2.5. Enfoques empleados para evaluar la captación de viajeros
2.5.2. Estudios basados en la modelización de la demanda
Las encuestas basadas en la elección de una alternativa de transporte en diferentes situaciones hipotéticas, o encuestas de elección de preferencias declaradas (PD), son
uno de los medios más empleados para obtener datos que permitan la modelización de la demanda futura de un sistema que no existe en la actualidad, en lo que a las investigaciones científicas relacionadas con la ingeniería de transporte se refiere (Hensher, 1994). Generalmente, pueden aprovecharse estas encuestas para captar además información relacionada con el encuestado (datos socioeconómicos) o con la forma en la que realiza sus viajes en el momento en el que realiza la encuesta (elección actual realizada), en cuyo caso se obtienen también datos de preferencias reveladas (PR). Los estudios basados en experimentos de elección que recopilan información de estas tipologías, ya sean datos PR o PD empleados de forma independiente o conjunta, han sido ampliamente utilizados en investigaciones científicas del ámbito del transporte. Puede consultarse el apartado 3.2. del próximo capítulo para obtener información detallada acerca de las principales características de estas tipologías de datos.
En líneas generales los modelos mencionados en este apartado se han centrado especialmente en la influencia sobre la elección de modo de ciertas variables tradicionalmente consideradas como determinantes (hard factors), como por ejemplo el tiempo de viaje, el coste, el número de transbordos, etc.
Ben-Akiva y Morikawa (2002) emplean modelos con datos PR y datos PD (de forma independiente y conjunta) para estudiar este fenómeno. Señalan la importancia de variables como la fiabilidad en los horarios, la información suministrada y la seguridad, mientras que los efectos debidos a otras variables no especificadas se engloban en atributos específicos para cada alternativa. Se realizan además modelos para diferentes segmentos de mercado, aplicando los resultados sobre varios escenarios con valores diferentes de los atributos que caracterizan un viaje hipotético en cada uno de ellos. Los autores concluyen que no se puede confirmar la existencia de una preferencia hacia los modos ferroviarios (en este caso el metro y el ferrocarril de cercanías) sobre el resto de modos de transporte público. Jou, Hensher, Liu y Chiu (2010) realizan un estudio en el que incluyen la alternativa coche como disponible en un experimento con datos PD realizado en el ámbito metropolitano de la ciudad de Taipéi, junto con el autobús y el MRT (Mass Rapid Transit). En este caso sí observan una preferencia hacia el sistema ferroviario frente al sistema de autobús, la cual puede estar motivada por las experiencias previas de los usuarios con los distintos modos de transporte por los que se les pregunta.
En Axhausen et al. (2001) se maximiza la información obtenida realizando 2 tipos de estimaciones: modelizaciones con datos PD de forma independiente y modelizaciones con datos PR y PD de forma conjunta. Además se realizan 2 experimentos de elección, el primero de ellos entre la alternativa coche y el transporte público, mientras que en el segundo se consideran un SCI ferroviario y un autobús como las únicas alternativas disponibles. Las conclusiones que se extraen del segundo experimento apuntan a la existencia de una preferencia hacia el SCI ferroviario frente al autobús, aunque no se manifiesta de forma muy marcada. Esta preferencia se hace más evidente en los usuarios habituales del transporte público, dato que se obtiene mediante el análisis de los diferentes segmentos de mercado a través de la interpretación de una variable de inercia considerada en el estudio.
Tim Bunschoten (2012) emplea diferentes tipos de modelos de la familia logit en un análisis comparativo realizado en distintas ciudades holandesas. Los resultados obtenidos en estas ciudades se traducen en un porcentaje de captación de viajeros adicional debido al rail factor. Como principal conclusión destaca la existencia de una preferencia por los modos ferroviarios que parece ocurrir cuando existe conocimiento de ambos sistemas por parte de los usuarios y que además depende de la ubicación considerada. La información suministrada, las características del viaje y la elección de alternativa en el viaje PR también parecen ser condicionantes en la elección de una de las alternativas de transporte público.
Merece la pena destacar algunos estudios de este tipo que han nacido con el objetivo de obtener índices de calidad en el servicio (Service Quality Index, SQI), y que se han propuesto en ocasiones como indicadores de calidad exigibles a los operadores del transporte público (Hensher, Stopher & Bullock, 2003; Eboli & Mazzulla, 2008; Dell’Ollio, Ibeas & Cecín, 2011a). En estos casos, además del tiempo y el coste también se han considerado como variables influyentes en la calidad del servicio algunos atributos que no se estudian habitualmente como la limpieza en el vehículo, seguridad percibida en la parada, actitud de los conductores, etc.
El principal inconveniente de los estudios basados en la modelización de la demanda es que dependen en gran medida de los atributos elegidos por el analista, por lo que puede confundirse la capacidad explicativa del experimento con los efectos de algún atributo planteado de forma errónea, y del mismo modo pueden no considerarse atributos que realmente influyen en la elección de modo o en la percepción del usuario y obtener conclusiones basadas en una fuente de información incompleta.