Capítulo IV. Análisis de la información
4.3 El capital cultural y sus formas de manifestación en el primer año de estudios
4.3.6 El consumo musical juvenil-extrauniversitario de los estudiantes
De manera independiente de cuál sea el tipo de consumo cultural en el que se ubiquen los jóvenes, es importante reconocer que, tanto en el espacio escolar, como fuera de este, los grupos sociales otorgan diferentes grados de importancia a la adquisición de capital cultural (Villa, 2016). Si se observa a través de los gustos musicales, los estudiantes que se encuentran en una u otra categoría ¾consumo musical juvenil-extrauniversitario y consumo musical moderno-popular¾ ven en la música un carácter simbólico que les otorga identidad, los hace diferenciarse y en algunos casos, sentirse superiores del resto de sus pares (Loya, Ávila & Tenorio, 2017). En este sentido, Urteaga (2010) plantea que la música es un elemento mediante el cual los jóvenes establecen sus propias distinciones y jerarquías del gusto con base en el tipo de género que escuchan. Es decir, la música es una forma a través de la cual se representa el poder de unas clases sociales sobre otras y, en un sentido más específico, permite ver cómo los agentes crean afinidades y diferencias con base en sus consumos musicales.
De acuerdo con Bourdieu (2012), la cultura es la encargada de organizar las diferencias, por ello, las preferencias musicales están relacionadas con las influencias sociales de los jóvenes, con la edad, así como con el origen social. Los sujetos se agrupan con base en los gustos y las afinidades y, por ello, se distinguen y diferencian del resto de los actores. Es así que, el consumo cultural constituye una forma diferente de relacionarse (Dubet, 2005; Terrazas, Lorenzo & González, 2013), el grupo de amigos se vuelve indispensable ya que a través de la música se transmiten emociones, experiencias, comportamientos y sentimientos. Sin embargo, se observa que las preferencias de consumo musical varían dependiendo de la disciplina en la que se encuentren los jóvenes. Es así que, estudiar, asistir a eventos culturales e ir a conciertos forman parte de la misma realidad: ser joven y universitario. En la siguiente tabla se presenta la distribución de los niveles de capital cultural extrauniversitario con respecto a los géneros musicales, así como a las disciplinas.
Tabla 13. Consumo musical juvenil extrauniversitario
Disciplina N Nivel de consumo
Medio a bajo Medio a alto
Sociología 29 100.0% 14 48.3% 15 51.7% Letras 41 100.0% 22 53.7% 19 46.3% I. Alimentos 28 100.0% 14 50.0% 14 50.0% Física 28 100.0% 17 60.7% 11 39.3% Odontología 95 100.0% 58 61.1% 37 38.9% Nutrición 94 100.0% 60 63.8% 34 36.2% Total 315 100% 185 58.7% 130 41.3% N_T=318. p < .566
Las generalidades del comportamiento de la población
De manera general, se observa que, aunque la población de estudio en términos globales tiene su mayor representación en el nivel medio a bajo de consumo juvenil extrauniversitario, el análisis arroja que hay una distribución más o menos parecida entre los niveles medio a bajo
y medio a alto. Por lo tanto, esto indica que casi la mitad de los alumnos de las seis disciplinas han entrado en contacto —por primera vez— con los géneros musicales agrupados en esta categoría a través de los eventos a los que asistieron durante el primer año en la universidad. Es decir, un poco más del 50% de los sujetos reportan un nivel medio a bajo de consumo cultural musical fuera de la escuela, a diferencia del resto de sus pares que se ubican en niveles de consumo medio a alto. Dicho de otra forma, los géneros musicales que se desarrollan en el contexto externo, tienen una influencia casi parecida con respecto al hecho de ser joven y universitario, algunas veces las poblaciones se distinguen mucho y en otras ocasiones parecen más que distinguirse.
El comportamiento de la población en las disciplinas
En la tabla 17, se observa que son los alumnos inscritos en la carrera de Sociología los que muestran el mayor porcentaje en los niveles medio alto de consumo juvenil extrauniversitario
con respecto a los estudiantes de las otras cinco disciplinas. Sin embargo, en términos de diferencias en cuanto a la distribución en los dos niveles —medio bajo y medio alto—, se visualiza que no hay diferencias significativas en ambos subgrupos. En términos de conciliación de los espacios sociales, tanto la escuela como las demandas de los espacios fuera de ella, juegan un papel interesante por el tipo de consumo musical “alternativo”. Esto, se puede atribuir a las formas en que los estudiantes de Sociología transitan por su disciplina.
Según Suárez (2015), los académicos de la disciplina de Sociología distinguen entre dos tipos de perfiles de alumnos: los que ven en la carrera una estrategia de entrada a la universidad y al mismo tiempo un puente de ingreso a otra carrera y, quienes suelen ser más dedicados con las demandas académicas de la profesión. Si para efectos de análisis se considera al primer perfil que describen los académicos, se podría interpretar que estos alumnos, al querer ingresar a otras disciplinas, probablemente hayan tenido un mayor acercamiento con sus pares de otras carreras, lo que implica que tengan una red de socialización más amplia y, por lo tanto, mayor participación en espacios donde suele escucharse el tipo de música albergada en esta categoría.
De Garay y Serrano (2007), señalan que, a partir del primer día de clases, los sujetos inician con un proceso de cultivación de conocimiento a través de las actividades académicas e intelectuales que les demanda el campo escolar, de esta forma pasan de ser alumnos a constituirse como jóvenes universitarios. Por su parte, Carli (2012) refiere a que la experiencia universitaria se hace visible a través de las prácticas que los estudiantes han experimentado en el marco de sus actividades cotidianas institucionales. Es decir, reconoce que la participación de los jóvenes no se limita a las actividades académicas, sino que la experiencia universitaria abarca un conjunto prácticas de socialización y culturales, lo que implica que los estudiantes tengan diferentes modos de estar en la escuela, pero siempre bajo la misma lógica de la institución.
El nivel del consumo musical juvenil extrauniversitario —medio a bajo— de los estudiantes de ciencias de la salud, podría tener una noción explicativa desde el punto de vista de la procedencia de los sujetos. Por un lado, hay que considerar que probablemente estos jóvenes ya habían tenido experiencias previas con estos géneros musicales al haber asistido a conciertos desde antes de entrar a la universidad. En este sentido, es importante recordar que son los alumnos de Odontología y de Nutrición los que, en términos de movilidad no representan cambios significativos, es decir, en su mayoría son alumnos xalapeños y de las zonas conurbadas. Por otro lado, al ser alumnos xalapeños, se considera que han estado en mayor contacto con los espacios juveniles de esparcimiento y recreación, en donde el consumo de este tipo de música suele ser frecuente y forma parte de la oferta cultural no solo de la universidad sino también de la ciudad. Desde otra perspectiva, para estos actores el ingreso a la universidad no representó nuevas posibilidades de entrar en contacto por primera vez con este tipo de géneros musicales —punk, metal, ska, tecno, rock, hip hop, blues y rap—.
Respecto a las disciplinas del área técnica, destaca que los estudiantes de Ingeniería en Alimentos mantienen la misma distribución en términos porcentuales —50-50— con respecto al consumo cultural medio a bajo y medio a alto, respectivamente. Lo anterior indica que la generación que ha sido objeto de estudio de esta carrera reporta una relación dividida en cuanto a la asistencia e inasistencia a eventos juveniles relacionados con la entrada en contacto con ciertos géneros musicales. En cuanto a la carrera de Física, se observa que estos jóvenes se ubican en el tercer lugar de consumo juvenil extrauniversitario. A diferencia de sus compañeros de las carreras de ciencias de la salud, en donde la línea explicativa tiene que ver con el origen de los alumnos, en el caso de los Físicos el consumo medio a bajo, se manifiesta a través de un sentido que está relacionado con las exigencias de su programa de estudios.