CAPÍTULO III: APARTARSE SIN MANCHA
6. Economía conventual
6.3 Economía natural y monetaria en el monasterio de las teresas
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AHPC, Registro 1, Protocolos Notariales, 1698, Obligación y censo: Martín de Echenique se obliga a pagar a la madre María del Sacramento, priora, 650 pesos corrientes que recibió y más 32 pesos, 4 reales de réditos anuales por plazo de dos años. También el 18 de julio de 1699, ff. 235v-236v, el maestre de campo don Fernando Salguero de Cabrera otorgó escritura de censo a favor de la capellanía de los indios de Soto y en su nombre al doctor don Francisco de Vilches Montoya y Tejeda, vicario de los monasterios de monjas y capellán, de 1073 pesos de principal de plata acuñada y 51 pesos, reales de renta y tributo anuales de redimidos y quitar. Fueron 1000 pesos correspondientes al monasterio de Santa Teresa y unos 6000 pesos al de Santa Catalina. El 20 de febrero de 1687 ff. 38r-40r, tratado en el que las monjas de santa Teresa comunican al capitán José de Cabrera y Velazco y su mujer la conformidad para que tomen a censo 1000 pesos bajo hipoteca.
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AHPC, Registro 1, Protocolos Notariales, 8 de abril de 1655, f. 172. Cancelación de escritura de principal de 1000$, capitán Pedro de Castañeda. 14 de octubre de 1687, 196r-197v. Redención a censo. Ana María de San José, priora, y demás monjas en capítulo decidieron otorgar recibo de redención a favor de Francisco de Belmonte el cual reduce la mitad que le corresponde por 550$ reales de contado. 540
AHPC. Registro 1, Protocolos Notariales, año 1699, ff. 491 r y v. 541
Otros dos ejemplos sobre fin del siglo se encuentran en el AHPC, Registro 1, Protocolos Notariales, año 1698, ff. 298v-299v y año 1691. En uno de ellos, Martín de Echenique se enteró de que en la caja del monasterio había 670 pesos y los solicitó con el compromiso de devolverlos en un plazo de dos años al 5%. Protocolo año 1696, ff. 438 r a 443 v; en otro, el capitán Félix de Burgos pagó la dote de su hija y, seguidamente, la solicitó a censo. Las religiosas, como era su costumbre se reunieron en caítulo en tres oportunidades para discutir el destino de esa dote y le otorgaron el dinero. En el AHPC; Escribanía 1; Legajo 172, exp. 6, el procurador del monasterio inició un litigio contra los bienes que quedaron por fin y muerte de don Juan Alonso de Ávila sobre una promesa y obra pía que consistía en 300 pesos para el adorno de la iglesia de Santa Teresa.
La región del Tucumán ha sido descripta como un territorio apto para la exportación de productos básicos, con tierras propicias para el cultivo y la cría de ganado que podían proveer la falta de abastecimiento de las zonas mineras. Durante el siglo XVI y parte del XVII la actividad textil imprimió su sello a la economía tucumana542. En Córdoba la actividad textil comenzó a desarrollarse hacia 1585-1590 mediante la actividad doméstica urbana y el trabajo en los pueblos de indios. Muy pronto tenemos la instalación de obrajes en el medio rural, como en el caso de Soto, perteneciente a Juan de Tejeda543. Sin embargo, estos tienen un rápido descenso hacia 1615 y en 1630 sólo quedaba en pie el de la Lagunilla. Las causas podrías ser la merma de indios y la extinción paulatina de las grandes encomiendas, la competencia con otras regiones que absorbían la demanda de Potosí y, sobre todo, la tendencia a convertirse en región monoproductora de mulas, proceso estimulado por el mercado peruano y las propias condiciones naturales de la región544. Después de 1630 el negocio mular dominó definitivamente la economía regional.
Para mediados del siglo XVII, las negociaciones con Potosí tenían como objeto la provisión de vacas, mulas y esclavos, pero el renglón principal lo constituían las mulas destinadas, especialmente, al transporte de minerales y cargas desde Salta a Potosí y de éste a Arica. Las mulas criadas, invernadas y negociadas en Córdoba eran trasladadas hasta la feria de Salta.
Si bien en la primera mitad del siglo la cifra de animales transportados fue considerablemente alta, unos 35 mil, para fines del mismo se había duplicado y, a la par que la exportación aumentaba, siguiendo la regla básica del juego de la oferta y la demanda el precio de los animales descendía. Entre 1626 y 1630 el precio de la mula oscilaba entre 56 y 54 reales; en 1695 tocó el piso de 10 reales545.
A la baja de los precios de los animales se le sumó la competencia con Buenos Aires y Santa Fe, que comenzaron su producción en el siglo XVII hasta convertirse en la región de mayor importancia. La caída de los precios afectó, además de a los criadores, a los empresarios fleteros y a otros quehaceres ligados con la producción.
Ahora bien, en la época de bonanza económica el radio de circulación de la moneda tenía un marcado carácter social, pues los españoles eran casi los únicos que
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CARLOS SEMPAT ASSADOURIAN, El sistema de la economía colonial. Mercado interno,
regiones y espacio económico, Instituto de Estudios Peruanos, Perú, 1982, p. 22.
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El obraje aún se mantenía en actividad en 1640, pero en 1681 la estancia estaba en ruinas, como lo manifestó el obispo Ulloa.
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ASSADOURIAN, op. cit., pp. 25-28. 545
la usaban. En la segunda mitad del siglo XVII la situación cambió: ―por la falta de plata que hay pues no siendo socorrida del Perú no hay de donde pueda socorrerse de otra parte‖546
Los libros notariales reflejan el fenómeno de desmonetización que afectaba a la región. Mientras que en las primeras décadas del siglo XVII los comerciantes de mulas realizaban las compras pagando con plata, hacia 1640 introdujeron la modalidad de efectuar los pagos combinando plata con géneros, característica que fue cada vez más predominante.
Sin embargo la situación no debería sorprender ya que, como Garzón Maceda expone, la coexistencia de ambas economías, la natural y la monetaria, tuvo lugar a lo largo de los siglos XVII y XVIII, e incluso a principios del XIX. Ahora bien, ya en 1598, por falta de metálico ―…el cabildo fija las monedas que han de circular y los precios que deberán pagarse, de acuerdo a lo siguiente: sobrecamas de grana y algodón 12 pesos, sayal, vara, 6 reales; lienzo de algodón, vara, 4 reales‖547
. Entre las causas que, según el historiador, explicaban el deterioro de la economía local se indicaban la primera rebelión calchaquí (1628), los gastos que ocasionó el alzamiento de Portugal y Brasil (1640), el gran alzamiento calchaquí de 1656 y ―haber decaído del todo el trato de las mulas que era el único conque esta ciudad comerciaba con el reino del Perú‖548.
Durante el siglo XVII todos los sectores sociales percibieron la carencia de moneda metálica circulante. Los maestros de oficios, herreros, sastres, etc., coincidían en decir que era imposible percibir el precio de sus obras en plata549. En las primeras décadas del siglo XVIII el obispo don Juan de Sarricolea veía la situación de la siguiente manera:
Las casas y las más de las haciendas de campo de los vecinos de la ciudad están cargadas de censos y capellanías dados por clérigos, conventos y monasterios de monjas en crecidísimas cantidades, que sólo se pueden soportar porque capellanes y monjas están dispuestos a recibir los réditos en leña y otros frutos550.
Son numerosos los documentos que atestiguan dicho estado. Por ejemplo, el capellán del monasterio de carmelitas descalzas impuso una capellanía de dos mil
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ROBERTO LEVILLIER, Antecedentes de política económica en el Río de la Plata: documentos
originales de los siglos XVI al XIX, seleccionados en el Archivo General de Indias, Madrid, ―Sucesores
de Rivadeneira‖, Madrid, 1918, p. 58. 547
CEFERINO GARZÓN MACEDA, op. cit., p. 7. 548
Ibídem, p. 11. 549
Ibídem 550
pesos a favor del doctor don Francisco Suárez, natural de Santiago del Estero, para título de sus órdenes, en una estancia llamada ―Los Algarrobos‖. La misma se situaba en el valle de tras la sierra, y ―tenía de tierras legua y media de largo y una de ancho, con todos los ganados que en ella había‖551
.
Don Bartolomé de Olmedo, general, encomendero de Cabinda y Nono y Teniente Gobernador de La Rioja, casado con Josefa de Bustos y Albornoz Sosa552 entregó una memoria de los géneros y mercancías suministrados como parte de pago. Entre ellos, los que usaban las monjas para confeccionar sus hábitos o aderezar las imágenes: piezas de estameña de Inglaterra de diferentes medidas; piezas de ruan y de Bretaña; cristal de holanda; terciopelo; tafetán; diferentes paños; hilos; cambray y bastilla; sempiterna negra; bayeta de la tierra, tafetán doble negro; listones. Completaban la lista los botones, entorchados, de Lima y otros, también las puntas de oro y plata de Lorena y las medias. También les entregó una resma de papel, una colcha y cuchillos de cacha blanca553.
En otras cuentas se lee: ―Tengo recibidos de cuenta de mi cuarenta y dos pesos y dos reales y tengo dado a esta cuenta lo que sigue: primeramente o pesos en plata; más dos pesos en jabón; más una bacinilla a veinte; más dos almudes de harina‖; o ―algodón, yerba y maderas‖554
.
Puestos a ajustar cuentas, el síndico procurador y la madre priora, con el consentimiento del vicario don Francisco de Vilches Montoya y Tejeda, citaron al locutorio a los deudores. Entre ellos el 26 de abril de 1694 se presentó:
…el capitán José de Losa Bravo a ajustar un censo que tiene quinientos pesos de principal y haciéndole cargo desde quince de enero del año de mil seiscientos noventa y uno hasta quince de Nero del año pasado de noventa y tres han corrido dos años y por ellos debe cincuenta pesos a veinticinco por cada
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AAC, Historia Monasterio de Santa Teresa, Legajo 59, Tomo I, El maestro don Antonio de Olmedo. 552
―El capitán don Bartolomé de Olmedo, vecino feudatario y regidor perpetuo de la ciudad de Córdoba, es persona noble y benemérita que ha servido a Su Majestad en las ocasiones que han ocurrido y contribuido con donativos, así en los socorros de Buenos Aires como en las fronteras de Córdoba. Casado con mujer principal. Descendiente por ambas líneas de los primeros pobladores y conquistadores, cargado de muchos hijos y familias que sustentar con los medios proporcionados a su manutención siendo el principal encargo de su Majestad que semejantes vasallos sean remunerados y gratificados con indios, tierras y otras gracias que en su real nombre tiene aplicadas con este fin […] hizo merced al referido capitán con Bartolomé de Olmedo para él, sus herederos y sucesores de las tierras, ejido, montes, aguadas, pastos, cazaderos y sitiaderos del pueblo de indios de Nono y sus anejos, que caen en el valle tras la sierra.‖ AAC, Historia del monasterio de Santa Teresa, Legajo 59, Tomo I, Decreto del señor Barraona, gobernador que fue de esta gobernación del Tucumán. Desde entonces, 1689, entre él y los indios se suscitaron reiterados litigios en defensa de los derechos sobre la tierra.
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AAC, Historia del Monasterio de Santa Teresa, Legajo 59, Tomo I, Nómina de los géneros que van
por cuenta de don Bartolomé de Olmedo fuera de los que van del empeño principal.
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un año que añadidos con treinta y tres pesos que se le hizo de alcance en el último finiquito firmado de la madre Gerónima de San Antonio, siendo presidenta por muerte de la madre Elena de la Cruz, hacen ochenta y tres pesos para cuyo descargo presentó las partidas de géneros que había dado al convento que se dieron por buenas que importaron cincuenta pesos y cuatro reales555.
Caso similar fue el de doña María de Cárdenas que se presentó a ajustar un censo que tenía 1000 pesos de principal y, tras nueve años del último ajuste que había hecho, los intereses sumaron 450 pesos, para cuyo descargo exhibió una memoria de los géneros que había entregado al convento por 354 pesos. También don José Sobradiel Gallegos saldó parte de la cuenta con jabón, grasa, sebo y ―otros géneros de que necesitaba el monasterio por 232 pesos y 4 reales‖. Luis de Guerra, en nombre de su padre, el capitán don Pedro Ladrón de Guevara, se presentó a ajustar cuentas de un censo de 1200 pesos de principal. Entregó para ello seis fanegas de harina y media de legumbres que sumaron 415 pesos y 4 reales, por lo que sólo le restaban pagar 11 pesos. También don Gabriel de Cabrera y Zúñiga abonó con seis fanegas de sal a 4 pesos; 10 varas de bayeta a 10 reales y 20 pesos más que dio en libramiento, lo que sumó un total de 58 pesos556.