CAPÍTULO 5. ANÁLISIS DE RESULTADO
5.1 PRESENTACIÓN DE LOS DATOS
5.1.1 ENTREVISTAS
Antes de presentar los resultados obtenidos a partir de las entrevistas realizadas en el establecimiento, cabe mencionar que los directivos y las psicólogas fueron entrevistados en sus oficinas. Los profesores fueron entrevistados en las salas de profesores, de acuerdo a su disponibilidad horaria, de manera que pudieran contestar tranquilamente cada pregunta.
En total se entrevistó a dos directivos, dos psicólogas y cuatro profesores, dos de Enseñanza Básica y dos de Enseñanza Media. En promedio, las entrevistas tuvieron una duración entre 15 y 20 minutos y fueron grabadas. Los registros de las grabaciones y las transcripciones fueron luego revisadas para reducir, seleccionar, estructurar y organizar los datos.
De las ocho entrevistas realizadas se desprende que el acompañamiento debe ser un encuentro sistemático (una vez al mes) en donde se puedan conversar las preocupaciones del profesor tanto en el ámbito profesional como en el personal.
Para los entrevistados, acompañar es guiar y orientar instancias de aprendizaje para apoyar la labor docente, trabajando en equipo, reflexionando juntos, retroalimentando el quehacer profesional para resolver problemas y tomar decisiones que permitan mejorar, evolucionar y hacer más eficiente la labor docente. Pero también es preocuparse por el ser humano, conversar sobre lo que ocurre en la vida del otro, que puede estar afectando su rendimiento laboral, incidiendo a la vez en el aprendizaje de sus estudiantes.
El valor asignado al acompañamiento es fundamental pues ayuda a ampliar la mirada, se lo considera un factor clave en la enseñanza efectiva y significativa, que ayuda además a trabajar en equipo para reflexionar sobre el ámbito profesional, crecer y perfeccionar las prácticas pedagógicas.
Para los encuestados, el profesor debe poner todas sus capacidades al servicio de sus estudiantes. Pero también es posible que esté pasando por problemas en su vida personal, familiar, social o laboral, por lo tanto es necesario que reciba acompañamiento para apoyarse y realizar su labor de la mejor manera posible, ya que esta produce un impacto (positivo o negativo) en el estudiante. Mientras más recursos tenga un profesor, mejor realizará su tarea. Esto no es fácil ya que existe resistencia y temor por parte de los profesores con respecto a ser acompañados.
Las ventajas del acompañamiento según los entrevistados son que da respuesta a la necesidad de ser escuchado, lo que genera un mejor clima de trabajo, el bienestar docente, permite mayor objetividad al momento de analizar el proceso educativo, conlleva una mejoría en las prácticas docentes, una mejora en los aprendizajes de los estudiantes, una sensación de equipo. Además, genera confianza, ya que el profesor deja de sentirse solo, evitando interferencias de estresores de su vida diaria y además permite utilizar las habilidades blandas.
Entre las posibles desventajas se cuenta que el acompañamiento se convierta en un mero seguimiento que no provoque ninguna propuesta, que se transforme en una herramienta de vigilancia y control. Además, según los tipos de personalidad, ciertos sujetos pueden victimizarse para evitar ser expuestos a desafíos mayores.
La mayoría de los profesores entrevistados tuvo la experiencia de ser acompañado, ya sea por coordinadores o jefes de departamento, generando
cambios en sus prácticas pedagógicas, ya que hay cosas que a veces son difíciles de ver y sí pueden ser evidenciadas por otro (cosas positivas para replicar y cosas negativas para mejorar). Solo dos de los ocho entrevistados no han sido acompañados nunca.
De las entrevistas se desprende que la creación de vínculos entre profesores es primordial para conocer, aceptar y respetar a otros generando ambientes agradables, de confianza, de pertenencia para sentirse apoyados, acogidos y valorados. Además, permite construir equipos de trabajo empáticos donde el diálogo permite intercambiar experiencias, colaborando y compartiendo conocimientos, lo que permite ser un mejor ejemplo para los estudiantes.
El vínculo que se genera entre el profesor y el estudiante también puede contribuir a un mejor clima. Este vínculo debe ser de respeto y cariño. Cuando el estudiante sabe y siente que el profesor se preocupa por él, que le exige porque tiene altas expectativas de su rendimiento, es entonces cuando se produce el aprendizaje significativo y efectivo. El problema está cuando este vínculo se mal entiende y se genera una amistad, lo que es peligroso y contraproducente.
Las personas con cargos directivos, los líderes, deberían generar vínculos con sus profesores pues esto conlleva la formación de equipos de trabajo basados en la confianza y el compromiso, donde se genera un ambiente de trabajo grato, existe el diálogo y cada persona se siente valorada por lo que es y por lo que hace (como persona y como profesional). El director debe involucrarse e interesarse por lo que pasa en la vida de sus profesores, por sus tristezas, sus alegrías, y por lo tanto debe saber escuchar.
Al ser consultados sobre la preocupación real que existe por ellos como personas, la mayoría de los entrevistados se quedó en silencio antes de
contestar. Se preguntaban si la preocupación real era por ellos como director, como profesor o como persona, y les costó encontrar una respuesta sincera. Muchos respondieron lo políticamente correcto. Algunos contestaron que sí existe una real preocupación por ellos como persona, otros que “a veces sí” y “a veces no”, algunos se “sienten queridos”, si tuvieran una escala entre uno y diez dirían “siete” y otros sencillamente “no lo saben”. Sin embargo, todos concuerdan en que esto afecta directamente su compromiso y cariño por la institución.
De lo recopilado en las entrevistas se puede desprender que sentirse acompañado profesional y personalmente tendría una incidencia positiva en la motivación y en la manera de comprometerse con el trabajo, lo que a la vez se transmite a los estudiantes generando una cadena que felicidad, confianza y compromiso. Si un profesor se siente mejor como persona, al estar acompañado, debería reflejarlo en su trabajo. Si un profesor está dañado, el problema es que daña también a sus estudiantes.
Se desprende además que es tarea del líder educacional, escuchar y estar atento a lo que pasa con sus profesores, conocerlos mediante el diálogo y la conversación constante, saber en qué momentos apoyarlos, guiarlos, escucharlos, animarlos. Generar vínculos cercanos es primordial, además, para llevar a cabo la tarea final de la institución, ya que la confianza entre los integrantes de los equipos y entre los profesores y directivos se incrementa, formando redes de apoyo que pueden llevar a reflexiones pedagógicas que mejoren la calidad de las prácticas y la apertura de los integrantes de la comunidad escolar, en confianza, para comentar sus estados de ánimo y colaborar con el otro cuando necesite algún tipo de ayuda.