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DERIVACIONES IDEOLÓGICAS DE LA TEORÍA DE DARWIN

OTRAS CIENCIAS

DERIVACIONES IDEOLÓGICAS DE LA TEORÍA DE DARWIN

Las t esis evolucionist as t uvieron una marcada infl uencia en muchos campos de la Psicología. En primer lugar allanaron el camino para que los animales empezaran a compararse con los seres humanos. Luego t ambién se incluyeron los niños en esas comparaciones (ver en el Capít ulo IV el Principio de Haeckel-Muller). Pero t ambién dieron lugar a ciert as dist orsiones que 2 Pero en realidad, si bien cada vez existen mas evidencias de la existencia de la evolución, igualmente

se cuestiona si la misma acontece por el mecanismo de selección natural, cuestionandose el paradigma tradicionalmente aceptado.

no se basan en pr uebas cient ífi cas y cuya f unción e r a f u n d am e n t al m e n t e legit imar ciert as f ormas de poder:

Uno de t al es mit os es l a cr eenci a que ést a t e o r í a so st u v o l a i d e a de “l a super vi venci a del mas f uer t e” . En real idad

est a expresión nunca f ue e m p l e a d a p o r Da r w i n , sino por un fi lósof o inglés, Herbert Spencer, quien buscó ext rapolar las observaciones que Dar wi n r eal i zó en l a nat uraleza animal hacia la sociedad humana: pero es

un hecho que aún en la nat uraleza lo que da vent aj as a una especie sobre ot ra es principalment e la int eligencia y la cooperación; ello es así en las especies mas evolucionadas y part icularment e en la humana. No obst ant e, ést a idea, de la supervivencia del mas f uert e f ue acept ada por la fi losofía ofi cial del nazismo al enseñársela durant e el Tercer Reich en las escuelas y universidades para j ust ifi car el uso de la violencia como forma de dominación, así como la práct ica racist a al sost ener que hay razas débiles y razas f uert es.

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E L A C I Ó N P S I C O L O G Í A Y N E U R O F I S I O L O G Í A

La Neurofi siología, una especialización de la Biología, es un t érmino compuest o por t res vocablos: neurona (célula nerviosa) y Fisiol ogía (el

est udio de la f unción), si bien en la act ualidad est os t érminos t ienden a sust it uirse por la expresión Neurociencias.

La relación ent re la Psicología y la Neurofi siología es privilegiada, t ant o desde un punt o de vist a hist órico (pues, como se dij o, la Psicología nace de la confl uencia de la Biología y la Filosof ía) así como por el prof undo paralelismo que se est ablece ent re los hechos psíquicos: pensar, querer, olvidar, et c., y los correlat os cerebrales: emisión de ondas, cambios en los pot enciales evocados, mayor absorción de glucosa en los sit ios donde se procesa inf ormación, et c. Tal paralelismo ent re la vida ment al y el cerebro ya había sido int uido por Plat ón, pero es de dest acar que dicho paralelismo no es t an int uíble como ahora podríamos creer.

Por ej emplo, Arist ót eles señaló la correspondencia ent re el cuerpo y el alma, pero equivocó al sit uar como órgano privilegiado de la relación

Sir Francis Galt on (1822-1911)

Est e excènt rico millonario, primo de Charles Darwin t enía pasión por medir absolut ament e t odo: diámet ro de las semillas, longit ud de los brazos, at ract ivo de las muj eres, et c, aunque su f ama de- viene de haber agrupado habilidades cognit ivas baj o el rót ulo de int eligencia.

La excit ación que produj o en ést e período hist órico el descubrimient o de la herencia le induj o a pensar que “ t odo lo que se puede medir es here- dit ario” , lo cual ahora nos result a muy obviament e f also. Est a equivocación, sin embargo, cont ribuyó a la dif usión de la eugenesia y en la segunda guerra mundial conduj o a j ust ifi car ext erminios masivos.

ment e-cuerpo no al encéf alo sino al diaf ragma (la part e del t ronco sit uada delant e de las cost illas). Ello se debía a que Arist ót eles est imaba que los pensamient os no podían derivar de la cabeza por ser ést e un órgano f río,

sino del corazón, por ser calient e y por ello habló de f renós, t érmino griego

que se t raduce por diaf ragma y que se int erpret a erróneament e por ment e (como en esquizof renia, que en realidad signifi ca “ diaf ragma dividido” , et c.). Pero ilust ra que la sensación de t ener los pensamient os en la cabeza t ambién es product o de un aprendizaj e.

Y si bien act ual ment e el paral el ismo ent re l ugares y procesos encef álicos, por una part e, y pensamient os y conduct a por la ot ra est á f uera de duda, deben realizarse dos consideraciones que at añen a la nat uraleza de lo psíquico y en últ ima inst ancia a la razón de ser de la Psicología como ciencia aut ónoma, emparent ada pero no reduct ible al est udio del Sist ema nervioso como lo pret endía una ant igua concepción de la Psicología.

• La pr i m er a obser vaci ón q ue p od r ía f or m ul ar se, es que aún cont i núa en pie el plant eo cart esiano (realizado por el fi lósof o R. Descart es) respect o a cómo una sust ancia se art icula con la ot ra: cuando se habla de Sist ema nervioso se habla de sinapsis, combinaciones elect roquímicas, circuit os neuronal es, et c. , l o cual implica que la ref erencia ad op t ad a e s e l c u e r p o ( De sc a r t e s l a l l a m a b a

r es ext ensa o cosa que o c u p a l u g a r e n e l espaci o). Per o al habl ar

de pensamient os se hace ref erencia a signif icados, a int erpret aciones que se ot organ a las cosas, lo cual implica que la ref erencia adopt ada es la ment e (o res cogit ans, cosa que piensa),

que represent a ot ro nivel d e an ál i si s o p l an o d e

int erpret ación. Ant iguament e se decía que ellos correspondían a Dibujo utilizado por Descartes para ejemplifi car el sitio donde se uniría la mente y el cuerpo. Corresponde a la glandula pineal aunque su tamaño está agrandado. Fúe elegido por ser el único organo del cerebro que no está duplicado; pero no resuelve el dilema cartesiano: ¡una glándula es res extensa, no res cogitans!

El enigma cartesiano perdura hasta la fecha. La glándula pineal es sensible a la luz solar, por lo que algunos pensadores místicos la relacionaron con el tercer ojo.

los reinos del espírit u y la mat eria respect ivament e. Y si bien est á fuera de duda la vinculación y el paralelismo ent re uno y ot ro de ambos reinos, aún se desconoce cómo algo que es mat erial pasa a convert irse en sent imient o, vivencia, comprensión, et c., y a la inversa cómo la experiencia vivida se codifi ca en component es mat eriales. Est a pregunt a se conoce como “ dilema cart esiano” . Para buscar explicar est o exist e t oda una especialización de

la Filosof ía que se denomina Fil osof ía de l a ment e. Pero lo

import ant e es que ello demuest ra que la ment e puede est udiarse de un modo aut ónomo respect o a las condiciones mat eriales que la acompañan.

• Y habría una segunda observación que ref uerza aún mas la conclusión de que la Psicología puede est udiar los f enómenos de pensamient o y conduct a sin verse compelida a reducirlos al est udio del Sist ema nervioso. El fi lósof o Ludwig Wit t gest ein sost uvo que por mas que conozcamos absolut ament e t odos los senderos neurológicos o reacciones químicas que acompañan a un pensamient o (es decir, por mas que conozcamos t odos sobre la res ext ensa), ello no nos aclarará el signifi cado de dicho pensamient o. Por ej emplo, la r edondez: podemos descubrir

qué mecanismos cerebrales se act ivan con est e pensamient o, pero, ¿qué es la redondez?, est o ya no se deduce de los est udios

de Neurociencias, e inevit ablement e requiere el auxilio de la semánt ica (disciplina que se menciona en el Capit ulo 6).

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E L A C I Ó N P S I C O L O G Í A Y M E D I C I N A

La Medicina es una aplicación t ecnológica de la Biología y conserva una relación privilegiada con la modalidad asist encial propia de la Psicología clínica. En la present e exposición se considerará la relación desde la ópt ica del médico: ¿porqué al médico le result aría convenient e conocer Psicología? (y no t ant o porqué al psicólogo le result aría convenient e conocer Medicina3) Las razones serían t res, aún cuando puedan descubrirse mas.