CAPITULO II: ANALISIS DEL DISCURSO Y METODOLOGIA
2.7 Maniobras estratégicas en el discurso: topoi y su significado
2.7.1 El discurso de la crisis: nosotros contra ellos
En los debates parlamentarios, y en general, en varios tipos de discursos donde es
importante utilizar la argumentación, podemos encontrar muchos ejemplos a través de los cuales notamos que la argumentación tiende a “sesgarse contra los otros.”
En muchas ocasiones las autoridades estatales al mando, como por ejemplo los policías o técnicos son señalados para intentar comprobar que los extranjeros inmigrantes en un país que se encuentran en situación irregular de documentación, no son de fiar o que, de todos modos, no se pueden integrar y por ende es mejor que estén excluidos, alejados o mejor se les tiene que expulsar del país. Ese tipo de procesos son muy habituales y hacen uso de un tipo de “recurso falaz a la autoridad”. Los discursos políticos en general están llenos de este tipo de falsedades, asimismo de las falacias que se centran en la exageración de cifras, números y porcentajes. Con ese tipo de discursos que se basan en la exageración de los números, la afluencia de un pequeño número de inmigrantes y refugiados se convierte en una ola y en problema de seguridad y crisis nacional. Cuando las mismas frases y opiniones se repiten, tenemos la percepción por ejemplo de que nuestro país de acogida no tiene leyes adecuadas para afrontar el tema de la inmigración y por ende todos los refugiados e inmigrantes tienen puertas abiertas a nuestro país. La llegada de la crisis económica ha tenido un impacto a nivel mundial y, al igual que en desastres naturales, ha tenido muchas consecuencias negativas en la sociedad de países de la Unión Europea. Especialmente el discurso se ha centrado en la imposibilidad de encontrar un trabajo por parte de la población del país y que la llegada de los inmigrantes hace que eso sea más difícil aun y es por ello que ha crecido
y sigue creciendo el discurso a favor de crear mecanismos y procesos para proceder con la expulsión o defensa ante los inmigrantes234.
Sabemos que, como todas las crisis anteriores, la crisis económica genera en general miedo, miedo a no ser capaz de conservar el igual nivel de vida o el nivel de vida que se desea, el miedo a perder el trabajo o a no poder encontrar un trabajo por culpa de los otros, miedo a no tener o a no tener las prestaciones del Estado Social, miedo a la pobreza, etc. El miedo se traduce en un contexto de gran inseguridad sobre el futuro y el presente, y también conlleva mayores niveles de intranquilidad.
La crisis económica hace más débiles imparcialmente las distribuciones sociales de sustento y ayuda. Pero frente a esta amenaza se encuentra también el movimiento solidario y, por otro lado, el miedo que lleva a la xenofobia y el racismo. Es importante responder a esos miedos y a las amenazas con un proceso de unión y solidaridad para poder ser capaces de reconocer que compartir los recursos no nos hace más pobres, sino evita la desigualdad o la mejora de alguna manera.235 Esa unión nos da más fortaleza y de esta manera se podemos encontrar vías para replantear el discurso sobre la inmigración, como por ejemplo programas, estudios, investigaciones que florecen a raíz de la crisis. La sociedad por un lado es más solidaria con los
otros ya que está sufriendo las mismas consecuencias y situaciones que antes probablemente no
compartía con los inmigrantes.
Pero, por otro lado, cuando el miedo es tan presente en los discursos, en los medios de comunicación y en toda la sociedad, el individuo no aprecia al otro como uno más, es decir como un aliado, sino lo percibe como otro que intenta quitar su estado de bienestar, como un enemigo que tiene que ser expulsado para poder sobrevivir los de aquí. El miedo es una herramienta que viene utilizado como una especie de amenaza que tiene como objetivo proteger a solo un grupo cerrado y determinado.236 Eso significa que los inmigrantes han sido el grupo que quizá más ha
234 E. MEDINA, A. HERRARTE, J. VICENS, Inmigración y Desempleo en España: impacto de la crisis Económica, en Retos
Económicos Derivados de la Inmigración Económica en España, mayo-junio 2010. Nº85, pág. 38.
235 Superar fronteras, SJM, España, Abril 2011, http://www.migrastudium.org/doc/Superar_fronteras_cast.pdf, Consultado
18/09/2016.
notado las consecuencias de la crisis y especialmente al principio de ella (2009-2010) empezaron los discursos parlamentarios y de campañas donde se utilizaba el argumento de la crisis como un momento difícil para los de aquí y señalando que los inmigrantes ya no eran más necesarios237.
La crisis económica no puede ser utilizada como una herramienta para crear más conflicto, como ya hemos visto pasar en algunos países de la Unión Europea, donde se ha transitado desde un “estado de xenofobia a una xenofobia de estado”. Sabemos que podemos utilizar otro tipo de discurso, el de la reconciliación, no el del miedo, y cuando nos enfrentamos a períodos de grave crisis económica es más obligatorio que nunca evitar el discurso del miedo y de la amenaza. Tenemos que emitir y centrarnos en los discursos que defienden la inmigración como un proceso que puede ser controlado con eficacia y con orden, porque el objetivo en una democracia es ofrecer igualdad a todos ante las leyes238
En este tipo de discurso aparece la colisión entre dos principios muy importantes. Por un lado, está la excusa para replantear el discurso sobre la inmigración con los discursos positivos sobre la inmigración, la solidaridad de una sociedad en crisis económica que se refleja a sí misma ante la necesidad humana para vivir en un mundo con mejores condiciones y con más oportunidades. Ese fenómeno de verse a uno mismo reflejado en el sufrimiento del otro se ha notado en una parte de la sociedad griega, italiana e española, incluso en los discursos políticos de los partidos y nuevos movimientos solidarios que nacen en este periodo en los tres países.
Por otro lado, y especialmente mediante el discurso político y mediático hemos encontrado que la crisis se ha utilizado como excusa para decir el fin de la inmigración, insistiendo especialmente en las políticas de “puertas abiertas” del pasado que han traído como consecuencia
237 Un ejemplo de ello es (según nos informa la página del Ministerio del Interior en España) “El programa de retorno voluntario
de inmigrantes”. Este programa tenía como objetivo ayudar a los inmigrantes con el proceso de regreso a sus países de origen y
se centraba no solamente en los inmigrantes que se quedaban sin trabajo pero también en los solicitantes de asilo, o en general individuos que se encontraban beneficiados por un estatus de protección internacional, y que por cuestiones económicas o de vulnerabilidad no podrían asumir los costes de vuelta a su país de origen. El programa pretendió llevar a cabo el proceso de regreso de los inmigrantes y de aquellos extranjeros que por motivos personales o circunstancias varias, quería volver a su país de origen facilitando de la misma manera su integración en su país de nacionalidad.
http://www.empleo.gob.es/es/Guia/texto/guia_15/contenidos/guia_15_37_4.htm Consultado 12/05/2019
238 L. CACHÓN, Las crisis sobre/contra la inmigración y los inmigrantes, Grupo de Estudios sobre Migraciones Internacionales.
Universidad Complutense de Madrid, Revista Mugak No 55, Madrid 2011. http://mugak.eu/revista-mugak/no-55/las-crisis- sobrecontra-la-inmigracion-y-los-inmigrantes Consultado 17/05/ 2016, pág. 1.
un número elevado de inmigrantes y la imposibilidad de seguir manteniendo esas políticas cuando ya están en riesgo los derechos esenciales de los ciudadanos del país mismo. Mediante estos discursos, la crisis se presenta como la solución para acabar con la inmigración y poner en primer plano sólo los derechos de la sociedad receptora.