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DEL EMPALME

In document Arturo Ascanio - La Magia de Ascanio (página 70-80)

Sus

empalme es uno de los clásicos de la técnica cartomágica. Solamente empleando el empalme se pueden conseguir ciertos efectos, quizás los más bellos, visuales y de toda la Canomagia reuniones, transposiciones o

de cartas).

Sin embargo, son comparativamente pocos los magos que lo emplean como fundamental en su trabajo. que? Se suelen alegar dificultades técnicas y la eter- na excusa de que mis son pequeñas. Pero casi nunca son ciertas. No diré que no existan técnicas de empalmar y pero no lo son más que otros movimientos que no tienen tal fama. Sostener una a la palma de la mano es más fácil, sin duda, que sostener una moneda entre el y el hipotenar. Y el complejo de manos pequeñas es falso en el noventa por ciento de los casos.

Ladificultad tipo psicológicas e histriónicas, sobre todo. Psicológicamente, el mago tiene cierta sensación de culpabilidad y desamparo cuando da el a barajar quedándose una oculta en la mano. Teme que

le sorprendan que le pidan de pronto las ese temor,

la carta le quema en las manos. Por parte, el empalme es de las típicas manipu- laciones que, además de habilidad manual, exige dotes de actor: la disociación entre la vida externa del juego (lo que el público ve) y la vida (lo que realmente esta pasando para poder obtener el efecto) es muy grande en la utilización del em- palme. Cuando hacemos un doble cogemos más de una pero cogemos; cuan-

do en falso habrá pero mezclamos. Mas cuando empalmamos,

apariencia exterior de los gestos no tiene nada que ver con su realidad interior. La mago como "persona que no hace lo que dice, dice lo que no hace hace lo que se guarda muy bien de decir" es especialmente aplicable (además de a

políticos) al mago El empalme exige actuar y por eso no es ma- nipulación para principiantes.

Sólo la experiencia vence esas dificultades. Seria bueno adquirir la de y gesticular con una carta empalmada. Si una persona padeciera una

por la cual le saliera una excrecencia o tumor indoloro en de la palma de la mano, seguro que a las pocas semanas se a manejar mano sin que se le notase en absoluto el defecto.

Habituémonos, pues, a llevar esa de quita y pon. giere un buen aunque el juego no exija, cada vez que demos a baraja a un espectador. quedémonos secretamente con una cana en la mano, volveremos al mazo al toinarlo de nuevo. Si nos pillan, no pasa nada

le dices al espectador Y si no nos pillan, confianza rápidamente. Y en esa confianza la clave.

El tema del empalme está en la o sea, en que no se en que no se sospeche. Y, como es sabido, la de la cobertura está relacio- nada con el mecanismo de la atención y de la percepción del espectador placer de la el articulo de un juego" en la pág. de este libro).

La aplicación de tales principios psicológicos es, sin embargo, diferente las

distintas fases del empalme.

El

Llamo posición de pre-empalme a la particular manera de coger la baraja en el instante previo al momento en que las que se deseen se despeguen del mazo Y sean colocadas secretamente en la palma de la mano. Viene a ser, pues, la posición de partida del empalme: una posición que el espectador puede ver, pues ha pasado nada.

Esta situación sugiere las siguientes cuestiones:

Existe un problema (de arquitectura de la secuencia de gestos) Y

el de llegar con naturalidad, con a la posición de pre-empalme. problema debe ser cuidadosamente estudiado en cada caso.

2. situación de pre-empalme debe apurarse al máximo, de modo que y el empalme subsiguiente no haya la menor vicisitud, por sea. Hay de empalmes en los que este punto está muy bien manera que casi se confunden el pre-empalme y el empalme propiamente

3. En esa situación de pre-empalme deben ya los primeros

acción con la que se empalme en

el gesto de en cuyo momento más intenso se realizara de

la operación.

refiero ahora al momento en que la pasa o viaja desde la baraja al la en donde es secretamente alojada.

este punto los libros son y locuaces, proporcionando infinidad de sistemas y

este inomento es cuando se producen. en esencia, los mayores problemas habilidad manipulativa.

aconseja: no te esfuerces en lograr la perfección en los pases; más de cubrirlos con misdirecrion.

El consejo es pero quizás no el más certero. Ciertamente. como hemos dicho. el gran problema del empalme es el de su Pero una discreta per- fección técnica es imprescindible. sobre iodo en juegos en los que apenas se dispo- ne de una fracción de segundo para empalmar: si la técnica no se domina, puede so- brevenir la catástrofe.

Por eso, yo diría que lo ideal es depurar la de modo que, si es posible, re- sista la plena mirada del espectador y, a la vez, la por perfecta que sea, con leve o suficiente diversión (no se olvide que el exceso de es no- civo). Porque, salvo que la técnica sea excepcional, se hace preciso en este momen- to cierto grado de cobertura.

Si es posible, debe utilizarse una diversión por ejemplo. en los empalmes que se hacen con una sola mano. La gran ventaja, entonces, es que la mano inocen- te puede y debe la atención del espectador con una acción divertiente: alisar el tapete, un objeto, hacer aparecer una carta; en ese momento preciso, la otra

mano está empalmando su

En todo caso, se hace necesaria la diversión mental. En el momento en que la mano (o las manos) están ocupadas empalmando, es preciso actuar: hablar, alterar el nhno de la cambiar la expresión de la cara, decir un chiste, algo interesante, plantear una pregunta inesperada (obnubilante), intensificar el brío.. . Los

deben faltar para evitar hacer el a palo seco.

Además de la el emplearse con que el acompasa-

miento de gestos y palabras tal que la acción se inserte en el conjunto modo que pase desapercibida.

la carta empalmada. Ahora hay que separar las manos: una de ellas mano libre) se queda con baraja visible; la otra (la del empalme) cobija

naipe o naipes robados.

efectuar la separación de las manos? responder, aludir antes ideas del mecanismo de la percepción.

A menudo se compara el ojo humano con una cámara fotográfica. diferencia fundamental; me refiero a que la cámara enfoca por en su distancia

Por ejemplo, si enfocamos la cámara con una distancia de cinco metros, jeto que se encuentre a esa distancia quedará enfocado, quiérase o no. Y tratamos a una chica en bikini al lado de un estercolero, con tanto detalle belleza de la muchacha como la fealdad de las basuras.

El ojo humano, por el contrario, enfoca sólo aquella parcela del campo visual le interesa, y no ve, o ve el entorno, aunque esté En el plo del bikini. sólo vemos a la chica si me sólo ciertas panes de la chi- ca), y somos miopes o incluso totalmente ciegos para el resto.

Es como si mirásemos a de tubo: únicamente percibiinos lo que queda dentro del redondelito del extremo del tubo, y muy poco o nada más (depende de la

del interés de la mirada). Eso es lo que llamo efecto tubo. La Magia basada en el efecto tubo (ejemplo prototípico: la Magia de es, para mi gusto, la más pura, la que engaña incluso a los magos, por sabios que sean

(y por la sencilla de que los magos no nos podemos sustraer al modo de fun-

cionar de nuestro cerebro).

A la zona del campo visual enfocada de esa manera, la zona iluminada el interés de la mirada). Al entorno, zona penumbrosa (que a veces es verdaderamente

ciega).

de una ley que a lo mejor no existe como tal (desde luego, encontrado todavía en mis escasas lecturas sobre la de la percepción).

ella, cuando dos cuerpos se ponen en movimiento casi simultáneo de campo visual, la mirada del espectador sigue siempre al primero que inicia movimiento. El objeto que antes se mueve reclama para sí la zona iluminada

mirada, el otro objeto queda en la penumbra.

Aplicación práctica de lo dicho: al separar las manos después de haber mado una cana, la mano del debe inmóvil, y es

mano Libre) la que se mueve retirándose.

ejemplo, si empalmado una carta en mano derecha

del teniendo la mano derecha se- la baraja, y, después, la mano derecha se a'

para de el naipe.

puede excepciones cuando interese dar a la del empalme).

Este es el gran problema del empalme. el que origina deserciones entre los Ya tenemos la carta en el interior de la mano. hacemos ahora con mano pecadora?

Debe a todos expedientes de cobertura. Veamos los principales:

La naturalidad es un arquetipo social, y por ello no obedece a reglas fijas. Es el modo que las personas tienen de en sus gestos, posturas y acti- tudes. Con lo cual no se dice nada, por supuesto. Pero si se consigue esa naturalidad en los gestos, posturas y actitudes del mago que tiene una caria empalmada, el em- palme insospechado. El ojo atento del espectador no detectará nada, y su mirada resbalara sobre la mano del empalme, igual que, por ejemplo, la mirada de un observador bélico resbala sobre un cañón bien camuflado: nada anormal se des- cubre cuando los prismáticos pasan sobre

a las posturas que el mago puede adoptar cuando tiene una carta em- palmada. Por ejemplo (además de las que puedan al lector):

Postura del senador. El mago, de pie, apoya ambas manos en los bordes laterales de la mesa, el cuerpo inclinado hacia adelante y la mirada en el auditorio. Bue- na para una conservación algo prolongada en el tiempo.

La mano coge la baraja (postura muy útil y u otro objeto: el estuche. el paquete de cigarrillos, etc.

descansa sobre la pierna (a la altura del muslo).

Con una pierna sobre otra (el peroné de aquélla casi horizontal, su pie cerca de la rodilla de la otra pierna), la mano descansa sobre el de la pierna superior. Mano la barbilla (mirando dubilativamente cómo baraja el dor, por ejemplo).

en la cadera, en que se apoya con los nudillos (favorita del

Tamariz).

En el hombro del espectador, o en el respaldo de la silla en que se sienta, o sobre del espectador (ejemplo,

gestos que pueden hacerse teniendo cartas en empalme. mediante auto estudio, encuentre sus propios gestos

Pequeños gestos aéreos. mano en acompañando a se. dando pases mágicos..

.

Qué cree usted?: sea

da su caria, vedad?). Es dar cierta movilidad a la mano biando la posicion de los dedos (alterando para ello la preso sobre la acuerdo con el gesto global.

Acción de barajar. -y, después, hacen mímica de

jar cuando el ha sido entregado al espectador, a la vez que se le dice: raje, baraje lo que quiera (la mezcla mimada es la mezcla normal por arras.

en las manos -la claro).

Barajar de verdad. La india es especialmente apta.

Mirar la hora; arreglarse la corbata, o el pelo; subirse un poco las mangas, etc Dejar caer la mano a lo largo del cuerpo. (No se de ponerse firmes; déjese

balancear debilmente la mano cuando llegue abajo:

Por supuesto, deben alternarse las posturas con los gestos, la naturalidad estática con dinámica. Pero siempre se de naturalidad viva (no de espejo, ni de foto), que salga de dentro, acorde con el modo de estar, de moverse o pararse de cada uno. Ello exige un cuidadoso auto para descubrir qué gestos o actitudes pueden en el empalme (que son muchos más de los que uno se imagina).

El mago debe estar vehemente ocupado en algo: en lo que dice, en lo que

el el espectador, en la pequeña conversación que con éste sostiene, en las inciden- cias del juego, en él mismo del chiste que está etc.

mago estará psíquicamente alejado de sus manos. La disociación

desdoblamiento de la vida interna y externa del juego es ahora máxima. Se Man Schulien era capaz de forzar una carta a un espectador a la vez que

una animada charla. Esa es la idea.

de grado, dando a la mano libre o a in-

cidente que la y la atención del espectador. Si no, de segundo a la mano del empalme en la zona Como siempre, es

de estudio de la del juego y de su ejecución.

que la mano del empalme es un objeto secretamente

demos a esa mano el mismo tratamiento que debe darse a los objetos los principios de la soltura y de la utilización

Si a un objeto se le maneja con agilidad, desembarazo y desenvoltura, nadie pensará que tiene trampa. sea un un bastón o un sombrero. Manejemos pues la mano del empalme con soltura y desenfado, que es lo contrario de agarrota- miento, rigidez o preocupación delatores.

Si utilizamos un para su finalidad natural, todos lo tomarán por lo que parece ser: un inocente objeto (una navaja se emplea para abrir un sobre; un para escribir; una cartera para sacar de ella el billete con se paga al camarero, etc.).

Apliquemos esa idea a la mano del empalme. es la finalidad natural de una mano? Señalar, gesticular, acariciar la baraja, cortar el mazo, abrir por punto una cinta de cartas ... Empleemos en eso, inocuamente, la mano del empalme; de- mos protagonismo incluso a esa mano en plena zona iluminada si es preciso (y si la naturalidad esta bien conseguida).

Por supuesto, debe estudiarse el preciso en cada caso. No soy capaz de dar ideas más concretas sin salirme de la general. El gesto o movimiento de la mano debe acompañar acompasadamente a las incidencias de lo que se dice o de lo que pasa.

o

Vale lo que ya hemos dicho: existe un problema técnico, un problema de cons- trucción y un problema de cobettura. Para ésta, las ideas conocidas de las acciones

tránsito, naturalidad condicionada, cadencia, etc., son fundamentales.

En resumen, puede comprobarse que en el estudio de lo que hemos

del empalme se centran un cúmulo de de la mejor sus-

tancia mágica

que he no son producto de elucubraciones me-

siempre que teorizo. he partido de problemas concretos, limitado a generalizar (previa su concepción hasta bautizo) los principios descubiertos. Por ello, pienso que tienen validez y general, todo socrático nada iiienos (ab ad consequentias).

El en someter lo lo

(Juan

Y el arte del Ilusionismo, Quien se someta a esa disciplina logrará

con

y

y

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