• No se han encontrado resultados

El aprendizaje por la práctica (learning by doing)

La literatura generada por esta forma de aprendizaje es bastante copiosa. Sin embargo, hay consenso en que la aportación seminal, por lo menos dentro de un modelo teórico formal, se encuentra en Arrow (1962b).

No obstante, no todas las versiones del aprendizaje por la práctica enfocan la cuestión utilizando estrictamente las mismas variables que utiliza Arrow. Esto vale tanto para las primeras observaciones de tipo empírico previas al análisis formal de Arrow --cuyo modelo se sitúa dentro de la teoría del crecimiento económico--, como para formulaciones posteriores. La diferencia es que Arrow utiliza la inversión bruta como la variable mediante la que se produce el aprendizaje, mientras que las otras visiones utilizan la producción acumulada de bien final.

En la exposición que aquí se realiza sigo primeramente este segundo enfoque. Más tarde volveré al trabajo de Arrow, utilizando como hilo conductor un estudio de reinterpretación que de su artículo original ha realizado recientemente otro economista de primera fila: Robert Solow.

Para comprender mejor la idea esencial del aprendizaje por la práctica --no la expuesta por Arrow, reiteramos-- veremos la curva de aprendizaje en la figura 3.

Como se puede apreciar en la figura, el coste unitario de producción es una función decreciente del output acumulado. Es decir, a medida que se va incrementando la producción de un determinado bien se produce un fenómeno por el cual los costes por unidad de producción se reducen. El aprendizaje es la causa de esta reducción de los costes, y debe hacerse notar que dicho aprendizaje es un subproducto de la actividad productiva: el aprendizaje sucede aunque no se busque deliberadamente y tiene efectos positivos sobre los costes89.

En resumen, el aprendizaje por la práctica constituye un tipo de cambio técnico en la producción de bienes que actúa mediante el logro de una mayor eficiencia en el uso de los factores de producción. En este caso, del trabajo.

¿A través de qué vías concretas se produce este tipo de aprendizaje? Vegara (Vegara (1989b), pág. 25) señala las siguientes:

a) Un aumento del ritmo efectivo de trabajo (la llamada “actividad”). La familiaridad, la experiencia sicomotriz y demás factores permiten reducir los tiempos de trabajo efectivamente utilizados, reduciendo también la comisión de errores y mejorando la calidad. Esta vía, por tanto, estaría vinculada a los trabajadores de producción.

b) Introducción de pequeñas variaciones operacionales en el diseño inicial, detectadas a base de mecanismos de prueba y error. Esta vía se vincula, pues, a los ingenieros de la empresa.

89 En el capítulo sobre crecimiento que vendrá más adelante volveremos sobre los modelos de crecimiento

basados en el aprendizaje por la práctica. Éstos tienen la ventaja de endogenizar parcialmente el cambio técnico, al hacerlo dependiente de variables económicas --producción o inversión--, pero son criticados porque el aprendizaje/cambio técnico no es buscado deliberadamente, sino que se obtiene como subproducto. Producción acumulada Coste unitario de produc- ción. CURVA DE APRENDIZAJE Figura 3

c) La mejora de la organización y de la programación del proceso de producción, reduciendo tiempos muertos. Estos trabajos ingenieriles de programación es cierto que se pueden realizar antes de iniciar la actividad productiva --en cuyo caso no serían “aprendizaje por la práctica”--, pero en todo caso deberán contrastarse y mejorarse con la práctica, en el ejercicio de la actividad productiva.

En consecuencia, las mejoras de productividad que asociamos con el nombre de aprendizaje por la práctica pueden generarse directamente por los trabajadores de producción -- vía a)-- o por los departamentos de ingeniería que efectúan las correcciones que luego se llevan a las tareas de producción --vías b) y c)--.

El aprendizaje por la práctica genera consecuencias sobre la competitividad de la empresa que consigue alguna ventaja en el mismo. La reducción de costes unitarios favorece al primer entrante que acumula con éxito ventas de producción propia, consiguiendo una ventaja diferencial sobre la competencia.

La curva de aprendizaje es un concepto que ya se conocía de una forma empírica por la época en que Arrow publicó el artículo que se ha mencionado. Como señala Solow (Solow (1997), pág. 4), la industria aeronáutica lo utilizaba en sus proyectos e incluso se había estimado que la elasticidad del aprendizaje era de -1/3. Es decir, cada unidad adicional de output --cada nuevo avión producido de un mismo modelo-- requería un tercio menos de trabajo que la precedente. En su artículo, Arrow ofrece datos parecidos. No obstante, su modelo no relacionaba la reducción de costes unitarios, la mejora de la productividad, con la producción acumulada sino con el nivel de inversión bruta.

Si he comenzado la exposición del aprendizaje por la práctica relacionándolo con la curva de aprendizaje y entendiéndolo como un subproducto del output acumulado, ha sido porque de hecho ya era contemplado así antes del trabajo de Arrow. Lo que algunas aportaciones teóricas posteriores hicieron fue retomar esa antigua manera de tratar el aprendizaje por la práctica, pero esta vez dentro de modelos teóricos formales.

En general, el marco analítico dentro del que se ha abordado el learning by doing, en Arrow y después, es la teoría del crecimiento. Lo que importaba al estudiar este tipo de aprendizaje era determinar cuál era su impacto en el crecimiento económico, a través de las mejoras conseguidas en la productividad.

¿Cómo abordaba Arrow su modelo del aprendizaje por la práctica90? Su objetivo era convertir el nivel de tecnología en una variable endógena dentro de la teoría del crecimiento. Es un hecho observable que las empresas y algunos particulares gastan sumas considerables con la

90 Aquí no se realizará un examen detallado del modelo de Arrow, sino que se dará sólo su idea. Para

exposiciones detalladas, aparte el propio texto original, Solow (1997), págs. 6 y ss. y Hall (1994), págs. 326 y ss.

esperanza de adquirir conocimientos tecnológicos valiosos. A partir de ahí, lo importante es modelizar el proceso de generación de nueva tecnología. Una forma de hacerlo es tratar la investigación industrial como una actividad costosa pero generadora de beneficios. Sin embargo, Arrow no toma ese camino. En su lugar, se centra en el aprendizaje, no en la invención y, sobre bases psicológicas, subraya que el aprendizaje es producto de la experiencia.

En su modelo, Arrow va a representar el nivel de tecnología como una función de la experiencia de producción. La idea es construir un modelo que incluya la hipótesis de que la experiencia en la producción genera, como subproducto, una mejora automática de la productividad. Lo cual puede ser considerado como progreso tecnológico.

Pero Arrow no toma la producción acumulada como variable, sino que escoge la inversión bruta como el vehículo a través del cual se produce el aprendizaje91. El equipo de capital llega en unidades infinitesimales de igual tamaño y los logros sobre la productividad de utilizar cualquier unidad de equipo dependen de cuánta inversión se hubiera ya producido previamente. El punto esencial es que la productividad crece rápidamente durante los intervalos de alta inversión y poco (o nada) cuando la inversión bruta es pequeña (o nula).

Incluso sin una actividad deliberada de investigación, la tasa temporal de cambio de la productividad es endógena en el sentido de que depende de decisiones económicas. En este caso, de la adquisición de nuevo equipo de capital.

En un texto reciente y de ámbito más general, Arrow se refería al aprendizaje por la práctica como una forma de reproducir conocimiento tácito (vid. Arrow (1994), págs. 16 y 17), entendiendo por tal aquel tipo de conocimiento que no puede ser completamente --o al menos en un grado razonable-- codificado y transferido de una forma consciente. Puedes saber hacer cosas, sin ser necesariamente capaz de describir cómo las haces, señala el autor. Sin embargo, este tipo de conocimiento es transmisible, si bien su forma de difusión presenta características específicas que lo diferencian de otros tipos de conocimiento.