Términos del intercambio para las exportaciones de productos primarios (excluyendo el petróleo) correspondientes a países en vías de desarrollo, 1960-
Volumen 1. Boletín 2370 (marzo de 1991), p 61 Supplement to Employment, Hours and Earnings United States, 1909-90 (julio de 1991) p 11, y cálculos de los autores Los números correspondientes al empleo en las filiales en Canadá y en M éxico se
20. En los prim eros 22 meses después del punto más bajo del ciclo (m arzo de 1991 a enero de 1993), el aumento de 49 8.0 0 0 puestos de trabajo sólo representó el 0 ,5 por ciento del empleo total en el apogeo previo a
la recesión. Con la excepción de la recuperación fallid a de 1980-81, éste ha sido de lejos el crecim iento más lento en puestos de trabajo durante una recuperación de ningún ciclo económico desde fines de los años sesenta. Cálculos de los autores basados en datos inéditos del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, O ficina de Estadísticas de Trabajo correspondientes a 1992, y del mismo departamento, O ficina de Análisis
Robert A. Blecker y W illiam E. Spriggs
Cuadro 13
Estados Unidos
Tasas de desempleo mínimas y máximas
(Totalidad de empleados civiles, ajustados por estación del año)
Actividad máxima del ciclo económico Tasa de desempleo
Diciembre de 1969 3,5
Noviembre de 1973 4,8
Enero de 1980 6,3
Julio de 1981 7,2
Julio de 1990 5,5
Actividad mínima del ciclo económico Tasa de desempleo
Noviembre de 1970 5,9
Marzo de 1975 8,6
Julio de 1980 7,8
Noviembre de 1982 10,8
Junio de 1992 7,6
Fuente: Fechas de ciclos económicos (salvo el período de actividad económica mínima en 1992), Departamento de Comercio de los Estados Unidos, Survey of Current Business, Vol. 71 (octubre de 1991) p. C-45. Tasas de desempleo, mensuales, ajustadas de acuerdo con las estaciones, Departamento de Comercio de los Estados Unidos, Survey of Current Business, Vol. 71 (octubre de 1991) p. S-10, y Departamento de Comercio de los Estados Unidos, Business Statistics, 1961-88 (diciembre de 1989), p. 249. Nota: Conforme a las normas corrientes, la última actividad mínima se alcanzó en marzo de 1991, en que la tasa de desempleo era de sólo el 6,8%. Sin embargo, debido a la inusualmente lenta recuperación que siguió, la tasa de desempleo siguió subiendo durante más de un año, alcanzando el máximo del 7,6 por ciento en junio de 1992, mes que se muestra en el cuadro.
Los datos que aquí se analizan indican que el mercado laboral estadounidense ha ido en deterioro en su capacidad de proveer un aumento en los sueldos reales y de ampliar las oportunidades de empleo durante los últimos 25 años. En vista de este desempeño declinante, la mayor libertad de las empresas para cambiar de lugar sus puestos de trabajo al amparo del ALCAN debe recibir una cuidadosa consideración. La protección de que gozan los traslados de inversión a través de las fronteras conforme al ALCAN, tal como está negociado en la actualidad, es mucho mayor que la capacidad de los mercados laborales de manejar los cambios resultantes en los patrones de empleo, y no hay coordinación de políticas de los mercados laborales entre los tres socios norteamericanos.
Por cierto, las políticas del mercado laboral en los Estados Unidos no están preparadas para manejar cambios rápidos en las condiciones del mercado causadas por una mayor movilidad de capital internacional y por una integración económica. Lo inadecuado de las políticas estadounidenses para el
Liberalización del comercio en el Hemisferio Occidental
mercado laboral puede inferirse de los datos de gastos del gobierno en programas para el mercado laboral. En el Cuadro 14 se comparan los gastos públicos en programas para el mercado laboral en los Estados Unidos, Canadá y Alemania. Se incluye a Alemania, pues muchos comparan los problemas que los Estados Unidos y Canadá enfrentan, incluyendo a México en el ALCAN, con los que enfrentó Alemania con la inclusión de España y Portugal en la CE.
Los cambios en la creación de trabajos que ya están ocurriendo, y que probablemente se acelerarán con el ALCAN, dan a entender que la capacitación laboral y el apoyo para la capacitación de los jóvenes va a ser muy importante. Si bien los tres países invierten porcentajes similares de su PIB en capacitación de los jóvenes, Alemania invierte proporcionalmente mucho más que Canadá o los Estados Unidos en la capacitación de adultos. Aun más perturbador es el hecho de que, durante el período que se muestra, Alemania aumentó la suma que dedicó a la capacitación, mientras que Canadá y los Estados Unidos reducían la suya. Canadá comenzó el período a la zaga de Alemania en su inversión en medidas activas para configurar su mercado laboral (0,62 por ciento frente al 0,91 por ciento de Alemania) pero adelante en el área clave de la capacitación (0,35 por ciento frente al 0,24 por ciento de Alemania), y ligeramente atrás en medidas para los jóvenes (0,02 por ciento frente al 0,05 por ciento de Alemania). Sólo en el aspecto de medidas favorables a la juventud, Estados Unidos y Alemania invirtieron en medidas comparables. Al final del período, en 1990, la inversión de Alemania era sólo 0,01 por ciento más alta que los Estados Unidos en proporción al PIB (0,04 por ciento de Alemania frente al 0,03 por ciento de los Estados Unidos). Pero, para la totalidad de las políticas activas en el mercado laboral, la inversión de los Estados Unidos es la cuarta parte que la de Alemania.
En el patrón actual de creación de puestos de trabajo en los Estados Unidos no hay nada que sustente la creencia de que seguir aplicando las mismas políticas va a llevar a un aumento de los ingresos en el país. Por el contrario, el modelo actual de lenta creación de puestos de trabajo en la industria manufacturera en los Estados Unidos y la creación más rápida de trabajos fuera de ellos acentúa una tendencia descendente en el mercado laboral. Las políticas del mercado laboral estadounidense no han sido adecuadas para revertir la tendencia, y por cierto tampoco lo son para lidiar con cambios aun más grandes en el mercado de trabajo. Este débil mercado laboral es lo que dió mucho que pensar a los trabajadores estadounidenses durante el debate del ALCAN. Las políticas que fomentan un desplazamiento en la inversión estadounidense con la esperanza de cambiar los patrones comerciales en los Estados Unidos no han demostrado ser suficientes para revertir el deterioro en el mercado laboral estadounidense. En ausencia de alguna otra política, si la lógica del ALCAN se aplica a la ZOLCHO, no se esperaría ningún crecimiento significativo en los Estados Unidos proveniente de trabajadores estadounidenses que avancen hacia puestos con sueldos más elevados.
Robert A. B lecker y W illiam E. Spriggs
Cuadro 14
Gasto público en programas para el mercado laboral como porcentaje del PIB Canadá, Alemania y Estados Unidos, 1986*1990
País Programa 1986 1987 1988 1989 1990
Canadá*
Alemania
EE.UU.*
Fuente: OCDE Employment Outlook (julio de 1991) pp. 239, 241 y 249.
*Para Canadá y los Estados Unidos los datos se aplican a los ejercicios fiscales que comienzan y terminan con los años calendario 1986-87 y 1990-91.
1 Las políticas activas en el mercado laboral incluyen servicios de empleo público y administración; capacitación para el mercado de trabajo (incluye capacitación para adultos desempleados y en riesgo, y capacitación para adultos empleados); las medidas para la juventud (incluyendo las medidas para los jóvenes desempleados y desfavorecidos y apoyo en programas de aprendizaje y formas relacionadas de capacitación en general para los jóvenes); empleo subsidiado (incluyendo los subsidios a empleos corrientes en el sector privado, apoyo a personas desempleadas que comienzan un negocio y creación directa de puestos de trabajo en e l sector público o sin ñnes de lucro); por último, medidas para los incapacitados (incluyendo la rehabilitación vocacional y trabajos para los incapacitados).
2 Mantenimiento del ingreso incluye compensación por desempleo y jubilación anticipada por motivos relacionados con el