Capítulo 2. Revisión de la literatura
2.7 Estado del arte de la evaluación formativa
2.7.2 Estudios y experiencias en México
En respuesta a la invitación de la ONU para mejorar la calidad de la educación, México ha hecho una serie de modificaciones a sus Planes y Programas desde preescolar hasta superior (Secretaría de Educación Pública, Programa Sectorial de Educación, 2007-2012). Ya en el Plan de estudios de secundaria (Secretaría de Educación Pública, 2006) se ven las modificaciones enfocadas al desarrollo de competencias del cual deriva el cambio en la forma de evaluar, en el que se da impulso a revisar el proceso enseñanza- aprendizaje en general:
Esta propuesta curricular plantea el desarrollo de competencias para alcanzar los rasgos del perfil de egreso y con ello propiciar que los alumnos movilicen sus saberes dentro y fuera de la escuela; esto es, que logren aplicar lo aprendido en situaciones cotidianas y considerar, cuando sea el caso, las posibles repercusiones personales, sociales o ambientales (p. 19)
Sin embargo, independientemente de que con los planes mencionados se pueda responder, al menos en el papel, a los requerimiento de los organismos internacionales, la realidad en el país aún no logra abarcar todos los objetivos propuestos, de ahí que la tarea continúe y la evaluación formativa se requiera, no sólo en el ámbito escolar, sino que traspase los muros escolares y llegue a integrarse como un modo de vida nacional.
A nivel nacional se han empezado a observar más investigaciones en cuanto a lo que efectivamente se está realizando para superar el rezago académico en el que nos han colocado los resultados de las pruebas aplicadas por las organizaciones internacionales de validación académica, sobretodo en nivel medio superior, en este sentido Peredo (2008) buscó analizar el desempeño lector en estudiantes de bachillerato en México, a partir del análisis mixto en una muestra de estudiantes y efectivamente encontró que hay bajos niveles de acierto, e indica que las “respuestas con más problemas de acierto son las que deben pasar por un proceso analítico de la base argumentativa del autor del texto, lo que la OCDE denomina información anidada” (Peredo, 2008, p. 4). Se encontró semejanza en las respuestas a pesar de que la muestra tomó alumnos de diferentes y alejadas regiones, se observó que el recurso más utilizado para responder fue la memoria, otro recurso fue la copia.
A pesar de que a nivel internacional ya se estaban dando los cambios en la forma de evaluar, en México adquirieron fuerza la aplicación de pruebas estandarizadas, lo que llevó a Martínez (2009) a replantearse la necesidad de la reformulación de lo proceso de evaluación, pero desde el aspecto teórico a partir del que concluye que es fundamental encausar la dirección hacia un sistema que combine de manera más equilibrada ambas formas de evaluar, la estandarizada y la formativa.
2.7.2.1 Concepción sobre el proceso de evaluación formativa
En el proceso de revisión de la literatura se fue materializando, poco a poco, la estructura que lleva el proceso de la evaluación formativa, el cual se puede presentar como un armazón que parte de la definición de los objetivos que se buscan alcanzar con el proceso enseñanza-aprendizaje al que se enfrentará el alumno en un determinado curso,
a partir de dichos objetivos se elaboran, de ser posible con el alumno para que él sepa bien que es lo que se le está pidiendo realizar, los criterios que regirán los trabajos que el alumno realizará durante su curso, mismos que al ser hechos deberán ser revisados bajo los principios mencionados y corregidos en conformidad con los alumnos, para que efectivamente formen parte de su proceso metacognitivo, sin importar el número resultante, más bien el conocimiento asimilado.
2.7.2.2 Prácticas alrededor de la evaluación formativa en el nivel Medio Superior
Generalmente se piensa que cuando los alumnos llegan a nivel de preparatoria ya llegan con la información previa y suficiente de calidad que le permitirán adquirir y desarrollar el conocimiento que corresponde a la época universitaria, que tiene como preámbulo la etapa de preparatoria y sin embargo no siempre es así, en niveles superiores parece que se deja de dar importancia a aspectos básicos de la formación, como lo es la redacción, olvidando que es parte fundamental del proceso metacognitivo (Carlino, 2004).
A partir de la Reforma educativa en nivel Medio Superior se realizaron cambios y aún se está buscando la manera de cumplir con ciertas modificaciones encaminadas a mejorar dicho nivel, entre las que destaca la forma de evaluar.
Aún se llevan a cabo evaluaciones tradicionales, que otorgan el 100% de la calificación al resultado de un examen, hasta hace un año se le daba mucha importancia, en el Estado de México, al examen denominado “departamental”, enviado directamente del Departamento de Educación Media Superior y que pretendía recabar los datos
“confiables” acerca de los resultados obtenidos en cuanto a calificaciones, sin embargo en 2010 ya no se considera como parte de las instrucciones académicas.
Los alumnos eran preparados con base en otros parámetros, como la
memorización o mecanización en la solución de algunos ejercicios, ya que anteriormente se habían hecho ligeras modificaciones a los objetivos de la educación media superior, de
los que se enarbolaba mucho la consigna de formar alumnos: “críticos y reflexivos” situación que muchas veces no se verificaba en una batería pedagógica tradicional, ya que había docentes que se daban a la tarea de preparar a los estudiantes para responder sólo ese tipo de ejercicios.
Ante la necesidad de adaptación a las nuevas políticas gubernamentales, se han transformado esos objetivos y ahora se busca, al menos en la propuesta llamada META (Modelo Educativo de Transformación Académica) del Gobierno del Estado de México (2008), garantizar que los estudiantes aprendan determinados contenidos, adquieran y desarrollen ciertas habilidades y competencias comunes (…) se considera que cada egresado compartirá una serie de competencias a través de un Marco Curricular Común (MCC) que incluye competencias genéricas, disciplinares y profesionales (Dirección General de Educación Media Superior del Gobierno de Estado de México, 2008, p. 24) .
Con base en estos requisitos se solicitaron las modificaciones en la forma de evaluar y se ha buscado capacitar a los docentes para llevarla a cabo de la mejor manera, sin embargo, el asunto apenas está en sus inicios y aún no se dan los cambios en todas las esferas.