Asia estaban
vinculados a demandas
de autogobierno o de
reconocimiento
identitario
ideológico en las repúblicas norcaucásicas, donde las insurgencias islamistas confrontan con creciente virulen- cia al Estado ruso y regímenes locales y defienden la creación de un Emirato islámico en la región. En relación a la intensidad, todos los conflictos eran de intensidad baja o media, mientras en términos de actores contrasta la fragmentación de los grupos armados del norte del Cáucaso con la elevada capacidad bélica y la unidad del PKK en Turquía. Destacan las dinámicas similares de los conflictos en el norte del Cáucaso, tanto en el modus operandi de las insurgencias como en el peso que ha tenido el uso desproporcionado de la violencia y las gra- ves violaciones de los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad, al alimentar la insurgencia y los agravios locales.
Finalmente, Oriente Medio fue el continente con un ma- yor aumento porcentual en el número de conflictos, con cuatro nuevos casos que pasaron a considerarse conflic- to armado – Irán (noroeste), Siria, Yemen (contexto inter- no y AQPA)–, lo que supuso un incremento significativo de los índices de violencia en la región. La mayor parte de disputas presentaban un elevado grado de internacio- nalización, mayoritariamente por la participación de paí- ses externos, como EEUU y otros países en Iraq, y EEUU y Arabia Saudita en Yemen en relación al conflicto con AQPA, pero también por la presencia de grupos armados en los países vecinos, como la actividad del grupo iraní PJAK en el norte de Iraq, que a su vez desencadenó ofensivas por parte de Irán en ese territorio. Pese a la pauta de marcado intervencionismo militar y presencia externa en una región geoestratégicamente clave, duran- te el año EEUU completó la retirada total de sus tropas en Iraq y anunció el fin del conflicto en dicho país, si bien la salida de las tropas estuvo acompañada de una escalada de la violencia, que podría aumentar aún más durante 2012. En cuanto a la intensidad, el continente albergó dos de los conflictos más letales del mundo, Iraq y Siria, con varios millares de víctimas mortales cada uno, así como otros dos de intensidad media –el conflic- to en torno a AQPA en Yemen así como la disputa en ese mismo país entre diversos sectores antigubernamentales, como militares desertores, y el propio Gobierno–, y tres conflictos de baja intensidad – Irán (noroeste), Israel- Palestina y Yemen (al-houthistas).
La conflictividad en Oriente Medio se vio influida duran- te 2011 por la llamada Primavera Árabe, que generó movilizaciones en la región, algunas de las cuales evolu- cionaron a conflictos armados, como fue el caso de Siria y Yemen. En ambos casos, durante el año se superpuso la violencia unilateral del Estado contra sectores oposi- tores que protestaban de forma pacífica contra el régi- men, con la confrontación entre las fuerzas de seguridad y nuevos actores armados, incluyendo grupos formados por militares desertores y milicias tribales. En estos y otros contextos de Oriente Medio se hizo evidente la complejidad de la coexistencia de dinámicas de dispu- tas diferentes, lo que generó gran incertidumbre durante todo el año en relación al rumbo de los conflictos.
c) Embargos de armas
En virtud del Capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad de la ONU puede adoptar me- didas coercitivas para mantener o restablecer la paz y la –el CPI-M en India o el NPA en Filipinas. Los motivos
para explicar la longevidad de las disputas en el conti- nente son variados y complejos, pero influirían factores como la dificultad de resolver disputas vinculadas a la identidad, a la autodeterminación y a la formación del Estado –cabe recordar que la descolonización en Asia se inició antes que en África. Además, más allá de su im- pacto en términos de resolución de conflictos, el conti- nente presenta una menor presencia de actores interna- cionales en tareas de facilitación y mediación.
Por otra parte, la mitad de los conflictos en Asia tenían una intensidad baja y la otra mitad presentaban niveles de violencia medios o elevados. Entre éstos últimos, se incluyen dos de los conflictos más letales de todo el mundo, Afganistán y Pakistán. En cambio, el conflicto entre la insurgencia naxalita y la India pasó de ser un conflicto de alta intensidad a uno de intensidad media, con un descenso muy marcado con respecto a 2010 –el año más mortífero desde que se inició la disputa en 1967. Entre las pautas del año, también cabe destacar el recrudecimiento de los enfrentamientos entre el Ejér- cito de Myanmar y algunos grupos armados que habían firmado acuerdos de alto el fuego en años anteriores. En cambio, en el nordeste de India se produjo una reducción de la violencia, en parte vinculada a la escasa capacidad bélica de los grupos armados. En ese sentido, cabe des- tacar que en Asia existen numerosos grupos caracteriza- dos por una enorme fragmentación y una escasa capaci- dad militar e implantación territorial – Filipinas (Abu Sayyaf), India (Assam, Manipur), Myanmar o Tailandia (sur)–, en paralelo a insurgencias con gran capacidad bélica e incluso control territorial –el CPI-M en India, el NPA y el MILF en Filipinas o las milicias talibán en Afganistán o Pakistán, a pesar de la fragmentación de éstas últimas. Más allá del calificativo de terroristas que prácticamente todos los Gobiernos utilizan para denomi- nar a sus respectivos grupos armados de oposición, cabe señalar que en algunos casos –como Afganistán, Pakis- tán, India (Jammu y Cachemira) o Filipinas (Mindanao- Abu Sayyaf)–, los Gobiernos vinculan estrechamente sus estrategias de contrainsurgencia a la llamada lucha glo- bal contra el terrorismo, de la que obtienen legitimidad política y, en algunos casos, apoyo económico y militar. Pese a ello, durante el año se llevaron a cabo contactos con algunas de estas insurgencias, incluyendo las mili- cias talibán en Afganistán, con respaldo internacional. En cuanto a los conflictos en el resto de continentes,
América continuó albergando uno de los conflictos más longevos y letales de todo el mundo, el que enfrenta a las insurgencias de las FARC y el ELN contra el Estado colombiano y en el que hay presentes actores armados paramilitares. Esta disputa, vinculada a demandas de un cambio de sistema socioeconómico y político, continuó impactando de manera grave en la población civil en términos de desplazamiento y por el uso de minas anti- persona, entre otros elementos. Cabe destacar la muerte durante el año del máximo líder de las FARC, Alfonso Cano, en una operación militar. Con respecto a Europa, que vio incrementar el número de conflictos ante la es- calada de violencia en la república rusa de Kabardino- Balkaria, la conflictividad continuó concentrándose en Turquía y el norte del Cáucaso. Además de la dimensión identitaria o de autogobierno, tienen un elevado peso las causas vinculadas a la oposición al sistema político e
Unidas y en otros casos, a iniciativas propias, como es el caso de las medidas adoptadas contra Siria. En el caso de la OSCE y de la ECOWAS, los embargos son volunta- rios.
En el año 2011 se contabilizaron 34 embargos de armas dirigidos contra un total de 19 Estados y grupos armados no estatales,20 siete más que el año anterior, debido al
establecimiento del embargo de armas a Libia por parte del Consejo de Seguridad de la ONU, de la Liga Árabe y de la UE, el establecimiento de sanciones a Siria por la UE y por la Liga Árabe, y sólo por la UE a Belarús y Sudán del Sur. Además, cabe constatar la retirada del embargo voluntario establecido por ECOWAS en el caso de Guinea. En el caso de Libia, el establecimiento de sanciones el 26 de febrero de 2011 con la resolución 1970 y la posterior resolución 1973, de 17 de marzo, dio luz verde a la intervención militar internacional ini- ciada el 19 de marzo. La resolución establecía una zona de exclusión aérea para la protección de la población seguridad internacionales, que van desde sanciones eco-
nómicas o de otra índole siempre que no supongan el uso de la fuerza armada, hasta la intervención militar internacional.18 El empleo de sanciones obligatorias tie-
ne por objeto ejercer presión sobre un Estado o entidad para que cumpla con los objetivos fijados por el Consejo de Seguridad sin necesidad de recurrir al uso de la fuer- za.19 Las sanciones pueden ser económicas y comercia-
les, en sentido amplio; o medidas más selectivas, como embargos de armas, prohibiciones de viajar, restricciones financieras o diplomáticas, o una combinación de ambas cosas, de tipo selectivo y de tipo general. Este apartado sólo hace referencia a los embargos y sanciones impues- tos por organizaciones internacionales, y no incluye los embargos y sanciones impuestas por Estados de forma unilateral. Otras organizaciones como la Liga Árabe o la UE también establecieron embargos de armas vinculan- tes para los Estados miembros de sus propias organiza- ciones, que en unos casos responden a la implementa- ción de los embargos de armas que impone Naciones
Tabla 1.2. Embargos de armas de Naciones Unidas, UE, OSCE, ECOWAS y la Liga Árabe en 2011
País* Entrada en vigor País Entrada en vigor
Embargos decretados por Naciones Unidas Embargos decretados por la UE
Milicias talibán y al-Qaeda** 2002 Milicias talibán y al-Qaeda** 2002
Côte d’Ivoire 2004 Belarús 2011
Congo, RD (excepto al Gobierno) 2003 China 1989
Eritrea 2009 Côte d’Ivoire 2004
Irán 2006 Congo, RD (excepto al Gobierno) 2003
Iraq (excepto al Gobierno) 2003 Eritrea 2010
Líbano (excepto al Gobierno) 2006 Irán 2007
Liberia (excepto al Gobierno) 1992 Iraq (excepto al Gobierno) 2003
Libia 2011 Guinea 2009
RPD Corea 2006 Líbano (excepto al Gobierno) 2006
Somalia (excepto al Gobierno) 1992 Liberia (excepto al Gobierno) 2001
Sudán (Darfur) (excepto al Gobierno) 2004 Libia 2011
Embargos decretados por la Liga Árabe Myanmar 1991
Siria 2011 RPD Corea 2006
Embargos decretados por la OSCE Siria 2011
Armenia - Azerbaiyán (Nagorno-Karabaj) 1992 Somalia (excepto al Gobierno) 2002
Embargos decretados por ECOWAS Sudán 1994
Guinea 2009-2011*** Sudán del Sur 2011
Zimbabwe 2002
* En negrita, país o grupo en conflicto armado. **Embargo no ligado a un país o territorio en concreto *** Finalizado en 2011
Fuente: SIPRI. Arms Embargoes Database. 2011.
18. Para más información sobre el Comité de Sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU, véase <http://www.un.org/spanish/sc/committees>. 19. Los mecanismos de sanciones, y en concreto los embargos de armas, han sido utilizados de forma desigual desde la creación de Naciones
Unidas. Entre 1945 y 1989 sólo fueron utilizados en dos contextos, vinculados al proceso de descolonización: en la antigua Rodhesia del Sur (actual Zimbabwe) entre 1968 y 1979 (debido a la inestabilidad interna); y en Sudáfrica entre 1977 y 1994 (por la intervención sudafricana en los países vecinos, la violencia e inestabilidad interna y el sistema de discriminación racial del Apartheid). El limitado uso de estos mecanis- mos durante la Guerra Fría se enmarcó, como otros instrumentos de Naciones Unidas, en la política de competencia entre bloques, por lo que el fin de este periodo supuso, como en otras áreas, un creciente activismo de la organización en este campo, facilitando la imposición de embar- gos de armas. Su uso también favoreció el fortalecimiento del papel de Naciones Unidas como garante de la paz y la seguridad internacionales. Además, los embargos de armas fueron progresivamente vistos como un tipo de sanciones más efectivas que las sanciones económicas, por centrarse en las élites de los Estados y en los grupos armados no estatales, limitando su impacto humanitario.
20. Entre éstos, existen dos embargos de armas voluntarios, uno impuesto por la OSCE sobre Armenia y Azerbaiyán en 1992, y otro impuesto por ECOWAS sobre Guinea en 2009, que se levantó el 25 de marzo de 2011.
entrada de armas. En conclusión, existen 30 conflictos armados activos durante el 2011 en los que ni el Con- sejo de Seguridad de la ONU ni la UE han planteado el establecimiento de un embargo de armas como medida sancionadora. Además, existen 80 situaciones de tensión de mayor o menor intensidad que tampoco son objeto de embargos en las que, en muchos casos, el carácter pre- ventivo de los embargos de armas podría suponer una reducción de la conflictividad.