• No se han encontrado resultados

1. La perspectiva ético-liberal de la seguridad humana

1.1. Las creencias de principios de la seguridad humana canadiense

A pesar de que fue enunciado desde 1995, el discurso de la seguridad humana constituyó uno de los referentes fundamentales de la política de seguridad internacional de este gobierno una vez que Lloyd Axworthy llegara a ser Ministro de Relaciones Exteriores en 1996 y se mantuvo con algunas modificaciones durante los mandatos de los Ministros de Relaciones Exteriores John Manley (2000 2002) y Bill Graham (2002 2004).134 Durante el periodo de Axworthy (1996 2000) este discurso reprodujo la idea de que los Estados en materia de seguridad individual no deben actuar por mera conveniencia sino porque han entendido que la seguridad de las personas es un bien en sí mismo y que por ende debe ser garantizado más allá de cualquier consideración egoísta. Por esa razón, pretendió ofrecer una lectura alternativa a aquellas aproximaciones convencionales a la seguridad internacional que solían concentrarse tan sólo en la seguridad territorial o en la supervivencia de los Estados y en consecuencia en la mera sofisticación de las capacidades armadas y defensivas de estos últimos. Desde luego esta convicción fue el resultado de aquellas creencias de principios liberales que sugirieron la obligación moral de proyectar los valores canadienses democrático liberales en el exterior, con el propósito de responder a la nueva naturaleza de los conflictos durante la posguerra fría que

134. En efecto el discurso de la seguridad humana ya se encontraba contemplado en el documento

% ! , 0 * de 1995. Sin embargo, el Ministro André Ouellet al no aludir frecuentemente al término suscitó la sensación en la opinión pública canadiense e internacional de que aquel fue el resultado tan sólo del activismo de Lloyd Axworthy. Así mismo, cabe señalar que antes de Axworthy el discurso se debatía entre una interpretación amplia y restringida de la seguridad humana, lo que impedía considerar una agenda homogénea y relativamente coherente en el marco de la política exterior canadiense. Fundamentándose en una interpretación amplia muy parecida a la expuesta en el Informe del PNUD de 1994, este gobierno planteó en 1995 la necesidad de adoptar la seguridad humana como un concepto rector que permitía pensar la interrelación entre distintas factores de orden militar, económico, ambiental, político o demográfico que amenazaban la seguridad de las personas, lo que inevitablemente debería conducir a implementar respuestas y estrategias más allá del ámbito militar. Sin embargo, restringió la seguridad humana a amenazas principalmente económicas y ambientales.. David Bosold y Wilfried von Bredow, “Human Security. A Radical or Rhetorical Shift in Canada’s Foreign Policy?, en . 8 , Otoño 2006, pp. 837. Canadá, DFAIT, % , op. cit. Sección IV.

69

al parecer hacían más evidentes las amenazas a las que se encontraba sometida la sociedad civil.135

La seguridad humana, definida como la protección de las personas tanto de “amenazas violentas” como “no violentas” y por ende como una condición en la que los “individuos son libres de las omnipresentes amenazas a sus derechos, su seguridad (safety) e incluso sus vidas”, fue vinculada tanto a la seguridad nacional como al desarrollo humano.136 Por un lado, a pesar

de que esta concepción fue constituida como una lectura alternativa a las concepciones de seguridad tradicionales, aquella no pretendió suplantar la seguridad nacional. Sin embargo, durante el mandato de Axworthy se planteó que la seguridad del Estado no puede ser considerada como un fin en sí mismo, sino más bien como una condición o un medio para garantizar la seguridad de las personas, lo que supuso unas creencias de principios diametralmente opuestas a las planteadas por el razonamiento realista.137 Por otro lado, este gobierno pretendió articular el concepto de la seguridad humana con el de desarrollo humano. Siguiendo directamente el informe del PNUD de 1994, este gobierno consideró que estos conceptos, aunque no son sinónimos, juntos permiten constituir el doble propósito de un

esquema de seguridad concentrado en los individuos: y * .138

Ambos propósitos constituyeron las creencias de principios ético liberales fundamentales de este gobierno.

Considerada por algunos como una agenda “romántica”139 y “misionera”,140 y por otros como “innovadora”141 y “revolucionaria”,142 la propuesta de la seguridad humana de Lloyd Axworthy

135 Canadá, DFAIT, , , , op. cit. sección II.

136 Canadá, DFAIT, # - & - 0 % )op. cit. Sección III..

137 Cabe señalar además que este gobierno pretendió construir este enfoque de seguridad sin pretender criticar o

desestimarlas las concepciones convencionales sobre la seguridad internacional: “La frase ΄seguridad y paz internacionales΄ implica que la seguridad de un Estado depende de la seguridad de otros Estados. La perspectiva de la seguridad humana se construye con base en esta lógica al considerar que la seguridad de las personas en una parte del mundo depende de la seguridad de las personas en otras partes del mundo. Un orden más seguro y más estable es construido tanto de arriba hacia abajo como de abajo hacia arriba. La seguridad de los Estados y el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales son construidas en últimas buscando que la seguridad de

las personas”. Canada, DFAIT, # - & - 0 % , op. cit. Sección IV.

138 Ibid, Sección V.

139 Allan Gotlieb, / , 0 , op cit.

140 Fen Osler Hampson y Dean F.Oliver, “Pulpit Diplomacy: A Critical Assessment of the Axworthy Doctrine”,

70

pretendió profundizar significativamente la agenda canadiense de seguridad internacional. Dicha profundización, que obligaba a interrelacionar de manera estrecha la seguridad internacional con la seguridad individual, buscando constituir un espacio libre de temor y de carencias para las personas de todo el mundo en términos que parecían reproducir la idea del imperativo categórico kantiano, planteó por definición una de las agendas de seguridad internacional más ambiciosas y por ende menos focalizadas que se haya conocido en la historia de la política exterior de Canadá.143

Durante el liderazgo de Axworthy, Canadá no sólo mantuvo su compromiso tradicional con las operaciones de mantenimiento de paz,144 con la construcción de un orden jurídico internacional que permitiera la consolidación de un orden más pacífico, con los programas de asistencia humanitaria y de desarrollo económico sino que también volcó buena parte de sus esfuerzos a constituirse como un , en especial como un líder en la defensa de las normas que garantizaran los derechos humanos. 145 Este último aspecto no sólo respondió a

los impulsos humanitarios que habían caracterizado la política exterior de Canadá desde finales de la segunda guerra mundial sino también a su defensa moral de un esquema de seguridad positiva. Al vincular el discurso de la seguridad personal con el de los derechos humanos, entendidos en un sentido amplio, no sólo pretendió incorporar un modelo liberal de “protección” de dichos derechos sino ante todo un modelo liberal de corte moralista que garantizara las condiciones sociales, económicas, políticas, medioambientales, entre otras, necesarias para hacer posible dicha protección.146

141 Gerald Wright, “Managers, Innovators and Diplomats: Canada’s Foreign Ministers”, en Robert BothWell y

Jean Daudelin, Robert Bothwell and Jean Daudelin (eds), $ 344K! ;44 @ ,

0 , Montreal & Kingston, 2009, pp. 73 74.

142 El antiguo Embajador canadiense ante Naciones Unidas, Paul Heinbecker, solía sostener que Lloyd Axworthy

era el Copérnico de las relaciones internacionales debido a su enfoque de seguridad humana. Allan Gotlieb, Romanticism and Realism in Canada’s Foreign Policy, op cit.

143 Robin Jeffrey, Hay, “Present at the Creation? Human Security and Canadian Foreign Policy in the Twenty

First Century”, en Hampson, Hart y Rudner (eds), $ ;<<<& $ ( 2 0 6 Toronto, Oxford University Press, 1999.

144 Aunque el compromiso con las operaciones de paz de Naciones Unidas empezó a disminuir durante el

mandato de Jean Chrétien, Canadá hizo parte hasta 1997 del grupo de lo diez países que más contribuyeron a estas operaciones. Ver Cristina G. Badescu, “Canada’s Continuing Engagement with United Nations Peace Operations”, en , 0 , Vol. 16 No. 2, p. 47.

145 Allan Gotlieb) / , 0 , op cit.

146 Esta es la diferencia planteada por C.B. Macpherson entre la “democracia liberal como protección” y la

“democracia liberal como desarrollo”. Ver C.B. Macpherson, 2 ' 2 N , Madrid, Alianza, 2003.

71

1.2. Las creencias de causalidad ético-liberales: el poder blando, la

Documento similar