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El racismo como forma de ingeniería social

In document Zygmunt Bauman - Modernidad Y Holocausto (página 63-68)

El racismo solamente se pone de manifiesto en el conte$to del proyecto de la sociedad perfecta y de la intención de poner en práctica este proyecto por medio de un esfuero coherente y planificado. En el caso del Holocausto, la creación era el ;eich de los mil a4os, el reino del Espíritu Alem"n lierado. &ero en ese reino no había lugar para otra cosa %ue no fuera el Espíritu 2lemán. ?o había lugar para los =udíos, ya %ue no se podían convertir y abraar el :eist del ol> alemán. Esta incapacidad espiritual se e$presó como una cualidad propia de la herencia o de la sangre, sustancias %ue, en esa :poca al menos, representaban el otro lado de la cultura, el territorio %ue la cultura no podía ni so)ar con cultivar, una tierra virgen %ue nunca podría convertirse en un =ardín Atodavía no se habían estudiado seriamente las posibilidades de la ingeniería gen:tica.

7a revolución nai fue un e=ercicio de ingeniería social a una escala grandiosa. El «lina=e racial» era el eslabón clave en la cadena de las medidas de ingeniería. Entre la colección de comunicados oficiales del sistema nai, publicados en ingl:s a iniciativa de 5ibbentrop, destinados a la propaganda internacional y, por lo tanto, e$presados en un lengua=e comedido y moderado, el dr. 2rthur 9Utt, =efe del #epartamento ?acional de Higiene del 3inisterio del Rnterior, e$ponía %ue la tarea más importante de la autoridad nai era «una política activa tendente a preservar la salud racial» y e$plicaba lo %ue implicaba necesariamente la estrategia de esta política1 «'i facilitamos la propagación de un lina=e sano por medio de la selección sistemática y de la eliminación de los elementos enfermios, podremos me=orar las condiciones físicas. 2caso no sea posible en la generación actual, pero sí en las %ue nos sucederán». 9Utt no tenía ninguna duda de %ue la política de la selección por medio de la eliminación «se a=ustaba a las líneas adoptadas universalmente de acuerdo con las investigaciones de Qoch, 7ister, &asteur y otros científicos famosos» DK y,

moderna.

El dr. Talter 9ross, =efe del #epartamento de &rogreso sobre la &olítica de la &oblación y el Bienestar 5acial, e$plicó detalladamente los aspectos prácticos de la política racial1 invertir la tendencia actual de «una decreciente tasa de natalidad entre los habitantes más adecuados y una propagación sin restricciones de los %ue tienen taras hereditarias, los deficientes mentales, imb:ciles, delincuentes hereditarios, etc.» DL. 9ross no se atreve a

hablar de la necesidad de esteriliar a los %ue tienen taras hereditarias ya %ue escribe para un p@blico internacional %ue probablemente no aplaudirá la decisión de los nais de %ue la ciencia y la tecnología modernas lleguen a su fin lógico.

7a realidad de la política racial era, sin embargo, mucho más horripilante. 2l contrario de lo %ue afirma 9Utt, los =erarcas nais no vieron ninguna raón para limitar sus preocupaciones a «las Dgeneraciones %ue nos sucederán». >omo los recursos lo permitían, se dispusieron a me=orar a la generación actual El camino %ue llevaba a este ob=etivo pasaba forosamente por la eliminación de los un3ertes 5een. >ual%uier vehículo serviría para avanar por este camino. #ependiendo de las circunstancias, se hacían alusiones a la «eliminación», «desaparición», «evacuación» o «reducción» Al:ase «e$terminio». 'iguiendo la orden de Hitler de * de septiembre de *+0+, se habían creado centros en Brandenburg, Hadamar, 'onnestein y Eichberg %ue se ocultaban ba=o una doble mentira1 los iniciados, en sus conversaciones en vo ba=a, los llamaban «institutos de eutanasia» mientras %ue de cara a la galería utiliaban nombres todavía más enga)osos y capciosos como Mundación >aritativa para el «>uidado Rnstitucional», «el (ransporte de los Enfermos» o, incluso, utiliaban el delicado código «(J», de J (iergartenstrasse, Berlín, donde se encontraba la oficina %ue coordinaba toda la operación de asesinatoD. >uando el

/ de agosto de *+J*, a consecuencia de una protesta clamorosa de varias importantes luminarias de la Rglesia, hubo %ue revocar la orden, no se abandonó en absoluto el principio de «administrar activamente las tendencias demográficas». 'implemente, con ayuda de las tecnologías sobre el gas %ue la campa)a de la eutanasia había ayudado a perfeccionar, se cambió el ob=etivo. 2hora eran los =udíos. < tambi:n cambiaron los lugares, como a 'obibór o a >helmno.

&ero, desde el principio, el ob=etivo seguían siend o los un3ertes 5een. &ara los nais, creadores de la sociedad perfecta, el proyecto %ue perseguían y estaban decididos a poner en práctica por medio de la ingeniería social dividía la vida humana en digna e

indigna. 2 la primera había %ue cultivarla amorosamente y darle 5eensraum, y a la otra había %ue «distanciarla» o, si el distanciamiento era inviable, e$terminarla. 7os %ue eran simplemente e$tra)os no fueron el ob=eto de esta política estrictamente racial. 'e les podían aplicar estrategias antiguas %ue funcionaban bien y %ue tradicionalmente se habían asociado con la enemistad. 2 los e$tra)os, por el contrario, había %ue de=arlos al otro lado de unos límites celosamente guardados. 7os discapacitados físicos y mentales constituían un caso más difícil y re%uerían una nueva política, más srcinal. ?o se les podía e$pulsar o separar con una cerca, ya %ue no pertenecían a ninguna de las «otras raas», pero tampoco eran dignos de perte necer al ;eich de los mil a4os. 7os =udíos eran un caso esencialmente seme=ante. ?o eran una raa como las otras, eran una antirraa %ue minaría y envenenaría a todas las demás, %ue socavaría no simplemente la identidad de una raa en concreto sino al

propio orden social. 5ecordemos %ue los =udíos eran la nación noZnacional, el incurable enemigo del orden basado en la raón como tal. >on aprobación y entusiasmo, 5osenberg citó el veredicto de Teiniger sobre los =udíos, «una telara)a invisib le de hongos del cieno A p5asmodium %ue e$iste desde tiempo inmemorial y se ha e$tendido por toda la tierra»D.

&or lo tanto, la separación de los =udíos sólo podía ser una «medida a medias», una estación del camino hacia el ob=etivo final. Era imposible %ue el asunto terminara con limpiar 2lemania de =udíos. Rncluso aun%ue habitaran le=os de las fronteras alemanas, los =udíos continuarían erosionando y desintegrando la lógica natural del universo. >uando Hitler ordenó a sus tropas luchar por la supremacía de la raa alemana, creía %ue la guerra %ue desencadenaba era en nombre de todas las ra$as, un servicio %ue prestaba a la humanidad organiada racialmente.

'eg@n este concepto de ingeniería social, es decir, un traba=o con fundamentos científicos cuya finalidad es la institución de un nuevo Ay me=or orden, un traba=o %ue necesariamente supone la contención o, más a@n, la eliminación de cual%uier factor subversivo, el racismo se a=ustaba a la visión del mundo y a los m:todos de la modernidad. &or lo menos, en dos aspectos fundamentales. El primero1 el 'iglo de las 7uces ascendió al trono a una nueva deidad, la ?aturalea, =unto con la legitimación de la ciencia como su @nico culto ortodo$o y el de los científicos como sus profetas y sacerdotes. En principio, todo se abrió a los interrogantes ob=etivos, todo se podía conocer, de forma fiable y cierta. 7a verdad, la bondad y la bellea, lo %ue es y lo %ue debería ser, se convirtieron en ob=etos legítimos de una observación precisa y sistemática. 2 su ve, sólo podían conseguir la legitimación por medio del conocimiento ob=etivo %ue sería el resultado de esta observación. 'eg@n el resumen %ue hace 9eorge 7. 3osse de su historia del racismo documentada de forma muy convincente, «es imposible separar los interrogantes de las filosofías del 'iglo de las 7uces sobre la naturalea de su e$amen de la moralidad y el carácter humano D" D#esde los comienos D" la ciencia natural y los ideales morales y est:ticos de los antiguos iban de la mano». #e la manera en %ue la conformó la Rlustración, la actividad científica estaba marcada por un «intento de determinar el lugar e$acto del hombre en la naturalea por medio de la observación, las medidas y las comparaciones entre grupos de hombres y de animales» y por la «creencia en la unidad del cuerpo y la mente». Esto @ltimo «se suponía %ue se e$presaba de una forma tangible y física %ue se podía medir y observar»D+. 7a frenología, es decir, el arte de leer el carácter a partir de las

medidas del cráneo, con%uistó la confiana, la estrategia y la ambición de la nueva era científica. 'e consideraba %ue el temperamento humano, el carácter, la inteligencia, los talentos est:ticos e incluso las inclinaciones políticas venían determinados por la ?aturalea. < se podía descubrir de %u: manera por medio de la observación y la

comparación del substrato visible y material de los atributos espirituales más ocultos o es%uivos. 7as fuentes materiales de las impresiones sensoriales eran las claves de los secretos de la ?aturalea, signos %ue había %ue leer, informes escritos en un código %ue la ciencia podía descifrar.

7o %ue le %uedaba al racismo era simplemente postular una distribución, sistemática y reproducida gen:ticamente, de estos atributos materiales del organismo humano responsables de los rasgos de carácter, morales, est:ticos o políticos. 'in embargo, este traba=o tambi:n lo habían hecho los respetables y =ustamente respetados pioneros de la ciencia, a los %ue no se suele citar como luminarias del racismo. 8bservando la realidad

como la veían sine ira et studio, difícilmente podían pasar por alto la tangible, material e indudablemente «ob=etiva» superioridad de 8ccidente sobre el resto del mundo habitado. El padre de la ta$onomía científica, 7inneo, consignaba la división entre los habitantes de

Europa y los de ]frica con la misma precisión escrupulosa %ue utiliaba cuando describía las diferencias entre crustáceos y peces. ?o podía describir a la raa blanca de otra manera %ue como «llena de inventiva y habilidad, disciplinada y gobernada por leyes D" En contraste, los negros se caracteriaban por todas las cualidades negativas %ue les hacían ser =usto lo contrario de la raa superior1 se les consideraba vagos, taimados e incapaces degobernarse a sí mismos» D*4. 9obineau, padre del «racismo científico», no tiene %ue

desplegar mucha inventiva para describir a la raa negra como de poca inteligencia, sensualidad e$cesivamente desarrollada y con un poder bruto aterrador, igual %ue la muchedumbre desatada, mientras %ue la raa blanca ama la libertad, el honor y todo lo espiritualD**.

En *+0, Talter MranC describía la persecución de los =udíos como la leyenda de «la erudición alemana en lucha contra la =udería mundial». #esde el primer día del gobierno nai se crearon instituciones científicas, dirigidas por distinguidos profesores universitarios de biología, historia y ciencias políticas, para %ue investigaran «la cuestión =udía» de acuerdo con «las normas internacionales de la ciencia avanada». 2lgunos de los muchos centros científicos %ue abordaron temas teóricos y prácticos de la «política =udía» como aplicación de la metodología erudita fueron el ;eichinstitut f9r :eschichte des neuen ?eutschlands, e l Fnstitut $um Studium der Budenfrage, e l Fnstitut $ur Erforschung des j9dischen Einflusses auf das deutsche >irchliche 5een y el fa moso Fnstitut $ur Enforschung des Budenfrage de 5osenberg, y nunca carecieron de personal cualificado con

credenciales y certificados acad:micos. 'eg@n una de las lógicas típicas de su actividad, durante muchas d:cadas, toda la vida cultural había estado más o menos ba=o la influencia del pensamiento biológico, tal y como :ste se había planteado a mediados del siglo pasado, con las ense)anas de #arNin, 3endel y 9alton, y despu:s había avanado debido a los estudios de &lót, 'challmayer, >orrens, de Ories, (schermarC, Baur, 5Udin, Mischer, 7en y otros D" 'e reconocía %ue las leyes naturales descubiertas para las plantas y los animales tambi:n debían ser válidas para el hombre.D*/

El segundo aspecto es %ue, a partir del 'iglo de las 7uces, el mundo moderno se ha distinguido por su actitud activista y de ingeniería hacia la naturalea y hacia :l mismo. 7a ciencia no avanaba por su propio inter:s. 'e consideraba, fundamentalmente, un instrumento de formidable poder %ue le permitía a su poseedor me=orar la realidad, volver a darle forma seg@n los planes y designios humanos y ayudarle en su camino hacia el perfeccionamiento. 7a =ardinería y la medicina proporcionaban los ar%uetipos de la postura

constructiva, y la normalidad, la salud y la higiene eran las metáforas de las tareas humanas y de las estrategias en la administración de los asuntos humanos. 7a e$istencia humana y la cohabitación se convirtieron en ob=etos de planificación y de gerencia. 7o mismo %ue la vegetación de un =ardín o un organismo vivo, no se les podía de=ar %ue se las arreglaran por sí solos y menos %ue terminaran infestados de malas hierbas o de te=idos cancerosos. 7a =ardinería y la medicina son formas funcionalmente distintas de la misma actividad, la de separar y aislar los elementos &tiles destinados a vivir y desarrollarse de los nocivos y

da4inos# a los %ue hay %ue e/terminar .

(anto la retórica como la forma de hablar de Hitler estaban cargados de imágenes de enfermedad, infección, putrefacción, pestilencia y llagas. >omparaba la cristiandad y el bolchevismo con la sífilis o la peste. Hablaba de los =udíos como de bacilos, de g:rmenes

de descomposición o de parásitos. En *+J/ le di=o a Himmler1 «El descubrimiento del virus =udío es una de las grandes revoluciones %ue se han producido en el mundo. 7a batalla en la

%ue estamos comprometidos hoy es como la %ue libraron &asteur y Qoch el siglo pasado. >uántas enfermedades tienen su srcen en el virus =udío D" 'ólo recuperaremos nuestra salud eliminando al =udío» D*0. En octubre de ese mismo a)o, Hitler proclamaba1 «'i

e$terminamos la peste, prestaremos un gran servicio a la humanidad»D*J. 7os %ue

e=ecutaron las órdenes de Hitler se referían al e$termi nio de los =udíos como la :esundung Acuración de Europa , la Selsttreinigung Alimpiea y la Budens@uerung Alimpiea de =udíos. En un artículo de ?as ;eic aparecido el K de noviembre de *+J*, 9oebbels proclamaba %ue la introducción de la medida de %ue los =udíos llevaran el dintintivo de la

Estrella de #avid era «higi:nica y profiláctica». El aislamiento de los =udíos de una comunidad racial pura era «una norma elemental de higiene racial, social y nacional». 9oebbels sostenía %ue había buena gente y mala gente, lo mismo %ue animales buenos y malos. «El hecho de %ue los =udíos sigan viviendo entre nosotros no es ninguna demostración de %ue sean parte de nosotros, de la misma manera %ue una pulga nunca será un animal dom:stico por mucho %ue viva en una casa»

D*K

. 7a cuestión =udía, en palabras del =efe de la 8ficina de &rensa del 3inisterio de 2suntos E$teriores, era «eine Mrage des politischen Hygiene»D*L.

#os científicos alemanes de fama mundial, el biólogo ErNin Baur y el antropólogo 3artin 'támmler, e$presaron con el lengua=e e$acto de la ciencia aplicada lo %ue los dirigentes de la 2lemania nai habían manifestado repetidamente con un vocabulario emotivo y apasionado de políticos1

>ual%uier campesino sabe %ue si sacrifica a los me=ores e=emplares de sus animales dom:sticos sin %ue hayan procreado y sigue criando individuos inferiores, las camadas irán degenerando irremisiblemente. Hemos permitido %ue este error, %ue no cometería ning@n campesino con sus animales ni con sus cultivos, se produca entre nosotros en un grado muy alto. >omo recompensa a nuestra humanidad de hoy, lo %ue debemos hacer es %ue estas personas inferiores no procreen. !na operación sencilla, %ue se puede realiar en unos minutos, lo hará posible y sin demora D" ?adie aprueba en mayor medida %ue yo las nuevas leyes de esteriliación, pero debo repetir una y otra ve %ue son sólo un principio. A"

7a e$tinción y la salvación son los dos polos alrededo r de los %ue rota el cultivo de la raa, los dos m:todos con los %ue tiene %ue colaborar D" 7a e$tinción es la destrucción biológica de la persona hereditariamente inferior por medio de la esteriliación, la represión

cuantitativa del enfermio y del indeseable D" 7a tarea es salvaguardar al pueblo de la e$cesiva proliferación de las malas hierbas.D*

órdenes de Hitler, intentaron e$terminar a sus compatriotas física o mentalmente disminuidos por medio del «asesinato misericordioso», falsamente llamado «eutanasia», y criar una raa superior por medio de la fertiliación organiada de mu=eres racialmente superiores por hombres racialmente superiores Aeugenesia. 7o mismo %ue estos intentos, el asesinato de los =udíos fue un e=ercicio más en la administración racional de la sociedad. < un intento sistemático de utiliar el planteamiento, los principios y los preceptos de la ciencia aplicada.

In document Zygmunt Bauman - Modernidad Y Holocausto (página 63-68)