María Eugenia G Alumna de 2º año.
USTED ES UN BUEN EXPOSITOR?
Vamos a introducirlo en este tema a través de algunos ejercicios que lo pondrán en contacto con diferentes modos de exponer.
Hemos elegido en primer lugar una bella poesía de María Elena Walsh y luego tres exposiciones de profesores sacadas de la realidad de la escuela.
1. Voy a Contar Un Cuento
Voy a contar un cuento El marqués era malo, A la una, a las dos, y a las tres le pegó con un palo Había una vez. a... No, el Marqués no fue
Me equivoqué. ¿Cómo sigue después?
No importa. Sigo. Un día Ya sé, ya sé. llegó la policía.
Había una casita, No, porque no había una casita que Llegó nada más que él, Me olvidé. montado en un corcel
Que andaba muy ligero. Una casita blanca, Y había un jardinero eso es, que era muy bueno pero. donde vivía uno Después pasaba algo Que creo era el Marqués. Que no recuerdo bien,
quizás pasaba el tren. ...
¿Le gusto? Léalo de Nuevo. Si quiere, hágalo en voz alta. Anímese. ¿Qué le pareció ahora?. María Elena Walsh es una escritora argentina de cuentos, poemas y canciones para niños. Pero la disfrutamos también los adultos.
Ahora piense:
¿No recuerda haber oído exposiciones que se parecen a este cuento? - ¿Cómo sigue después?
- Me olvidé - Creo que era... - Me equivoqué - No recuerdo bien - Quizás
Las expresiones señaladas revelan que la persona que relata, no está segura de lo que dice. Estas u otras expresiones similares ponen de manifiesto a docentes que se paran frente a los alumnos y no han preparado su exposición.
Se detienen mientras exponen, vuelven atrás, dudan, se olvidan, al igual que en el cuento de referencia.
2. Concepto de Ciudad. Asignatura: Geografía de 1er. Año
“Una ciudad se reconoce cualitativamente por su forma, con un cierto orden, agrupada alrededor de un núcleo fácilmente distinguible, con aspecto variado y acompañado de elementos diversos.
Posee una serie de funciones centrales que organizan un territorio bastante más extenso que el
(1) María Elena Walsh: “El mundo del revés”. Ed. Sudamericana. Bs. As. 1990.
propio espacio urbano y en competencia con otras ciudades dentro de la misma jerarquía urbana. Se tiene en cuenta la teoría de los lugares centrales, desarrollada por la Geografía anglosajona, originada en el positivismo de fines del siglo pasado.
A esta teoría se opone el paradigma geográfico basado en la fenomenología, que da importancia a los aspectos perceptivos y del comportamiento de los habitantes”.
¿Entendió? ¿Sabe qué quiere decir? Frente a estas exposiciones mucha gente suele decir: “¡Qué bien habla!” y para sus adentros dice: “no entendí nada”.
¿Nunca escuchó a un docente que hable de este modo? Y si el alumno pregunta o pide que le expliquen de nuevo, vuelve a repetir lo mismo.
Esto pone de manifiesto a un docente poco didáctico, seguramente no piensa para quién habla, quién lo va a escuchar.
Los conceptos no están adecuados al nivel de los alumnos. Habla utilizando términos muy difíciles. El mejor expositor, no es el que habla “difícil” sino el que es capaz de hacer simples las cosas difíciles para que su público lo entienda.
3. Concepto de ciudad. Asignatura: Geografía de 1er. Año
“La ciudad, como ustedes saben, se caracteriza por los grandes edificios, las vidrieras, los negocios, las distintas atracciones, las plazas y los parques, la gran cantidad de automóviles que circulan permanentemente, como así también por el movimiento incesante de personas”.
¿Qué opina de esta exposición?
Minimiza el tema. Es obvia para los alumnos. Los datos no son tan científicos, son insuficientes para obtener el concepto de lo urbano y para servirle como referencia para definir sus funciones.
Estas exposiciones revelan docentes sin manejo del contenido temático a desarrollar, con una deficiente formación en su asignatura.
4. El clima en la República Argentina. Asignatura: Geografía de 2do. Año.
Vamos a caracterizar el clima templado pampeano que corresponde a la denominada pampa húmeda o sector este de la República Argentina.
Comprende: Buenos Aires, sur de Santa Fe, sur de Entre Ríos y este de Córdoba. La caracterización la vamos a realizar a partir de sus características pluviométricas: cantidad y repartición de las lluvias.
Las lluvias varían entre suficientes y abundantes, y caen en verano preferentemente. Esto, constituye una ventaja desde el punto de vista agrícola-ganadero, no lo es desde el punto de vista turístico, ya que la lluvia constituye un factor negativo para el aprovechamiento de las playas.
Contrariamente a lo que ocurre en la ciudad balnearia chilena de Viña del Mar, donde las lluvias se registran en invierno y por lo tanto este riesgo no aparece.
Sin embargo, la presencia de corrientes frías, es causante de aguas frías para los veraneantes, aunque hoy hay que reconocer que arrastran una gran riqueza iclícola (de peces) que ha significado un importante recurso económico para Chile. Si bien en los últimos años ha sido objeto de una constante depredación por parte de la flota japonesa.
Los japoneses, en la actualidad han llegado a tener un gran dominio, con la instalación de subsidiarias de sus empresas industriales o financieras en distintas partes del mundo, al igual que Gran Bretaña, que hasta la primera guerra mundial llegó a tener dominios en Asia, África, Oceanía y en parte de América.
Uno de los daños mayores que causó Gran Bretaña, fue a la India, al anular un proceso de industrialización autónomo y sumir en la miseria a millones de trabajadores y artesanos que se quedaron sin trabajo...
Bueno, ¿en qué estábamos? ¿Por dónde íbamos?
¿Qué le pareció? ¿Qué tiene que ver la India con el clima templado pampeano?¿Cómo llegó aquí el profesor?
¿Nunca escuchó una exposición similar?. Uno dice: “se fue por las ramas” y la expresión vulgar a la científica, pues esta exposición se llama tipo árbol, ya que se abre permanentemente y no regresa al tronco, que es la idea de la que partió.
La necesidad de preparar una exposición
Hemos presentado una serie de exposiciones inadecuadas en las que pueden caer los profesores.
Para que esto no ocurra, es fundamental la preparación de la exposición de clase.
Con antelación deben anotarse los puntos que se van a desarrollar, ordenarlos, y hacer una guía. Aunque esta no se use en clase, estará mentalmente en el momento de exponer.
La base de una buena clase es el conocimiento del tema. Si un profesor no maneja bien el tema que va a desarrollar, por más esquema didáctico que quiera aplicar, la clase no saldrá bien.
Los docentes que recién se inician no están en iguales condiciones que el que tiene varios años de exposición. Debe preparar día a día la clase y no es suficiente el apunte que le dieron cuando cursaba la materia, ni tampoco el apunte que le dieron en la facultad. Es fundamental consultar algún libro y conocer bien el libro de texto que los alumnos usan.
Los primeros años de docencia, marcan el tipo o estilo de docente que uno puede llegar a ser. El docente improvisado, es el chanta a los ojos de los alumnos. Esto se nota mucho aunque se intente disfrazar.
Generalmente el profesor chanta se disfraza de:
Autoritario: Explica. Los alumnos no entienden. Vuelve a explicar del mismo modo, pues no tiene dominio temático que le permita con libertad dar vueltas los conocimientos. Los alumnos siguen sin entender. Entonces, como no sabe qué hacer, cubre su ineficiencia con la consigna del estudio. Los alumnos deben estudiar aunque no entiendan.
Amistoso y dicharachero: Explica de modo intrascendente, cuenta chistes. Se refiere a los temas de actualidad, “se va por las ramas”. Al final remite al alumno al libro de texto.
Se hace el difícil: habla difícil. Utiliza términos no usuales. Se pone circunspecto, serio. Si los alumnos preguntan, repite lo mismo o los remite a los libros.
¿La exposición es antigua?¿Sirve la exposición?¿Se debe exponer o no?
Si, la exposición es un método muy antiguo. También lo es el diálogo, muy utilizado por Sócrates, el filósofo griego, cuatro siglos antes de Cristo. Sin embargo hoy se postula mucho el diálogo con los alumnos.
Las actuales corrientes pedagógicas combaten la exposición porque centra la clase en la actividad del docente, que es quien enseña, y no en la del alumno, que es quien aprende.
El docente expone, es decir: pone afuera, pone en el alumno el contenido que el sabe y quiere enseñar. El alumno escucha, atiende, procura comprender.
Pero la mente no es un recipiente en el que se depositan los contenidos y luego el alumno hace uso de ellos. Tampoco es una tabla rasa donde se imprimen las imágenes que ve o escucha el alumno.
En la mente los conocimientos no están impresos ni depositados, sino entretejidos, estructurados, organizados por el pensamiento que es activo y para receptarlos o aprenderlos realiza diferentes operaciones.
Por eso debe procurarse que el estudiante sea parte activa en el proceso de comunicación. Es más eficaz que los alumnos lean, investiguen, descubran por sí mismos los conocimientos, y no que los escuchen o reciban del docente.
Por esto se sugiere la utilización de procedimientos y técnicas más dinámicas en que el alumno ejerza funciones protagónicas como: el estudio dirigido, el trabajo grupal, la investigación.
¿Qué hacer con las clases de cuarenta alumnos, con aulas pequeñas, con bancos fijos?. Los docentes prefieren usar la exposición.
Una exposición puede ser reveladora y motivadora para los alumnos.
Cuando los alumnos la combaten, es porque se trata de una exposición poco motivadora, aburrida y pesada.
Todo buen docente debe saber exponer porque hay situaciones de aprendizaje que requieren de una buena exposición.
Póngase la mano en el corazón: ¿Ud. es un buen expositor?¿Ud., prepara sus exposiciones? ¿Sabe cómo hacer una buena exposición?
Sugerencias para realizar una buena exposición:
Vamos a dar algunas explicaciones para ayudar a los docentes a mejorar sus exposiciones, convencidos de que no hay un solo método eficaz, sino que depende del grupo de alumnos, del tema, de las circunstancias y de uno mismo. ¡Cuántas veces estamos fatigados y programamos un trabajo individual para no hacer el esfuerzo de exponer!
Hay prueba de que los profesores más eficaces son los que utilizan una variedad de estrategias o procedimientos de enseñanza.
Los aspectos a tener en cuenta son: 1) Los que hacen al contenido propiamente.
2) Los formales, externos al contenido, que hacen a la forma. 1. El Contenido:
- En primer lugar y como fundamental, estudie bien el tema. Si no tiene un conocimiento fluido, la exposición lo pondrá de manifiesto.
Busque un manual, lea el texto de los alumnos, un libro específico sobre el tema.
- Si se trata de una unidad, calcule cuántas horas de clase va a llevar desarrollarla. Determine el tema posible a desarrollar en la clase. Subdivídalo. Busque el tema central y los accesorios. Haga un esquema de contenidos.
- Piense cómo lo va a introducir. Prepare una motivación. Una actividad que interese a los alumnos en el tema en cuestión.
- Tome el primer tema y repase lo que va a decir de él: recuerde todos los datos. - Decida si va a seguir un esquema inductivo o deductivo.
Vamos a ejemplificar con el tema “distribución y densidad de la población” de la asignatura Geografía de 3er. Año. En este tema, la idea, generalización o principio es:
“Las mayores densidades de población se registran en las llanuras preferentemente de clima templado, próximos a las costas y a las orillas de los ríos”.
a) Si sigue el esquema de exposición deductivo (de lo general a lo particular, del principio al ejemplo).
- Muestre un planisferio físico con la distribución de la población y otro con el relieve y compruebe si se cumplen las premisas enunciadas.
- Haga observar y comparar con la distribución de la población, a fin de constatar como se dan allí las mayores densidades.
- Señale diferentes regiones para demostrar que se cumple el principio.
b) si sigue el esquema de exposición inductivo (de lo particular a lo general, del ejemplo al principio).
- Muestre en el mapa la distribución y densidad de la población argentina, los lugares de mayor concentración de población.
- Muestre el mapa físico y haga observar y analizar las condiciones naturales de donde hay mayor cantidad de población.
- Siga el mismo procedimiento con el planisferio mostrando regiones de América. - Presente el principio, a modo de hipótesis.
- Siga observando otros continentes para ver si se cumple la hipótesis y luego lo da como general.
2. La forma:
Tiene que ver con la forma como se presenta un contenido, un tema, un conocimiento (el cuerpo, la voz, el ambiente, la circunstancia). Podrían resumirse en los siguientes:
- Hable de modo natural. No asuma una postura circunspecta, académica. ¡Sea Ud. Mismo!
- Varíe el tono y el ritmo: alto, bajo, lento, rápido. Hay personas monocordes, que hablan en un solo tono y resultan muy pesadas a la audiencia. A veces es necesario hablar tranquilo, otras ponerse sugestivo o pensativo. Según el tema y contenido, acompáñese con la voz.
- Haga pausas para dar lugar al alumno a que reflexione. Hágase preguntas para que piensen, aunque Ud. mismo se los conteste.
- Hable de modo tal que el alumno crea ver lo que le describe o explica.
Personifique haciendo hablar a los objetos, esto atraerá mucho a los alumnos y los mantendrá motivados.
- Use el cuerpo, las manos. No se detenga en un mismo lugar. Cambie de silla en el aula, camine. Pero no cambie permanentemente, pues esta actitud distrae al que escucha.
- Ayude su palabra con lo visual. Anote en el pizarrón: palabras, fórmulas, cuadros, gráficos, haga dibujos y esquemas.
- Intercale fotos, artículos de diarios, anécdotas, la biografía de un científico o del autor al que se está refiriendo.
- No siga una sucesión lineal. Vuelva atrás, retome el tema, haga síntesis.
- La exposición debe causar suspenso, no solo en Historia, también en Matemática, Física o cualquier contenido descriptivo como los biológicos, geográficos, cívicos, etc. Convierta la yuxtaposición en sucesión natural.
Conclusión
No existe un modelo de exposición adecuada.
Una buena exposición, es la que se hace cuando uno domina el tema y habla mirando a los ojos de los alumnos para ver en ellos si comprenden o no.
Si Ud. Quiere saber cómo expone, si se propone mejorar sus exposiciones, grabe sus clases, obsérvese objetivamente y propóngase metas para ir alcanzando gradualmente.