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FUNCIÓN, BLOQUEO Y DISFUNCIONALIDAD DEL SEGMENTO OCULAR

In document 1e.el Cuerpo en La Psicoterapia (página 126-129)

Sus principales funciones son la visión, la audición, el olfato, la percepción, el pensamiento, la representación y el contacto.

Una función energética muy importante de este segmento es además, ligar la energía con la materia: corporeizar la energía21.

El segmento ocular es una zona energética de carga. Es un seg- mento que recibe esencialmente información. El 75% de los estímulos sensoriales que recibe este segmento, y que llegan al cerebro, entra por los ojos. El segmento ocular contiene dos de las principales ventanas con que nos abrimos al mundo: nuestros órganos de visión y nuestros órganos de audición. Los ojos y oídos son un canal funcional esencial para la información y para el contacto, pero además pueden ser una zona importante de entrada de fuentes de peligro, amenaza, terror, violencia y destructividad.

Los ojos y oídos pueden ser invadidos desde nuestros primeros días de vida extrauterina por la energía de un medio ambiente familiar destructivo, de un ecosistema violento, que le causa al organismo extra-uterino espanto, amenaza, insensibilidad.

Por ejemplo, a través de la frialdad o el desentendimiento de la mirada de los adultos hacia el bebé o la ira presente en las voces adultas.

En la clínica vemos, muy a menudo, que los ojos y oídos se en- cuentran funcionalmente en un estado de bloqueo y tensión permanente, como si estuviesen expresando emocionalmente un “no quiero mirar”, “no

20 Para profundizar en esta modalidad singular de lectura corporal recomiendo la con- ferencia de Alexander Lowen, “Opening address on narcissism, sexuality and culture and back to basics” (Selected presentations from the ninth international conference, montebello, Quebec, mayo 1988, jornal Clínico vol. 3, nro. 2, IIbA).

21 Para Reich la vida significa pulsación. Desde la perspectiva bioenergética-orgonómica, vida significa pulsación conjunta de materia y energía que para que pulsen juntas nece- sitan estar ligadas. Esta función en la cual la energía se liga a la masa le corresponde al segmento ocular y la llamamos corporización de la energía. En términos reichianos podríamos decir que el cuerpo comienza a ocurrir en el segmento ocular.

quiero escuchar”, a lo que se agrega muchas veces un estado confusional consecuencia de un “no quiero” o “no puedo entender”.

Es así que en el proceso de acorazamiento de este segmento, los músculos que se encuentran dentro y alrededor de la cavidad ocular y en la base del cráneo, permanecen en tensión constante, impidiendo, al mismo tiempo, enfocarnos en el mundo que nos rodea y abrirnos a la realidad (funciones de focalización y facing).

El núcleo del acorazamiento muscular de este segmento está, en rigor, en el interior de la cabeza, en los pequeños pero potentes músculos que mueven los ojos, los que están detrás de las orejas y en la base del cráneo. Estos músculos se coordinan funcionalmente y vía reflejo con sutiles movimientos oculares, haciendo que el bloqueo en esta zona genere un efecto en la mirada en donde los ojos adquieren una expresión ausente, superficial, vacía, dura, de inmovilidad, que enmascara, por lo general, un temor profundo.

Siguiendo las hipótesis de Federico Navarro desarrolladas en “Biopatías” vamos a constatar que toda clase de visión deficiente es producto (además del componente genético que marca el territorio) de las modalidades de estrés y miedo con que la persona interactuó en su medio ambiente en los primeros años de su desarrollo.

El estrés y el miedo se acumulan en el cuerpo de distintas mane- ras. Una de ellas es tensionando crónicamente determinados grupos de músculos. Siguiendo los principios reichianos, esta tensión muscular crónica va a quedar alojada en el cuerpo y va a tener, generalmente, un correlato emocional, cognitivo y caracterial. Para W. Reich la zona en que está alojada una tensión va a estar relacionada a una función. Porqué se produjo un bloqueo en esa zona y no en otra, es lo que tiene que hipotetizar el analista bioenergético reichiano.

Los desórdenes visuales están relacionados a una tensión excesiva en determinados grupos de músculos extra-oculares (recto superior, oblicuo superior, rectos medios, recto inferior y oblicuo inferior). Usamos estos músculos para mover nuestros globos oculares en dife- rentes direcciones. Originariamente se pensaba que esta era su única función. Pero estos músculos son cien veces más poderosos de lo que precisa esta función. Posteriormente se vio que estos seis músculos sirven como parte del mecanismo de focalización (foco variable), que a su vez está directamente relacionado con lo que miramos, sentimos o pensamos.

Cuando los músculos oblicuos que circundan al ojo como a un cinturón se aprietan, comprimen al globo ocular y éste se alarga pro- duciendo miopía.

Los músculos rectos efectúan sobre cada globo ocular una atrac- ción directa hacia atrás dentro de la cuenca, acortándolo. La tensión excesiva sobre los músculos rectos crea un estado de presbicia.

Las tensiones desiguales sobre los diferentes músculos puede crear un estado de astigmatismo, comprimiendo disparejamente al globo ocular en diferentes direcciones, quitando redondez al globo ocular.

El estado natural de nuestra visión debería ser la claridad. Cuando nos libramos de las tensiones excesivas existentes en nuestra con- ciencia y en nuestro inconciente, la tensión también desaparece en los músculos oculares. Y viceversa, al disminuir la tensión muscular en el segmento ocular, los conflictos y bloqueos mentales tienden a resol- verse. En la medida en que el globo ocular vuelve a su forma natural, la visión clara retorna.

La visión disminuida se produce en una etapa vivida en donde se experimenta un alto estrés en relación a su medio ambiente. Por lo tanto, no se puede ver con claridad. Si esto se prolonga en el tiempo, o si adquiere una intensidad importante, los músculos de los ojos que soportan las tensiones tienden a congelarse, manteniendo al globo ocular en un estado fuera de foco. Los problemas visuales serían equivalentes entonces a grados de ceguera (deseante, emocional, intelectual, etc.). La persona se abstiene así de ver lo que quiere, lo que siente, lo que piensa en un nivel profundo, y el bloqueo ocular aísla, aleja, confunde, empobrece. muchos pacientes ven, en el tra- bajo profundo del Análisis bioenergético Reichiano, que los trastornos oculares comenzaron en períodos de estrés, de shock, de conmoción, y ese proceso se produce muchas veces imprevistamente22. En otros, ese proceso se desarrolla con lentitud (generando una biopatía como el glaucoma, por ejemplo).

Los ojos además de “ventanas del alma” son así, las “puertas” por donde circula la expresión emocional. Es decir, que todos los

22 En cuatro casos clínicos en los que he trabajado y en donde se habían producido desprendimientos de retina (seccionamiento del nervio óptico), sobrevinieron todos en la época en que los pacientes experimentaron un importante shock: el desprendi- miento de retina coincidía con separaciones importantes en un período menor a los seis meses.

sentimientos de tristeza, temor, bronca, placer y alegría, para liberarse plenamente tienen que “salir” por los ojos, para que estos permanezcan abiertos y pulsen saludablemente.

Si bien este segmento de la coraza participa a lo largo de toda la vida de la supresión de la expresión de todas las emociones, los principales bloqueos energéticos, emocionales y funcionales refieren a experiencias infantiles asociadas a las primeras interacciones con el mundo, incluyendo momentos como el parto y la gestación.

Un contacto visual cariñoso, sustentador, con holding, es para un ser humano su primer enraizamiento: un ancla esencial que lo co- necta al mundo. Así como los sonidos y los olores conocidos también contribuyen a dar un marco seguro en un bebé, cuando los canales energéticos permanecen abiertos, el corazón habla con y por los ojos. En el lenguaje corporal de una madre y un recién nacido, en el intenso momento del amamantamiento esto funciona como un “yo te miro y te veo; tu existes”. Es decir, que si falla el contacto ocular en la temprana infancia falla la convalidación, y por lo tanto, la capacidad del sujeto de establecer con el mundo un contacto apropiado mediante el segmento ocular.

Los bloqueos de los segmentos de la coraza pueden dar lugar entonces a:

a) expresiones acorazadas del segmento, b) disfunciones (disociación, esquizofrenia, etc.),

c) biopatías (astigmatismo, miopía, hipermetropía, estrabismo, presbicia, epilepsia, etc.).

EL ABORDAJE TÉCNICO DE LA MIRADA

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