María Eugenia G Alumna de 2º año.
CAPITULO 14 LA ESCUELA Y LA VIDA
“Cuando las propuestas de trabajo se relacionan con la vida real y con las aspiraciones personales del alumno, no es necesario buscar refuerzos especiales”.
¿Qué lugar ocupa la vida en la escuela?
Quino, el autor de la tira cómica pone en boca de la protagonista, una protesta que hacen la mayoría de los estudiantes. Seguramente Ud. cuando fue estudiante la hizo; y la hace ahora cuando asiste a los cursos de perfeccionamiento y está en situación de alumno:
“¿Para qué nos sirve aprender ciertas cosas que no son significativas para nosotros?”
¿Qué es lo significativo?
a. Veamos las palabras de: papote Sixpon Yolim ¿Qué significa para Ud.?
Seguramente diga: nada
¿Por qué no conoce el significado? ¿Por qué no existen?
b. La palabra “Keeppe”, ¿qué significa para Ud.?
Seguramente nada. Pero si Ud. es de origen árabe, significa: comida con carne cruda y trigo molido. Y si la ha comido, significa más porque ha tenido la ocasión de probarla.
c. ¿Qué significa para Ud. la palabra Andalucía? Tal vez diga: lugar de España.
Si algún pariente suyo vino a la Argentina proveniente de Andalucía, significará mucho. Pero si Ud. fue y conoció ese lugar, la palabra enganchará con una experiencia suya importante y por tanto adquirirá más sentido y le interesará todo lo relativo a ella.
Lo significativo es lo que tiene existencia para nosotros
Un vaso de agua puesto sobre la mesa tiene una existencia objetiva, en sí. Puedo pasar muchas veces a su lado y no advertir su presencia. Pero él está en la mesa.
Empieza a tener existencia para mío cuando yo tengo sed y deseo tomar agua. Entonces pasa a ser significativo. Es el caso de los ejemplos señalados más arriba.
Del mismo modo los conocimientos y valores presentados por el docente en la escuela están ahí, fuera de los alumnos. Es función del docente hacer que enganchen con sus necesidades e intereses. De lo contrario, es difícil que adviertan su presencia.
Todos los jóvenes se plantean el valor de los conocimientos que reciben en la escuela. De esta realidad se nutre Quino, el autor de la tira cómica, para poner en boca de sus personajes lo poco significativo que resultan muchos de los contenidos escolares.
Una excelente alumna de sexto grado nos decía:
“Lo que nos enseñan, no tiene nada que ver con la realidad. En historia te meten en el túnel del tiempo. Como premio la profesora nos dice: ya van a ver, ya vamos a llegar a la época actual. Y ni siquiera llagamos a Perón”.
“¿qué tienen que ver las reformas de la Constitución que estudiamos si no sé qué se quiere reformar ahora? ¿Qué relación tiene la declaración de la Independencia de 1816 , con la dependencia de los pueblos de la que tanto se habla en la actualidad?”.
Para ella lo significativo es lo actual.
Un varón de quinto año manifestaba:
“Al terminar la escuela secundaria, sos un inútil que sabe. Para mí es más importante poder arreglar un enchufe en mi casa, que saber lo que es el barroco en música”.
Para él lo significativo es lo útil.
Al preguntar a un grupo de alumnas de tercer año: ¿Para qué les sirve lo que le dan en la escuela? Una niña muy inteligente nos dijo:
“No es tanto que sirva o no, sino que lo enseñan mal. A mí historia me gusta, aunque es una materia aparentemente aburrida, la profesora prepara clases dinámicas e interesantes y lo relaciona todo con el presente. Por ejemplo cuando habla del despotismo ilustrado, lo relaciona con las características de los regímenes fuertes que existen en el presente. Mientras que idioma no me gusta, lo enseñan mal. Tal vez sea lindo con otros profesores que sepan hacerlo interesante”.
Para ésta alumna, lo significativo es lo que el docente hace interesante.
Acaba de leer testimonios recogidos entre alumnos que tienen buena formación y rendimiento escolar, sobre lo que piensan del valor de la educación que reciben en la escuela secundaria. Esto puede ser para Ud. como el vaso con agua colocado en la mesa. Estará ahí sin ser aprovechado por Ud. mientras no sienta necesidad de él. Por eso le sugerimos que realice las experiencias nuestras. Le va a ayudar mucho consultar la realidad. Lo va a mantener actualizado y le va a proporcionar motivaciones para mejorar su modo de dar clases.
Estas actividades podrán ser de utilidad:
1.- revise su vida de estudiante. Recuerde los diferentes profesores que tuvo y las asignaturas que dictaban. Piense: ¿Cuántos temas recuerda? ¿Cuáles son?.¿Porqué cree que recuerda unos y los otros los ha olvidado?. ¿Qué relación guardan estos temas con Ud.?
2.- Elija uno de sus cursos, donde tenga los alumnos más maduros. Solicíteles que revisen los contenidos de su asignatura de acuerdo con la significación que tiene para ellos.
3.- Haga esta misma consulta con sus hijos, a los hijos de sus amigos, familiares y vecinos.
A partir de estas actividades podrá observar que hay un cuestionamiento al valor de los conocimientos recibidos en la escuela y que los programas están llenos de cosas anticuadas.
¿Para qué nos sirven aprender cosas que no significan nada para nosotros? Y no se trata de saber para qué sirven en el sentido utilitario, sino en el sentido de la formación personal del estudiante. Carl Rogers postula que los aprendizajes deben ser funcionales, innovadores, que impregnen a la persona en su totalidad y lo ayuden a modificarse. A esto lo llama aprendizajes significativo.
“Al decir aprendizaje significativo pienso en una forma de aprendizaje que es más que una mera acumulación de hechos. Es una manera de prender que señala una diferencia en la conducta del individuo; es un aprendizaje penetrante que no consiste en un simple aumento del caudal de conocimientos, sino que se entreteje con cada aspecto de su existencia.
Criterios para presentar los contenidos a los alumnos
La función del docente consiste en hacer que el mundo objetivo de la cultura, la ciencia, el arte y la técnica tengan una existencia para el adolescente, sea significativo para él.
Por eso vamos a incluir algunos criterios que nos proporciona la didáctica con el objeto de que usted revise los contenidos de la asignatura que dicta y los reestructure, en función de hacer apetecible lo que enseña, lo que de ninguna manera significa hacer pueril, superficial o chabacano.
Elegir: 1. de lo cercano a lo lejano 2. de lo actual a lo antiguo 3. de la experiencia al concepto 4. de lo práctico a lo teórico 5. de lo conocido a lo desconocido 6. de lo próximo a lo lejano
Si desarrolla un tema geográfico, vincúlelo al país, a la provincia, al lugar donde viven los alumnos.
Si enseña en historia la inmigración de comienzos de siglo, relacione con la actual emigración de argentinos en otros países.
Si habla de las consecuencias de una guerra, conéctela con la última guerra que padeció la humanidad; con aquellos que los alumnos ven en las películas o en la TV.
Al explicar ciencias biológicas, parta de las experiencias y de la realidad que rodea a sus alumnos.
En física, matemática y química, utilice los objetos tecnológicos para explicar la teoría y para acceder a ella.
Conecte cada tema con la problemática actual. Utilice toda la información que le brindan los medios de información masivas que es a la que accede más fácilmente el alumno.
(1) Carl Rogers. “El proceso de convertirse en persona”. Paidos Bs. As. 1974, pág. 247
ANEXO 7
DELVAL, Juan. “Crecer y Pensar”. Cuadernos de Pedagogía. Editorial Laia. Barcelona. 1986 Cómo ve el niño la escuela.
En la actualidad del trabajo escolar se identifica con un trabajo pesado, laborioso, indeseable. Cuando preguntamos a escolares para qué sirve la escuela y para qué tienen que ir a ella, nos contestan que sirve para aprender y que hay que ir para hacerse una persona de provecho. Si le preguntamos si se pueden aprender cosas fuera de la escuela nos contestan que no o que muy poco, que lo fundamental se aprende en la escuela. No consideran aprender la inmensa cantidad de conocimientos esenciales que se adquieren fuera de la escuela, conocimientos prácticos que son los que nos permiten sobrevivir, como cruzar la calle, saltar una zanja o freír un huevo. Todo eso no se considera aprendizaje porque no se adquiere de una manera penosa, trabajosa, tediosa, que es lo que caracteriza en realidad la actividad escolar para los que la realizan.
Por esto, la escuela está separada de la vida y el niño establece dos mundos: el de su vida y el de lo que se enseña en la escuela, sin que sea capaz ni sienta la capacidad de conectar unas cosas con las otras. Los conocimientos que adquiere cotidianamente apenas le sirven en la escuela, no está acostumbrado a utilizarlos; mientras que los que aprende en la escuela tampoco los utiliza en su vida cotidiana porque su ámbito queda restringido a los libros, las clases y los exámenes. Así se ve que chicos que llevan varios años estudiando los números y operaciones aritméticas no los usan en situaciones muy simples, de la vida cotidiana y que otros muchos otros conocimientos más complejos aprendidos en edades posteriores tampoco se utilizan para resolver problemas prácticos, problemas concretos.