En camión o remolque
La mayoría de los caballos viajan bien en camiones o remolques siempre que se les haya metido en ellos con sensatez y buenos modos y no hayan sido asustados por conducir sin consideración.
Los caballos son sensibles al ambiente, por lo que hay que evitar el ponerse nervioso, las prisas o la excitación.
Tómese todo el tiempo necesario para embarcar y desembarcar del camión.
PREPARACIÓN
Es muy importante revisar periódicamente el suelo del camión o del remolque para ver si hay señales de desgaste y para comprobar si los neumáticos y los frenos están en buenas condiciones.
La presión incorrecta de los neumáticos y las ballestas defectuosas, pueden dar lugar a problemas e incomodidad a la hora de remolcar. Asegúrese de que, si no está provisto de una buena estera en el suelo, el camión o remolque habrán de tener una buena cama de paja o viruta, y que todos los accesorios estén asegurados, bien engrasados y fáciles de accionar.
Revise siempre el enganche del remolque, la rampa, la puerta lateral, la rueda de recambio, señales de estacionamiento y las luces (incluidas las intermitentes).
Impedimenta
El número de mantas que haya que usar, si es que se necesitan, dependerá del tiempo. Recuerde que un caballo produce una gran cantidad de calor en un espacio reducido, y puede sudar por excitación. Muchas veces es preferible utilizar un tipo de manta de agujeros que se pueda abrochar por delante y cubrirlo con una manta ligera, con la parte delantera doblada hacia atrás y colocada debajo del cinchuelo. También se puede abrochar la parte delantera de esa manta ligera. Las mantas se deben asegurar firmemente con un cinchuelo para evitar que resbalen, caigan al suelo y se enreden con las extremidades del caballo, cosa que podría ponerle histérico.
Coloque siempre una venda en la cola y/o un protector de cola para evitar que se la roce. No lleve nunca a los caballos con los ramplones puestos, excepto cuando son fijos.
En un viaje corto
Cuando se va a un concurso no hay inconveniente en que el caballo viaje parcial o totalmente ensillado.
Si el caballo viaja con una cabezada, póngale siempre una cabezada de cuadro por encima y no lo ate con las riendas. Éstas deberían estar por encima de su cuello, sujetando el sobrante, o enrolladas alrededor de su cuello si fuera necesario. Si las riendas son muy largas, se pueden pasar por debajo de una o de las dos aciones de estribo.
En un viaje largo
Es aconsejable, y sobre todo con potros, colocar vendas, rodilleras y en el caso de un caballo inquieto, protectores de corvejones también con el fin de evitar heridas. Debe colocar las vendas por encima de unos trapos que deben llegar hasta la corona, para impedir heridas por * pisotones+.
Si el viaje implica un período de más de ocho horas sin parar el camión o el avión, es aconsejable administrar una papilla de salvado la víspera para evitar el estreñimiento. Después de esto, se le da el pienso apropiado a su condición física y al trabajo que deberá desarrollar.
EMBARQUE
No suba nunca a un camión o remolque un caballo montado. Llévelo siempre por la rampa. !Usted debe mirar al frente y no darse la vuelta para mirar al caballo.
!Si el caballo tira hacia atrás, no tire de él.
!No le ate hasta que usted o un ayudante haya colocado una barra o cadena por detrás de la grupa o haya subido la rampa. Si lo ata el caballo podría tirarse para atrás, luchar contra la cuerda, ponerse histérico y lesionarse seriamente; es mejor que se escape, suelto.
!Al transportar un caballo solo. colóquelo en el lado del remolque que vaya más cerca del centro de la carretera, ya que viajará mejor así.
Con un ayudante
!Entre haciendo un círculo desde un lado y lleve al caballo derecho hacia arriba, sobre la rampa. Éste suele ser el sistema más efectivo. El ayudante puede subir la rampa después de haber colocado la barra o cadena de seguridad si las hubiera.
!Colóquese usted y el caballo a no menos de 4,5 metros del camión o remolque mirando hacia la rampa; entonces llévelo derecho hacia ella.
Sin ayudante
!Lleve el caballo hacia la rampa y si quiere entrar solo, déjele ir por delante de usted. Asegure la barra o la cadena de seguridad y pase a su lado o dé la vuelta por la puerta delantera, y
átelo.
!Si el caballo se niega a entrar por delante de usted, métalo del diestro, pase la cuerda por la anilla sin atarla y vuelva a la parte trasera ya sea pasando al lado del caballo, ya sea por la puerta delantera, y suba la rama. Si el caballo insiste en tirar hacia atrás, mientras usted hace esto, deberá buscar a alguien para que le ayude.
Caballos difíciles de embarcar
Hay muchos grados de dificultades, pero suponiendo que el caballo no se haya asustado anteriormente, su éxito en convencerle de que suba al camión o remolque depende principalmente de la confianza que él tenga en usted y de la obediencia que le haya inculcado.
Primero averigüe por qué se está resistiendo y ajuste sus métodos de acuerdo con ello )Es por miedo? )Es por negarse a dejar los compañeros de cuadra? )Es simplemente por testarudez?. Seguidamente le indicamos algunos de los métodos (hay muchos más) que le pueden ayudar y deberá seleccionar el que le parezca más probable para vencer la resistencia del caballo en cuestión.
!Anime al caballo con un pienso o golosinas.
!Mueva hacia un lado, la parte trasera de la separación, ensanchando así la entrada, o quítela del todo.
!Abra la parte delantera del remolque, si tiene rampa delantera, y permita que entra la máxima luz posible. Un caballo asustado entrará mejor si ve la salida.
!Suba primero a otro caballo como guía.
!Aparque contra una pared, un seto u otro camión para que así, su camión o remolque parezca menos impresionante que cuando está aparcado en terreno abierto. Además, hace de pared o callejón.
!Haga que un ayudante camine detrás del caballo. Esto puede ser suficiente. El ayudante puede llevar una cuerda o una tralla, ya que un toquecito rápido, suele hacerle que se decida. !Si la rampa está demasiado inclinada, rebaje la inclinación colocando el remolque o camión en un terreno que permita reducir el desnivel de la rampa. El final de la rampa debe quedar firmemente apoyado sobre un terreno nivelado.
!Coloque una cuerda a cada lado en la parte trasera del camión o remolque y tenga un ayudante a cada lado del caballo, para sujetarlas tensas. Esto ayuda a mantener el caballo derecho y a menudo le anima a subir. A medida que el caballo avanza, los ayudantes deben cambiarse de lado, cruzando las cuerdas, tensadas, manteniendo siempre una distancia de seguridad respecto de la grupa, y si fuera necesario, aplicando con fuerza las cuerdas sobre las extremidades posteriores, por encima de los corvejones. Si no tiene ayudante, ate una cuerda larga a la parte derecha de la cabezada de cuerda, pasándola por detrás de la grupa y por encima de los corvejones, y colóquese al lado de su cabeza por el lado izquierdo, manteniendo la cuerda tensa con la mano izquierda. Lleve al caballo hacia delante como de costumbre, cogido del ramal, con la mano derecha: si tira hacia atrás, anímele para que vaya hacia delante, aumentando la tensión sobre la cuerda larga con su mano izquierda.
!Coloque dos ayudantes detrás del caballo sujetando un trozo corto de cuerda por sus extremos y haga que apoyen la cuerda por encima de los corvejones y si es necesario que tiren hacia delante.
!Meta una escoba en agua y salpique con la escoba mojada sobre su grupa, a medida que se acerca a la rampa.
!Tápele los ojos.
Hay más sistemas; lo más importante es la confianza que el caballo pueda tener en usted, la manera en que ha sido transportado previamente, el tacto y la manera de ser de la persona.
Manera de enseñar a un caballo a embarcar fácilmente
Al embarcar un potro o un caballo sin experiencia o alguno que nunca haya estado estabulado en un camión o remolque, dele todo el tiempo que sea necesario para que él solo vaya cogiendo confianza, evitando así, posibles complicaciones.
Abra la parte delantera del remolque y quite la separación. Déjelo tranquilamente seguir a otro caballo o a la persona que lo lleva, si es posible, por el medio y saliendo por delante. Este proceso se debe repetir varias veces. Finalmente, prémielo con algo de pienso o golosinas.
Para ganarse la confianza del caballo es útil darle el pienso dentro del camión o remolque unos días, sin moverlo.
EL DESEMBARQUE Bajando por delante
!Desate el caballo o los caballos antes de levantar las barras delanteras por si intentan salir corriendo. Si hay más de un caballo viajando en el camión o remolque, baje primero el caballo más cercano a la rampa. Antes de bajar el segundo, mueva la parte delantera de la separación para evitar que se roce o quede atrapado.
!Lleve el caballo directamente hacia la rampa y sujételo con cuidado. Rampa trasera
!Con ayudante. Desate el caballo antes de que su ayudante baje la rampa y quite las barras o cadenas. El ayudante deberá entonces colocarse sobre la rampa, preparada para mantener el caballo derecho a medida que vaya hacia atrás, colocando una mano sobre su grupa para evitar que ponga un pie por fuera de la rampa y se haga daño.
Si el caballo se tira hacia atrás muy deprisa, no debe de ninguna manera sujetarle la cabeza. Si todo va bien, su ayudante podrá agarrar la cuerda, pero si surge alguna contrariedad es mucho mejor que el caballo se vaya suelto a que se haga daño poniéndose de manos y golpeándose la cabeza, o cayéndose hacia atrás.
!Sin ayudante. Desate el caballo o caballos, antes de bajar la rampa y quitar las barras o cadenas. Si una vez desatada la cuerda, la deja pasada por la anilla, muchos caballos pensarán que todavía están atados y se quedarán quietos. Entonces podrá cogerle cuando venga hacia atrás o podrá pasar a su lado hacia su cabeza y llevarlo hacia atrás intente que vaya derecho con cuidado, pero no lo sujete, si va deprisa.
También puede utilizar una cuerda larga para mantenerlo algo más sujeto.
!Caballo único en compartimento doble. Al bajar por la parte trasera de un camión o remolque, a veces intentará el caballo darse la vuelta. Donde hay espacio para que un pony se dé la vuelta no hay apenas para que lo haga un caballo y se deberá, en lo posible, evitar que lo intente. Si no tiene ayudante, cuando lo haya desatado, dejando la cuerda pasada por la anilla y una vez haya bajado la rampa, debe darse prisa en llegar a su cabeza. Para evitar que el caballo intente darse la vuelta en el viaje, se le puede atar con una cuerda a cada lado del compartimiento.
EL VIAJE
Vuelva a revisar el enganche, rampa, puertas laterales, la rueda de recambio señales de estacionamiento y las luces de remolque. Ya que el caballo no puede ver lo que hay en el exterior no puede prepararse para los movimientos del vehículo, así que conduzca a una velocidad
constante (no más de 48 a 64 km. hora) y lo más suavemente posible, evitando dar tirones y frenazos cuando pare, arranque o dé curvas rápidas.
Los caballos viajan más tranquilos si tienen algo para comer. Si es que no va a una competición o carrera, debe atar una red con heno delante de cada caballo en el camión o remolque.
Cuando viajan juntos varios caballos
Siempre que se lleven bien y no se muerdan o se coceen, la mayoría de los caballos viajan bastante bien sin separación, cosa que puede ser útil si uno de los caballos es mal viajero y no se tranquiliza en un compartimiento sencillo. Sin embargo, hay riesgo de que los caballos se pisen unos a otros, lo que podría ser grave si sus herraduras llevan ramplones.
Caballos que viajan mal
Una vez que se haya asustado un caballo, será difícil que vuelva a viajar bien. La pérdida de confianza suele ser resultado de haber estado en una plaza demasiado estrecha, de haber tomado curvas demasiado rápidas o haber sufrido grandes frenazos, por culpa del conductor.
DESPUES DE VIAJAR
Limpie siempre su camión o remolque, asegurándose de que los agujeros de drenaje estén limpios y recoja la paja en la parte delantera del camión para dejar que se seque el suelo; así habrá menos riesgo de que se pudran las maderas del mismo.