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Del conocimiento científico al diálogo de saberes

una segunda emergencia metodológica atiende al tema del cono- cimiento local, un componente central en la construcción de la agro- ecología, el cual de forma sistemática ha sido despreciado y desdeñado por las ciencias agrarias convencionales. en latinoamérica, la agricul- tura sustentable comenzó a desarrollarse entre los agricultores de la

región como una estrategia orientada a enfrentar la crisis rural a partir de tres objetivos: la autosuficiencia alimentaria familiar, el cuidado de los recursos naturales, y la reducción de los costos de producción. los proyectos iniciales fueron realizados por grupos de campesinos e indí- genas, acompañados por lo general por organizaciones comunitarias y no gubernamentales; y en muchas ocasiones el punto de partida para la puesta en práctica de los procesos hacia la agricultura sustentable fueron los agroecosistemas locales, que bajo el conocimiento campe- sino tradicional aún conservan los rasgos fundamentales de funcio- namiento ecológico. para buena parte de los campesinos e indígenas latinoamericanos, la agricultura sustentable, además de representar una alternativa de vida viable, ha significado la revaloración de su co- nocimiento local como base para su mejoramiento, a través del diálogo con la agroecología.

para acercarse al conocimiento local, ha sido indispensable aban- donar los esquemas convencionales y orientar el trabajo con los agri- cultores e indígenas a partir del concepto de diálogo de saberes, que trasciende los procesos de racionalización del pensamiento científico y se abre al mundo de los sentidos, de la percepción y la intuición (Mo- rales, ochoa, lópez & Velázquez, 2011). diversos grupos científicos, abiertos a la complejidad, la posmodernidad y las ciencias posnorma- les aceptan que el conocimiento humano no es principalmente una aventura de la razón sino de la intuición. Ha sido la sistematización, el ordenamiento y la práctica de la intuición la que ha sostenido y orga- nizado a las culturas humanas y su relación con la naturaleza. el propio conocimiento intuitivo sobre el entorno (o sobre el contexto, diría el pensamiento complejo) ha sido la base de la vida de los seres, desde los microscópicos hasta los animales, quienes no poseen la lógica de racionalidad exigida por la ciencia moderna. las culturas humanas, sobre todo las llamadas tradicionales, han basado su sobrevivencia en los conocimientos de observación e intuición de los ciclos natura- les. la construcción de enfoques científicos desde la perspectiva de la sustentabilidad demanda cuestionar en profundidad esta posición, y

plantearse en cambio propuestas incluyentes, orientadas hacia un plu- ralismo epistemológico que reconozca la diversidad de conocimientos y saberes (Morales, ochoa, lópez & Velázquez, 2011).

una aportación de gran trascendencia es la de paulo Freire y las ideas que han dado sustento a la educación popular; desde esta pers- pectiva, el conocimiento se genera en el diálogo de los seres humanos en torno a su mundo y realidad, donde no hay maestros ni alumnos, y todos sabemos algo (Freire, 1985). Ante la concepción de ciencia dominante, Fals Borda (1992) propone la idea de sabiduría popular, en- tendida como el conocimiento empírico, práctico y de sentido común, que ha sido construcción y posesión cultural e ideológica de la gente común. este conocimiento ha permitido crear, trabajar e interpretar su realidad; sin embargo, al no estar codificado a la usanza dominante, es despreciado y relegado, y se le niega su derecho a articularse y ex- presarse en sus propios términos.

Así, esta emergencia metodológica se ubica en la búsqueda de dia- logar con otras formas de conocimiento, y supone el reconocimien- to de racionalidades alternativas a la científica, al matizar de manera significativa la noción de objetividad del saber científico, y asumir la validez y pertinencia del saber popular. el planteamiento, no obstante, va más allá y apunta hacia la construcción y el reforzamiento de las identidades culturales, y a la promoción de la diversidad epistemoló- gica y cultural. Algunas reflexiones relativas a este tema se encuentran en Bernardo y Morales (2011).

¿qué le dirÍAs A Alguien que pretende trABAJAr dicHo oBJeto de estudio?

lo primero sería señalar que la agricultura y la sustentabilidad rural constituyen un tema vital y apasionante, que es transdisciplinar y pue- de ser atendido desde muy diversos ámbitos; además, las articulaciones entre la agricultura, los alimentos, los agricultores y el medio ambiente representan aspectos de gran relevancia social, y son discusiones cru-

ciales en el futuro de la humanidad y la sustentabilidad del planeta. la agricultura sustentable es un tema que permite una vinculación directa con diferentes actores sociales tanto rurales como urbanos, y tiene una aplicación práctica para el trabajo cotidiano. Avanzar en la agricultura y la sustentabilidad rural, a través del contacto continuo con la gente, significa también caminar hacia una mejor alimentación para todos y resolver uno de los más apremiantes problemas sociales que aquejan a las grandes mayorías

una segunda idea refiere a la necesidad de formarse en el pen- samiento complejo y fortalecer así las posibilidades de un trabajo interdisciplinar; la construcción de paradigmas científicos requiere un riguroso trabajo intelectual, que por un lado desmitifique a las cien- cias convencionales, y por otro haga aportaciones relevantes hacia las nuevas ciencias de la sustentabilidad rural. la agroecología no es una disciplina en el sentido tradicional del término, y, según Muro (2011), como ciencia de las interacciones de sistemas sociales y naturales diferentes necesita profesionales transdisciplinarios para abarcar y comprender cada uno de los sistemas geográfico, biológico, económi- co, antropo–sociológico, psicológico (Morin, 1998); así como también investigadores policompetentes en los diversos saberes, en particular en el estudio de interacciones intersistémicas.

¿de qué le preVendrÍAs?

un primer riesgo es la negación de la relevancia de las disciplinas. es necesario considerar que para el ejercicio de la transdisciplina es fundamental basarse en un conocimiento disciplinar sólido y dispues- to a interactuar con otras disciplinas. la transdisciplina no niega las disciplinas, por el contrario, propicia el diálogo abierto y creativo a partir de las aportaciones disciplinares. de acuerdo con Muro (2011), la transdisciplinariedad, aunque no es una nueva disciplina o una nueva híper–disciplina, se nutre de la investigación disciplinaria, la cual a su vez se aclara de una manera nueva y fecunda por medio del conoci-

miento transdisciplinario; en ese sentido, las investigaciones discipli- narias y transdisciplinarias no son antagónicas sino complementarias. un segundo riesgo es la teorización excesiva. si bien el adentrarse en el conocimiento científico es una aventura incitante, es fundamen- tal mantener también una presencia continua en la realidad donde se ubican los actores sociales con los cuales trabajamos, para no perder el contacto con la situación de los más marginados y vulnerables, en la perspectiva de construir ciencias transdisciplinares con conciencia y ética. la investigación y la promoción agroecológica se realizan desde una praxis éticamente comprometida con todas las formas de vida. opera en tres dimensiones: investigación, acción promoción y com- promiso ético, y se abre el camino para una nueva praxis que incluye tanto la acción como la reflexión (Muro, 2011).

¿cóMo estABlecer un AcercAMiento trAnsdisciplinAr Al oBJeto?

la transdisciplina puede entenderse, en una primera definición, como un proceso de construcción del conocimiento a través de constan- tes, numerosos y fecundos trabajos teórico–empíricos, abiertos a las tendencias heterogeneizantes consustanciales a toda realidad. la trans- disciplina está relacionada con el cruce de fronteras disciplinares y de otro tipo de saberes en la construcción del conocimiento (luengo, 2012). ubicadas en eta noción, las experiencias de investigación en el programa de ecología política del ciFs han permitido avanzar hacia el tratamiento transdisciplinar de nuestro objeto de estudio, y de la sis- tematización de estos procesos hemos encontrado algunos elementos que facilitan estos acercamientos:

• el diálogo de dos o más ciencias en torno a una situación u objeto concreto.

• el intercambio de conceptos disciplinares y definición de concep- tos comunes.

• el acercamiento y diálogo con la sociedad civil involucrada en conflictos ecológicos.

• el diálogo con académicos, investigadores, activistas, instituciones. • la trasferencia de métodos y construcción de un método común de investigación.

• la creación de un sistema de intercambio de datos, observables y mapeo.

• la definición de ámbitos para la intervención en conflictos ecoló- gicos.

• la construcción de alternativas hacia la sustentabilidad (Morales, ochoa, lópez & Velázquez, 2011).

¿qué HAce A un oBJeto de estudio trAnsdisciplinAr? nuestra perspectiva de investigación en relación con el objeto de es- tudio se coloca en la idea de la transdisciplina como una aproximación colaborativa entre la ciencia, la tecnología y la sociedad (luengo, 2012). la transdisciplina aparece así con una connotación enfocada a la so- lución de problemas transectoriales, y su énfasis está orientado por la manera como se perciben los problemas y sus soluciones, y no tanto por razones teóricas o epistemológicas. esta aproximación responde a la necesidad de orientación y acción frente a ciertas situaciones y problemáticas sociales de complejo abordaje, como el tema de la sus- tentabilidad regional. en estos casos, el enlace entre conocimientos morales, prácticos, técnicos, pragmáticos e institucionales es un re- querimiento esencial (Hirsch, pohl & scheringer, 2002).

en la consideración de los objetos de estudio, esta perspectiva re- fiere a una apuesta interdisciplinar desde la formulación del proble- ma, pasando por la síntesis del conocimiento, hasta llegar a las estra- tegias de solución (luengo, 2012). la investigación transdisciplinar se centra en la competencia de los actores sociales para conducirse democráticamente, estar bien informados y llegar a la solución de problemas controversiales. la investigación es un proceso colectivo

de aprendizaje con relación al objeto de estudio que se aborda entre los expertos y los actores afectados por la situación que se pretende intervenir. estos últimos aportan sus conocimientos locales y puntos de vista a partir de sus intereses, lo que se pone en relación con los conocimientos de los expertos (luengo, 2012). los asuntos sociales se articulan al conocimiento científico especializado, y el conocimien- to experto, a su vez, se contextualiza para que pueda formar parte de la resolución del problema, y se considera siempre la posibilidad de conflictos de interés.

en esta perspectiva de la transdisciplina, los objetos de estudio son de naturaleza social, por lo que no basta su orientación exclusiva al conocimiento. su centro es el bienestar de una comunidad y sus miem- bros, que a partir de sus propios intereses participan en el proceso. siguiendo a luengo (2012), los investigadores no mantienen una posi- ción neutra respecto del problema social sino que observan, indagan e interactúan desde su subjetividad en el proceso de investigación y en su relación con los diversos grupos involucrados.

una última idea en la consideraciones acerca de los objetos de es- tudio trandisciplinares atiende a que estos procesos de investigación buscan formar a los actores sociales en la solución de sus propios pro- blemas regionales o locales y, por tanto, implica identificar los proble- mas relevantes, tomar conciencia de ellos, y adquirir las competencias y habilidades necesarias para resolverlos o atenuarlos.

¿cóMo iMpActA lA trAnsdisciplinAriedAd lA identidAd del AcAdéMico?

los acercamientos a la transdisciplinareidad significan una cotidia- na apertura epistemológica hacia otras formas de conocimiento hu- mano, así como a otras disciplinas; implican, además, una perenne actitud de humildad a partir del propio reconocimiento de nuestras limitaciones, de la necesidad de dialogar y aprender continuamente de los otros.

el ejercicio de la transdisciplinareidad nos demanda un compromi- so claro hacia una ciencia con ética, al servicio de los sin voz, y en la búsqueda de encontrar alternativas hacia los lacerantes problemas de los seres humanos que entristecen y llenan de dolor la vida cotidiana de las grandes mayorías de nuestro tiempo.

la práctica de la transdisciplina va más allá de los procesos epis- temológicos para expandir los límites del conocimiento científico, y significa el desafío de participar en la construcción de conocimientos que permitan sustentar la vida digna de todos los seres vivos y de nuestro mundo. es, entonces, una apuesta ética para acompañarse en el camino hacia formas civilizatorias alternativas a la crisis que vive nuestra sociedad y nuestro planeta.

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