África concentró más de un tercio del total de tensiones y las tendencias que se observaron en el continente coin- cidieron con las que se registraron a nivel global tanto en lo que respecta al ámbito territorial en que ocurren la mayoría de las crisis sociopolíticas, como a la principal causa de incompatibilidad y a los niveles de intensidad y la evolución de los contextos. Entre los rasgos principales
Gráfico 2.1. Distribución regional del número de tensiones en 2011 0 5 10 15 20 25 30 35 40 América Europa Oriente Medio Asia África
de tensiones respecto al año anterior –11 contextos – debido a que durante 2011 muchos casos escalaron e involucraron de una manera más sistemática a actores armados, lo que condujo a que pasaran a ser considera- dos conflictos armados. Siguiendo la tendencia a nivel global, la causa más relevante de incompatibilidad en los contextos de esta zona fue la oposición a las políticas internas o internacionales de un gobierno. Las tensiones de Oriente Medio también siguieron el patrón general en materia de intensidad, con un 45% de los casos de nivel bajo –cinco de 11–, otro 18% con una intensidad media –dos de 11– y otro 36% que presentaron una alta inten- sidad. Cabe destacar que, en términos comparativos, Oriente Medio concentró un mayor número de casos de intensidad elevada que otras regiones –cuatro casos de 11. Todos los casos de mayor gravedad se vieron influi- dos por las dinámicas de la Primavera Árabe: Bahrein, Egipto, Israel – Siria – Líbano y Yemen (sur). Oriente Medio también destacó por presentar un mayor número de tensiones de carácter internacional respecto a otras zonas del planeta. Si en otras regiones este tipo de crisis representaron entre el 12% y el 18% de los casos, en Oriente Medio constituyeron un 27% de las tensiones (tres de 11 casos): la ya mencionada disputa entre Israel, Siria y Líbano; la tensión entre Egipto e Israel, y la con- frontación entre Israel, EEUU y otros países con Irán, centrada en las actividades nucleares de la república islámica y que vivió una escalada a finales de 2011
2.3. Tensiones: evolución anual
África
a) África Austral
Comoras
Intensidad: 1
Evolución:
Tipología: Autogobierno, Gobierno Interna
Actores: Gobierno de la Unión de las Comoras ostentado por Grand Comora, Fuerzas Armadas, oposición política y social (partidos políticos y autoridades de las islas de Anjouan, de Moheli, de Grand Comora), misión de la UA
Síntesis:
Desde su independencia de Francia en 1975, el archipiélago ha atravesado un historial de inestabilidad en el que se han producido hasta 20 golpes de Estado e intentos fallidos de derrocar a los regímenes existentes. En 2001 se alcanzó un acuerdo constitucional por el que se establecía una república federal con presidencias rotatorias cada cuatro años entre las islas de Grand Comora, Anjouan y Moheli. Sin embargo, la competencia por el poder político entre las diferentes islas y los problemáticos equilibrios en el complejo sistema electoral dificultan la gobernabilidad del archipiélago.
cativo tan determinante, como en otras zonas. Otros facto- res tuvieron una mayor prevalencia en el continente asiáti- co, especialmente las aspiraciones relacionadas con cuestiones identitarias, presentes en más de la mitad de los casos (55%) –12 de 22 contextos–, la oposición al sistema político, económico, social o ideológico de un Es- tado (50%) o las exigencias de autodeterminación y auto- gobierno (41%) –presentes en nueve de los 22 contextos. Cabe destacar que los contextos que tuvieron como tras- fondo un cuestionamiento al sistema tienen una mayor relevancia en Asia que en el resto de los continentes y durante 2011 se materializaron en disputas protagonizadas por grupos armados islamistas, –como los talibanes en Pa- kistán o la insurgencia islamista en Tayikistán– o por regí- menes comunistas como el de Corea del Norte, entre otros casos. En sintonía con las tendencias globales, las crisis en Asia fueron eminentemente de carácter interno (55%), pero a diferencia del patrón general, la mayoría no fueron de intensidad baja, sino media (50%) y la mayor parte de las crisis en el continente no presentó grandes variaciones en su evolución respecto a 2010 –10 de 22 casos . Cabe des- tacar, sin embargo, que la mayoría de las situaciones que vivieron una escalada –ocho de 22– se ubicaron en el Su- deste Asiático – Filipinas (Mindanao-MNLF), Indonesia (tanto Aceh como Papúa), Tailandia- Camboya. Los casos de China (Tíbet y Turquestán Oriental), Kazajstán y Pakistán también se agravaron durante 2011.
Respecto a Europa, al igual que en Asia, las demandas relacionadas con cuestiones identitarias y de autodeter- minación o autogobierno tuvieron un lugar destacado en- tre las causas de las tensiones –presentes en 11 y nueve de los 16 casos, respectivamente–, pero la oposición a las políticas nacionales o internacionales de un gobierno tam- bién fue identificada como un elemento relevante en la mitad de los casos. En cuanto a la intensidad de los con- textos, y al igual que en el caso de América, durante 2011 no se presentaron tensiones de alta intensidad en este continente. La inmensa mayoría de los casos registró una intensidad baja (75%) y un cuarto de los casos –cuatro de 16– tuvieron una intensidad media: la disputa por Nagorno-Karabaj entre Armenia y Azerbaiyán, las que afectan a las repúblicas rusas de Karachevo-Cherkesia y Osetia del Norte y la que protagonizan Serbia y Kosovo. La mayoría de los casos (56%) experimentó una escalada en los niveles de inestabilidad respecto al año anterior, si bien el incremento de la tensión se circunscribió a deter- minados períodos del año. En varios de los casos identi- ficados en Europa el incremento de la tensión estuvo asociado a episodios de movilización social contra los re- gímenes –como en Armenia y Belarús–, y a protestas para denunciar irregularidades en procesos electorales –como en Osetia del Sur, Rusia y algunas repúblicas del norte del Cáucaso–, lo que llevó a identificar algunas similitudes con la Primavera Árabe en el norte de África y Oriente Medio, alentando reflexiones sobre un posible efecto con- tagio. No obstante, diversos análisis expusieron los límites de estas comparaciones.10
Finalmente, la situación en Oriente Medio se caracterizó por un aumento de la conflictividad respecto al año an- terior como consecuencia de la Primavera Árabe. No obstante, no se registró un cambio en el número de casos
mandatarios y el actual presidente, Andry Rajoelina, obli- gándoles a acercar sus posiciones. El malestar se hizo patente en el país, donde diversas manifestaciones con- trarias al mandato del presidente fueron prohibidas o dis- persadas por las fuerzas de seguridad. El riesgo de que la pugna por el poder se tornase violenta se evidenció con el ataque con explosivos que sufrió el vehículo en el que se desplazaba Rajoelina en el mes de marzo.
En septiembre, todos los grupos políticos, excepto uno, aceptaron la hoja de ruta propuesta por la SADC que permitía a Rajoelina continuar en el cargo a cambio de nombrar a un primer ministro de otra formación y crear un nuevo Gobierno con representantes de todos los par- tidos, repartiendo los principales cargos de manera equi- librada. El acuerdo comprendía también la elaboración de una ley de amnistía que permitiera el regreso a Ma- dagascar de los ex presidentes –Albert Zafy, Didier Rat- siraka y Marc Ravalomanana –, sobre los que pesan di- versas condenas in absentia. Las elecciones, destinadas a configurar un nuevo gobierno democrático, estarían previstas para marzo de 2012. El nuevo primer ministro, Omer Beriziky, tomó posesión del cargo en noviembre prometiendo servir a su pueblo y olvidarse de partidis- mos, aunque su nombramiento fue recibido con escep- ticismo por la oposición política, que veía en su proximi- dad al presidente una violación de la hoja de ruta de la SADC. El retorno a la isla del ex presidente Ratsiraka, después de que Rajoelina declarara que el antiguo man- datario podía regresar si lo deseaba, fue otro de los pasos positivos alcanzados en noviembre. Ratsiraka es el único dirigente que no ha firmado la hoja de ruta. Sin embargo, y pese a las reticencias iniciales, apoyó la investidura de Beriziky. Las formaciones políticas opositoras esperaban lograr puestos de preponderancia dentro del nuevo Eje- cutivo. De la capacidad de todas las formaciones para cumplir con lo establecido en la hoja de ruta dependerá el futuro y la estabilidad del país.
Malawi
Intensidad: 1 Evolución:
Tipología: Gobierno Interna
Actores: Gobierno, oposición política y social Síntesis:
Bingu wa Mutharika gobierna el país desde 2004 cuando asu- mió el relevo de su predecesor, Bakili Muluzi, al frente de la nación. En 2009 revalidó su victoria y desde entonces ha intentado posicionar a su hermano, Peter Mutharika, para ocupar su puesto en las próximas presidenciales en 2013. Durante su segunda legislatura, las medidas adoptadas para el control de los medios de comunicación y las coacciones denunciadas por grupos de derechos humanos y opositores han hecho aumentar el miedo hacia una posible deriva auto- crática de Mutharika. La expulsión del embajador británico en julio de 2011 por haber criticado la actitud despótica del pre- sidente conllevó la suspensión de la ayuda al desarrollo ofreci- da por Reino Unido al país, coincidiendo con el aumento de los precios de los alimentos y la escasez de carburante, que había hecho crecer el descontento entre la población. Las acusaciones de corrupción y el excesivo dispendio presiden- cial también han reforzado la desconfianza de otros donantes.
Los hechos más destacados tuvieron lugar durante la pri- mera parte del año. Ikililou Dhoinine, candidato conti- nuista y aliado del actual presidente Abdullah Mohamed Sambi, ganó en la segunda vuelta de las elecciones pre- sidenciales, celebradas el 26 de diciembre. El Tribunal Constitucional ratificó los resultados y proclamó presi- dente a Dhoinine, que ganó con el 61% de los votos frente al 33% de su principal opositor, Mohamed Said Fazul. Finalmente fue investido el 26 de mayo, en una ceremonia a la que asistieron representantes de los países de la región y de la comunidad internacional, y en la que el presidente Sambi celebró el apoyo de la comunidad internacional. Sambi también destacó que a pesar del contencioso que opone a las Comoras con Francia, en relación a Mayotte, que se convirtió en el quinto depar- tamento de Ultramar y en el 101 departamento francés el 31 de marzo, existen buenas relaciones con la antigua metrópoli. La oposición denunció la existencia de fraude a favor del candidato presidencial. El presidente saliente desplegó fuerzas de seguridad adicionales y prohibió la celebración de manifestaciones ante la creciente tensión, aunque no se constataron incidentes remarcables. El se- cretario general de la ONU, Ban Ki-moon, celebró el cli- ma de tranquilidad en que transcurrieron las elecciones y la aceptación de los resultados por parte de los candi- datos. Francia denunció la existencia de numerosas irre- gularidades e intervenciones de militares en el transcur- so de la jornada electoral en Anjouan, aunque otras misiones internacionales (UA, Francofonía y Liga Árabe), manifestaron que el proceso había transcurrido en gene- ral de forma libre y transparente.
Madagascar
Intensidad: 1
Evolución:
Tipología: Gobierno Interna
Actores: Alta Autoridad para la Transición, líderes de la oposición, fuerzas de seguridad del Estado
Síntesis:
Desde el fin del régimen comunista en los años noventa la isla ha vivido procesos de inestabilidad política intermitentes. La toma inconstitucional del poder por parte del antiguo alcalde de Antananarivo, Andry Rajoelina, contando con el apoyo del Ejército, generó una nueva crisis política en marzo de 2009. Las dificultades para lograr un acuerdo de reparto del poder entre los principales líderes políticos han llevado a la parálisis institucional, produciéndose brotes de violencia esporádicos.
La situación política malgache fue testigo de notables avances positivos desde septiembre, poniendo fin al es- tancamiento que sufrían las negociaciones entre los prin- cipales grupos políticos del país desde 2009. Las pro- puestas de resolución del conflicto presentadas por la Comunidad para el Desarrollo del África Austral (SADC, por sus siglas en inglés), que ejerce como mediadora des- de que se inició la crisis política en la isla, fueron obviadas por los dirigentes políticos durante los primeros meses del año. No obstante, el grave impacto que las sanciones impuestas por la UE y EEUU estaba teniendo sobre la economía nacional y las condiciones de vida de los mal- gaches, ejercieron una fuerte presión sobre los antiguos
desde 1986, Mswati III ha sido fuertemente criticado por su opulento nivel de vida en un país donde un 70% de la pobla- ción vive por debajo del umbral de pobreza. La persecución y proscripción de los partidos opositores y los ataques contra sindicatos y organizaciones de la sociedad civil han fraguado también el descontento de la población, que teme enfrentarse a un régimen fuertemente represivo.
La oposición civil y política se movilizó durante el año contra el régimen del rey Mswati III, exigiendo la intro- ducción de reformas democráticas. La situación de crisis económica que vive el país se vio agravada por la reduc- ción de los ingresos procedentes del régimen de aduanas de la región austral, lo que llevó al Gobierno a introducir políticas de austeridad que fueron rechazadas frontal- mente por las organizaciones civiles (sindicatos, ONG y organizaciones de derechos humanos). Estas organiza-
ciones se mostraron críticas con el dispen- dio del monarca y su familia en un país donde prácticamente el 70% de la pobla- ción vive por debajo del umbral de la pobre- za. Además reclamaron al monarca que aceptara el préstamo de 368 millones de dólares ofrecido por Sudáfrica a cambio de la introducción de reformas democráticas en el país. Pretoria exigió el establecimien- to de un diálogo libre y abierto con las fuer- zas sociales y políticas swazis para definir las reformas necesarias y un calendario para su imple- mentación. Miles de personas se manifestaron en diver- sas protestas organizadas en los meses de febrero y sep- tiembre para exigir el cambio del sistema y la apertura democrática y en algunos casos fueron duramente repri- midas por la Policía, que llevó a cabo detenciones de líderes opositores. Los partidos políticos están prohibidos en el país y la ley antiterrorista vigente desde 2008 per- mite a las autoridades ejercer un férreo control sobre los grupos disidentes y defensores de derechos humanos.
Zimbabwe
Intensidad: 1
Evolución:
Tipología: Gobierno Interna
Actores: Partidos políticos ZANU-PF y MDC, milicias de veteranos y jóvenes afines a ZANU-PF Síntesis:
El presidente Robert Mugabe, en el poder desde la indepen- dencia del país en 1980 como dirigente del ZANU-PF, persis- te en las prácticas de persecución de miembros de partidos de la oposición y de la sociedad civil. La constitución de un gobierno de unidad nacional puso fin en 2009 a la crisis abierta tras las elecciones, en la que se registraron altos índi- ces de violencia. El principal líder de la oposición, Morgan Tsvangirai del MDC, fue nombrado primer ministro y se inició el proceso de reforma de la Constitución y la legislación elec- toral. Esta medida posibilitó la recuperación de la confianza de la comunidad internacional y permitió mejorar la grave situación económica zimbabwense, con unos niveles de infla- ción alarmantes. Sin embargo, los múltiples desacuerdos entre las formaciones políticas han frenado los avances en este terreno, mientras las demandas de la oposición para una reforma del sector de seguridad siguen desatendidas. La prohibición de manifestaciones y las amenazas veladas
contra sus opositores políticos han contribuido al aumento de la tensión y al surgimiento de demandas de dimisión. Se produjeron revueltas contra la presidencia de Bingu wa Mutharika debido al agravamiento de las condiciones de vida de la población por el encarecimiento de los alimentos y el combustible, la nueva política de restric- ción económica y aumento de impuestos acordada por el Gobierno, y la decisión de diversos países donantes de suspender la ayuda presupuestaria a las instituciones políticas del país. Las protestas convocadas el 20 de julio por la sociedad civil y la oposición política fueron vetadas por el Tribunal Supremo, lo que no impidió que cientos de personas se manifestaran en Lilongwe, Blan- tyre y Mzuzu. Las protestas se tornaron violentas y se produjeron numerosos enfrentamientos con la Policía en los que murieron19 personas y 58 más re-
sultaron heridas, además de ser detenidos medio millar de manifestantes acusados de robos y saqueos. La respuesta violenta de las fuerzas de seguridad fue condenada por países e instituciones donantes que deci- dieron congelar la ayuda presupuestaria adjudicada al Gobierno. Incluso la Comisión de Derechos Humanos, de carácter guber- namental, acusó al presidente de haber ins- tigado la violencia con su discurso político
incendiario. Los manifestantes exigían a Mutharika que hiciera pública una declaración de su patrimonio y aca- bara con la pobreza crónica en el país. Naciones Unidas ofreció su capacidad de mediación a la oposición civil y política para entablar un diálogo con el Gobierno, que fue interrumpido después de que las propiedades de dos líderes opositores fueran atacadas con bombas incendia- rias. La situación de desconfianza continuó deteriorán- dose cuando Mutharika decidió nombrar a su esposa y a su hermano al frente de los Ministerios de Asuntos de la Mujer y Exteriores, respectivamente. No obstante, el pre- sidente prometió la creación de una comisión de inves- tigación para esclarecer lo sucedido durante las protestas y la muerte posterior de un dirigente estudiantil en el mes de septiembre, en la que podría estar también im- plicada la Policía. La presión internacional sobre el Go- bierno de Mutharika fue creciente.Días antes de que se iniciaran las protestas, Reino Unido había decidido sus- pender su ayuda a Malawi después de que su embajador fuera expulsado del país por haber criticado a Mutharika.
Se estima que al menos 500 millones de dólares en ayudas fueron retenidos por los donantes que criticaron la deriva autocrática del país.
Swazilandia
Intensidad: 1
Evolución:
Tipología: Sistema Interna
Actores: Gobierno, partidos políticos, sindicatos, ONG defensoras de los derechos humanos y movimientos pro-democracia Síntesis:
La creciente crisis económica y las altas tasas de pobreza que presenta el país han alentado las protestas y las demandas de reformas contra la monarquía del rey Mswati III. En el poder