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Es conveniente para profundizar en el origen del Plan Más Vida, mencionar la incidencia y la configuración de las políticas sociales sobre la cuestión alimentaria, para poder realizar una lectura del intervencionismo estatal sobre esta temática, generando un acercamiento a los diferentes programas de asistencia alimentaria que tuvieron lugar durante esta década. De este modo, se cree necesario plantear qué es la cuestión alimentaria y el tratamiento que ha recibido la misma por parte de las políticas sociales en Argentina.

Los aportes de Patricia Aguirre (2005), han contribuido a la conceptualización de la problemática mencionada, en este caso

La cuestión alimentaria desde la antropología se aborda con una visión totalizadora, tomando a la alimentación como un hecho social total, ya que, al estudiarla, estudiamos la sociedad

11Castel (2004) define como asistencialista, al orden político-institucional que resulto de la orientación

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en su conjunto, atravesando divisiones analíticas como economía, psicología, ecología, etc. (Aguirre 2005 :15).

En este sentido, para comprender la cuestión alimentaria se deberá ubicar a la misma en el proceso macro de producción y reproducción del sistema capitalista, donde existen diferentes determinantes que inciden sobre ella.

En este contexto Aguirre (2005) piensa que es necesario establecer el concepto de seguridad alimentaria como el derecho de todas las personas a una alimentación nutricionalmente adecuada y suficiente.

Es oportuno mencionar que, al estudiar la cuestión alimentaria, no se hablará estrictamente de lo nutricional, sino que existen ciertos factores que inciden drásticamente sobre esta problemática por lo que resulta ineludible tenerlos en cuenta; se puede mencionar al factor económico, es decir, al ingreso o la fuente laboral de cada grupo familiar, éste se constituye en un determinante fundamental. Se puede nombrar, además, al acceso material y simbólico de cada individuo, no sólo para efectivizar la alimentación, sino también para saber qué comer. Entonces, tal como señala Aguirre

Cuando hablamos de acceso debemos hablar del acceso material y simbólico, porque nadie va a esforzarse por obtener algo que no se concibe como comida. Las representaciones simbólicas y las condiciones materiales se construyen en una dinámica interactuantes de transformación recíproca. (Aguirre 2005: 12)

En el marco de este análisis, se puede plantear según Aguirre (2005) que el concepto de seguridad alimentaria, en la década de los ‘80, sufre una leve transformación en los discursos, pasando de ser una acepción vinculada a los derechos a asumir el sentido de capacidad. Este viraje conceptual, trae consecuencias vinculadas a la seguridad alimentaria, ya que mientras sea un derecho el último garante es el Estado, pero si resulta ser una capacidad la responsabilidad se traslada básicamente al individuo. De esta forma, la asistencia estatal se convierte en una estrategia de la población y no en un derecho. Entonces, la capacidad de alimentarse de un individuo no está vinculada a la insuficiencia o disponibilidad de alimentos, sino que se encuentra

49 relacionada a la capacidad de acceso individual a través del mercado y a un conjunto de bienes económicos, sociales, materiales y simbólicos; es así que se puede plantear que el acceso a la cantidad y calidad de alimentos que el individuo puede consumir, quedará sujeto a sus propios medios y a la ley del mercado, establecida por este sistema de producción capitalista; se responsabiliza al individuo de satisfacer sus propias necesidades, accediendo a un conjunto de bienes y servicios a partir de su capital económico.

En relación a lo planteado con antelación, Castel (2004) se expresa sobre el cambio de los derechos sociales, afirma que mutan en acciones focalizadas en ciertas carencias. La cuestión alimentaria fue una arista en la que el Estado argentino intervino desde los años 80 del siglo XX. Entre los programas destacados, se mencionarán dos que tuvieron lugar en la época que se viene indagando, y más específicamente durante el gobierno de Alfonsín (1983-1989). Estos programas fueron el Programa de Promoción Social Nutricional (PROSONU) y el PAN (Programa Alimentario Nacional) y constituyen los antecedentes del Plan Más Vida.

El PROSONU (1984) fue un programa de comedores escolares, que presentó como finalidad disminuir las condiciones deficitarias de la alimentación, contribuyendo a mejorar los niveles de rendimiento escolar y evitar el ausentismo en los niños. En el año 1984 se generalizó a todo el país con ese formato, integrando los recursos del Programa de Comedores Escolares e Infantiles. Otro de los programas implementados que siguió la línea de acción de un Estado que pretendió dar respuesta a la problemática alimentaria fue el PAN, según Margarita R. Pagaza “el objetivo fue atender a la población más vulnerable y de pobreza extrema con carencias alimentarias; dicho programa fue aprobado en marzo de 1984, con voto unánime de ambas Cámaras Legislativas” (M.R. Pagaza 2004:187). Una de las características de este programa fue su carácter transitorio, ya que, se consideraba revertir la situación alimentaria durante esos años y acabar con ella. Desde esta perspectiva se considera que las políticas asistenciales contribuyen a reproducir, focalizar y entender la pobreza como un hecho transitorio. El PAN, fue el primer programa que consistió en el reparto masivo de alimentos y se basó en una estrategia prioritaria de asistencia social.

50 Al finalizar la década de los `80, estos programas integraron el núcleo de las políticas alimentarias y se encontraron caracterizados por su residualidad y asistencialismo. Otro de los programas alimentarios recibe el nombre de “PNSA” Plan Nacional de Seguridad Alimentaria (“El hambre más urgente”) fue creado el 16 de noviembre del año 2003 en Argentina, en el marco de la ley 25.724, con el fin de garantizar el derecho a la alimentación. Su objetivo se encontraba vinculado a satisfacer la nutrición en niños hasta la edad de los 5 años y en madres en periodo de lactancia o embarazadas. El contexto de surgimiento del PNSA se encontró marcado por una profunda crisis económica, política y social, con un país en estado de emergencia alimentaria. En la década de los ’90 se percibe un aumento de la pobreza y se asiste a una mega devaluación en los años 2001-2002 generando niveles de pobreza altísimos durante el año 2003. Ante la creación del Plan Nacional de Seguridad Alimentaria, se articulan diferentes programas de carácter alimentario preexistentes y se da lugar al formato de un plan.