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UN FACTOR ADICIONAL DE DIFERENCIACIÓN AL INTERIOR DEL SISTEMA EDUCATIVO.

Universidad Distrital “Francisco José de Caldas”,

22 ¿ SOBREVALORACIÓN DE INTERNET EN LA EDUCACIÓN?.

23. UN FACTOR ADICIONAL DE DIFERENCIACIÓN AL INTERIOR DEL SISTEMA EDUCATIVO.

Haciendo caso omiso de las conclusiones del capítulo anterior, dense por aceptadas algunas de las nuevas “realidades” educativas a la luz de los imperativos de la globalización y las TICS:

• Los libros son contenedores de información, las universidades proveedoras de información, el aprendizaje es absorción de información.31

• La idea de que el aprendizaje es mera absorción de información puede haber cobrado nuevos bríos.32

• La cultura se hará más igualitaria ya que todo el mundo disfrutará de acceso igualitario a recursos vitales que estarán en la red.33

• Son los niños que están creciendo con las computadoras en esta última década los que crecerán por la autopista en la próxima.34

Como ya se mencionó, no se tendrán en cuenta en este capitulo aspectos críticos relativos a la magnificación de las TICS como ejes de la práctica pedagógica. En cierta forma se aceptará, en gracia del análisis, que sí definitivamente son hoy día el horizonte de lo educativo.

De acuerdo con las citas planteadas se puede concluir que, para los “infoentusiastas” no admite duda alguna el hecho de que la educación y el discurso pedagógico deben concentrarse y casi unidireccionarse hacia las TICS. Lo anterior ha permitido hacer carrera a algunas hipótesis que se han venido imponiendo con la globalización y las TICS.

31 Brown, 2001, p 17. 32 Idem, p 110. 33

Que gracias a este desarrollo finalmente el mundo encontrará el vehículo para una verdadera democracia y condiciones sociales de mayor justicia; que tenderían a desdibujarse las desigualdades al interior del sistema educativo, ya que su principal motor, la información, está al alcance de todos.

Con semejante panorama no es de extrañar que sumergidos en el optimismo, los planificadores académicos y aún las mismas políticas gubernamentales con respecto a la educación, concentren buena parte de sus estrategias de desarrollo en la gestión, aprendizaje y uso de las TICS en la práctica educativa: En consecuencia la teoría pedagógica debe responder a este nuevo reto; más que hacia los problemas “tradicionales”, hay que orientar lo educativo a la globalización, las TICS y todas sus implicaciones.

El Instituto de Investigación y Pedagogía (IDEP), organismo oficial de la Alcaldía mayor de Bogotá, D.C. promueve su VI congreso internacional con el sugestivo nombre de: “Desafíos de la Investigación en Educación y Pedagogía en la era Global”.35 Probablemente no todos los conferencistas y participantes consideren que ahora todo el discurso pedagógico ha de ser reorientado de acuerdo con los imperativos de la globalización, pero dicho nombre si muestra una tendencia inequívoca: hoy la educación y la pedagogía deben moverse y fundamentarse en la “cibersociedad” globalizada y tecnologizada.

No es entonces simplemente una actitud cautivadora por parte de los “infoentusiastas”; desde múltiples sectores se está incurriendo crecientemente en la globalización, las TICS y la “democratización” de la información, como los elementos centrales del quehacer educativo.

El problema que de inmediato se plantea es: ¿ Tiene pertinencia?, ¿Existen los recursos?, ¿ Es la comunidad Colombiana una comunidad global?. A simple vista pareciera que a todos los interrogantes anteriores debería responderse que sí o que, gracias a las bondades del desarrollo tecnológico, en el corto plazo serán sí.

34 Gates, 1996, p 181.

En el comentario a la obra “Cibersociedad” del profesor Luis Joyanes hecho por el sociólogo Juan González Anleo plantea que “... Dios bendiga su optimismo y lo haga real ...”.36 Ya han transcurrido más de diez años desde que Negroponte, Gates, Joyanes y otros predijeran el advenimiento democratizador de esta nueva era del conocimiento. Se escapa a las posibilidades de este ensayo, analizar si se han cumplido en el caso Europeo y Norteamericano (aunque una somera lectura a los textos críticos de la globalización diría rápidamente que el sí no es tan rotundo).

En el caso de los países en desarrollo y más concretamente en Colombia las cifras no admiten dudas: la globalización no ha traído el bienestar y crecimiento económicos que se suponían y las TICS no son una realidad predominante en las personas ni en el sistema educativo:

• En la última década del sigo XX el número de pobres (personas que viven con menos de dos dólares diarios) aumentó de 2.718 millones a 2.801 millones. Más del 40% de la población mundial.37

• Mientras en los países desarrollados el porcentaje de habitantes usuarios de INTERNET supera el 50%; en América Latina dicha cifra supera escasamente el 10%; en Colombia 8.9%; en África 2.6%. Mundialmente el 13.8% de personas tienen acceso. Cifras del año 2004.38

Se escapa a las posibilidades de este estudio hacer una presentación más detallada de estadísticas que sustenten las afirmaciones anteriores. No obstante, los indicadores del Banco Mundial, por ejemplo, presentan un minucioso análisis al respecto.

Mientras la teoría de los futurólogos va en un sentido, la practica y la realidad económica van en sentido contrario. Más que una “ciberdemocracia” el mundo se acerca peligrosamente a una nueva brecha, la brecha digital. Se conforman cada vez más arraigadamente dos grupos antagónicos (bien sea a nivel de países, sociedades o individuos): los que cuentan con un alto nivel de “cultura” informática.39 y los que no tienen tal posibilidad.

36 Comentario citado en la contraportada de Joyanes, 1997. 37 Stiglitz, 2004, p 30.

Ante semejante panorama es preciso buscar salidas. No se trata de caer en el extremo de considerar que las TICS son negativas para la educación, ni aún la misma globalización. El problema radica es en las políticas y criterios con que sean manejadas. Hasta ahora más que soluciones están agudizando la encrucijada. Para el caso que atañe a este estudio las conclusiones de este capitulo pueden ser las siguientes:

• Para el caso colombiano es muy prematuro centrar en el inmediato futuro, las expectativas del desarrollo educativo en función de las TICS.

• No hay una realidad económica y de infraestructura que aún lo permita.

• Un modelo de desarrollo educativo basado en TICS y en el supuesto de que la comunidad tiene acceso a ellas, es elitista, diferenciador y excluyente.

• Deben buscarse caminos, que trascienden el accionar educativo y tecnológico, a nivel de políticas públicas para democratizar el acceso a las TICS en todos los niveles educativos.

• El desarrollo tecnológico “per se” no garantiza el valor agregado de la tecnología en el desarrollo social, particularmente en la educación. Debe estar inmerso en políticas que lo direccionen a dicho escenario.