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Dialéctica de la Materia de Alvar Aalto:

In document Arquitecturas matéricas (página 68-70)

COMPRENSIÓN DE LA MATERIA

II. DIALÉCTICAS SOBRE LA MATERIA Y FORMA EN ARQUITECTURA

2 Dialéctica de la Materia de Alvar Aalto:

DE LA UNIDAD DE LAS ARTES LIGADAS A LA MATERIA

Die Beziehungen zwischen Arquitectur, Malerei und Skulptur, Alvar Aalto Alvar Alto, Synopsis; Birkhäuser Verlag, 1970

“La arquitectura, la pintura y la escultura se vinculan por el hecho de que las tres son formas de expresión del intelecto humano basadas en la materia.

¿Qué entiende Vd. Por la palabra ‘materia’? ¿Es sólo sustancia en el sentido material, es decir, un instrumento de expresión con el que se visualiza la forma, o la entiende en un sentido más amplio, filosófico, y por eso utiliza un término latino?

Naturalmente, en primer lugar me refiero a la sustancia en el sentido material y, sin

embargo, el término materia significa para mí algo más, pues ennoblece también

la actividad puramente material transformándola en un proceso espiritual. La cultura humana se fundamenta esencialmente en la materia. Incluso opino que

esta maravillosa palabra, ‘materia’, es finalmente la que une aquellas tres ramas

del arte, arquitectura, pintura y escultura.

Los croquis y las similitudes superficiales de forma no provocan por sí solas una interrelación de influencias; esto lo hace la materia, el encuentro espiritual de las materias escogidas.”

Este fragmento de la entrevista ofrece reflexiones relevantes para el objeto de la tesis: En el primer párrafo vincula arte-intelecto-materia, lo que entronca absolutamente con el objetivo principal de esta investigación: nuestra comprensión intelectual de la materia. La pregunta del entrevistador contiene una profunda reflexión; pues sitúa a la materia como principio estructural de la forma. El contexto de la pregunta se refiere al concepto de “sustancia”. En el sentido de la pregunta, “sustancia” adquiere un sentido más de esencia

que de sustancia material.

En cualquier caso, Aalto no se desvía de la cuestión, y precisamente consigue una respuesta en un sentido metafísico; se refiere a la transformación de la materia en un sentido espiritual.

Esta afirmación encuentra su base en los mismos términos que a lo referido en la sustantividad1 de la materia; ¿No escenifica un proceso “espiritual”, en el sentido aaltiano,

la transformación del hueso de Stanley Kubrick?

En el tercer párrafo afirma que “la cultura humana se fundamenta esencialmente en

la materia”. Es una convicción realmente audaz que no se puede aseverar sin alguna reflexión previa; por lo que se deduce que Aalto debía interrogarse en profundidad por el valor de la materia.

En el capítulo “Materia y Realidad”, se ha abordado esta cuestión, lo que en el contexto de la tesis, la expresión de Aalto coincide con la línea de pensamiento expuesto.

Finalmente Aalto utiliza la expresión “encuentro espiritual de las materias escogidas”; Pues bien, sin pretender un estadio tan trascendental, la tesis se interroga por las naturalezas del encuentro entre intelecto y materia. Interpretemos, por tanto, que Aalto se refiere al “encuentro espiritual” como “encuentro intelectual”, lo que entronca en toda su dimensión con el propósito de esta investigación.

Continuando con el mismo documento, seguimos exponiendo la entrevista: “Para un arquitecto ‘trabajar con materiales’ es de primordial importancia.

Tendría grandes dificultades que superar si intentara esculpir una escultura de madera sin prestar atención alguna a la estructura de su superficie o a la forma

de sus vetas. Un árbol viejo que tiene un carácter singular y una estructura de vetas propia es para mí el punto de partida hacia la forma definitiva de la obra. La sustancia, el encuentro de los materiales, sencillamente la materia, es el elemento que ensambla estas tres ramas del arte.

La materia es el nexo de unión, pues interrelaciona las artes entre sí. Todas las ramas del arte tienen un fondo material y deben rendir cuentas a lo material. Profundizando, advertimos que la dependencia respecto a la materia abre

posibilidades a una síntesis armónica, ya que al final todas las artes son una sola,

parecidas unas a otras en su elaboración e incluso en sus resultados. El arte es un

proceso continuo que refina el material, no teniéndolo como finalidad, sino para cumplir exigencias humanas.

Los materiales que las tres ramas artísticas utilizan para transmitir su mensaje

han existido desde hace milenios. Son tan viejos, o aún más, que la civilización, dependiendo de cuándo consideremos que ésta ha empezado. La palabra, hablada

o escrita, tiene su efecto inmediato en el hombre; por el contrario, la materia

‘habla’ con mayor parsimonia. Eso tal vez explica por qué los materiales que

usamos sean tan viejos. Necesitan una fase de desarrollo muy larga hasta que empiezan a tener influencia en la cultura humana.

El arte material supone quizá un proceso tan inmensamente largo porque adapta la materia natural al servicio de la humanidad y la cultura.”

En el primer párrafo Aalto utiliza el término “materiales”, cuando en los párrafos precedentes se refiere a la “materia”. Si bien es cierto que en el contexto de la entrevista esta cuestión de terminología puede entenderse como un matiz, conviene recordar que la sustitución por el vocablo “materia” otorgaría un sentido más profundo al contenido de la frase. Como se ha explicado en el capítulo sobre la comprensión metafísica de la materia, es esencialmente distinto un término u otro.

En la conversación de la cita, tendría más sentido decir, “…Para un arquitecto ‘trabajar

con la materia’ es de primordial importancia…” a no ser que se refiriese a trabajar con

materiales en su propio trabajo; como por ejemplo, como cuando Zumthor trabaja las maquetas con el mismo material que construirá la obra. En esta situación, el arquitecto suizo trabaja al mismo tiempo con materia y con materiales.

En el mismo párrafo Aalto afirma que (una estructura específica de vetas de madera) “… es el punto de partida hacia la forma definitiva de la obra…”. Este manifiesto retrata un “enunciado” de proyecto originado por la materialidad, lo que incide en uno de los postulados de partida de esta investigación.

También en el primer párrafo cita que, “…Todas las ramas del arte tienen un fondo material y deben rendir cuentas a lo material. …” Dejando al margen consideraciones sobre las vinculaciones de las artes, ya comentados en este mismo texto, nos detenemos en el aspecto de “rendir cuentas”.

Esta es una aseveración con ciertos tintes trascendentales, o al menos, deudores hacia la materia. Aquí la materia se erige como la “causalidad formal”, expuesto en el mismo capítulo mencionado. Efectivamente, Aalto recurre a una de las funciones primordiales de la materia; originar forma. Es una reflexión revestida de absoluta contemporaneidad, que supera la dualidad platónica-aristotélica.

Manteniendo un discurso filosófico, en el mismo fragmento concluye, “…el arte es un proceso continuo que refina el material, no teniéndolo como finalidad, sino para cumplir

exigencias humanas…”.

En primer término, “refinar”, se puede asimilar a “desplegar”, si nos referimos al expuesto “dinamismo de la materia”. Y en segundo lugar, al distinguir finalidad (como proceso) de exigencia humana (como necesidad), apela al sentido de la funcionalidad, como

causalidad intelectual de la forma; ajustándose a lo expuesto en las reflexiones sobre

metafísica y morfología de la materia y su relación con la creación de formas del intelecto humano.

Finalmente, al afirmar de los materiales, “…necesitan una fase de desarrollo muy larga hasta que empiezan a tener influencia en la cultura humana…”, se refiere claramente al aspecto fenomenológico de la materia, esto es de la impregnación en nuestra conciencia.

Esta valoración del tiempo, la tradición y la cultura se manifiesta igualmente en la misma entrevista, en los fragmentos que siguen:

“El árbol, la madera, es la materia natural más cercana al hombre, tanto en lo

biológico como porque sirvió de base a las culturas primitivas. El hombre, para delimitar su espacio vital, utilizó este material, relativamente fácil de trabajar desde tiempos muy antiguos. Podemos suponer que al principio la madera fue más importante en la cultura que el uso de la lengua. A lo largo de la vida del hombre la madera se ha ido adaptando a él…

…No es del todo cierto; en los países fríos no se construye ya tanto en madera como antes, y es que casi todas la ciudades finlandesas se han quemado al menos

una vez por haber sido construidas en madera. Yo sigo utilizando la madera, ciertamente, pero no por razones sentimentales. La mayoría de mi producción es de otro material. Debido a su carácter atemporal y a su antiquísima tradición, la

madera es siempre útil, y no sólo para la construcción en sí, sino en un sentido

psicológico y biológico.”

En la cita que sigue, el sentido fenomenológico muestra su carácter de temporalidad; nuestra conciencia y comprensión es dinámica, transformable y evolutiva.

“El Catedrático danés Edvard Thomsen me dijo una vez: “Todos creen que la arquitectura moderna depende de los materiales nuevos, sintéticos, pero tú haces edificios totalmente modernos con viejos materiales”. Y en verdad que esta afirmación no me irritó, ya que yo mismo pienso que no se puede repentinamente

equipar la mística denominación de ‘arquitectura moderna’ con plexiglás y productos de plástico. Para mí la madera es una materia más biológica que folklórica; su uso tiene otro significado del que tenía por ejemplo para la población

medieval…

…Arquitectura moderna no es utilizar nuevos materiales inmaduros; lo principal es

refinarlos en una dirección más humana…”

En el siguiente párrafo, se refiere a la materia, como masa, lo que incide nuevamente en la superación de la comprensión de la materia como un receptáculo pasivo de la forma:

En esa época la madera se utilizaba para la escultura, ya que no se conocía ni el mármol ni el bronce. Las tallas se esculpían en madera, como si ésta fuese una

masa informe. Para mí, la madera no es materia neutra, es algo más: materia viva, originada por vetas que crecen; un poco como la musculatura del hombre. Por eso no se puede tallar la madera como si fuese un queso. Mis formas de madera siguen

siempre ―o al menos esa ha sido mi intención― la estructura de las vetas que el mismo árbol ha formado…

…las formas han de flexionarse suavemente, adaptándose a la estructura de la

materia e incluso a sus delicados matices de color.”

Con todo lo expuesto, se demuestra en Alvar Aalto una comprensión filosófica de la materia coincidente con la estructura de pensamiento contemporáneo, expuesto en los capítulos precedentes.

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