3. PRIMERA ETAPA MADRILEÑA (1954-1961)
3.2. LABRANDO UNA OPORTUNIDAD
3.2.1. Destinado a ser solista: el debut de Zaragoza
En julio de 1959, Pedro Lavirgen, como corista de la Compañía Titular del Teatro de La Zarzuela, se encontraba en la capital aragonesa para iniciar una pequeña temporada al aire libre. Cada día se celebraba una función al anochecer,
siempre y cuando lo permitiesen las condiciones meteorológicas, pero la lluvia hizo su aparición y obligó a trasladar los espectáculos al Teatro Miguel Fleta. Entonces el empresario exigió, como era costumbre, que se realizasen dos funciones seguidas.257
Los primeros títulos representados son La tempranica y Gigantes y
cabezudos. Contaron con una buena puesta en escena, con un cuerpo de baile muy
integrado en el juego escénico y con unos coros excelentes que dieron todo su valor a las frases descriptivas. Intervinieron como solistas Norberto Carmona, Selica Pérez Carpio y Francisco Maroto. Se trataba de la reposición de ambas zarzuelas pero la revisión de la primera, tantos años sin representarse en esta ciudad, supuso casi un estreno para el público que asistió al Teatro Fleta. 258
A continuación se repuso Marina. Tal y como estaba anunciado intervino el tenor de la compañía, el mejicano Julio Julián, que logró un merecido éxito. Para las siguientes representaciones de esta ópera española, difícil y dura para el rol de Jorge, el tenor se negaba a intervenir en las dos funciones seguidas.
Ante el imprevisto, el maestro José Perera, encargado de la dirección de los coros, ofreció a la directora de la compañía, Lola Rodríguez de Aragón, la posibilidad de que actuase un corista que conociera la obra. Se trataba de Pedro Lavirgen, quien tras una audición, supo demostrar que dominaba el papel. Solía estudiar las partes de solistas de las obras que iban a representar siempre y cuando resultaran adecuadas a su tesitura, y de esta manera iba aumentado progresivamente su repertorio particular:
“Tenía como buena costumbre, de los que quieren hacer algo y conseguir
un objetivo, y procuraba aprender el papel principal de las obras que ponían”.259
257 Efectivamente, así se anuncia el espectáculo en el Heraldo de Aragón, 11 de julio de 1959. Teatro Fleta.7 de la tarde-11 noche (Refrigerado) el mayor éxito conocido en Zaragoza. PRIMERISIMAS FIGURAS, COROS Y BALLET DE LA GRAN COMPAÑÍA DEL TEATRO DE LA ZARZUELA, DE MADRID. Últimas representaciones «LA TEMPRANICA» Y «GIGANTES Y CABEZUDOS». Mañana, 7 tarde, última representación de «La Tempranica» y «Gigantes y cabezudos», 11 noche «Marina».
258
Para más información véase CISTUE DE CASTRO: “«La Tempranica» y «Gigantes y Cabezudos», por la compañía titular del Teatro de la Zarzuela, de Madrid”, en: Heraldo de
Aragón, 9 julio 1959, p. 3.
Efectivamente, tenía en voz la partitura y sabía de memoria todas las intervenciones de su papel. Solamente hizo un ensayo con el director de orquesta. Queremos hacer hincapié en este aspecto porque no pudo ensayar los números de conjunto ni los movimientos escénicos de una obra de envergadura para el tenor.
Marina, de Pascual Emilio Arrieta y Corera (1823-1894), es la obra más
destacada de este compositor navarro. Con libreto de Francisco Camprodón, fue presentada como zarzuela en dos actos en 1855 y con uno más, se reestrenaba como ópera en 1871. Partitura de clara influencia italiana (de la que Albéniz dijo que no tiene ni un silencio de semicorchea que sea español), es la obra lírica española que más veces se representa. Su argumento transcurre en Lloret de Mar. Jorge, joven capitán de barco, se ha criado junto a Marina como un hermano y ella está secretamente enamorada de su compañero de infancia. Durante uno de los viajes de Jorge, Pascua,l un constructor de buques, pide la mano de Marina y ésta concibe la idea de saber si es correspondida por Jorge, diciéndole a Pascual que pida a aquél su mano. Así lo hace y Jorge apenado consiente este matrimonio; pero Pascual, en un momento de celos, duda de la fidelidad de Marina. Posteriormente, Jorge y Marina comprenden que han nacido el uno para el otro.
Una de las piezas favoritas de esta ópera es el aria de la entrada de Jorge,
Costas las de Levante, playa la de Lloret; a la que le siguen otras intervenciones
de Jorge en el concertante; el célebre A beber, a beber y a apurar, con el coro; el trío con Marina y Roque, para finalizar con el dúo de revelación de amor con Marina.260 Ofrece distintas páginas musicales para el tenor, que debe afrontar los
agudos de los diferentes si naturales.
Avisado Pedro Lavirgen al mediodía, con un solo ensayo con el director Enrique Estela, va a debutar en Zaragoza en la función de tarde del lunes 13 de julio de 1959. El éxito fue aplaudido por un público que le obligó a repetir algunos números como el brindis.
La crítica que firma H. A., señala cómo la función del domingo por la noche fue un acierto más, un éxito que añadir a los que lleva alcanzados este
260 Un análisis más completo de la obra de Arrieta, y de ésta en concreto la encontramos en ALIER, R., AVIÑOA, X. y MATA, X.: Diccionario de Zarzuelas. Edit. Daimon. Barcelona, 1986, pp. 25-33.
elenco artístico encabezado por Conchita Domínguez y Julio Julián, y cómo en la función del lunes por la tarde, actuaron dos estupendos debutantes, Estrella Alsina, una Marina “deliciosa” y el tenor “Pedro Lavirgen, con facultades estupendas; ambos lograron los justos y merecidos aplausos del público entusiasmado.”261
En otro momento, Felipe Bernardos nos describe el ambiente de las funciones del domingo por la noche y del lunes por la tarde, en que la compañía obtuvo dos resonantes triunfos como no se habían presenciado en representaciones del género lírico desde hacía años. Contribuyó al éxito la actuación del magnífico coro, de perfecta y homogénea afinación, por lo que fue ovacionado prolongadamente por el público; los más ancianos de la ciudad no recordaban haber escuchado nunca una actuación tan perfecta de unos coros adscritos a una compañía de zarzuela o de ópera. El triunfo brotó con tanta potencia, que varios números fueron repetidos y si no se repitieron más, como aclamaban los aplausos insistentes del público, fue por no dilatar la duración de la representación. En la función del domingo, el tenor Julio Julián, de perfilada voz, flexible en los matices, rica en lirismo, dominador del registro agudo, al que llega con fácil y segura emisión, tuvo que repetir el brindis y fue ovacionado con profusión.262
Finaliza Bernardos describiendo la primera función de la tarde del lunes 13 de julio en la que debutó el tenor Pedro Lavirgen en Marina. Le disculpa una vacilación al inicio del primer acto, que se tornó en un éxito a partir del segundo pues “triunfó con su hermosa voz, extremadamente melódica en todos los registros, de potente y briosos agudos, de honda gravedad en esta tesitura tan adversa para los tenores, siempre valiente en la expresión y con un porvenir maravilloso si consigue dominar y sostener ese terciopelo musical que tiene en su garganta.” Su compañera de reparto, Estrella Alsina, “de fino timbre de voz pureza sonora y excelentes apoyos técnicos de canto” fue muy ovacionada. Las
261 Confróntese, H. A.: “Teatro Fleta. El éxito de «Marina»”. Archivo privado del tenor. Reseña de prensa atribuida a julio de 1959. Lleva manuscrita la fecha 13 julio de 1959. Recogido en Apéndice Doc. N.º 6.
262 Véase BERNARDOS, F.: “Teatro Fleta. Triunfo excepcional de la Ópera «Marina»”. Archivo privado del tenor. Reseña de prensa atribuida a julio de 1959. Recogido en Apéndice Doc. N.º 7.
ovaciones que recibió Lavirgen, sin duda alguna supusieron un gran estímulo y un recuerdo grato, pues tuvo que repetir, entre ovaciones el brindis del tercer acto, que cantó con una briosa valentía muy pocas veces presenciada.263
Después del debut, tuvo que cantar alguna función más en un estado de gran emoción y nerviosismo,264 lo que supuso hacer frente al público midiendo sus propias fuerzas, tal y como el propio Pedro Lavirgen nos recuerda:
“En la segunda toda la emoción de la primera se me acumuló en un gran estrés, físico y mental. Cuando llegué a cantar estuve muy asustado. El maestro me vio muy apurado y me dijo que si quería me trasportaba los números de la salida, a lo que negué porque quería empezar bien la carrera y debía afrontar los nervios. La tercera y cuarta función fueron dos triunfos enormes, más grandes que en la primera”.265
Una entrevista realizada con motivo del debut zaragozano, nos refleja el lado más humano del joven debutante, que ha conseguido el sueño de su vida. El cronista Miorgo nos traslada a los segundos previos de la salida al escenario: “Empezó con el natural nerviosismo –«me han echado un Miura sin afeitar», decía en el camerino mientras se preparaba para salir a escena–, y fue serenándose conforme entraba en acción, culminando un tercer acto –el brindis tuvo que repetirlo– que perdurará en el recuerdo de cuantos lo presenciaron.”266
Posteriormente recoge las palabras que Lavirgen dedica al Padre Ladislao, quien lo animó a que cantara. Nos habla también de la suerte que supuso su marcha a Madrid porque allí encontró a su maestro, el excepcional Miguel Barrosa, a quien considera el más capacitado de España para enseñar, pues ha demostrado cómo una voz, muy difícil de trabajar por su dureza y su volumen, se
263
Ídem.
264 Cartel anunciador. Teatro Fleta: Marina, funciones a las 7 de la tarde y 11 de la noche. Se anunciaba para mañana Luisa Fernanda. Confróntese Heraldo de Aragón, 14 julio 1959, p. 3. Pero después se decidió mantener la obra de Arrieta, Véase Cartel anunciador. Teatro Fleta: Hoy despedida de la gran Compañía del Teatro de la Zarzuela de Madrid, funciones a las 7 de la tarde y 11 de la noche, “a petición de numeroso público la compañía se despide con Marina”, en: Heraldo
de Aragón, 15 julio 1959, p. 3.
265 Entrevista personal del tenor con la autora (3 diciembre 2000). 266
Véase MIORGO: “Un hecho singular en el Fleta: de corista a protagonista de «Marina»”. Archivo privado del tenor. Reseña de prensa atribuido a julio de 1959. Recogido en Apéndice Doc. N.º 8. Miorgo es el pseudónimo de Miguel Ortiz González, acreditado periodista cordobés centrado en la crónica taurina y que se encontraba en Zaragoza.
puede tornar flexible y fácil en la región aguda. Espera alcanzar el sueño de abordar óperas como Payasos o Cavalleria rusticana, siendo su aspiración más inmediata continuar con el rol de Jorge, aunque reconoce que es para una voz más lírica y él mismo se define como lírico dramático. 267
Para finalizar esta entrevista, Miorgo recoge la anécdota de cómo después del debut, el joven artista envió el siguiente telegrama a sus padres, quienes se sacrificaron para darle una carrera y le animaron para que fuera cantante: “Debut Marina. Repetición brindis. Creo que he gustado y estoy muy contento. Os quiere. Pedro”.268
La prensa de la ciudad, finalmente, despidió a la Compañía de La Zarzuela de Madrid, señalado un triunfo con la popular ópera de Arrieta, tanto que parecía nueva: el público gusta y disfruta de la zarzuela, incluso tratándose de reposiciones, pues lo verdaderamente importante es que se mantenga el espectáculo y, en este contexto, esta temporada sirvió para demostrar cómo hay que renovar, presentar e interpretar aquellas obras, aquellas zarzuelas que merecen la subsistencia en los tiempos actuales y cómo con otras compañías de esta calidad, de esta disciplina, el género lírico resucitaría briosamente.269
Pese al éxito obtenido, las aspiraciones del tenor, que había demostrado sus excelentes dotes interpretativas y vocales, se vieron truncadas cuando tuvo que volver a la cuerda de tenores de lcoro, aunque había debutado y mostrado sus cualidades de solista:
“Yo me sentí desconsolado, frustrado, porque suponía que ante mi debut tendría un sitio como solista en la compañía pero no fue así. Tuve que volver al coro, al colectivo anónimo de corista, con todos los respetos, porque yo estuve
mucho tiempo, pero no era a lo que aspiraba.” 270
267 Ídem.
268 Ídem.
269 M. A: “Con la ópera «Marina», terminó su actuación en el Fleta la compañía de la Zarzuela de Madrid”, en: Heraldo de Aragón, 16 julio 1959, p. 24.
270 Entrevista personal del tenor con la autora (3 diciembre 2000). El esfuerzo realizado no se le compensó ni económicamente, pues no se le pagaron los honorarios que le correspondían por ser solista y cobró cien pesetas por función.
“Suponía un paso atrás que me proporcionaba una profunda tristeza; pero afortunadamente, no he desmayado nunca ante las situaciones adversas,
conservando vitalidad suficiente para rehacerme.”271
Efectivamente, la compañía ya tenía contratados a los cantantes hasta el final de la temporada. Con el inesperado debut de Lavirgen, pudo cumplir con la segunda función programada y suplir la ausencia de un tenor comprimario pero ésta tenía otros intereses y no precisamente el de contar con Pedro Lavirgen como solista.
El matrimonio Lavirgen-Baena espera su primer hijo y la situación económica no permite abandonar este trabajo, pues los salarios recibidos no se corresponden con la responsabilidad asumida. Lola Rodríguez de Aragón le anima a seguir de corista asegurándole una nueva oportunidad que podría estar en el próximo montaje de Bohemios de Amadeo Vives, a la que el maestro Rafael Farrés le estaba añadiendo nuevos números musicales. Transformada en una obra de género grande, se estrenaría en octubre en el Teatro de La Zarzuela de Madrid.
Siguió entonces cantando todo el verano, interviniendo en Festivales de España como miembro del Coro de la Compañía de La Zarzuela y viajando a ciudades como Santander, Valencia y Sevilla.272 En Santander, la interpretación de la misma deleitó al público acercándole más (por lo noble del empeño) a tan vituperado género, que pese a todas las crisis, será inmortal. En Valencia, en cambio, la crítica señalaba cómo estuvieron bastante flojos los protagonistas masculinos del reparto, mientras que los que se hicieron aplaudir fueron los coros y el ballet.
En Sevilla, dentro de la VI edición del Festival Internacional de Música y Danza que se celebraba en el Patio de la Montería, se volvieron a representar las óperas El barbero de Sevilla y Madame Butterfly, que integran un repertorio ya
271 GÓMEZ-SANTOS, M. “Pedro Lavirgen cuenta su vida (III). No he desmayado nunca ante situaciones adversas”, en: Ya, 22 enero 1976, p. 43. Todas estas anécdotas serán contadas por el propio Lavirgen, una vez que corona con éxito su carrera y se encuentra a las puertas de su debut, en 1976, en el Convent Garden de Londres. Para entonces el diario Ya, le ofrece contar su vida en cuatro entrevistas.
272 Para las reseñas de las actuaciones de Santander, véase LÓPEZ Y LERDO DE TEJADA, F.: “Lo que vieron mis ojos a través de unas gafas en Santander”. Ritmo. Madrid, nº 306, septiembre 1959, p. 8; y para las de Valencia y Sevilla véase la “Sección noticias”, en Op. cit., pp. 12-13.
representado en la pasada III edición.273 El elenco artístico del Maggio Fiorentino, acompañado de la Orquesta de Cámara de Madrid, recibió para esta ocasión la colaboración del Coro de la Compañía de la Zarzuela que cumplió bien su cometido, aunque parece que en general resultaron de escasa calidad.274 Precisamente, estando en uno de los ensayos de la obra de Rossini, el tenor recibe la feliz noticia de su paternidad. 275