2. BERGSON Y SU RECHAZO AL PENSAMIENTO CONCEPTUAL
2.3 El pensamiento conceptual
2.3.3 El pensamiento busca leyes
El pensamiento conceptual se encarga de estabilizar la realidad ya que, en el fondo, se trata de un saber práctico. El pensamiento persigue el saber, pero, en realidad, éste es un saber para actuar, para hacer frente a las circunstancias. Ahora bien, el
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Bergson, H. L´evolution Créatice (en Oeuvres), op. cit., p. 753 (trad. cast.: La evolución creadora, op. cit., p. 267).
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71 pensamiento conceptual, y su traducción en la disciplina científica, pretende hallas las leyes que regulan la realidad. Para Bergson, la ciencia no deja de ser más que
“un conjunto de doctrinas, metódicamente ordenadas, que
constituye una rama particular del conocimiento humano. Busca establecer una relación entre los fenómenos observables, suponiendo la existencia de las relaciones de causa y efecto e investiga las leyes que parecen regirlos; es decir, trata de determinar el orden del mundo. Pero este orden que la inteligencia busca, ¿tiene su fundamento en la realidad o es sólo una traducción de la inteligencia misma?”125.
La realidad, en tanto y cuanto estriba en ser un dinamismo puro, no admite ninguna interpretación en términos de leyes causales. Todo lenguaje etiológico acerca de la realidad, en realidad es ficticio puesto que el devenir, la durée carece de determinación causal. Ahora bien, la ciencia, al buscar leyes invariables que determinan el funcionamiento de la totalidad de lo real, se aleja del auténtico estado de las cosas.
En particular, este alejamiento radica, en gran parte, por el intento de descomponer la realidad en estados que no varían. Expresado en otros términos,
“si la realidad que se estudia no se presta a esta consideración, si quiere pensar la continuidad verdadera, la movilidad real, la compenetración recíproca que caracteriza la duración, si quiere conocer la evolución creadora que es la vida, comenzará a
descomponer el dato en estados (…) que no cambian”126.
De nuevo, se vuelve a topar con la tendencia que tiene el pensamiento de inmovilizar las cosas. La realidad, una vez fragmentada en estados que son inmutables, es susceptible a interpretarse en términos de causalidad. Es decir, una vez descompuesta la realidad en estados invariables, pueden establecerse toda una serie de leyes que determinan dichos estados. No obstante, como se ha visto a lo largo de todo el estudio, toda esta consideración no deja de ser una visión errónea de la realidad ya que ésta se
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Sánchez Rey, M.C. La filosofía bergsoniana de la inteligencia, op. cit., p.112.
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72 caracteriza por su carácter fluido –y no por la inmutabilidad-, se define por el hecho que no pueden establecerse distinciones diáfanas entre los diversos estados, sino que todos los estados se encuentran comunicados entre sí, se penetran mutuamente. Por consiguiente,
“la ciencia, enfocada sobre la materia y atenida a la inteligencia, tiene que limitarse a ir de un dato a otro dato, ligándolos todos por medio de leyes y relaciones, pero sacrificando la interioridad,
la realidad plena de cada elemento del enlace”127.
Si se sigue ahondando en la problemática que acarrea una soberanía del pensamiento conceptual, científico, se observará como éste, al ser incapaz de captar la duración, se le escapa la especificidad de cada momento y la constante novedad que
existe en la realidad. Expresado en otros términos, “la pensée se représente
ordinairement le nouveau comme un nouvel arrangement d’éléments préexistants; pour elle rien ne se perd, rien ne se crée”128 (el pensamiento se representa ordinariamente lo nuevo como una nueva composición de elementos preexistentes; para él nada se pierde, nada se crea).
Debe recordarse que la durée expresa una continua creación dentro de la realidad. Nunca podrán preverse los acontecimientos que sucederán en el porvenir ya que cada momento goza de una inconmensurabilidad y especificidad radical. No puede haber una predicción de las acciones futuras ya que, la actividad que lleve a cabo en ese momento hipotético del porvenir, comprenderá todo aquello que se ha vivido hasta el instante en que se ejecuta la acción. Cada momento es único e irrepetible.
Ahora bien, la disciplina científica, al intentar establecer toda una serie de leyes que gobernarían la realidad, están amputando este elemento esencial de lo real. La ley elimina este carácter de novedad, de incertidumbre, que caracterizan a las cosas.
De esta forma, se ha podido observar como el conocimiento lo único que busca es una realidad estable para, de esta manera, poder establecer todo su arsenal de leyes. Toda esta imposición de leyes a la realidad tendrá por objetivo facilitar la acción del ser humano dentro del mundo en el que se halla. Por consiguiente, puede colegirse que
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García Morente, M. La filosofía de Henri Bergson, op. cit., p.36.
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Bergson, H. Le pensée et le mouvant. Essais et conferences (en Oeuvres), op. cit., p. 1275 (trad. cast.:
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“conocer no es otra cosa que fijar una realidad en conceptos,
definirla, abstraer diferencias y fundar semejanzas, establecer leyes, funciones, relaciones. Todas estas operaciones requieren métodos fijos, puntos de vista previos; requieren que entre el objeto a conocer y el sujeto que conoce se interponga un medio, un instrumento, un sistema metódico, una labor investigadora; en una palabra, no hay ni puede haber un conocimiento inmediato129.
La pregunta que emerge en este momento radica en saber si es posible el conocimiento de la dinamicidad de lo real. El problema que brota de toda esta consideración consiste en saber cómo podemos ir más allá de las estructuras cognoscitivas para, de esta manera, poder captar la durée.
2.4La intuición