• No se han encontrado resultados

Evolución del deporte escolar en Segovia (1997-2009)

CAPITULO V: EL DEPORTE EN EDAD ESCOLAR EN LA CIUDAD DE

4. Evolución del deporte escolar en Segovia (1997-2009)

El deporte escolar de Segovia se ha centrado durante la última década en los Juegos Escolares, cuya duración se ceñía al período comprendido entre los meses de diciembre/enero a abril/mayo, según las modalidades y categorías. El programa estaba basado en un modelo competitivo de clasificación para las Fase Provincial, que a su vez servía de clasificación para la Fase Autonómica, sólo en categoría infantil. La actividad de la capital se enmarcaba en el programa de Juegos Escolares provinciales que hasta el 2003 se organizaba por el entonces denominado Patronato Municipal de Deportes (PMD), coordinado con la Diputación Provincial de Segovia mediante la Comisión Provincial de Juegos Escolares(Pérez Brunicardi, 2011).

Entendemos que es una visión reduccionista porque el calendario era demasiado breve, no se realizaba una iniciación polideportiva y sólo estaba orientada a la competición en vez de a la participación y el aprendizaje. Además, esta competición se centraba en la categoría infantil que es la única clasificatoria para la Fase Autonómica de los Juegos Escolares, por lo que el resto de categorías, especialmente los más pequeños (prebenjamines y benjamines) y los más mayores (juveniles) tienen una oferta y desarrollo de calendario más breve aún.

Las diferencias de modelo de los diferentes componentes de la Comisión Provincial de Juegos Escolares (Junta de Castilla y León, PMD, Área de Deportes de la Diputación Provincial, el profesorado de los centros escolares y las AMPAS) terminaron por deteriorar el diálogo necesario para que surgiera un cambio de modelo del deporte escolar. Era necesario un estímulo externo para revitalizar el debate y promover un cambio de los Juegos Escolares a un DEE educativo (Pérez Brunicardi, 2011).

4.1. “Actividad Física Jugada”. La alternativa no competitiva para los benjamines

Además de la realidad genérica del deporte escolar expuesta en el punto anterior, el deporte escolar en la ciudad de Segovia tuvo también una experiencia innovadora desarrollada desde el ámbito universitario que supuso un primer paso en la búsqueda de un deporte escolar diferente. En este apartado vamos a conocer esta propuesta, que se denominó “Actividad Física Jugada” de forma detallada.

Desde la Universidad de Valladolid (UVA) se gesta un modelo alternativo de deporte en la Escuela en Valladolid (Fraile, 1990; 1996b) que da como resultado el programa denominado “Proyecto Benjamines” (Fraile, 2000), en colaboración con la Fundación Municipal de Deportes de Valladolid, durante los cursos 1996/97 al 1998/99. Este programa se implanta en Segovia durante el curso 1997/98 a través de un programa de prácticas del alumnado de la Escuela Universitaria de Magisterio de Segovia, tutorizado por el profesor Monjas Aguado desde un seminario que recibió el mismo nombre que el proyecto: “Actividad Física Jugada” (Monjas Aguado y López Pastor, 1999). Este programa comenzó en el curso 1997/98 con 28 monitores y 14 módulos de unos 15 niños y niñas cada uno, de 8 a 10 años, pertenecientes a 14 colegios y finalizó en el curso 1999/2000, con 16 módulos y 35 monitores de la E.U. de Magisterio de Segovia. El propósito general de este programa consistía en diseñar una actividad física extraescolar conectada con los objetivos y contenidos del programa del área de Educación Física, de acuerdo con la Reforma Educativa, que permitía relacionar la actividad dentro y fuera de la escuela. Esto suponía una mayor coordinación entre el profesorado del centro y los técnicos de estas actividades en periodo no lectivo, evitando contradicciones y posibles superposiciones, es decir, tratando que sus intervenciones educativas lleven el mismo rumbo.

Entre sus finalidades destacamos las siguientes (Fraile, De Diego, Monjas, Gutiérrez-Cardeñosa y López-Pastor, 2001):

• Desarrollar un modelo alternativo al planteamiento tradicional del DEE en la categoría benjamín (8-10 años) ampliando la oferta de las actividades físico-deportivas.

• Incrementar la participación entre los escolares, sin que la edad, el sexo o el nivel de entrenamiento se conviertan en factores limitantes; lo que conduce a una simplificación de la normativa, el uso de materiales y recursos de fácil acceso, a instalaciones simbólicas y funcionales.

• Favorecer un desarrollo de todas las posibilidades de movimiento, evitando una especialización prematura.

• Impulsar actividades para que jugar con los demás prime sobre jugar contra los demás, donde el ganar o el perder no sea fundamental en este tipo de práctica.

• Atender el aprendizaje de habilidades, destrezas, técnicas y actitudes desde una base educativa a partir de los valores sociales, ya que el educador debe fomentar una participación más autónoma de los escolares, favoreciendo una mayor responsabilidad en la toma de decisiones.

• Educar para el tiempo libre a partir de las actividades físico- recreativas, dando prioridad las actividades cooperativas frente a las competitivas.

• Favorecer la sociabilidad y el espíritu de cooperación en el grupo.

• Promover desde el ejercicio físico hábitos saludables entre los escolares.

En este modelo alternativo de DEE tiene una importante presencia la actividad física y deportiva, primando el aspecto lúdico y formativo (disfrute, cooperación, coeducación, gusto por la actividad,…) frente al competitivo (resultados, rendimiento…).

Otras características de esta propuesta es que se basaba en una metodología activa que tuviera en cuenta los intereses y las necesidades del niño/a, poniendo especial énfasis en le proceso de enseñanza-aprendizaje y no en el resultado final (enseñanza centrada en el proceso). Además, se utiliza el juego como medio para mejorar las capacidades cognitivas, físicas, sociales y emocionales de los escolares. Por tanto, las actividades que se desarrollan en este proyecto (Fraile, de Diego, Monjas, Gutiérrez-Cardeñosa y López- Pastor, 2001) trataban de cumplir los siguientes criterios:

1. Se adaptarán a las capacidades físico-biológicas, afectivo-sociales de los escolares.

2. Tendrán en cuenta la realidad educativa, surgiendo la necesidad de contextualizar cada práctica, adecuándola a las características personales, sin que exista ningún motivo de discriminación.

3. Facilitarán el desarrollo abierto y flexible de los juegos, evitando la imposición de normas externas y condicionantes externos, desarrollando e impulsando la intervención activa del alumnado en el diseño y revisión de dichas prácticas.

4. Estimularán el espíritu crítico de los participantes a partir de analizar y reflexionar sobre las estrategias empleadas.

5. Evitarán la necesidad de jueces o árbitros específicos, ya que los educadores durante la práctica ayudarán a los escolares a identificar y reconocer los problemas de dicha práctica, generando y eligiendo las mejores respuestas a partir de un proceso, a veces individual y otras de forma colectiva, de toma de decisiones.

Los contenidos fueron:

• Juegos deportivos de iniciación, desde un ámbito global de desarrollo motriz y personal evitando una especialización prematura.

• Juegos recreativos, favoreciendo la participación de todos cuya finalidad principal es favorecer el desarrollo de las capacidades lúdicas de los escolares a partir de la experiencia de situaciones de diversión y placer corporal.

• Juegos relacionados con las actividades en el medio natural.

Dicha propuesta era supervisada y tutorizada a través de un seminario en la Universidad, para lograr un desarrollo metodológico educativo. Este seminario se componía de reuniones semanales a las que tenían que asistir todos los monitores con la intención de realizar un apoyo y seguimiento del proyecto que se realiza en los diferentes centros así como diseñar, revisar y evaluar diferentes materiales didácticos que se vienen empleando en la propuesta. Los objetivos del seminario son (Fraile, de Diego, Monjas, Gutiérrez-Cardeñosa y López-Pastor, 2001: 47):

1- Diseñar tanto el proceso a seguir durante la implantación del programa, como los materiales necesarios para su desarrollo, precisando de acuerdos conceptuales y metodológicos sobre dicho proceso.

2- Definir los objetivos, contenidos, actividades, metodología, uso de recursos y criterios de evaluación relacionados con el programa del trabajo.

3- Compartir de forma colaborativa entre los asistentes (profesorado y estudiantes), los datos obtenidos a través de los diferentes instrumentos empleados.

4- Discutir los problemas de ámbito metodológico en el seminario como parte del proceso de formación.

5- Realizar la redacción de los informas de dichos estudios.

6- Intercambiar y contrastar con otros docentes y técnicos los informes realizados, analizando las estrategias empleadas en su desarrollo.

El seminario estaba organizado en tres fases:

• Fase 1: Diseño del programa. • Fase 2: Seguimiento del proceso. • Fase 3: Evaluación del programa.

Los reiterados retrasos en las firmas del convenio entre el Ayuntamiento y la UVA, los problemas burocráticos para gestionar los pagos de las prácticas dieron al traste con este programa. Su finalidad era la de ofrecer una alternativa a los niños y niñas de Educación Primaria, que quedaban al margen de los Juegos Escolares. Otra forma de analizar la experiencia es que tal vez se planteó como transformación de la propia estructura y modelo de DEE, por lo que el modelo dominante se impuso y el proyecto no se consolidó, quedando como una experiencia que demostraba que las cosas se podrían haber hecho de una manera más educativa.