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EJERCICIOS DE VISUALIZACION

La magia del ojo mental

EJERCICIOS DE VISUALIZACION

1. Empezaremos por la visualización de los colores. Llene su mente de rojo, verde, azul, naranja o el color que elija. Concentre toda su conciencia en mantener los colores concretos y puros. Si los colores que crea su mente no le parecen claros (lo que es probable que suceda hasta que haya practicado varias veces el ejercicio), concéntrese en los rasgos específicos que distinguen los colores unos de otros. ¿En qué se diferencia el rojo del azul? Concéntrese en esta diferencia, estúdiela y los colores se le irán apareciendo con más claridad.

2. Intente luego visualizar formas geométricas familiares, como un círculo, cuadrado o triángulo. Primero dibuje una de esas formas sobre un trozo de papel, y póngala delante de usted a la altura de los ojos. Estudie con el ojo mental, detalladamente, todas las partes de la figura, y luego contemple la totalidad. Experimente cambiando de tamaño, forma o color el objeto. Visualice el objeto rotando en su mente.

Si tiene dificultades con este ejercicio, no se desanime ni suponga que su capacidad de visualización es escasa. A algunas personas les resulta mucho más difícil imaginar formas abstractas que objetos o rostros. 3. Trate de visualizar ahora un objeto tridimensional familiar, como una silla, una pelota, un tomate, un lápiz o una taza. Sitúe la imagen a unos metros de usted, relájese, estudie el objeto y luego cierre los ojos y trate de visualizarlo. Estudie los detalles del objeto y trate de incluirlos en su imagen mental. Ahora relájese con más profundidad y deje que su mente cree la imagen sin evaluación crítica ni retroalimentación del HABLANTE.

4. Visualice a un animal o una persona que le sean familiares. Concéntrese en el rostro, estudiando todos los detalles cuidadosamente. Cambie ahora la perspectiva mental y observe el rostro desde lejos, y luego desde muy cerca. Después véalo desde el lado derecho, desde el izquierdo y finalmente desde atrás. Observe que las visualizaciones no están limitadas por las leyes físicas. Puede acercarse a un objeto o rodearlo en un instante.

5. Visualice ahora un edificio o casa familiar. Imagínese abriendo la puerta y entrando. Estudie el suelo que tiene delante, las pinturas y objetos que cuelgan de la pared y las puertas de las otras habitaciones. Explore con la mente el camino de una habitación a otra. Luego salga y explore con el mismo cuidado el exterior de la casa o edificio.

6. Visualice ahora una calabaza. Es una calabaza recta y de color naranja vivo con un tallo arriba. Imagine que la calabaza flota delante de usted, elevándose lentamente hacia el techo. La calabaza desciende hasta la altura de los ojos y empieza a girar sobre sí misma, cada vez con más rapidez. De repente se detiene y empieza a hacerse más y más pequeña, hasta que tiene el tamaño de una manzana. Ahora cambia de colores y se vuelve azul vivo, luego verde, y luego vuelve al naranja.

7. Imagínese a sí mismo tumbado cómodamente en la cama. Examine mentalmente la habitación, viendo los muebles y objetos familiares. Repita ahora el proceso de examen, pero en esta ocasión muévase mentalmente por la habitación viendo los objetos, muebles, ventanas y puertas desde arriba. Póngase ahora frente a la ventana y sienta que flota lentamente hacia ella, traspasándola y llegando al exterior. Observe que se va elevando más y más, hasta que está muy por encima de su barrio. Estudie las calles, casas, prados y árboles desde esa perspectiva. Luego baje lentamente al nivel del suelo, aterrizando suavemente sobre sus pies. 8. Visualice ahora un lugar muy especial en su mente e imagínese en ese lugar.

Puede tratarse de su lugar favorito de vacaciones o un espacio monumental que ha visitado antes. Puede ser un lugar que desea visitar, o una zona imaginaria que usted ha creado. Debe ser un área tranquila, de descanso, en donde se siente

muy a gusto. Explore la zona con la mente. Examine los alrededores. Estudie los colores, formas y texturas. Si es exterior, sienta el calor del sol y la brisa ligera. Preste atención a los olores y sonidos. Deseará visitar ese lugar especial en muchas ocasiones en el futuro. Visualícese llegando a ese lugar para descansar, para trabajar con problemas o para realizar otros ejercicios.

9. Visualice su «lugar especial» e imagine que encuentra en él a un guía o una persona muy sabia. Imagínese mentalmente dando la bienvenida al guía y expresándole su amistad. El guía puede ser un amigo real o imaginario. Visualícese pidiéndole al guía que le ayude a responder las preguntas, a solucionar los problemas o a trabajar en cualquier tarea que haya elegido. Escuche cuidadosamente lo que le dice su guía.

10. Finalmente visualice otro lugar especial, su «lugar de trabajo», que contiene todos los instrumentos y herramientas que pueda necesitar para responder a una pregunta o solucionar cualquier problema. Imagínese una pantalla en la que pueden aparecer las imágenes que elija. Imagine que su guía le visitará en el lugar de trabajo siempre que necesite su ayuda. Practique viendo en la pantalla imágenes de personas y objetos.

De acuerdo, pero en mi pantalla siguen apareciendo reposiciones de «Gilligan's Island» y anuncios sobre el mal aliento y el mal aseo de las axilas.

Estos ejercicios son sólo un comienzo, Nurf. Pero si practicas aproximadamente una semana cada uno antes de pasar al siguiente, y utilizas para ello el estado de relajación, te prometo resultados impresionantes en pocas semanas.