE La población es la más numerosa, 5120, 28.27% del total. La zona de influencia del Hartón es el fértil Valle del río Cauca con alturas sobre el nivel del mar entre 950 y 1450 metros, con clima cálido seco (65 - 70 % humedad relativa) y precipitación promedia de 900 mm (Valderrama, 2003).
El incremento en número de explotaciones y en población de la raza Hartón es la mayor presentada con relación a lo reportado en el año de 1986. De 51 explotaciones en todo el país se pasó a 83, correspondiendo el mayor incremento al Valle del Cauca, el cual pasó de 25 a 81 explotaciones, es decir, el 97% del total del país. Antioquia, Quindío, Sucre y Cesar con 5, 4, 3 y 3 explotaciones en 1986 no reportaron existencias en 1999. El aumento en la población del Hartón significó un 232%; de 1540 se pasó a 5120 animales puros, constituyéndose en la primera población, 28.27% % del total; la población de mestizos aumentó tan solo en 8.2%, de 3920 a 4240.
La raza Hartón, al igual que el BON, posee una población de hembras en edad reproductiva superior a mil (2512, número adecuado de toros (77), programas de conservación in vitro de material seminal, programas de investigación y fomento
de la Universidad Nacional (sede Palmira), ganaderos asociados y la tendencia creciente de la población consolidan su supervivencia.
No obstante las anteriores circunstancias es perentorio que el Estado colombiano conforme un hato de conservación in vivo de la raza con el fin de asegurar la conservación de la variación genética existente en ella. El uso de animales en programas comerciales de cualquier raza o especie es la mejor forma de conservación y multiplicación; sin embargo, cambios y tendencias en el mercado de productos o caprichos de los productores, pueden hacer perder, por selección en una dirección específica (homocigosis), la diversidad genética existente en una raza o especie.
ROMOSINUANO (Romo) La población es de 2014, 20.14% del total. El ganado Romosinuano deriva su nombre de la ausencia de cuernos (romo) y del lugar de origen, Valle del río Sinú, Costa Norte de Colombia Martínez (1998).
La disminución en predios y en población del Romo también es un hecho significativo; sin embargo, es importante anotar que es la población criolla más difundida, no solo en el país sino en el mundo, toda vez que se encuentran animales exportados (lícita e ilícitamente) a Venezuela de dónde han sido enviados a Brasil, Estados Unidos y México. Costa Rica contó en el pasado con un hato de origen colombiano.
En 1986 se encuestaron 47 explotaciones con 3262 animales puros y 5492 mestizos y en 1999 se reportan 33 explotaciones con 2014 animales puros (8.63%) y 3447 mestizos. Llama la atención el descenso drástico de explotaciones en el Meta (16 a 8), Cundinamarca (7 a 2), Cesar (6 a 1) y el aumento significativo en Casanare (1 a 7). El Romo es una raza “vulnerable”; sin embargo, el número de vientres 1.124 animales, el número de toros (86), la existencia de material seminal y de embriones congelados (Estados Unidos y Venezuela), su expansión a otras latitudes garantizan su supervivencia.
Teniendo en cuenta la drástica disminución de la raza en el país, por las exportaciones al exterior, el llamado, a las autoridades colombianas, a los criadores de la raza y a la ciudadanía en general, es el de la necesidad de iniciar las medidas necesarias que nos permitan proteger nuestro patrimonio genético, de forma que podamos desarrollar, con base en las bondades de esta raza, un verdadero desarrollo sustentable y competitivo.
SANMARTINERO (SM). La población se estima en 3.166 animales, 17.48% del total. El SM se desarrolló en las sabanas secas del piedemonte llanero con temperatura media de 26 °C; 2700 mm de precipitación, topografía plana, suelos
El número de explotaciones de ganado Sanmartinero ha permanecido aproximadamente inmodificado (13 vs. 15); sin embargo, no se trata de las mismas explotaciones reportadas en 1986. El número de efectivos de la raza ha sufrido un descenso menos drástico que el de otras razas, (433 animales) de 3579 en 1986 se pasó a 3146, 12.1%, siendo mayor el descenso de mestizos, de 409 a 176 (56.97%).
Es importante resaltar que, en términos de conservación, la raza Sanmartinera es la más privilegiada, por cuanto cuenta con dos (2) Bancos de Germoplasma de conservación in vivo (La Libertad y Carimagua) y núcleos importantes de reserva en poder de entidades estatales como la Universidad de los Llanos, Unillanos (Manacacias, Puerto Gaitán) y Secretaría de Agricultura (Iracá, San Martín); todas las anteriores entidades con el 50% del total de la población y con programas de manejo y mejoramiento genético, auspiciados por el Ministerio de Agricultura a través del PRONATTA, que en cierta forma aseguran su supervivencia y expansión. El número de hembras aptas para reproducción (1550, y el número de toros 97 la ubican en la categoría de vulnerable (FAO, 1996), pero con muchas posibilidades de supervivencia por los programas de protección, fomento y estudio señalados anteriormente.
LUCERNA La población actual se estima en 2.946 animales, 16.27% del total. Es una raza sintética de doble utilidad formada en el país en el año 1937, posee genes de la raza criolla Hartón (30 %) y de las razas europeas Holstein (40 %) y Shorthorn lechero (30 %). Se desarrolló en el Valle del río Cauca, en condiciones similares a las descritas para el Hartón (Durán y Manrique, 1999).
La raza Lucerna junto con la Hartón, BON y Casanare presenta un panorama alentador ya que vio aumentado el número de criadores en 200%, de 15 en 1986 a 45 en 1999 y su población en 8.5%, de 2733 animales en 1986 se paso a 2946 en 1999, el 12.56% del total de criollos colombianos.
Al igual que la situación descrita para el Hartón, el mayor aumento se presentó en el departamento del Valle del Cauca, en donde solo se reportaban 7 explotaciones en 1986 y en 1999 se encontraron 37 del total de 45 explotaciones en el país, es decir el 82% del total de predios dedicados a la explotación de esta raza. El otro incremento significativo se dio en el departamento de Caldas con 6 explotaciones en 1999 y ninguna en 1986. El número de vientres y toros mayores de 1.000 y 20, respectivamente y la expansión de predios y efectivos aseguran su supervivencia, no obstante pertenecer a la categoría de raza “vulnerable”.
A pesar de la excelente situación de la raza, se requiere, como en cualquier otra raza o especie en situación vulnerable, programas de conservación (in vitro e in
vivo) que la protejan de la pérdida de variabilidad genética a que está sometida
cualquier población en su status de vulnerabilidad y sujeta a caprichos e intereses comerciales y por tanto con amplias posibilidades de selección de caracteres económicos que en muchas ocasiones, por la existencia de correlaciones
genéticas negativas con características de adaptación, atentan contra la supervivencia de las especies.
VELÁSQUEZ. La población es de 755 animales, 4.17%. Es la segunda raza sintética formada en el país, producto de la hibridación del Romosinuano (25 %), Red Poll (50 %) y Brahman Rojo (25 %). Se desarrolló en el trópico cálido del Valle del río Magdalena a 200 msnm, 27 °C, con 75 a 90 % de humedad relativa y 4000 mm de precipitación anual (Velásquez, 2003).
La raza Velásquez ha sufrido un franco descenso en efectivos y en número de explotaciones. De 16 fincas y 3083 animales en 1986 se redujo a 9 fincas y 755 (43.8 y 75.5%) animales puros en 1999. La mayor disminución de explotaciones se dio en el departamento de Caldas, en donde se pasó de 6 a 1 explotación en 1999. El número de mestizos también presentó un descenso significativo y de 1250 animales en 1986 se redujo a tan solo 41 ejemplares en 1999. El número de hembras aptas para la reproducción, inferior a 1.000 (354) y la tendencia descendente la ubican según criterios de FAO en una la categoría “en peligro de extinción” y que por tanto merece las mismas consideraciones hechas anteriormente, es decir la formación de Bancos de Germoplasma de conservación
in vitro e in vivo y programas de investigación que realicen su caracterización
genética y productiva.
En términos generales, la situación, si bien es alentadora en razas como el Hartón, BON Y Lucerna es preocupante en razas tradicionales como el Romo, CCC y Chino Santandereano; la primera por la alarmante fuga de la población hacia otros países y el CCC y Chino por su población tan pequeña y poco interés de las entidades estatales y de los productores por su conservación y uso apropiados. Las poblaciones nuevas que se reportan en el actual censo (Campuzano y Caqueteño) merecen una consideración y discusión mayor por cuanto por su escaso número se les debe calificar como poblaciones en estado crítico (FAO, 1996), menos de cien (100) hembras en edad reproductiva.
En general, todos los grupos genéticos analizados, por su importancia socio cultural, biológica y económica, necesitan de los programas de protección que el Estado colombiano está en la obligación de ofrecer a los recursos naturales que conforman la biodiversidad de especies y ecosistemas que el país posee en grado sumo, como quiera que es segundo en el mundo en riqueza biológica y el primero en Ibero América en especies bovinas criollas o naturalizadas. De la misma manera, la industria ganadera debe tomar conciencia de la importancia económica de estos animales y promover su conservación, a través del uso racional en planes bien orientados de mejoramiento, con la seguridad que la recompensa será mejores ingresos y menos costos de operación.