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LAS FRASES Y LAS PALABRAS 221 tal cosa Con frecuencia, en estas coordinaciones, el adverbio

no es sustituido por otro ni que ya no es conjunción, sino

adverbio, el cual, a la vez que niega, anticipa expre- sivamente la negación coordinada que vendrá después:

Estos zapatos Ni son buenos Ni cómodos. Si la coordinación de

negaciones se presenta, en la oración, antes del verbo, este esquema ni - ni es el único posible: Ni tú Ni yo somos

capaces de hacerlo; Ni con premios Ni con amenazas lo conseguirán (es inusitado «No tú ni yo...», «No con premios ni con amenazas...»). En muchas ocasiones el ni que precede

al primer elemento coordinado no sustituye al no, sino que es un puro refuerzo expresivo de la coordinación: No ganaron

la copa Ni los rusos NI los alemanes; No lo conseguirán NI con premios NI con amenazas; Estos zapatos NO son Ni buenos

Ni cómodos (sin refuerzo expresivo, hubiéramos dicho: No

ganaron la copa los rusos ni los alemanes; No lo conseguirán con premios ni con amenazas; Estos zapatos no son buenos ni cómodos).

10.1.5. Coordinación con o

Otra conjunción coordinante es o: Esto vale cincuenta O

sesenta pesetas; Con tu ayuda O sin ella, lo haré. También

tiene su variante, u, que se emplea cuando la palabra que la sigue comienza por el fonema /o/: Siete u ocho días he

estado enfermo; No dice si son mujeres U hombres.

La conjunción o (como su variante u) denota «alterna- tiva» entre la noción expuesta antes de ella y la noción que se expresa después. Así como y indica que «las dos» cosas se dan, y ni indica que no se da «ninguna» de las dos cosas, o indica que se da «solo una» de las dos cosas presentadas como posibles y que es preciso excluir la otra (aunque no se sabe cuál). Véanse, para comprobarlo, los cuatro ejemplos de coordinación con o que se acaban de mostrar.

Algunas veces la alternativa va subrayada expresivamente con otro o que se antepone al primer elemento coordinado: O tú o tu hermano tenéis que hacerlo; Me lo entregarán O

esta tarde o mañana. Y se destaca aún más añadiendo bien

en los dos elementos: Me lo entregarán en seguida, O BIEN

esta tarde, O BIEN mañana.

Como la conjunción o indica una necesidad de elegir entre dos nociones, a menudo se aprovecha para añadir a un término dado otro que «se puede elegir» en lugar de él, por ser su equivalente: Siam o Tailandia está en el sudeste de

Asia. Es este un medio de dar, sobre la marcha, una

aclaración que parece conveniente: Los lexicógrafos O

diccionaristas tienen una tarea difícil; Las perras gordas O monedas de diez céntimos han desaparecido. A veces toma la

forma o sea: las perras gordas, O SEA las monedas de diez

céntimos.

10.1.6. Coordinación con pero, sino

La conjunción pero manifiesta «oposición» (no incom- patibilidad) entre las nociones expresadas por los dos ele- mentos coordinados: Vino cansado, PERO contento'. A veces,

con el mismo sentido, se usa aunque (en este caso se da más relieve a la primera noción): Vino contento, AUNQUE

cansado. Cuando las nociones opuestas son incompatibles, de

manera que para afirmar la segunda se niega la primera, se emplea la conjunción sino: No está enfermo, SINO fuerte y

lleno de vida; Esto no es propio de hombres, SINO de bestias; No fue Felipe, SINO Carlos, el que lo deshizo. Si lo que se

niega de la primera noción es que esta exista «sola», la conjunción sino que precede a la segunda expone cómo esta destruye y sustituye aquella «soledad»,

1 En la lengua literaria se usa todavía, con el mismo valor de pero, la conjunción mas: Con sacrificios, MAS con alegría, se lleva a cabo la labor.

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y de esta manera el sentido resultante viene a ser de «añadidura»: No SOLO es tonta, SINO presumida; No SOLO

con dinero, SINO también con valor se puede conseguir el triunfo. (En estos dos ejemplos se expresa con más inten-

sidad, por medio de no solo... sino..., la idea de suma que también podría haber sido expuesta por medio de y: Es tonta Y presumida; Con dinero Y también con valor se puede

conseguir el triunfo.)

10.1.7. Coordinación con así... como (tanto)... como... De una primitiva idea de «equiparación» entre dos nociones se pasa también a la de «suma» o «añadidura» de las mismas en construcciones como estas: Sufre varias

heridas en el brazo derecho, ASÍ COMO diversas contusiones en todo el cuerpo; TANTO mis hermanos COMO yo estamos muy agradecidos; Por este motivo, COMO por los antes expuestos, renuncio al cargo.

10.2. La coordinación de oraciones

10.2.1. Coordinación con y, o, pero, sino Sabemos que con una oración se expone una «tesis» sobre un «tema»; pero, normalmente, el comunicarnos con otra persona no consiste en decir una sola cosa de un determinado «tema», sino en manifestar diversas cosas acerca de este o de varios otros. Con ello, nuestra comu- nicación, en cada caso, no estará hecha de una sola ora- ción, sino de varias, enunciadas en cadena.

El encadenamiento está con frecuencia expresado por medio de conjunciones, algunas de las cuales son las mis-

mas que acabamos de ver en la coordinación de elementos de oración, ya que expresan el mismo tipo de relación.

Así, y, ni denotan «adición»; a lo dicho en la primera oración se agrega lo que se dice en la segunda: Entramos

por una puerta lateral Y no nos vio nadie; No tengo dinero Ni hay quien me lo preste (que también podría ser: Ni tengo dinero Ni hay quien me lo preste).

La conjunción o denota «alternativa»; solo una de las dos oraciones que se dicen puede ser verdad: ¿Fuiste O no fuiste? O yo estoy mal de la vista o aquel es tu hermano.

Con pero se presenta, «además» de un hecho, otro que está de algún modo en desacuerdo con él, pero no lo impide:

La chica se casará, PERO sus padres no irán a la boda. (El

mismo valor tiene la conjunción mas, empleada literariamente: La chica se casará, MAS...)

Sino —casi siempre seguido de que— introduce una se-

gunda oración que nos ofrece un hecho en sustitución del que se niega en la oración primera: No ha vendido el piso, SINO QUE lo ha alquilado. Cuando lo que se niega en la

primera oración no es el hecho, sino que este hecho exista «solo», entonces el sino o sino que viene a denotar que el hecho expuesto a continuación se «añade» al citado. Por ejemplo: No SOLO ha vendido un piso, SINO QUE ha alqui-

lado el otro (forma más expresiva de decir que «ha vendido

un piso y alquilado el otro»).

10.2.2. Coordinación propia de oraciones Pero hay otras conjunciones que no actúan más que uniendo oraciones, nunca palabras o elementos de oración. Estas conjunciones se caracterizan por ir precedidas siempre por un descenso en la entonación y por una pausa bastante marcada, de tal manera que a veces se escribe,

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no una simple coma, sino punto y coma, o incluso punto, después de la primera oración y antes de la conjunción2.

10.2.3. Coordinación con luego, conque, así que La palabra luego (pronunciada átona, a diferencia del

luego —«después»—, adverbio, que es tónico) es una de

estas conjunciones, que denota que la oración que sigue contiene una «consecuencia» de lo dicho antes: Ha llovido, LUEGO estará mojada la calle; o una «deducción»: Está

mojada la calle, LUEGO ha llovido. Las mismas nociones

pueden ser expresadas con las conjunciones conque o así

que: Esto ya está listo, CONQUE (o ASÍ QUE) podemos mar- charnos; Han dado las cuatro, CONQUE (o ASÍ QUE) no pueden tardar ya.

10.2.4. Coordinación con pues, que, ya que, puesto que, porque

Se emplean también en la coordinación las conjunciones

pues, que, ya que, puesto que, denotadoras de «causa»: No insistas, PUES es muy testarudo; No me esperes, QUE hoy llevo otro camino; «¡Antes me desprendiera yo de la piel que de un buen vestido! QUE nada importa tanto como parecer..., y el vestido es lo que antes parece» (Benavente). La conjunción porque, que normalmente introduce proposiciones

adverbiales (como vimos en el capítulo anterior, § 9.3.3), funciona asimismo coordinando dos oraciones cuando entre estas se produce una pausa: No estoy en

1 Esta posibilidad de establecer una pausa larga (la representada grá- ficamente con punto o con punto y coma) antes de la palabra de enlace es característica de la coordinación de oraciones en general. En cambio, no es normal en las proposiciones.

absoluto de acuerdo con lo que ha dicho la radio; PORQUE yo estuve allí y lo vi todo \

10.2.5. Usos especiales de pues A veces, en la lengua hablada se usa pues al comienzo de una oración, después de pausa, sin un sentido determinado, solo con el propósito de enlazarla vagamente con lo dicho antes. Esto ocurre a menudo al iniciar una respuesta: ¿Qué

debemos hacer?, PUES lo que he dicho; —¿Cómo está usted?—

PUES [estoy] un poco mejor. O de exponer una opinión que no coincide con la que se acaba de oír: —Creo que debemos ir. — PUES yo pienso que no. Este uso «vacío» de la conjunción puede ocurrir también después de una proposición puesta al principio de la oración: Como no tengo dinero, PUES me

aguanto; Si tú estás contento con esto, PUES yo también [lo

estoy]; o después de cualquier complemento relativamente

largo antepuesto al verbo: Con la preocupación de la

tardanza de los niños, PUES se me olvidó llamarte. En ninguno

de estos casos existe coor-

3 En un importante artículo de 1978, Rafael Lapesa observa que las coordinaciones de causa son en el fondo subordinaciones (aunque de índole distinta de las que hemos visto en la subordinación adverbial, § 9.3.3). La independencia sintáctica que existe entre los dos enunciados, en una construcción del tipo Ha llovido, porque el suelo está mojado, se debe, no precisamente a que entre ellos exista una coordinación, sino a que ambos están subordinados a un verbo implícito de declaración, interrogación, mandato, voluntad o afecto, representativo del acto lin- güístico de emitir el mensaje con la modalidad correspondiente a cada caso: «[Digo que] ha llovido, porque el suelo está mojado». Se trata, pues, de acuerdo con esta explicación, de dos «cosubordinadas» heterogéneas, con distinta función cada una: de complemento directo, la no causal; de complemento adverbial, la de causa. Ahora bien, la reconocida independencia sintáctica entre los dos enunciados y la ausencia formal del verbo subordinante nos inclina a considerarlos como una modalidad particular de coordinación.