CAPITULO II: ANALISIS DEL DISCURSO Y METODOLOGIA
2.6. Teoría de la argumentación para analizar los discursos
La argumentación es una acción cognitiva usual, que se dirige hacia el interlocutor, mediante la cual el que emite el discurso activa la alineación discursiva cuyo fin principal es atribuir al interlocutor un margen de poder cuestionarse, tomar posición y crear unos argumentos de prueba, con el fin de que éste último pueda ser capaz de encontrar ningún contraargumento y acabe así compartiendo la misma opinión de la noción o idea que se está argumentando205.
No existe una única manera de percibir y analizar la argumentación y los argumentos expuestos en un discurso, en general. Pero hay tres nociones generales que se pueden utilizar como los pilares más importantes a la hora de intentar entender la argumentación. Esos tres elementos que nos ayudan a percibir la argumentación serían: la noción “formal, material y pragmática206.
La percepción formal de la argumentación describe a la argumentación como una serie de enunciados sin poder ser interpretados207 Por otro lado la argumentación se constituye de ciertos dispositivos básicos, que son los argumentos, en los que pueden diferenciarse premisas y conclusiones y que se pueden evaluar siguiendo unos criterios marcados que dan la oportunidad de poder considerar los argumentos y en general el ejercicio de la argumentación, como legítimos, consistentes, persuasivos, falsos, etc.208.
Autores como Habermas, afirman que la teoría de la argumentación es muy importante, pero que la investigación sobre esa teoría se halla, a penas, en sus principios. La Teoría de la Argumentación está basada en el análisis de las relaciones internas entre las unidades pragmáticas, es decir, del acto del lenguaje. Esta lógica informal que tiene la Teoría de la Argumentación es diferente de la lógica formal que se basa en las relaciones de inferencia entre las oraciones
205 En Análisis Crítico del Discurso de la Argumentación presente en la discusión sobre la Ley del Aborto Terapéutico en el Senado
Chileno, Tesis para optar al grado de Magíster en Lingüística con Mención en Lengua Española, de M.E. RUBIO VIDELA,
Universidad de Chile Facultad de Filosofía y Humanidades Departamento de Lingüística,
http://repositorio.uchile.cl/bitstream/handle/2250/132329/Analisis-critico-del-discurso-de-la-argumentacion-presente-en-la- discusion-sobre-la-ley-del-aborto-terapeutico-en-el-senado-chileno.pdf?sequence=1 Consultado 04/02/2017
pág.19.
206 M. ATIENZA, Curso de argumentación Jurídica, Edit. Trotta, Madrid, 2013, pág. 682.
207 M. ATIENZA, Argumentación y Constitución, Universidad de Alcalá de Henares, Área de Filosofía del Derecho
http://www3.uah.es/filder/manuel_atienza.pdf Consultado 04/02/2017, pág. 20.
semánticas. Es importante a este punto señalar que hay que tener un método de argumentación que pueda darnos respuestas sobre las circunstancias, juicios, maneras y demás. Básicamente podemos mencionar tres aspectos importantes209:
1. El proceso, mediante el cual la argumentación es la continuidad junto con otros con otros medios de una acción que se centra en el entendimiento. Se trata de una manera de comunicarse que trata de acercarse a un escenario ideal sin imposición, donde lo más importante es el argumento ganador.
2. El procedimiento, por otro lado, es una manera de interactuar sometida a unas normas específicas. Aquí se encuentran los ejercicios llevados a cabo para poder encontrar las “pretensiones de validez”, acoger formas hipotéticas, explorar mediante los razonamientos si tenemos que hacer reconocimiento a las pretensiones de validez.
3. Producir argumentos es también muy importante y especialmente cuando esos argumentos son capaces de convencer mediante sus propiedades intrínsecas. Los argumentos son las herramientas que nos ayudan a llegar al reconocimiento mutuo de pretensiones de validez210.
Según Habermas, la Retórica, tal y como se presenta en sus orígenes con Aristóteles se hace cargo de la utilización de la argumentación como proceso, mientras la Dialéctica por otro lado, se centra en las instrucciones pragmáticas de la argumentación. Por último, la Lógica, se centra en los efectos de la argumentación. Por otro lado, podemos afirmar que, cada faceta de la argumentación contiene órdenes diferentes que en seguida analizaremos.
209 Jürgen Habermas es sin ninguna duda uno de los autores más importantes del siglo XX. Su formación era basada en la filosofía
pero se centró con sus investigaciones y aportó bastante a la Teoría Sociológica actual, especialmente partiendo de sus teorías sobre la “Democracia Deliberativa y la Acción Comunicativa”. En general y para varios autores, Habermas es uno de los investigadores que más han influido a la denominada como “segunda generación de la Escuela de Frankfurt” En L. GARRIDO, Habermas y la Teoría de la Acción Comunicativa, Revista Razón y Palabra,
http://www.razonypalabra.org.mx/N/N75/ultimas/38_Garrido_M75.pdf Consultado 29/01/2017
1. La argumentación contiene estructuras de un contexto de lenguaje que se ve eximida frente a la represión y a la desigualdad. La intención aquí es la de convencer a un público y en general a un auditorio universal.
2. La argumentación tiene estructuras que se basan en una competición por emitir los mejores argumentos. Existe el intento y el objetivo de poder acabar con una disputa mediante un acuerdo motivado por elementos racionales.
3. La argumentación contiene también estructuras que marcan la representación interna de los argumentos y las relaciones que estos tienen entre sí. Aquí encontramos el intento de poder construir una pretensión de validez mediante los argumentos211.
Por otro lado, autores como Klein, intentan mantener y ejercer el rol de un externo observador que relata y expone “los procesos de argumentación”. Este autor intenta aquí no prescindir del sentido concreto de los tipos de argumentación, pero sí prescinde de todo tipo de valoración objetiva de los argumentos disponibles, indagando a los argumentos desde el punto de vista descriptivo212.
Habermas por su lado expresa sus dudas sobre la teoría que mantiene Klein por no diferenciar entre lo que “fácticamente es válido” para un grupo, válido en términos de saber “aproblemático” de donde nacen las razones. Lo más importante y criticable en la teoría de Klein, según Habermas, es que lo que viene percibido como lo “colectivamente válido” se basa en argumentos que son creadas como consecuencia de principios de los cambios de actitud. Esta superioridad grande que tiene el contexto, que por otro lado niega al relativismo, se facilitaría con el objetivo de no hacer la distinción entre la validez social y la validez de un argumento213.
Por otro lado, sabemos que un argumento puede llegar a tener una potencia razonablemente motivadora cuando llega a ser válido. Pero, sin embargo, un argumento puede llegar a crear
211 J. HABERMAS, Teoría de la acción comunicativa: Complementos y estudios previos. Cátedra, Madrid, 1989, pág. 117. 212 Ibídem, pág. 51.
213 Lo que aporta Habermas a lo que después será la llamada teoría de la argumentación se puede encontrar desde la pura
ideología pura hasta la metodología exhaustiva, por ende, más completa.
situaciones en el exterior que afirmen la aprobación y la admisión de un argumento, independientemente de ser válido o no. En el caso de que un argumento es válido es muy necesaria la lógica de la argumentación, mientras que, para el segundo caso anteriormente expuesto, es necesaria una “psicología de la argumentación”. Autores como Habermas piensan que Klein se queda solamente en la faceta de la Retórica que puede caracterizar hasta un punto la argumentación y por ello, ese autor (Klein) tiene resultados paradójicos214.
Por otro lado, autores como Alexy215, siguiendo a Habermas, manifiestan una serie de pautas para la argumentación racional, las más significativas de las cuales son las que Alexy llama “reglas fundamentales y reglas de razón”. Autores como van Eemeren y Grootendorst presentan una percepción pragmática y dialéctica de la argumentación216 en la cual se plantea un código determinado de conducta, para los que tienen como objetivo solucionar sus discrepancias de opinión mediante ese ejemplo de argumentación, que posee el carácter y forma de un decálogo. Lo más importante en los dos casos es apoderarse de solamente un tipo de actitud, el de respetar las reglas del juego limpio mientras se utilicen las herramientas de argumentación aceptadas217.
En todo caso, es importante aceptar que la argumentación en sí no puede ser solamente contactada con un ejercicio de la argumentación racional y práctica: Hay que reconocer de que existen y siempre existirán unos componentes retóricos en la teoría de la argumentación y esos
214 J. HABERMAS, Teoría de la acción comunicativa: Complementos y estudios previos. Op. cit., pág. 53-54.
215 Con el objetivo de consolidar su hipótesis Alexy, investiga las fórmulas más acreditadas en torno al análisis de la lengua y del
lenguaje general. Se centra especialmente en el lenguaje práctico, considerándolo como “soporte válido de contenidos de verdad y corrección en el ámbito del deber ser”. La noción de la argumentación en Alexy persigue una secuencia que se encuentra en las nociones de “universalidad, justicia, pretensión de corrección, participación, consenso y procedimiento”. Y eso el autor lo consigue metiendo en su teoría desde los loci comunes hasta pasando por la noción de coherencia y otras nociones más. Alexy quiere afirmar que podemos llegar a obtener la mejor respuesta, solución en un caso, lo único que tenemos que hacer es obtener el grado más alto que se acerca a ella y que el modelo que tenemos que perseguir contiene por un lado la argumentación y por otro una representación moral y/o práctica.
En Tesis Doctoral de J.A. PINTO FONTANILLO, La Teoría de la Argumentación Jurídica en Robert Alexy, Dir. J. ITURMENDI MORALES, Universidad Complutense de Madrid, 2000, pág. 106.
216 Dos de los autores más importantes en la esfera de la Teoría de la Argumentación son Frans H. Van Eemeren y Rob Grootendorst
Esos autores muestran una percepción de la argumentación como una herramienta útil para solucionar las discrepancias de opinión, situando en el mismo tiempo esas diferencias que están chocando en una constante tensión y poniéndolas a prueba. El modelo que proponen es el de la cuestión crítica que viene utilizado como una herramienta teórica para lograr el objetivo final que es examinar, valorar y engendrar discursos con cargas argumentativas. Este enfoque que apoyan esos dos autores, se centra en la discusión crítica como un intercambio de discursos basado en una metodología predeterminada y que se efectúa entre actores de dos posturas diferentes, combinando de esa manera nociones pragmáticas y dialécticas. A esos autores se les tiene que reconocer la generación de una metodología que sirve para reconstruir el discurso argumentativo, tomando al mismo tiempo en cuenta todas las nociones que son importantes para llegar a hacer una estimación crítica. F.VAN EEMEREN y R. GROOTENDROST, Una Teoría Sistemática
de la Argumentación, Ed. Biblos, 2011.
tienen que tener un rol importante en la Teoría de la Argumentación. Y sabemos desde Aristóteles y los griegos, hasta Perelman, que la noción fundamental de la retórica es la de persuadir la noción clave de la misma es la de persuadir y este elemento de la retórica lo ha utilizado y siempre lo utilizará la argumentación218.
La argumentación explicada desde el punto de vista de la retórica admite de esa manera la existencia de un orador que crea un discurso caro a un auditorio con el objetivo de encontrar aquellos elementos importantes que puedan hacer a que este auditorio llegue a ser persuadido en relación a alguna teoría o tesis que se plantea. Podemos imaginar ese auditorio en la actualidad como un conjunto de grupos bastante amplios cuando se trata de los discursos de campañas electorales y más cerradas y limitado cuando se trata de discursos parlamentarios.219 Es aquí en este punto también, es decir en el número grane o pequeño del auditorio que se distingue la argumentación en un contexto de un debate parlamentario, ya que dentro de este contexto cada interventor tiene normalmente como objetivo principal la persuasión, el objetivo de persuadir, especialmente a los les tienen que apoyar en las decisiones. Es desde este punto donde nacen consecuencias muy importantes en cuanto a la forma y al fondo de la argumentación220.
El acto de la persuasión es crucial para mejor entender y explicar la argumentación y las conocidas nociones de pathos (pasión), logos (razón) y ethos (conducta, carácter, personalidad) caracterizan este tipo de discurso. Cuando se argumenta no se está poniendo en duda el precio de si un enunciado refleja la verdad, pero sí que se está poniendo en duda su valor legítimo. La argumentación centra su objetivo en persuadir y convencer a los que están escuchando o siguiendo de algo, por lo tanto, el papel del emisor, es decir el ethos, de lo que se quiere trasladar es esencial. Por lo tanto, el mensaje que se quiere trasladar tiene que estar apropie al logos y con la manera con la cual este mensaje llega a transmitir el pathos, se conseguirá el triunfo de la argumentación221.
218 La Nueva Retórica que propone Perelman no ha podido satisfacer las funciones “descriptivas y prescriptivas” que según el autor
tiene que tener, En genera ese autor ha recibido muchas críticas sobre su teoría. Pero por otro lado se puede reconocer en Perelman el valor de su obra en general, en la cual intenta presentar un esquema que da la oportunidad de analizar las nociones como la justicia, la moral y el derecho, dentro de una esfera que se ve entre camino a la razón teórica, característica de las ciencias exactas y la pura irracionalidad.http://www.ula.ve/ciencias-juridicas-politicas/images/NuevaWeb/Prof_Bartolome/bart5.pdf, Consultado 04/02/2017
pág. 15.
219 M. ATIENZA, Argumentación y Constitución, op.cit, pág. 65. 220 Ibídem, pág. 66.
La Teoría de la Argumentación desde un punto de vista pragmático y dialéctico, consiente asistir con el uso de su investigación interdisciplinaria con instrumentos, tales como el “análisis proposicional y las reglas de la argumentación”, para que temas muy comunes como por ejemplo los del discurso racista o xenófobo que pueden llegar a ser defendidos con herramientas argumentativas, puedan ser estudiadas e investigadas, por lo menos, desde su punto de vista discursivo222. Sin embargo, la teoría de la argumentación sola no es suficiente para poder analizar los discursos políticos y sacar las conclusiones necesarias para responder a las preguntas que nos planteamos al inicio de la presentación de la metodología del presente trabajo de investigación.
La argumentación es una herramienta con una complejidad que se encuentra en el hecho de que su estructura base demanda no solamente nociones sino de que estas nociones se puedan articular en afirmaciones. Esas afirmaciones por principio, están ligadas a la duda o a la negación. A parte de tener el componente de duda y de la negación, esas afirmaciones tienen que justificarse. Aunque sabemos que en muchos casos algunos elementos quedan sobreentendidos, no parece muy fácil creer un discurso político argumentativo (por ejemplo, un discurso argumentativo que defiende la necesidad de expulsar a los refugiados)223.
De esa manera, como primer paso para introducirnos en la siguiente fase de la teoría de la presente Tesis, nos planteamos identificar algunos de los elementos estratégicos que se encuentran giro al concepto de fundamentación: los Topos224.
Chileno, op. cit. pág.20.
222 Ibídem, pág. 20.
La noción de discurso es fundamental en la teoría que plantea Alexy, porque según ese autor, el discurso es la parte suplementaria de la noción ética que lo mantiene, el discurso es la plataforma organizada de la argumentación y es, en general, el aparato que da la necesaria capacidad de adaptación para adecuarse a los nuevos contextos donde se pueda encontrar. El discurso es la noción central por donde pasa todo el proyecto de Alexy. Dentro del discursos e desarrolla la argumentación, se incluyen las estrategias argumentativas y desde el discurso se puede pasar de las nociones generales a las particulares y al revés. En J.A. PINTO FONTANILLO Tesis Doctoral, La Teoría de la Argumentación Jurídica en Robert Alexy., op.cit., pág. 138.
224 Aristóteles creó la noción de topos pensando en unos lugares comunes de donde se podrían facilitar y extraer las partículas
argumentativas. Podemos afirmar que un topos es un dispositivo de una tópica. Los topoi son en este caso los terrenos comunes en donde guardamos nuestra información y de donde brotan los argumentos. Eso quiere decir que los Topoi no constituyen los argumentos mismos sino que se trata de los lugares comunes donde los argumentos se pueden encontrar. Para poder ser capaces de dar una aproximada definición de Topoi podemos decir que estamos ante unos elementos frecuentes aceptados que median en el transcurso de la argumentación. Estos elementos frecuentes vienen utilizados como base para poder hacer razonamientos y son habitualmente aceptados por un grupo o comunidad.
En G ARROYO y T. MATIENZO, Pensar, decir, argumentar. Lógica y Argumentación desde diferentes perspectivas