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Estrella, un mundo externo decorado para la fiesta familiar Estrella es la hija mayor de una mujer de 30 años de edad,

3. MATERIAL CLÍNICO: ELEMENTOS DE ANÁLISIS Y REFLEXIÓN

3.1. Estrella, un mundo externo decorado para la fiesta familiar Estrella es la hija mayor de una mujer de 30 años de edad,

tiene 10 años y una hermana menor de 2 años. Inicia psicoterapia dentro de una institución de protección a la mujer maltratada, en la cual se encuentra junto a su madre y hermana en situación de refugio.

Llegan a la institución tras denuncia puesta por la madre, ante las autoridades, por el abuso al cual había estado sometida su hija durante tiempo desconocido, pero el cual según su sospecha, podrían ser varios años.

El abuso al cual se encontraba expuesta la niña, provenía de su tío (hermano de su madre), quién era protegido por la abuela de la niña, que de alguna u otra manera solapaba estos hechos, a los cuales había sido expuesta su nieta y probablemente otros niños de la familia.

Tomando como referencia la historia clínica de la paciente, se aprecia que en la familia, a raíz del descubrimiento por parte de la madre del abuso sexual, se desató una situación de desprecio y rechazo por parte de cada uno de sus miembros. La madre de Estrella y dos de sus hermanos rechazaban y pedían justicia ante los actos ocurridos con los niños. La abuela, por otro lado, rechazaba y despreciaba lo que estas hacían, alegando que su hijo estaba enfermo, que no era consciente de lo que hacía y que seguramente eran mentiras de sus otros hijos.

El informe institucional, tenía registrado como motivo de

ingreso a la institución, violencia sexual e intrafamiliar. El verbatum

de la niña expuesto como motivo de consulta, fue: “Mi papá nos pegaba cuando yo era chiquita, por eso se supone que estamos acá, además a mi mamá le dijeron que cuando necesitará trabajar viniera a este lugar…”.

Mientras en la atmósfera familiar se vivía una ruda situación por el descubrimiento del abuso sexual, Estrella era aparentemente una niña normal en todos los aspectos, físicos y cognitivos. Durante los primeros encuentros en sesión se podía apreciar a una niña saludable, con disposición a trabajar con la terapeuta. Durante las primeras sesiones de psicoterapia, nunca hizo referencia directamente al abuso sexual.

Estrella, cursaba cuarto grado de primaria, donde, según referencias encontradas en la historia clínica, se desempeñaba de la mejor manera posible. Durante la estancia en la institución, se encontraba detenido el curso de sus estudios, sin embargo, se podía apreciar un constante deseo e interés en ella por aprender, leer, escribir y demás actividades que permiten desarrollar la capacidad intelectual.

Con este caso pretendo explorar la percepción de los objetos más significativos para Estrella, su vivencia y los efectos del abuso sexual en el psiquismo de la niña.

A continuación se presentarán de manera ilustrativa viñetas del material clínico de la paciente, seguidas de una reflexión y análisis de primer orden de las estrategias a las que un niño recurre para sobrevivir a un trauma como el abuso sexual, permitiendo así, la comprensión de lo experimentado por la niña, en un contexto familiar donde el abuso, la violencia y la sexualidad son constantemente evitadas, en una suerte de ocultamiento, que es en realidad un funcionamiento familiar.

3.1.1.

A lo largo del proceso psicoterapéutico de Estrella, se pudo apreciar la percepción de sus objetos, su relación con ellos, así como algunos de los elementos del funcionamiento de su familia, como la conversión de lo malo en bueno, la complicidad como forma de funcionamiento, el silencio frente a la trasgresión de los límites de los cuerpos, la valoración del dinero sobre todo; sin tener en cuenta su procedencia o el costo de conseguirlo. Y la “fiesta” aparente, vivida

por la abuela, la madre y Estrella, utilizada con el fin de disfrazar y disimular las experiencias desagradables.

La madre:

A continuación, me limito a utilizar los elementos del trabajo psicoterapéutico con Estrella, donde se puede ver la relación que ella tenía con su madre, apreciándose una confusión en las funciones madre-hija, inversión que va a ser motivo de desarrollo en lo que sigue.

En la siguiente viñeta extraída de la sesión No.3, se muestra como la paciente expresa una queja por la manera en que su mamá utiliza sus pertenencias: “es que mi mamá se me está acabando los colores, ya no tengo con que colorear y pues yo jugaba con esas cosas y ella las utiliza para dibujar y hacer cosas con foami y ya les dejó la punta chiquitica…”. En este fragmento, se puede percibir como prima en la niña momentos de inconformidad, percibiendo a su madre como una hermana más, su par, teniendo que luchar por los objetos materiales con ella. La paciente siente que su madre le quita sus cosas, para hacer otras que no son de su interés, dejándola a ella con poquito.

Durante ésta misma sesión expone también como su madre le ofrece cosas, que son percibidas por ella como bondades del objeto (madre). Esto sucede, cuando la terapeuta indaga sobre que actividades le gusta realizar, expresando la paciente lo siguiente:

Me gusta jugar con papel y flores… Así hago a veces con mi mamá, ella me hace ropa, y me hace muchas cosas. Aunque no tengamos dinero, yo siempre tengo cosas bonitas, pues ella me hace ropa y busca la manera de conseguirnos a mi

hermanita y a mí cosas. Y pues cuando más o menos tiene dinero salimos a un parque o algo así.

Con esto nos expone que comparte tiempo con su madre, tiempo que le agrada, pues ésta le brinda por momentos diversión, al hacerle juegos. Es una madre con cualidades superficiales, proveedora de bienes materiales, juegos, diversión, en contraposición con otras funciones o tareas de orden más simbólico.

Durante la sesión No. 5, Estrella continúa exponiendo las cualidades bondadosas que ella percibe de su madre, como se puede apreciar en la siguiente viñeta:

Mi mami, siempre me habla bonito, ella es muy linda. Ella siempre ha trabajado, y cuando no, pues ve cómo consigue cositas para nosotras, ella siempre hace cosas lindas para mi hermanita y para mi… ella me dijo que estaríamos por poco tiempo aquí y ya van dos meses. Pero pues yo creo que ya no queda mucho, pues mi mamá está buscando trabajo. En esta sesión, se puede ver el gran esfuerzo que hace la niña por presentar una imagen coherente de la madre, a pesar que deja entrever aspectos de desconfianza, seguido de un trabajo de huida del tema. La desconfianza se puede ver en relación con el trabajo, pero inmediatamente surge la necesidad de justificarla, lo que pone de relieve el mecanismo de ocultamiento como modo de funcionar.

En la siguiente viñeta del material clínico se puede apreciar que Estrella percibe a la madre como un objeto confiable, tras la indagación de la terapeuta sobre el significado de la confianza para

ella, ésta expresa lo siguiente: “Pues ya sabes…. Poder contar con esa

persona no le va a hacer daño… sino más bien uno se puede sentir mejor con esa persona… por lo menos en mi mamá confió…”. Explicando lo que significa confiar en una persona y lo que puede esperar de ella, hace referencia a la madre, de quien espera bienestar y protección.

Durante el proceso psicoterapéutico de Estrella, se pudo apreciar que existían cambios en la relación con su madre, los cuales eran incomprensibles para la niña, puesto que la madre no expresaba claramente lo que estaba sucediendo en sus vidas, las causas verdaderas de su partida de la casa de los abuelos. Así mismo, se puede ver cómo Estrella, al no entender completamente la situación vital que pasan, expone una vez más el elemento de ocultamiento y manera de disfrazar las situaciones del funcionamiento familiar. Esto se puede observar cuando en la sesión No. 13, Estrella hace referencia a lo difícil que es jugar y compartir con su madre, lo cual era común entre ellas antes de llegar a la institución, para ilustrar esto, el siguiente fragmento de sesión: “Y yo creo que con mi mamá es difícil hacer esas cosas, ella es muy buena y linda, pero siento que ha cambiado, pues ahora solo piensa en conseguir trabajo y sacarnos a mi hermanita y a mí de aquí”. Los cambios de la madre a pesar de no ser comprendidos por Estrella, no son percibidos por ella como malos, si no que son justificados y recibidos como sacrificios y cosas buenas.

Durante el trabajo realizado con Estrella se evidenciaron aspectos de la madre para aplacar las ansiedades de la niña, a través de satisfacciones de orden material o sensorial, que tienen como propósito evitar el malestar, al tiempo que evitan que los

acontecimientos se conviertan en una experiencia emocional. Son básicamente acciones de la madre que buscan calmar la angustia.

Figuras masculinas:

A continuación se mostrará la percepción de las figuras masculinas más representativas en el psiquismo de Estrella, como lo son su padre, su abuelo y sus tíos.

El padre:

En primer lugar mostraremos la relación con el padre, de quién no tiene buenos recuerdos, y las veces que lo nombra, expresa un gran descontento por la manera de comportarse con ella durante el poco tiempo que vivió con él.

Para ilustrar esto, se muestran a continuación fragmentos de la sesión No. 3 donde la paciente hace referencia a su padre:

P: mi papá nos dejaba sin comer. El no se preocupaba por mí. Yo me acuerdo que cuando yo estaba chiquita, que vivíamos los tres, mi mami, salía a trabajar a la 1 de la mañana y nos dejaba un pan para cada uno y él se levantaba y se los comía y me dejaba a mi sin comida y pues era la comida que teníamos para el día... el pan, y más nada y él se lo comía y no le importaba nada. Él era muy malo… Mi mamá conoció está casa por él.

T: ¿cómo así que la conoció por él?

P: pues, él le pegaba a ella. Ella cuando yo era chiquita vino para acá.

Aquí se puede ver la concepción del padre para Estrella, como un ser voraz, violento, un objeto frente al cual la niña siente que se queda sin nada. Así mismo, la terapeuta al expresar que su padre era al parecer una persona de la cual no se podía esperar nada, Estrella confirma esta idea o juicio planteado por la terapeuta y manifiesta olvido de él, como se puede ver a continuación: “Si, por eso yo ya me olvide de él… no quiero saber de él, ya no confió en el…”. Aquí se puede ver nuevamente como aparece el “olvido”, ocultamiento en realidad, como forma de enfrentarse a lo difícil y doloroso.

El abuelo y el tío Manuel:

Estrella a lo largo del proceso, hizo referencia a dos figuras masculinas, de las que según refiere recibe cosas materiales y demostraciones de afecto, como lo son su abuelo materno y uno de sus tíos, quien refiere como “Manuel el que no”, acotando que es homosexual. Estas dos personas, se puede decir que son los únicos objetos masculinos de le brindan satisfacciones materiales y a su vez le demuestran sus afectos, de una manera distinta a los demás hombres que conoce. A continuación se intentará mostrar esto a través de las siguientes viñetas clínicas:

P: me hace falta mi casa de antes, no la casa de mis papis, sino mi tío, sabe el que es chef… él se portaba muy bien conmigo… y mi abuelito, yo se que le debo hacer falta porque yo lo consentía.

P: Mi abuelito es muy bueno, el siempre nos regala cositas lindas, mi abuelito me compra cosas, nos saca a pasear… bueno, ya no, eso era cuando estábamos allá.

P: mi tío Manuel, el que no, me escribe en facebook que me extraña… Yo también lo extraño a él mucho, el me hacía reír mucho.

P: Mi abuelito, él es muy bonito. Es bueno y bondadoso conmigo… lo extraño mucho.

En estos fragmentos de sesión se puede apreciar la importancia que tienen estas dos personas para Estrella. A quienes reconoce como personas bondadosas, buenas, especiales con ella, que la divierten y que la quieren sinceramente. Aparentemente son las dos únicas figuras masculinas de las que recibe cosas buenas y verdaderas.

El tío abusador:

En contraste con las anteriores figuras masculinas, se puede observar claramente como la percepción de su tío, el abusador sexual, aparentemente es la de una persona normal, común y corriente de su familia, que según su propia referencia, es alguien de quien se dice no hizo cosas buenas, pero hasta ahí, no hay una ubicación o significación propia de la niña sobre él. La manera en que Estrella nos permite pensar en la significación que tiene para ella, el tío abusador, se pone de manifiesto a través del juego y la música, donde se convierte en un personaje juguetón que introduce a la niña en un espacio de erotismo y exaltación de la sexualidad genital.

Durante las sesiones realizadas con la paciente, en muy pocas ocasiones se puede apreciar la percepción de ella sobre el abusador. Incluso, en los momentos donde se abre el tema, se puede ver la repetición de lo que le dice su madre acerca de él, como si en ella realmente no existiera un reconocimiento de la situación de abuso, o recuerdo perturbador alguno como consecuencia de ello. En el siguiente fragmento, extraído de la sesión No. 8, se puede ver

ilustrada la resistencia a hablar sobre el tío “abusador” y en los momentos en que lo hace, se aprecia un discurso cortado e influenciado por la madre.

P: ahhhh también, se me olvido, Julio, el es un tío… Julio. T: de él no me habías hablado… ¿por qué será que no me habías hablado?

(Hace silencio y baja la cabeza) T: ¿quieres hablar de él?

(Mueve su cabeza muy lentamente expresando que no) T: me parece que tienes pena de contarme.

P: si, es que mi mamá dice que mi tío no es bueno… T: ¿y tú qué crees de él?

P: es que él no se porto bien. T: ¿y con quién no se porto bien? P: con nosotros…

T: quieres contarme…

P: es que el nos ponía a mis primos y a mí a hacer cosas que no se hacen…

T: ¿y tú como te sentías?

(Me mira y arruga su cara de una manera como si estuviera confundida.)

T: es como si no quisieras recordar lo que paso… (Asienta su cabeza)

T: a veces pasan cosas que no nos gustarían que pasaran, sin embargo pasan sin poder evitarlo, pero lo que si podemos hacer es pensar en ello y entender que eso no debió pasar y que esa persona que se porto de la manera que no era, no debió hacerlo, sin embargo, lo importante es que esas cosas paren, y podamos tener la capacidad de hablar para que no sigan pasando. Esa es una manera de defendernos.

P: si, yo le conté a mi mamá, y yo creo que por eso nos fuimos…

En este fragmento, se pudo ver cómo en el momento que menciona al tío, hace referencia a lo que su madre expresa de él, no

pudiendo ella reconocer claramente un significado de éste a partir del conocimiento y experiencias vividas con él. Así mismo, queda claro que ella sabe lo que pasó, pero en su incapacidad para hablar sobre lo sucedido, expresa que son cosas que le han dicho que no están bien. Se puede apreciar un rastro de vergüenza en su actitud durante la sesión, sentimiento que la terapeuta evita, y que sin duda alguna, hubiera podido conectarse con la experiencia, con lo que la paciente sabe y recuerda, la excitación, el juego y la seducción. Lo que no se percibe nunca es el sentimiento de terror, comúnmente generado en situaciones de abuso sexual.

La revisión sobre la relación de Estrella con sus objetos más importantes permitió observar y comprender el entorno en el que ha vivido la niña. Ésto, abre paso para realizar un acercamiento al abusador y todos los elementos lúdicos, que utiliza, cambiando su significado, como trampa para captar la atención de Estrella, volviéndola partícipe del acto, con la finalidad de apropiarse perversamente de su cuerpo.

3.1.2.

En la sesión No. 4 se puede apreciar la primera situación donde la niña le muestra simbólicamente a la terapeuta, a través del dibujo y el cuento, como su tío “el abusador” la seducía a través de la música. En esta sesión, la paciente se remite a una experiencia

La seducción como forma de apropiación del otro

Durante la revisión del material clínico recopilado durante todo el proceso de Estrella, se puede apreciar en tres momentos específicos la puesta en escena de la situación de abuso sexual vivida por ella.

perdida, algo que se acabó. A continuación el dibujo realizado por Estrella y la sesión no. 4, por medio de la cual se hará un análisis de lo que la paciente nos recreó a través de su discurso y lo expuesto en ese momento:

Sesión No.4:

Llego al consultorio y me doy cuenta que la niña estaba sentada afuera viendo tv, me ve entrar y se me acerca y me dice, ya es nuestra hora.

T: si Estrella, ya puedes entrar.

(Se sienta y se queda mirando mientras saco la carpeta donde tengo todos los materiales con los que siempre trabajo.)

P: Hoy quiero con payasito. T: ¿payasito?

P: si… con esas temperas payasito… Me gustan mucho… Antes cuando era chiquita tenía unas, pero se me acabaron. T: ok, entonces hoy trabajaremos con payasito. (Le saco las temperas y le doy hojas blancas.)

P: ¿qué hago?

P: es que no sé… porque las personas no me saldrían bonitas con tempera.

T: a mí me parece que sí…. ¿Por qué no intentas a ver que sale?…. No siempre te tienen que salir igual las personas… pues no todas las personas son iguales.

La paciente en este momento se siente insegura e incapaz de poder hacer algo bien, una demostración de que en su pensamiento lo que no es bonito no tiene lugar para existir, o no puede ser expresado. Sin embargo, la terapeuta la tranquiliza y reasegura e intenta introducir diferenciaciones entre objetos.

Continuación de la sesión No. 4: P: ¡ah ya sé!

T: entonces comienza…

Agarra las temperas y las ubica arriba de una hoja blanca, las coloca en una hilera y las destapa todas, me dice que si les puede echar agua pues están muy espesas, a lo que le digo que por supuesto. Empieza a dibujar con rojo y hace un corazón. Luego le hace los brazos con amarillo y me dice que quiere mezclarlos, para obtener nuevos colores, que la ayude. Entonces mezcla el verde con el blanco, el azul con el rojo, y cada vez que mezcla me pide que la ayude a limpiar el pincel, lo cual hacemos juntas. Le digo que muy bonito el corazón, y me dice: shhh ya va… Empieza a dibujar letras musicales alrededor del corazón, el cual tiene lazos arriba piernas, brazos y rostro… Y le digo nuevamente, ¿y ese corazón? A lo que me dice: shhh… Ahora le cuento… Ya va… con lo que realmente hago silencio y dejo que continúe por largo rato. Realmente esta actividad nos llevó prácticamente toda la sesión. Al final del dibujo, cuando está terminando de dibujar las notas musicales, me dice, P: son las blancas… notas blancas… como tú.

Al terminar de dibujar me dice, ya… casi no me sale. Yo le