Nuestro cuerpo pasó por fases específicas de desarrollo psi- comotor a las cuales se corresponden posiciones y movimientos particulares.
En el enraizamiento estamos realizando un trabajo psicoterapéu- tico que se relaciona con la postura, por lo tanto estamos hablando de uno de los momentos más importantes de la psicoterapia.
Como lo definía más arriba, el enraizamiento es una fuerza interna, un conjunto de elementos, de herramientas, al mismo tiempo físicas y mentales, ligadas a momentos fundamentales de la vida de una persona. Cuando es utilizado como técnica psicoterapéutica permite desarrollar un trabajo clínico que tiene como objetivo incluir experiencias de recon- tacto básico, que permitan al paciente llegar a sentir su ritmo interno y su propio impulso interior, analizando el modo como se construyó a sí mismo en el pasado, y construyendo nuevos enraizamientos para cambiar la situación existencial y social actual.
En el Análisis bioenergético Reichiano trabajamos desde las tres posturas básicas (de pie, acostado, sentado), desde donde ligeros ajus- tes corporales (posturales) permiten introducir alteraciones profundas
en los ritmos vegetativos, en el tono muscular, en la auto-imagen y en las sensaciones corporales. A partir de experiencias de contacto y de resonancia (tomando en cuenta siempre las reacciones transferenciales y contra-transferenciales) vamos realizando operaciones de “microinge- niería estructural”, buscando descongelar las experiencias vitales.
Pasemos a definir y desarrollar las tres posturas básicas para trabajar en el setting psicoterapéutico desde el Análisis bioenergético Reichiano. Las mismas se corresponden con una forma de enraiza- miento y con una camada germinativa del embrión, con sus respectivos órganos, funciones y sensaciones24:
Diferentes posiciones y funciones del grounding desde la Arqueología del Cuerpo en el Análisis Bioenergético Reichiano
Enraizamiento horizontal (endodermo):
* Está relacionado principalmente al “yo siento”.
* d. boadella lo llama también enraizamiento interno, y lo indica (al igual que g. boyesen) como la fuente desde donde surge la energía curativa.
* Comprende las posiciones acostado de espalda, boca abajo o de costado (fetal).
Desde el punto de vista anatómico-funcional se verifica en estas posturas la participación de varios segmentos musculares.
* En la posición boca arriba se instensifican las sensaciones corporales y se agudiza la percepción.
desde el punto de vista perceptivo-sensorial, la experiencia cor- poral de estar acostado de espaldas es profundamente diferente de la de estar en la posición erecta, sentado o de lado. Cuando se está acostado de espaldas de ojos abiertos se estimula la percepción por el gran campo visual que se abre. Es la posición ideal para el análisis de los propios sentimientos y de las vivencias emotivas. Se corresponde con la capacidad imaginativa (ej.: proyectar sueños, observar el cielo y las estrellas). Simbólicamente representa el límite entre la vida y la muerte. Con los ojos cerrados favorece la ensoñación y tienden a desdibujarse los límites del yo.
desde el punto de vista energético es una posición básica, en la medida en que nos permite ver con precisión dónde la onda de respira- ción es bloqueada y el flujo de energía vital interrumpido. Nos permite ver con mayor facilidad dónde se sitúan las corazas (los grupos de músculos que se resisten al movimiento natural), y los movimientos involuntarios, los movimientos contradictorios y los movimientos espontáneos, que se desarrollan a partir y/o a pesar de la coraza.
En la medida en que es una posición más “abierta” (ya que nues- tra parte frontal del cuerpo es más vulnerable) posibilita una posición de entrega al cuerpo como antítesis del acorazamiento, pero a su vez muestra muy claramente los padrones reactivos. Es decir, permite re- conocer de inmediato dónde el cuerpo pulsa, dónde está el streaming y dónde están las corazas, por lo cual es muy importante en la fase diagnóstica.
* En la posición boca abajo (que exige del empleo de los músculos de los brazos y del cuello para sostener el cuello sobre los antebrazos), el niño aprende a dirigir su mirada para una distancia próxima y a fo- calizarla en una parte del mundo. Este es el punto de partida para el movimiento de gateo y también una fase del desarrollo psicomotor en el pasaje de la posición sentada para la erecta. En el plano psíquico esta posición coincide con la conciencia de sí mismo, que es la capacidad de sentirse. En esta posición se intensifica la sensación de ceder a la gravedad (de entregarse a la tierra), lo que permite recobrar el sentido de centramiento.
* La posición de costado o fetal permite apartarse del contacto con el mundo exterior y desenvuelve una función de “nutrición” interna, entendida como de recarga energética (generación de nuevas energías, por ejemplo, cuando dormimos).
Enraizamiento vertical (mesodermo):
* Está relacionado principalmente al “yo hago”.
* Se corresponde con la posición de toma de tierra (parado, arco invertido, etc.), aunque comprende además otras posiciones (“enraiza- miento aéreo”, cuclillas, etc.).
* Psicoterapéuticamente la postura de pie permite que el pacien- te se desplace y se focalice en el presente (que es donde tiene sus problemas).
* En este enraizamiento asistimos a un aumento del tono y de la actividad muscular, controlado por los neuronios del córtex motor. A este estado neurofisiológico le acompañan en el plano psicológico el comportamiento de exploración del ambiente, de aproximación o apartamiento, de los comportamientos agresivos y de la activación psicomotriz generalizada.
* Consiste en proveer al cuerpo de arraigo por medio del trabajo postural (en general posiciones dináminas que facilitan el flujo de la energía hacia la parte inferior del cuerpo y de los pies). En el Análisis bioenergético loweniano son comunmente llamadas “posiciones de estrés” y tienen el objetivo de liberar catárticamente las emociones bloqueadas y dar la posibilidad al organismo de contener mayor can- tidad de energía.
Enraizamiento simbólico (ectodermo):
* Está relacionado principalmente al “yo pienso”. * Se traduce en la postura de estar sentado.
* Desde el punto de vista psicológico refiere a las funciones simbólicas del lenguaje, de la lógica y de las reglas sociales, que a nivel de la postura de estar sentado, se traducen como la conquista del papel adulto, menos instintivo y más atento a las exigencias del ambiente social
* Como se corresponde analógicamente con el estrato celular ectodérmico del embrión, se encuentra en el límite entre el cuerpo y el mundo exterior.
* Implica el camino piel/cerebro en el cual la experiencia mental emerge de la corporal. Cumple una función de mediador, en la medi-
da en que percibe los datos del mundo exterior y los transmite en un lenguaje neurológico para el cerebro, siendo luego elaborados por medio de un proceso mental complejo y delicado, que se origina en la experiencia del cuerpo.