UTENSILIOS NECESARIOS
!Un delantal o mono para proteger sus ropas
!Una esponja o trozo de toalla para lavar y una gamuza para secar. !Una pequeña esponja o trozo de goma espuma para aplicar el jaboncillo. !Una lata de jaboncillo normal o una pastilla de jaboncillo a la glicerina.
!Una lata de aceite de pata de buey o marca acreditada de aceite para monturas. !Una lata de limpiametales o una lana impregnada.
!Dos paños de cocina: uno para tapar la montura limpia y otro para secar el metal. !Una bruza para cepillar el sudor y el barro de forros de tela, y cinchas de lona.
!Un clavo o pedazo de madera con punta para limpiar los alacranes de cadenilla y los eslabones de ésta.
!Un trapo de polvo para sacar brillo, después de utilizar el limpiametales, o en su lugar un trapo impregnado con limpiametales.
!Un cubo de goma o plástico (para evitar erosionar el metal) lleno de agua fría o templada. !Ganchos y soportes para colgar la cabezada, cincha, acciones, etc, y un caballete (fig.72). EL MÉTODO CORRECTO
Cuero
!Limpie a fondo, utilizando una esponja húmeda con agua fría o templada, para quitar toda suciedad y grasa. No deje el cuero en remojo.
!Quite toda la humedad sobrante con una gamuza y deje secar el cuero al aire.
!Aplique el jaboncillo generosamente, realizando movimientos circulares con una esponja especifica para este fin y utilizándola lo más seca posible. Concéntrese especialmente en las partes de abajo, internas y del revés del cuero, que es la más absorbente.
!Si utiliza jaboncillo en barra, meta un extremo de la barra en el agua y frótelo sobre la esponja, o si utiliza jaboncillo en lata, frote la esponja húmeda en la lata. Si hace espuma, esto significa que está demasiado mojada y diluirá el jabón, aminorando así su eficacia.
!Utilice de vez en cuando aceite de pata de buey o alguna marca reconocida de conservante, si nota que el cuero se está endureciendo, secando o perdiendo su flexibilidad. Esto puede ocurrir cuando se haya secado después de mojarse por la lluvia, o bien si no se ha utilizado por algún tiempo, o si no se ha tenido en un ambiente demasiado seco. Aplique el aceite, preferentemente a la parte inferior sÓlo con una esponja o pincelito guardado para este fin. Cuando se haya absorbido, aplique el jaboncillo.
El cuero NO SE puede lavar con sosa, agua caliente o detergente, ni se debe colocar cerca de fuego o radiador caliente, ni de un ventilador de aire caliente, ya que lo secaría demasiado deprisa, quitándole los aceites propios y los aplicados.
Otros materiales
El método correcto de limpiar otros materiales utilizados para equipos, tal como metal, lana, nilón, etc, se da en los siguientes párrafos, bajo los artículos del equipo que los suelen incorporar:
LAS PARTES A LIMPIAR La montura
A ciertas partes de las monturas modernas no se les debe aplicar jaboncillo. Su guarnicionero le aconsejará.
!Para sujetarla firmemente, coloque la montura sobre un caballete (La figura 72 muestra el tipo ideal ). Es mala costumbre intentar limpiar o guardar una montura en el respaldo de una
silla o sobre cualquier objeto angular que permita que se balancee o descanse sobre el puente. !Desmonte la montura. por ejemplo, quite la cincha y guardahebillas, aciones y estribos. !Limpie el baste, que puede ser de cuero, lino o estameña.
Cuero. Sujete la montura, borrenes para abajo, sobre un cubo de manera que el agua no corra debajo del baste, o empape el fieltro o relleno. Limpie el baste con una esponja y agua fria o tibia Séquelo cuidadosamente con un trapo. esponja o gamuza y apliquele jaboncillo y de vez en cuando aceite de pata de buey.
Lino. Límpielo y lávelo con una esponja, manteniendo el forro lo más seco posible.
Estameña. Cepíllelo bien con una bruza. Si está muy sucia, puede que sea necesario lavarla, pero si lo hace es posible que tarde varios días en secar bien.
!Coloque la montura de pie para que se seque, nunca cerca de fuente de calor. !Reponga la montura sobre el caballete.
!Limpie a fondo con agua fría o templada todo el cuero, el asiento, la parte de fuera y debajo de los faldones. Tenga cuidado de que no se moje con exceso. Quite toda acumulación de grasa negra y suciedad -conocidas como *jockeys+-. Si esto resulta dificil, utilice las uñas con cuidado o bien pelos de la cola de su caballo, atados haciendo un nudo. Bajo ningún concepto debe utilizar instrumentos puntiagudos para esto.
!Enjabone generosamente todas las superficies accesibles, particularmente la parte de debajo de los faldones y faldoncillos.
!Cuando la montura esté dura y seca, los faldones se deben suavizar, aplicando periódicamente aceite de pata de buey o una marca conocida de aceite a las partes ocultas. Cuando éste se haya absorbido, aplique jaboncillo.
!No utilice aceite sobre el asiento ni en la parte exterior de los faldones, ya que mancharia los pantalones del jinete.
!Nunca utilicejaboncillo sobre lo sucio.
!Limpie todo el metal con limpiametales, lana impregnada o trapo del polvo. Los estribos
!Quítelos de las aciones y lávelos y séquelos bien. !De vez en cuando, quite las gomas.
!Limpie la parte metálica con limpiametales o lana impregnada. Aciones de estribos, cinchas de cuero y guardaebillas
!Cuélguelos, preferentemente en un gancho para limpIar separado de la pared (fig 72b y c) o en otros ganchos de la pared.
!Trátelos igual que la montura límpielos y deles jaboncillo cuidadosamente. Si la esponja está demasiado mojada, la espuma llenará los agujeros que, si no limpian con un clavo o cerilla, acumularán suciedad.
!Ponga un trozo de manta empapada en aceite de pata de buey o aceite de marca conocida, entre los dobleces de las cinchas de cuero plegadas en tres.
Cinchas de nilón o lona
Cepillelas a diario o lávelas con jabón, si es necesario. Asegurese de enjuagarlas completamente. Finalmente, guarde la montura con la cincha, aciones de estribos y estribos colgados al lado (fig 71) o con los estribos y aciones sobre la rnontura subidos, y la cincha sobre el asiento (fig 75).
Hay de varios tipos diferentes:
!Manténgalos limpios, flexibles y bien aireados. !Lave, cepille o siga las instrucciones del fabricante. Almohadill para la cruz
Igual que para los sudaderos.
Monturas de fieltro
!Cepille el fieltro con una bruza.
!Lávelo, si fuera necesario con jabón. para quitar la grasa, y déjelo secar en ambiente seco. !Cuide que no le salgan bolas duras de fieltro.
!Prevenga el daño ocasionado por polilla y las costuras desgastadas. !Limpie el metal y cuero igual que las otras partes del equipo. Cabezada
Limpieza normal, sin desmontarla:
!Cuelgue la cabezada en el gancho de limpieza u otro soporte (fig 72). !Desabroche la hebilla de la muserola.
!Suelte el montante hasta el último agujero, fijándose en el agujero que se ha utilizado. !Quite la cabezada del gancho de limpieza o soporte y lave la embocadura con una esponja o con una toalla pequeña en un cubo de goma o plástico con agua fria o templada, teniendo cuidado de no meter las partes de cuero en el agua.
!Revise la embocadura buscando asperezas.
!Limpie la parte de arriba de la testera y ponga de nuevo la cabezada en el gancho.
!Limpie el resto de la cabezada, manteniéndola tensa con una mano y limpiándola con la otra. ! Cuando llegue a las riendas, dé un paso hacia atrás del gancho y limpielas hacia abajo en dirección a la hebilla. Entonces cuélguelas en otro gancho para evitar que arrastren por el suelo.
!Limpie la muserola.
!Seque la humedad excesiva con una gamuza o deje que el cuero se seque naturalmente. !Saque brillo a la embocadura (excepto en los cañones) y a las hebillas con limpiametales o lana impregnada. Haga esto antes de dar el jaboncillo o casi seguro que dejará manchas blancas de limpiametales en el cuero.
!Ponga jaboncillo cuidadosamente en todo el cuero aplicándolo tanto en la parte del frente como en la del revés -esto se hace más fácilmente envolviendo la esponja alrededor de las pinzas, y frotándolas por arriba y por abajo.
Para limpiar cuando está desmontada. Esto se debe hacer por lo menos una vez a la semana.
!Desabroche todas las hebillas y montantes, cuelgue todas las piezas.
!Limpie y dé jaboncillo a cada pieza por separado teniendo especial cuidado de enjabonar generosamente los interiores de los dobleces y pliegues. Al dar el jaboncillo, si usted prefiere puede colocar cada pieza sobre una superficie plana y frotar con jaboncillo un lado y después el otro.
!Si los montantes son de lenteja, desabróchelas empujando con la base del pulgar. Una vez fuera de la lenteja, se quita fácilmente la correa de las trabillas. Para desabrochar una hebilla que se resiste, empuje la correa desde arriba hacia la hebilla. Es más fácil hacerlo así que tirando del extremo.
Para dar aceite. Si necesita aceite la cabezada, es mejor desmontarla. Póngale aceite a cada pieza. Móntela con las correas en las trabillas corredizas solamente. Cuando se haya absorbido el aceite, dele jaboncillo a la cabezada.
Pecho-petral de caza y ordinario (fig. 81)
Igual que para otras piezas de lona y cuero.
!Limpie las hebillas teniendo cuidado de quitar señales de limpiametales de la lona o cuero, cuando haya terminado.
Martingalas, collarines y todos los demás accesorios de cuero Igual que el resto del equipo del cuero.
!Limpie las hebillas como en el pecho petral.
3
APUNTES VETERINARIOS
Heridas tipos y tratamientos. Cojeras. Algunas dolencias comunes. Enfermedades de las vías respiratorias. Enfermedades de la piel. Baja forma