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EL EFECTO INVERNADERO Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

In document Ecología y ambiente (página 105-107)

Sabemos que los ecosistemas tienden a mantenerse en equilibrio dinámico, en el que las perturbaciones menores son automáticamente compensadas. Se observa tal estado-estable en la presencia y tamaño de las poblaciones, y también en el entorno físico y químico que las contiene. Pero puede suceder que las actividades de la población humana originen cambios en ese estado-estable, y lleven al sistema a un punto de gran inestabilidad y aumento de la velocidad del lujo de energía. En efecto, el ser humano puede provocar involuntariamente esos cambios por usar combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas) para obtener energía para la industria, el transporte, la calefacción y refrigeración; también para realizar agricultu-

ra y explotación forestal. Con esas actividades la población humana puede beneiciarse, pero también puede recibir algunos perjuicios de los que no podrá escapar fácilmente, como de aquellos originados por el calentamiento global del planeta.

El sistema climático del planeta depende de una serie de factores íntimamente entrela-

zados. Uno de los elementos más importantes, es el balance energético entre la energía recibida del sol y la irradiada de vuelta al espacio. En ausencia de atmósfera, la temperatura promedio de la tierra debería ser de aproximadamente -16°C (2550 Kelvin). Pero la tempe-

ratura promedio real de +15°C (2880 Kelvin), debido a que distintos gases de la atmósfera absorben la radiación emitida por la tierra. Entre estos gases, los más importantes son el vapor de agua, el CO2, el metano, los CFC (cloroluorocarbonos) y los óxidos de nitróge-

no, los que por esa razón, son llamados “gases de efecto invernadero”, los GEI. Todos estos gases son liberados a la atmósfera por procesos naturales, pero las actividades humanas de los últimos 100 años están inluyendo mucho en la velocidad de esa liberación.

Figura VIII.1. De la radiación solar que llega a la alta atmósfera alrededor del 25 % es relejada y otro 25 % es absorbido por ella.; en tanto que la Tierra absorbe un 45% y releja un 5%. La Tierra emite radiación de onda larga, parte de la cual sale de la atmósfera y parte es relejada por los gases de efecto invernadero.

ECOLOGÍA Y AMBIENTE | LEONARDO MALACALZA

Así es que el CO2está aumentando muy rápidamente y es el gas que más impacto está teniendo en el cambio climático (FiguraVIII.1). De acuerdo con muestras de aire atrapado en hielos de la Antártida y de Groenlandia, el nivel actual de CO2 atmosférico de 370 ppm (par-

tes por millón) de aire es el más alto de, al menos, los últimos 420.000 años y posiblemente el más alto de los últimos 20 millones. La tasa actual de aumento de CO2 en la atmósfera desde el año 1900 es de aproximadamente de 1.7 % anual, que es la tasa más alta de los últimos 20.000 años por lo menos (Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), Naciones Unidas, www.ipcc.ch/ ; Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 2013. http://www.unep.org/spanish/)

Según proyecciones también realizadas por las Naciones Unidas (IPCC), la temperatura en la tierra aumentó aproximadamente 0.6 °C en el último siglo. Este aumento de más de medio grado por siglo es el cambio más rápido en al menos los últimos 1000 años. Según información de http://co2now.org/Current-CO2/CO2-Now/noaa-mauna-loa-co2-data.html, once de los últimos doce años (1995–2006) se encuentran entre los doce años más calu-

rosos en los registros instrumentales de la temperatura global en supericie (desde 1850). Y el aumento total de la temperatura de 1850–1899 hasta 2001–2005 fue 0.76°C (0.57°C a 0.95°C). Con datos de esa misma fuente podemos construir la igura VIII.2 que nos permite relacionar la probable inluencia del aumento de la concentración de dióxido de carbono at-

mosférico en la retención de la radiación de onda larga, produciendo el efecto invernadero:

Figura VIII.2. Aumento de la concentración de dióxido de carbono atmosférico medido en el Observatorio Mauna Loa (Hawai) de 1969 a 2011.

Las consecuencias de ese aumento en el efecto invernadero debido a las actividades humanas son considerables. El deshielo en las regiones polares y el aumento del volumen de los océanos debido a la expansión térmica, tendrían el efecto combinado de elevar el nivel promedio de los océanos entre 20 y 110 cm para la misma fecha. De hecho, el nivel prome-

dio ya ha aumentado al menos unos 17 cm en el último siglo. Aproximadamente un 10% de las zonas más pobladas del planeta están por debajo de 110 cm, con lo cual quedaría inunda-

da una gran parte de las regiones costeras. Algunas islas del Paciico -países enteros algunas de ellas- no tienen parte alguna por encima de ese nivel y quedarían completamente bajo las aguas en menos de 100 años. Aun deteniendo el aumento del CO2 atmosférico, la expansión térmica de los océanos es un proceso lento que continuaría por unos 500 años.

En la historia del planeta las bacterias fotosintetizadoras fueron las que cambiaron el clima, y ahora una sola especie -la especie humana- tiene un impacto suicientemente grande

como para cambiar otra vez el clima en forma importante.

Para conocer más sobre los cambios que están ocurriendo en los océanos puede leerse el ensayo VIII.1 sobre acidicación del océanoque está al inal de éste capítulo.

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