1.4 Objetivos de la investigación
CAPÍTULO 2: FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA
2.2 Marco Teórico
2.2.3 La Formación docente
Los docentes deben responder a las necesidades que demanda la sociedad, es por ello que se hace necesario que reciban una formación profesional explicita acerca de los métodos de enseñanza de cualquier disciplina que forme parte del currículo. De la formación que tenga el docente depende los cambios en la educación. Según Ruiz (2001) Toda formación docente incluye generalmente dos etapas:
•Formación inicial
•Formación permanente de perfeccionamiento.
La formación inicial debe contribuir a que los profesores se formen como personas, lleguen a comprender su responsabilidad en el desarrollo de la escuela y adquieran una actitud reflexiva ante la enseñanza. Al igual es también una etapa destinada a proveer a laos futuros profesores de los conocimientos, actitudes,
disposiciones, hábitos, normas, valores y recursos necesarios que le permitan acceder y desarrollar sus funciones dentro de la enseñanza.
La formación permanente es un continuo perfeccionamiento del profesor y requiere que esta formación esté conectada con los continuos procesos de cambio, innovación y desarrollo curricular que se producen en la escuela, sumergida en un proceso de evolución constante que trata de adaptarse y dar una respuesta a la sociedad.
Las facultades de educación brindan a los futuros profesores una formación inicial integral que involucra formación pedagógica, investigativa, cultural, social y humanista, todo ello con el fin de responder a las necesidades de la sociedad, pues son estos
por ello que es de suma importancia que los futuros maestros aprendan a reflexionar sobre su labor, con el fin de generar sus propias creencias.
2.2.3.1 El profesor como profesional reflexivo. Es importante capacitar a los profesores para que sean profesionales reflexivos, lo que implica que su práctica
profesional sea sometida diariamente a una reflexión crítica continuada para clarificar su propia visión del mundo. Cuando se piensa rápidamente o se toman decisiones
espontáneas sobre como se debe actuar, se está reflexionando en acción lo que a la vez da lugar a la aplicación de “teorías en acción” y son estas teorías según Schón (1974, citado por William y Burden,1999) más que el conocimiento o las teorías impuestas desde afuera, las que sustentan la forma personal y única de trabajar que tiene cada profesional.
La reflexión crítica puede fomentarse planteándose varias preguntas como las siguientes:
¿Qué sugieren las prácticas acerca de las ideas, valores y creencias sobre la enseñanza que tiene cada profesor?
¿De dónde provienen estas ideas?
¿Qué prácticas sociales expresan estas ideas? ¿Qué perspectivas de poder encarnan?
¿A qué intereses sirven las prácticas de cada profesor?
¿Qué limita las perspectivas de cada docente de lo que es posible hacer en la enseñanza? (Smyth 1991, citado por William y Burden, 1999)
Los profesores deben ser conscientes de sus creencias y controlar constantemente hasta qué punto sus acciones reflejan esas creencias o tienen que ver con ellas y para ser
un profesor eficaz tiene que mirar hacia adentro y hacia fuera, debe desarrollar el conocimiento de las distintas perspectivas sobre el aprendizaje y fijar sus creencias, pautas y valores. Todo con el fin de formar una identidad concreta del tipo de profesor que quiere ser e intentar producirlo en las actividades diarias, en sus acciones y en sus interacciones dentro del campo del proceso enseñanza- aprendizaje. (William y Burden, 1999).
La construcción de una identidad como profesor ideal implica varias facetas entre las que se encuentran: las creencias que los profesores tiene respecto al aprendizaje, a los alumnos y respecto a si mismos como individuos que asumen el papel del profesor.
2.2.3.2 Las creencias de los profesores. Las creencias que tienen los profesores influyen más que los conocimientos en la forma como planifican las clases, en el tipo de decisiones que toma y en su labor en general. (Pajares 1992, citado por William Burden, 1999).
Creencias respecto a los alumnos. Los profesores pueden tener diferentes
creencias sobre sus alumnos. Según Ronald Meighan,(1990, citado por William Burden, 1999), los profesores tienen al menos siete formas distintas de percibir a los alumnos ellas son: Estudiantes reacios, Receptáculos, Materia prima, Clientes, Compañeros, Exploradores individuales y Exploradores democráticos.
Los tres primeros están fuertemente dominados por el profesor y los restantes suponen la participación creciente activa del alumno.
Creencias respecto al aprendizaje. Sólo se puede ser profesor verdaderamente
eficaz si se tiene claro lo que se entiende por aprendizaje, pues solo así se puede saber que tipo de resultados educativos se quiere que los alumnos obtengan.
Gow y Kember, (1993 citado por WilliamBurden, 1999) sugieren, que la mayoría de enfoques de aprendizaje pueden quedar incluidos bajo una de las siguientes
categorías: un incremento cuantitativo de conocimientos; memorización; la adquisición de datos; procedimientos, etc. que puedan ser retenidos y/o utilizados en la práctica; la abstracción de significado; un proceso interpretativo dirigido a la comprensión de la realidad; alguna forma de cambio personal.
Las tres primeras concepciones pueden agruparse convenientemente bajo el apartado de enfoques reproductivos mientras que las tres siguientes pueden considerarse como basados en el significado. Pero no es apropiado contemplar los enfoques como mutuamente excluyentes ya que varios de los métodos que se utilizan en la enseñanza de idiomas pertenecen a varias categorías.
Por lo anterior un aprendizaje provechoso: es un proceso complejo, produce algún tipo de cambio personal, supone la creación de nuevas interpretaciones que son
relevantes a nivel personal, puede asumir varias formas distintas, está siempre influido por el contexto en el que ocurre, es el resultado de la interacción social principalmente, a menudo es necesario que conlleve la mediación, difiere de un individuo a otro, es un proceso tanto emocional como cognitivo, está íntimamente relacionado con lo que las personas creen de sí mismas, es un proceso que dura toda la vida.
Cada una de estas afirmaciones refleja un aspecto importante del constructivismo social, con un acento añadido a la dimensión afectiva así como a la cognitiva. (William Burden, 1999).
Creencias de los profesores respecto a si mismos. La idea que tiene un profesor
respecto a la enseñanza refleja la idea que tiene de sí mismo, y su comportamiento como profesor refleja su esencia como persona.
Para un profesor que adopta el enfoque humanístico, la enseñanza es
esencialmente una expresión personal del yo. Como afirman Pine y Boy (1977, citado por WilliamBurden, 1999) «Los alumnos sienten la estructura emocional del profesor mucho antes de que sientan el impacto del contenido intelectual que ofrece el profesor». Lo que tiene consecuencias concretas con respecto a la visión que tienen los profesores de sí mismos, pues un profesor que carece de autoestima le resultará imposible construir la autoestima de los demás. Lo que igualmente aplica cuando se trata de transmitir dignidad y respeto. Un profesor que no acepta a sus alumnos como son, no les facilita que se acepten a sí mismos.