• No se han encontrado resultados

R ELACIÓN ENTRE LA PSICOLOGÍA Y LA HISTORIA

OTRAS CIENCIAS

R ELACIÓN ENTRE LA PSICOLOGÍA Y LA HISTORIA

Ant es que nada es necesario dist inguir ent re Hist oria e Hist oriograf ía.

La Hist oriograf ía es la descripción de los hechos t al cual ocurrieron: de las cruzadas, por ej emplo, la Hist oriograf ía dirá en qué f echa ocurrieron, cómo f ueron desarrollándose las bat allas ent re crist ianos y musulmanes y quién result ó vencedor. Pero si se pret ende salir de lo merament e descript ivo y responder al porqué de t ales campañas, es decir, int roducir la dimensión expl icat iva, deberá apelarse al concept o de ideol ogía: el concept o de

ideología t ransf orma la Hist oriograf ía en Hist oria. IDEOLOGÍA

El t érmino ideología signifi ca et imológicament e el est udio de las ideas

y en la act ualidad se lo ut iliza con un doble signifi cado: por una part e refi ere a t odo sist ema de creencias, de valores, de f ormas de pensar, sean ellos adecuados o inadecuados, verdaderos o f alsos. Todos adherimos a ciert as creencias o ideas y no esperamos que la ciencia se pronuncie sobre ellas; t an solo act uamos en concordancia con dichos pensamient os. A t al f orma de ent ender la palabra “ ideología” se la denomina ideología en el sent ido amplio del t érmino.

Per o t ambi én se empl ea el concept o de i deol ogía en sent i do rest ringido: se dest aca ahora lo negat ivo de la ideología, por cuant o se la

defi ne como un sist ema de creencias f also product o de ciert os privilegios que se desean mant ener. A menudo por ello se dice que el pensamient o ideológico es cont rario al pensamient o cient ífi co, o es a-cient ifi co, en el mej or de los casos.

¿En qué se observa la ideología en el sent ido amplio del t érmino?:

práct icament e en t oda la producción cult ural, en los edifi cios, en las modas, en los mét odos educat ivos, et c. Pero sólo nos damos cuent a de su presencia en la act ualidad cuando los comparamos t omando como referencia el pasado o bien una cult ura dist int a a la nuest ra, de lo cont rario la ideología nos pasa desapercibida. Habit ualment e observar ot ras cost umbres o ver fot os ant iguas nos produce gracia, pues resalt an aspect os que dábamos por nat urales y no lo son. ¿Por qué las t arimas de donde hablaban los prof esores ant iguament e eran mucho mas elevadas que ahora?; ¿Por qué el modelo est ét ico en la época de nuest ros abuelos era de sobrepeso y ahora lo es delgado?; et c. En consecuencia, el est udio de la Hist oria o de ot ras cult uras nos sensibiliza para cont emplar con asombro hechos act uales que nos parecen nat urales y no lo son, es decir, varian de época en época o de cult ura en cult ura.

Tal vez l as t ar i mas con las que se diseñaban los ant iguos edifi cios educat ivos er an mas el evadas como u n m o d o d e e n f a t i z a r l as d i f er enci as ent r e el prof esor y el alumno (quizá reproduciendo una relación mas gener al ent r e padr e e hi j o). Y qui zá ant es se pref erían l as muj eres con bust os exhuberant es porque el model o ideal f emenino se asociaba con la madurez mas que con l a j uvent ud (qui zá r epr oduci endo una sobrevaloración de la función mat erna), et c. Pero t odos est os element os sociales son det erminant es de nuest ros v al or e s, p r e f e r e n c i as y gust os.

La ideología se fi lt ra en absolut ament e t oda manif est ación cult ural: los t elet eat ros, los cómics, los t ext os de enseñanza, et c. Todos ellos t ienen algún t ipo de carga ideológica, pero ést a sobresale sólo cuando se confront an con mat erial de ot ros períodos hist óricos, o bien de ot ros medios cult urales. De allí la import ant e relación ent re la psicología por un lado y la hist oria y la ant ropología por el ot ro.

Y exist en numerosos ensayist as, muchos de ellos pert enecient es a lo que se denomina el grupo de los est r uct ur al i st as f r anceses (y

que no deben conf undirse con l os primeros psicólogos est ruct ural ist as) que ahondaron el

espírit u de la ideología en el sent ido amplio de la expresión; part icularment e Michel Foucault en sus diversos est udios sobre el modo de t rat ar el cuerpo por part e de los primeros médicos, los de Gast ón Bachelard sobre la f orma de concebir la sociedad en períodos hist óricos ant eriores al act ual, o las observaciones de Claude Lévy- St rauss al comparar concepciones de aborígenes en relación a las nuest ras.

Jost ein Gaarder, el fi lósofo y escrit or noruego aut or del best -seller La Hist oria de Sof ía menciona que en la Edad Media, debido a la infl uencia religiosa, la ideología hegemónica sost enía que est ábamos en est e mundo para expiar una culpa.

Sólo cuando los pensadores euro- peos pusieron en t ela de j uicio la verdad de las sagradas escrit uras, la f e comenzó a resquebraj arse, y el dolor, incomodidad y privación –que ant es se veían como males necesarios para expiar culpas- comienzan a considerarse last res a los que hay que combat ir. A raíz de ello comienza a pensarse en el conf ort , pues el suf rimient o se vacía de sent ido, y el bienest ar mat erial gana t erreno hast a result ar un mot ivo prepon- derant e en nuest ros días.

Las pinturas rupestres se ilustran con varones que las dibujan. Pero también podrían haber sido mujeres. Vemos así como se fi ltra la ideología de modo solapado. (Ilustración tomada del banco de imágenes de Google)

Pero t ant o o más int eresant e para nosot ros como psicólogos es est udiar las manif est aciones de la ideología en el sent ido rest ringido de la

misma, es decir, como una concepción equivocada de las cosas; ello int roduce a lo que se ha dado en llamar Psicología del error.

FORMAS EN LAS QUE SE MANIFIESTA LA IDEOLOGÍA EN EL SENTIDO