2. Movilización de niños y niñas entre saberes y haceres
3.3 El juego es la semilla de las habilidades
3.3.1 Dejar jugar y contar
La participación que tienen los niños y niñas entre 3 a 4 años, repercute en el desarrollo de sus habilidades. Hacen uso de los números en forma oral a partir de su lengua materna en situaciones variadas de su vida Este uso de números no es como se la desarrolla en la escuela de manera sistematica y continua, sino es más de control de los objetos (semillas, piedras, hojas). Cada uno de ellos es controlado por el niño o por los niños repitiendo números en series desordenados. Las prácticas de juego y conteo a su modo, no son comparables con la escuela del Preescolar, por las condiciones y
parámetros distintos a su contexto. Existen representaciones simbólicas que internalizan durante el tiempo de la práctica.
Los niños aprenden los números con los padres en las relaciones comerciales de café. Cuando se hace un conteo formal, los niños y niñas se encuentran en una situación en la cual se hace uso de los números, por ejemplo, cuando acompañan a sus padres a vender el café en una bodega cercana, van visibilizando los números que es anotada en una hoja la cantidad del precio del kilo de café, que es entregada por su padre, o bien tienen la oportunidad de ver en la pared números pegados que es la cantidad que puede costar la cantidad de un bulto de café. Estó es el primer acercamiento que el niño va teniendo con los números formales desde las actividades de la vida cotidiana.
En este escenario, los niños y niñas van conociendo y aprendiendo a la vez lo que deben jugar y no jugar en distintos lugares; además, las veces que trabajan en el campo, internalizan las cosas que no se debe de hacer, es decir, las mínimas faltas que cometen en el momento de la actividad.
Las niñas adquieren las prácticas de conteo en las actividades productivas de la familia en el sembrado de frijol y otras actividades.
En este día la señora estaba tan centrada en lo que ella estaba sembrando, y además viendo lo que estaba tratando de hacer su hija Rebeca, entonces rebeca de 4 años le dice su mamá lo siguiente:
Rebeca: la kak´be chaneb te sbak´ te chenek´e te banti la pasbe te ch´enal, ilawil, ilawil
(ha, le puse cuatro semillas en el hueco que hiciste,¡mira mira!) (La niña señala con sus cinco deditos y la señora le dice está bien, pero te falta agregar una semilla más, está incompleta, cuéntalo bien; la niña dice: a ja…)
(Luego le dice a su mamá lo siguiente: mami, mami, mira Maribel está jugando con las semillas que traes para sembrar)
(La otra niña de 3 años, con una sola mano sostenía lo que iba sacando de la bolsa donde estaba las semillas seleccionadas para sembrar, decía lo siguiente con una voz bajita:
Maribel: yax slikkajta ta jujun, cheb, oxeb, chaneb, jukeb (unooo, doos, treees,
cuatrooo, sieteee) (pasaba una por una en la palma de su mano izquierdo, ella contaba conforme ella podía sin darse cuenta que estaba saltando algunos números en su lengua materna, de ahí, cuando se dio cuenta que se estaba llenando su palma, empuño su mano para que no se cayera las semillas del frijol, paso un buen rato haciendo lo mismo, hasta que fue acusada por su hermana mayor)
Doña Margarita: Xmal, bistuk ya wixlan me chenek é, mawan ya wil tsi ja ya tuntestik ta swenta tsun bal yu´un k´altik?
A ver Maribel (la señora con gritos le dice a su hija) ¿Por qué juegas el frijol? que no vez que nos va servir para sembrar y no es para que lo estés jugando, no es como tu canica, mejor ve a jugar en otro lado, no quiero que estés jugando los frijoles, ve donde están tus sobrinitos.
(La niña asustada, volvió a meter donde estaba los frijoles seleccionados y le dice lo siguiente:)
Maribel: me´ mayuk baya kixlan, yakalon ta yata´el
Mamá no lo estoy jugando sólo estoy viendo y contando cuantos hay, (de ahí la niña le saca la lengua a su mamá y a su hermana Maribel),
Doña Margarita: Te vi nena vas a ver si me sigues sacando la lengua, ¿quién te enseño a hacer esas cosas? (Obs. 05-06-2012 Rebeca Girón Guzmán y Mariana Girón Guzmán)
En las actividades productivas surgen habilidades diversas. En la siembra del frijol ejercitan conteos de forma oral, esto se da al momento de colocar las semillas en los huecos, aclarando que los niños cuentan de manera desordenada y a su modo. Esto se repite varias veces hasta afirmar su conocimiento. Aquí los niños y niñas manifiestan las prácticas de los adultos en las maneras de uso de las semillas. Así van descubriendo cantidades exactas y relativas.
Los niños afirman su habilidad con la repetición y acompañamiento de los mayores. Otra habilidad que desarrolla en este campo productivo es la capacidad de calcular los espacios de siembra de la semilla (sp´isobil ya wil te ts´un bal), tomando en cuenta que cuando las matas crecen las hojas, las hojas se expanden y esto necesita su espacio para que pueda haber más cosecha de frijoles.
En estas prácticas por lo regular las mujeres hacen cálculos con un palo (awo´il té), que es una medición que usan para comenzar a tomar la distancia para la siembra de frijol y en ocasiones algunos sólo lo hacen mentalmente. De esta manera, la primera niña intenta apoyar la actividad al poner la cantidad de frijoles al momento de sembrar; en la lengua le llaman xlumil chenek´, ya que es lo que cultivan en la comunidad. Esto no logra hacer con exactitud, porque aún le falta la edad para hacerlo bien.
Respecto a Maribel que tiene la edad de 4 años, quien es la segunda hija, ella por propia cuenta mejora su habilidad de conteo, porque comienza a contar los frijoles sin que nadie le pida hacer, además se presta para que la niña la use para contar, aunque a veces la madre lo vea mal, porque lo que está contando es para el uso de la siembra.
Las niñas desde muy pequeñas observan las prácticas de conteo de semillas que hacen los adultos durante la siembra. Ahí surgen sus intereses y demuestran en el conteo de semillas de frijol en su lengua materna de forma desordenada, esto mediante los objetos que están a su alcance.
Contar por su propia cuenta es indicio de que va desarrollando la habilidad de conteo, sin el temor de equivocarse, porque la misma curiosidad por contar cuantas semillas de frijol tiene la bolsa le ayuda apoyarse en el objeto que tiene a su alcance.
Finalmente, en la actividad práctica están acompañados con juegos que los mismos niños crean en el mismo espacio de trabajo, ya que usan como apoyo de conteo las semillas de frijol que son exclusivamente para la siembra, ello les ayuda a desarrollar la habilidad de contar los objetos existentes.