El racismo solamente se pone de manifiesto en el conte$to del proyecto de la sociedad perfecta y de la intención de poner en práctica este proyecto por medio de un esfuero coherente y planificado. En el caso del Holocausto, la creación era el ;eich de los mil a4os, el reino del Espíritu Alem"n lierado. &ero en ese reino no había lugar para otra cosa %ue no fuera el Espíritu 2lemán. ?o había lugar para los =udíos, ya %ue no se podían convertir y abraar el :eist del ol> alemán. Esta incapacidad espiritual se e$presó como una cualidad propia de la herencia o de la sangre, sustancias %ue, en esa :poca al menos, representaban el otro lado de la cultura, el territorio %ue la cultura no podía ni so)ar con cultivar, una tierra virgen %ue nunca podría convertirse en un =ardín Atodavía no se habían estudiado seriamente las posibilidades de la ingeniería gen:tica.
7a revolución nai fue un e=ercicio de ingeniería social a una escala grandiosa. El «lina=e racial» era el eslabón clave en la cadena de las medidas de ingeniería. Entre la colección de comunicados oficiales del sistema nai, publicados en ingl:s a iniciativa de 5ibbentrop, destinados a la propaganda internacional y, por lo tanto, e$presados en un lengua=e comedido y moderado, el dr. 2rthur 9Utt, =efe del #epartamento ?acional de Higiene del 3inisterio del Rnterior, e$ponía %ue la tarea más importante de la autoridad nai era «una política activa tendente a preservar la salud racial» y e$plicaba lo %ue implicaba necesariamente la estrategia de esta política1 «'i facilitamos la propagación de un lina=e sano por medio de la selección sistemática y de la eliminación de los elementos enfermios, podremos me=orar las condiciones físicas. 2caso no sea posible en la generación actual, pero sí en las %ue nos sucederán». 9Utt no tenía ninguna duda de %ue la política de la selección por medio de la eliminación «se a=ustaba a las líneas adoptadas universalmente de acuerdo con las investigaciones de Qoch, 7ister, &asteur y otros científicos famosos» DK y,
moderna.
El dr. Talter 9ross, =efe del #epartamento de &rogreso sobre la &olítica de la &oblación y el Bienestar 5acial, e$plicó detalladamente los aspectos prácticos de la política racial1 invertir la tendencia actual de «una decreciente tasa de natalidad entre los habitantes más adecuados y una propagación sin restricciones de los %ue tienen taras hereditarias, los deficientes mentales, imb:ciles, delincuentes hereditarios, etc.» DL. 9ross no se atreve a
hablar de la necesidad de esteriliar a los %ue tienen taras hereditarias ya %ue escribe para un p@blico internacional %ue probablemente no aplaudirá la decisión de los nais de %ue la ciencia y la tecnología modernas lleguen a su fin lógico.
7a realidad de la política racial era, sin embargo, mucho más horripilante. 2l contrario de lo %ue afirma 9Utt, los =erarcas nais no vieron ninguna raón para limitar sus preocupaciones a «las Dgeneraciones %ue nos sucederán». >omo los recursos lo permitían, se dispusieron a me=orar a la generación actual El camino %ue llevaba a este ob=etivo pasaba forosamente por la eliminación de los un3ertes 5een. >ual%uier vehículo serviría para avanar por este camino. #ependiendo de las circunstancias, se hacían alusiones a la «eliminación», «desaparición», «evacuación» o «reducción» Al:ase «e$terminio». 'iguiendo la orden de Hitler de * de septiembre de *+0+, se habían creado centros en Brandenburg, Hadamar, 'onnestein y Eichberg %ue se ocultaban ba=o una doble mentira1 los iniciados, en sus conversaciones en vo ba=a, los llamaban «institutos de eutanasia» mientras %ue de cara a la galería utiliaban nombres todavía más enga)osos y capciosos como Mundación >aritativa para el «>uidado Rnstitucional», «el (ransporte de los Enfermos» o, incluso, utiliaban el delicado código «(J», de J (iergartenstrasse, Berlín, donde se encontraba la oficina %ue coordinaba toda la operación de asesinatoD. >uando el
/ de agosto de *+J*, a consecuencia de una protesta clamorosa de varias importantes luminarias de la Rglesia, hubo %ue revocar la orden, no se abandonó en absoluto el principio de «administrar activamente las tendencias demográficas». 'implemente, con ayuda de las tecnologías sobre el gas %ue la campa)a de la eutanasia había ayudado a perfeccionar, se cambió el ob=etivo. 2hora eran los =udíos. < tambi:n cambiaron los lugares, como a 'obibór o a >helmno.
&ero, desde el principio, el ob=etivo seguían siend o los un3ertes 5een. &ara los nais, creadores de la sociedad perfecta, el proyecto %ue perseguían y estaban decididos a poner en práctica por medio de la ingeniería social dividía la vida humana en digna e
indigna. 2 la primera había %ue cultivarla amorosamente y darle 5eensraum, y a la otra había %ue «distanciarla» o, si el distanciamiento era inviable, e$terminarla. 7os %ue eran simplemente e$tra)os no fueron el ob=eto de esta política estrictamente racial. 'e les podían aplicar estrategias antiguas %ue funcionaban bien y %ue tradicionalmente se habían asociado con la enemistad. 2 los e$tra)os, por el contrario, había %ue de=arlos al otro lado de unos límites celosamente guardados. 7os discapacitados físicos y mentales constituían un caso más difícil y re%uerían una nueva política, más srcinal. ?o se les podía e$pulsar o separar con una cerca, ya %ue no pertenecían a ninguna de las «otras raas», pero tampoco eran dignos de perte necer al ;eich de los mil a4os. 7os =udíos eran un caso esencialmente seme=ante. ?o eran una raa como las otras, eran una antirraa %ue minaría y envenenaría a todas las demás, %ue socavaría no simplemente la identidad de una raa en concreto sino al
propio orden social. 5ecordemos %ue los =udíos eran la nación noZnacional, el incurable enemigo del orden basado en la raón como tal. >on aprobación y entusiasmo, 5osenberg citó el veredicto de Teiniger sobre los =udíos, «una telara)a invisib le de hongos del cieno A p5asmodium %ue e$iste desde tiempo inmemorial y se ha e$tendido por toda la tierra»D.
&or lo tanto, la separación de los =udíos sólo podía ser una «medida a medias», una estación del camino hacia el ob=etivo final. Era imposible %ue el asunto terminara con limpiar 2lemania de =udíos. Rncluso aun%ue habitaran le=os de las fronteras alemanas, los =udíos continuarían erosionando y desintegrando la lógica natural del universo. >uando Hitler ordenó a sus tropas luchar por la supremacía de la raa alemana, creía %ue la guerra %ue desencadenaba era en nombre de todas las ra$as, un servicio %ue prestaba a la humanidad organiada racialmente.
'eg@n este concepto de ingeniería social, es decir, un traba=o con fundamentos científicos cuya finalidad es la institución de un nuevo Ay me=or orden, un traba=o %ue necesariamente supone la contención o, más a@n, la eliminación de cual%uier factor subversivo, el racismo se a=ustaba a la visión del mundo y a los m:todos de la modernidad. &or lo menos, en dos aspectos fundamentales. El primero1 el 'iglo de las 7uces ascendió al trono a una nueva deidad, la ?aturalea, =unto con la legitimación de la ciencia como su @nico culto ortodo$o y el de los científicos como sus profetas y sacerdotes. En principio, todo se abrió a los interrogantes ob=etivos, todo se podía conocer, de forma fiable y cierta. 7a verdad, la bondad y la bellea, lo %ue es y lo %ue debería ser, se convirtieron en ob=etos legítimos de una observación precisa y sistemática. 2 su ve, sólo podían conseguir la legitimación por medio del conocimiento ob=etivo %ue sería el resultado de esta observación. 'eg@n el resumen %ue hace 9eorge 7. 3osse de su historia del racismo documentada de forma muy convincente, «es imposible separar los interrogantes de las filosofías del 'iglo de las 7uces sobre la naturalea de su e$amen de la moralidad y el carácter humano D" D#esde los comienos D" la ciencia natural y los ideales morales y est:ticos de los antiguos iban de la mano». #e la manera en %ue la conformó la Rlustración, la actividad científica estaba marcada por un «intento de determinar el lugar e$acto del hombre en la naturalea por medio de la observación, las medidas y las comparaciones entre grupos de hombres y de animales» y por la «creencia en la unidad del cuerpo y la mente». Esto @ltimo «se suponía %ue se e$presaba de una forma tangible y física %ue se podía medir y observar»D+. 7a frenología, es decir, el arte de leer el carácter a partir de las
medidas del cráneo, con%uistó la confiana, la estrategia y la ambición de la nueva era científica. 'e consideraba %ue el temperamento humano, el carácter, la inteligencia, los talentos est:ticos e incluso las inclinaciones políticas venían determinados por la ?aturalea. < se podía descubrir de %u: manera por medio de la observación y la
comparación del substrato visible y material de los atributos espirituales más ocultos o es%uivos. 7as fuentes materiales de las impresiones sensoriales eran las claves de los secretos de la ?aturalea, signos %ue había %ue leer, informes escritos en un código %ue la ciencia podía descifrar.
7o %ue le %uedaba al racismo era simplemente postular una distribución, sistemática y reproducida gen:ticamente, de estos atributos materiales del organismo humano responsables de los rasgos de carácter, morales, est:ticos o políticos. 'in embargo, este traba=o tambi:n lo habían hecho los respetables y =ustamente respetados pioneros de la ciencia, a los %ue no se suele citar como luminarias del racismo. 8bservando la realidad
como la veían sine ira et studio, difícilmente podían pasar por alto la tangible, material e indudablemente «ob=etiva» superioridad de 8ccidente sobre el resto del mundo habitado. El padre de la ta$onomía científica, 7inneo, consignaba la división entre los habitantes de
Europa y los de ]frica con la misma precisión escrupulosa %ue utiliaba cuando describía las diferencias entre crustáceos y peces. ?o podía describir a la raa blanca de otra manera %ue como «llena de inventiva y habilidad, disciplinada y gobernada por leyes D" En contraste, los negros se caracteriaban por todas las cualidades negativas %ue les hacían ser =usto lo contrario de la raa superior1 se les consideraba vagos, taimados e incapaces degobernarse a sí mismos» D*4. 9obineau, padre del «racismo científico», no tiene %ue
desplegar mucha inventiva para describir a la raa negra como de poca inteligencia, sensualidad e$cesivamente desarrollada y con un poder bruto aterrador, igual %ue la muchedumbre desatada, mientras %ue la raa blanca ama la libertad, el honor y todo lo espiritualD**.
En *+0, Talter MranC describía la persecución de los =udíos como la leyenda de «la erudición alemana en lucha contra la =udería mundial». #esde el primer día del gobierno nai se crearon instituciones científicas, dirigidas por distinguidos profesores universitarios de biología, historia y ciencias políticas, para %ue investigaran «la cuestión =udía» de acuerdo con «las normas internacionales de la ciencia avanada». 2lgunos de los muchos centros científicos %ue abordaron temas teóricos y prácticos de la «política =udía» como aplicación de la metodología erudita fueron el ;eichinstitut f9r :eschichte des neuen ?eutschlands, e l Fnstitut $um Studium der Budenfrage, e l Fnstitut $ur Erforschung des j9dischen Einflusses auf das deutsche >irchliche 5een y el fa moso Fnstitut $ur Enforschung des Budenfrage de 5osenberg, y nunca carecieron de personal cualificado con
credenciales y certificados acad:micos. 'eg@n una de las lógicas típicas de su actividad, durante muchas d:cadas, toda la vida cultural había estado más o menos ba=o la influencia del pensamiento biológico, tal y como :ste se había planteado a mediados del siglo pasado, con las ense)anas de #arNin, 3endel y 9alton, y despu:s había avanado debido a los estudios de &lót, 'challmayer, >orrens, de Ories, (schermarC, Baur, 5Udin, Mischer, 7en y otros D" 'e reconocía %ue las leyes naturales descubiertas para las plantas y los animales tambi:n debían ser válidas para el hombre.D*/
El segundo aspecto es %ue, a partir del 'iglo de las 7uces, el mundo moderno se ha distinguido por su actitud activista y de ingeniería hacia la naturalea y hacia :l mismo. 7a ciencia no avanaba por su propio inter:s. 'e consideraba, fundamentalmente, un instrumento de formidable poder %ue le permitía a su poseedor me=orar la realidad, volver a darle forma seg@n los planes y designios humanos y ayudarle en su camino hacia el perfeccionamiento. 7a =ardinería y la medicina proporcionaban los ar%uetipos de la postura
constructiva, y la normalidad, la salud y la higiene eran las metáforas de las tareas humanas y de las estrategias en la administración de los asuntos humanos. 7a e$istencia humana y la cohabitación se convirtieron en ob=etos de planificación y de gerencia. 7o mismo %ue la vegetación de un =ardín o un organismo vivo, no se les podía de=ar %ue se las arreglaran por sí solos y menos %ue terminaran infestados de malas hierbas o de te=idos cancerosos. 7a =ardinería y la medicina son formas funcionalmente distintas de la misma actividad, la de separar y aislar los elementos &tiles destinados a vivir y desarrollarse de los nocivos y
da4inos# a los %ue hay %ue e/terminar .
(anto la retórica como la forma de hablar de Hitler estaban cargados de imágenes de enfermedad, infección, putrefacción, pestilencia y llagas. >omparaba la cristiandad y el bolchevismo con la sífilis o la peste. Hablaba de los =udíos como de bacilos, de g:rmenes
de descomposición o de parásitos. En *+J/ le di=o a Himmler1 «El descubrimiento del virus =udío es una de las grandes revoluciones %ue se han producido en el mundo. 7a batalla en la
%ue estamos comprometidos hoy es como la %ue libraron &asteur y Qoch el siglo pasado. >uántas enfermedades tienen su srcen en el virus =udío D" 'ólo recuperaremos nuestra salud eliminando al =udío» D*0. En octubre de ese mismo a)o, Hitler proclamaba1 «'i
e$terminamos la peste, prestaremos un gran servicio a la humanidad»D*J. 7os %ue
e=ecutaron las órdenes de Hitler se referían al e$termi nio de los =udíos como la :esundung Acuración de Europa , la Selsttreinigung Alimpiea y la Budens@uerung Alimpiea de =udíos. En un artículo de ?as ;eic aparecido el K de noviembre de *+J*, 9oebbels proclamaba %ue la introducción de la medida de %ue los =udíos llevaran el dintintivo de la
Estrella de #avid era «higi:nica y profiláctica». El aislamiento de los =udíos de una comunidad racial pura era «una norma elemental de higiene racial, social y nacional». 9oebbels sostenía %ue había buena gente y mala gente, lo mismo %ue animales buenos y malos. «El hecho de %ue los =udíos sigan viviendo entre nosotros no es ninguna demostración de %ue sean parte de nosotros, de la misma manera %ue una pulga nunca será un animal dom:stico por mucho %ue viva en una casa»
D*K
. 7a cuestión =udía, en palabras del =efe de la 8ficina de &rensa del 3inisterio de 2suntos E$teriores, era «eine Mrage des politischen Hygiene»D*L.
#os científicos alemanes de fama mundial, el biólogo ErNin Baur y el antropólogo 3artin 'támmler, e$presaron con el lengua=e e$acto de la ciencia aplicada lo %ue los dirigentes de la 2lemania nai habían manifestado repetidamente con un vocabulario emotivo y apasionado de políticos1
>ual%uier campesino sabe %ue si sacrifica a los me=ores e=emplares de sus animales dom:sticos sin %ue hayan procreado y sigue criando individuos inferiores, las camadas irán degenerando irremisiblemente. Hemos permitido %ue este error, %ue no cometería ning@n campesino con sus animales ni con sus cultivos, se produca entre nosotros en un grado muy alto. >omo recompensa a nuestra humanidad de hoy, lo %ue debemos hacer es %ue estas personas inferiores no procreen. !na operación sencilla, %ue se puede realiar en unos minutos, lo hará posible y sin demora D" ?adie aprueba en mayor medida %ue yo las nuevas leyes de esteriliación, pero debo repetir una y otra ve %ue son sólo un principio. A"
7a e$tinción y la salvación son los dos polos alrededo r de los %ue rota el cultivo de la raa, los dos m:todos con los %ue tiene %ue colaborar D" 7a e$tinción es la destrucción biológica de la persona hereditariamente inferior por medio de la esteriliación, la represión
cuantitativa del enfermio y del indeseable D" 7a tarea es salvaguardar al pueblo de la e$cesiva proliferación de las malas hierbas.D*
órdenes de Hitler, intentaron e$terminar a sus compatriotas física o mentalmente disminuidos por medio del «asesinato misericordioso», falsamente llamado «eutanasia», y criar una raa superior por medio de la fertiliación organiada de mu=eres racialmente superiores por hombres racialmente superiores Aeugenesia. 7o mismo %ue estos intentos, el asesinato de los =udíos fue un e=ercicio más en la administración racional de la sociedad. < un intento sistemático de utiliar el planteamiento, los principios y los preceptos de la ciencia aplicada.