Capítulo III. La búsqueda de apoyos y alianzas externas
3.2. La diplomacia por la paz
Durante el gobierno de Pastrana, se estableció la búsqueda de respaldo político, diplomático y económico en relación al eje central de las negociaciones de paz con las FARC a través de una estrategia de política exterior con miras a propiciar el involucramiento de actores externos (principalmente países) en la solución negociada de la confrontación interna. Los escenarios multilaterales, cumbres y reuniones se erigieron como campos de activación de la diplomacia por la paz en la medida en que se buscaba adherencia a la solución del conflicto colombiano y a que se vinculaba aquél con dinámicas globales como el tráfico de drogas que fundamentaba la alimentación de la guerra a través de rentas millonarias a grupos alzados en armas por lo que a la postre los cultivos ilícitos debían ser sustituidos por otras actividades que propiciaran el desarrollo económico en zonas donde la economía ilegal de las drogas era el principal elemento de supervivencia de éstos grupos, hecho que se lograba concretar con ayuda financiera al desarrollo de parte de países y organismos multilaterales.
En una intervención ante la asamblea general de las Naciones Unidas en Nueva York, el presidente Pastrana estableció la necesidad de la participación de la comunidad internacional para complementar los esfuerzos internos en la búsqueda de la paz. Las inversiones en áreas sociales y de infraestructura como fuente primordial para la paz se establecieron como elementos
67 importantes de respaldo y apoyo de la comunidad internacional por lo que aquellas inversiones junto con la movilización de recursos humanos, técnicos y financieros se configuraron como elementos clave a la hora de demandar el involucramiento de actores externos. También se señaló el problema de las drogas como problema mundial por lo que el apoyo a los campesinos con alternativas de desarrollo para sus productos agrícolas era crucial a nivel interno e internacional estableciendo por ende que en la agenda de negociación la erradicación de los cultivos ilícitos se configuraba en un aspecto central en la búsqueda de la paz9
Para 1998 la confrontación armada en Colombia estaba en un momento crítico, desplazamientos, masacres, desapariciones, tomas guerrilleras de municipios y la profundización del enfrentamiento bélico con las debilitadas fuerzas estatales amenazaban la institucionalidad del Estado colombiano. A la par, tras el episodio que sumió a Colombia en un aislamiento internacional debido a la postura de Washington frente al presidente Samper en la cual aquél había recibido dineros del narcotráfico para su campaña presidencial, el país venía de una situación en la que era percibido como un narco Estado y con diversos problemas de violencia, criminalidad y corrupción, por lo que restablecer esa imagen se planteó como objetivo importante si se quería la solidaridad y el apoyo internacional en la apuesta por la paz del presidente Pastrana. Es así que ―desde el inicio del gobierno, Pastrana y algunos miembros de su equipo emprendieron múltiples visitas a naciones industrializadas y a organismos internacionales pidiendo apoyo político para la diplomacia por la paz‖ (Ramírez S., 2004, p. 196) entre esos elementos de apoyo, los recursos económicos figuraban como necesarios tanto para emprender mejoras en la institucionalidad del Estado como en la búsqueda de alternativas de desarrollo económico y la lucha contra las drogas, problema mundial que representaba una fuerte repercusión negativa en el desarrollo de la confrontación armada interna por el control del territorio, rutas y recursos que genera esa actividad.
La internacionalización del proceso de paz de Pastrana por ende se lleva a cabo a través de ésta estrategia de política exterior la cual aparte de la búsqueda de apoyos y aliados en ese proceso se fundamentó en la creciente interrelación de los problemas internos con los internacionales y en la necesidad de participación internacional en la búsqueda de soluciones a problemas internos
9 Intervención del señor presidente de la República, doctor Andrés Pastrana Arango, en la Sesión Plenaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas. New York,Septiembre 23 de 1.998. http://www.ideaspaz.org/tools/download/51318
68 relacionados con la precariedad estatal, el atraso económico y el subdesarrollo a la vez que esa legitimidad de la participación externa le daba visibilidad y más posibilidades de éxito al proceso de paz. Es así que se establece que la participación internacional se definió en relación al proceso de paz y a la búsqueda de la misma con cooperación y financiación de diversos programas a través de la creación de un ―Fondo por la Paz‖ con el fin de superar los diversos obstáculos a la paz, el desarrollo y la democracia en el país. En este sentido ―el presidente Pastrana difundió ante el mundo una imagen de Colombia como país ―problema‖ cuyo Estado era incapaz de afrontar por sí solo los estragos generados por el narcotráfico y por la intensificación del conflicto armado‖ (Tickner, 2007, p. 92) por lo que el involucramiento de la comunidad internacional se desarrolla con miras a respaldar las iniciativas de diálogo en búsqueda de la paz y de fortalecer la institucionalidad estatal.
Es de detallar, que la diplomacia por la paz emprendida por Pastrana enfocada en lograr apoyos externos no es la única vía de lograr ese involucramiento internacional. Juan Gabriel Tokatlián (1999) distingue por ello entre tres tipos de diplomacias por la paz: diplomacia por la paz negociada, diplomacia por la pacificación forzada y la diplomacia por la neutralización. La primera caracterizada por la búsqueda del diálogo y la negociación en la salida al conflicto, la segunda por el incremento del uso de la fuerza para lograr la derrota del contrincante y la tercera a través del aislamiento de factores externos. Con ello se quiere evidenciar que al involucrar actores externos en la resolución del conflicto interno la negociación es una de las estrategias mas no la única hecho que se verá evidenciado con el involucramiento de Estados Unidos a través del Plan Colombia en el que el reforzamiento estatal y la modernización del aparato militar se concibieron como elementos preponderantes para terminar con el conflicto armado de manera que se pudiera consolidar una superioridad estatal sobre la de los grupos guerrilleros, específicamente de las FARC que para aquél entonces amenazaba el monopolio de la violencia estatal y su territorialidad.
Dentro de las críticas enarboladas frente a la diplomacia por la paz se invoca frecuentemente la falta de claridad en la forma en cómo la comunidad internacional debía aportar a la solución negociada del conflicto armado colombiano, por lo que la ambigüedad y la ausencia de estrategias precisas sumieron esa participación en limbos y circunstancias poco claras para su
69 actuación y su verdadera eficacia. A la par, con el Plan Colombia se evidenciaron los intereses propios de Estados Unidos en el conflicto y las crecientes críticas de parte de actores europeos y de américa del sur frente a esa mayor injerencia a través de la lucha contra las drogas y el apoyo al fortalecimiento militar estatal para ganar la guerra contra las guerrillas. Con ello ―la paz se subordinó el enfoque contra narcótico‖ (Bouvier, 2012, p. 62) lo que significó a la postre la poca credibilidad en el proceso de paz a medida que la confrontación armada crecía y la prevalencia del eje Bogotá-Washington a la hora de involucrar actores internacionales en el conflicto lo que fue visto por otros actores como falta de voluntad de parte del gobierno de un diálogo decisivo por la paz.
Es así que pese a los esfuerzos por vincular a la comunidad internacional en donde se destaca que ―la política exterior colombiana de la administración Pastrana tuvo como una de sus características esenciales, el esfuerzo consciente por obtener una vinculación internacional bilateral y multilateral al tema de la solución del conflicto‖(Cardona, 2001, p.62) la ambigüedad en relación a su rol y la prevalencia del enfoque militarista que se establece con el Plan Colombia limitaron el alcance y un involucramiento eficaz pues al no delimitar los espacios de actuación se pierde la visión acerca de su necesidad y al militarizar el conflicto se vincula una visión en la que aquél es posible solucionarlo por la vía armada y por la prevalencia militar en vez de por la vía negociada. Es por ello que los elementos que se precisaron para una futura negociación no escatimaron en hacer énfasis en la definición explícita de los objetivos de la participación internacional, una búsqueda verdadera de la paz a través de la negociación con una diplomacia verdaderamente orientada a este fin y una definición de los intereses nacionales en relación a la democracia, la institucionalidad y la prevalencia de los derechos humanos y de la búsqueda de la paz.