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TRABAJANDO CON ENRAIZAMIENTO DESDE LA ARQUEOLOGÍA DEL CUERPO 

In document 1e.el Cuerpo en La Psicoterapia (página 107-113)

En la arqueología del cuerpo se trabajan ordenadamente las capas estratificadas de la coraza.

Tal como lo describe manoel brandao:

“Las estructuras corporales del carácter se presentan como estratos geológicos, como capas que superponen estratos históricos: biográficos, perinatales y filogenéticos. Estos se organizan como matrices que modelan patrones de conducta, planos de vida. “Arqueología del cuerpo”, usando diversos instrumentos psicoterapéuticos, busca excavar, revolver e identificar esos planos de formación de las estructuras corporales del carácter. de este modo posibilita la modificación de los planos de vida” 26.

En los trabajos de enraizamiento que se realizan a lo largo de todo el proceso psicoterapéutico, se puede leer en las formas corporales, un diagnóstico pulsátil y expresivo, de cómo el poder y la cultura se inscribieron en los cuerpos, en las tensiones musculares crónicas.

En las posiciones de enraizamiento vertical se mira al paciente desde los pies a la cara y desde el rostro hacia los pies.

Pongamos un ejemplo. En la lectura corporal en la posición del arco invertido dirigimos sensiblemente la atención a observar:

* cómo se sostiene en los pies: ¿tiene los pies planos? ¿los pies están girados hacia adentro? ¿los pies están girados hacia fuera?

25 La arqueología del cuerpo es un concepto y una metodología funcional creado por

manoel brandao y desarrollada desde los soportes conceptuales de la Clínica bioener- gética y de la Psicología Social por quien suscribe. Para profundizar en este dispositivo psicoterapéutico tal cual se desarrolla en el taller de Estudios y Análisis Bioenergético, ver el libro “Arqueología del Cuerpo”, op. cit.

26 manoel brandao, volante de Lotus - Centro de Psicoterapia y Meditación, montevideo, 1992.

¿dónde está el peso en los pies? ¿puede sentir que sus pies se hallan en mayor contacto con el suelo?;

* cómo son sus piernas y qué sienten: ¿son subdesarrolladas? ¿son rígidas e insensibles? ¿los tobillos son débiles? ¿siente en las piernas alguna vibración? ¿cómo las siente? ¿finas y suaves? ¿gruesas y espasmódicas? ¿pudo mantener las rodillas flexionadas y sueltas o las enderezó rígidamente? ¿pudo contener el flujo de excitación en las piernas? ¿puede sentir la capacidad de sus piernas para sostenerlo o, por el contrario, sintió que no lo sostendrían?;

* cómo respira: ¿respira con facilidad o contiene el aliento? ¿la respiración es abdominal? ¿afloja la mandíbula? ¿se permite sonorizar la respiración? ¿siente que el aire llega a la zona genital?;

* cómo se encuentra la pelvis: ¿siente espasticidad en los mús- culos de los glúteos? ¿siente tirantez en la parte inferior de la espalda?, ¿siente los movimientos respiratorios en la pelvis?, etc.

Al comienzo de los trabajos de enraizamiento vertical se puede confrontar una resistencia corporal al pasaje del flujo energético, repre- sentada en forma de dolor. Es importante mostrar desde la identidad funcional, que ese dolor físico quizás implique además un dolor emo- cional. A modo de ejemplo, el dolor en las piernas es equivalente a un dolor en la vida. Es decir, cuanto mayor es el grado de rigidez en las piernas de una persona, menor es su alegría de vivir.

Si una persona tiene buen grado de enraizamiento puede tolerar su propio dolor y pasar a trabajar una camada más profunda27. Es impor- tante no resistirse emocionalmente, pero también tomar en cuenta que las posiciones del enraizamiento vertical no son ejercicios de resistencia física. La primer camada de dolor se corresponde con la rigidez de las piernas y representa simbólicamente un “no”. dicha rigidez cumple con la función antigravitatoria de no dejarnos caer (equivalente a no fallar, no humillarnos, no desmoralizarnos, etc.).

En la medida en que la resistencia y la rigidez van cediendo al trabajo progresivo, sostenido y gradual, la segunda camada que ge- neralmente aparece es la de un fuerte sentimiento de “estar pesado”, de “estar para abajo”. Cuando los pacientes empiezan el trabajo bio-

27 Para un entendimiento bioenergético del dolor ver la conferencia de john Pierrakos

“Dor: a dor que criamos nos outros e a dor que criamos para nós mesmos”, Cadernos

energético de enraizamiento vertical aparece el cansancio de años28. En ese momento es importante intentar seguir el movimiento pulsatorio de contener, expresar y descargar los sentimientos. Si uno para en el cansancio no se completa el movimiento pulsatorio auto-regulador.

La tercera camada que aparece, más profunda y más dolorosa, tiene que ver con las defensas contra la depresión de abandono (tris- teza y bronca). Se tiene la sensación de que nuestras piernas parecen incapaces de continuarnos cargando. Si se logra tomar un contacto profundo con la respiración, el movimiento involuntario y la vibración, el cuerpo comienza a abrirse a la tristeza (sepultada fundamentalmente, en la garganta, en el tórax y en el abdomen), y a la rabia (sepultada en las piernas y en la pelvis).

La camada más profunda a trabajar es la del miedo. miedo de soltarse y de sostenerse sobre sus pies, miedo a quedar solo. En la transición, en el intervalo entre soltarse y sentir que los pies se asientan firmemente sobre la tierra, se experimenta la sensación de caer, con la ansiedad consiguiente29.

En su último libro autobiográfico “Una vida para el cuerpo” Lowen (2007) enfatiza que conectarse a otras personas, mantenerse sexual- mente vivo y con un buen grado de enraizamiento no es un proceso que pueda alcanzarse rápida o fácilmente en la psicoterapia. En la medida en que en la mayoría de las personas los flujos de excitación están restringidos y bloqueados por contracciones musculares crónicas, su capacidad de sentir y de afectarse por las sensaciones están severa- mente limitadas. Agregando que nadie limita o restringe su propia vida a menos que sea imperativo para su sobrevivencia (función del proceso de acorazamiento). de ahí, el miedo a tornar a un sistema más vivo, y por lo tanto, más sensible a las emociones de miedo, amor, rabia, tristeza y/o angustia, desistiendo a usar las defensas del carácter. En

28 Tal como lo plantea Hernán Kesselman, en el caso de los profesionales de la salud, en particular, este cansancio está asociado a las urgencias institucionales, asistenciales y/o formativas en las que terapeutas y pacientes, docentes y estudiantes, formadores y formandos, deshumanizan la relación consigo mismos. Esta situación (derivada de la crisis económica-social) se produce imponiéndose un automaltrato por sobreexigencia, sobrepasando los límites de la propia fatiga y desoyendo los síntomas del estrés. El temor implícito en esta “escena institucional” es que si dejamos de “pedalear”, nos caemos. Y a diferencia de lo que nos sucedía cuando éramos niños, cuando somos adultos si nos caemos nadie nos levanta.

29 junto a estas camadas de dolor, cansancio, tristeza, bronca y miedo, puede además desinhibirse placer a partir de la profundización de la respiración, de las sutiles y/o intensas vibraciones, y de los movimientos involuntarios en las piernas y en el resto del cuerpo.

toda su obra Lowen remarca que el miedo a entregarse a las sensa- ciones, a la vida y al cuerpo es endémico en nuestra cultura narcisista que privilegia los procesos mentales al cuerpo y sus sensaciones, y que tiene una “dirección ascendente” hacia el poder y la riqueza, más que una “dirección descendente” hacia el placer y al amor.

El proceso de enraizarse verticalmente en la arqueología del cuerpo implica, por lo tanto, ayudar a integrar la genitalidad con la pre-genitalidadad (proceso que ayuda a completar la madurez en una dirección claramente “descendente”), aunque este proceso no puede desarrollarse si no se contempla e integra al enraizamiento horizontal y al enraizamiento simbólico.

En el Análisis bioenergético Reichiano30 creemos que el objetivo psicoterapéutico en los trabajos de enraizamiento no hay que limitarlo al nivel mesodérmico (las posturas de estrés, la liberación de energía a través de los músculos), tal cual está particularmente orientado en el Análisis bioenergético loweniano. Es necesario que podamos implicar al cuerpo entero. La obtención de los movimientos involuntarios, los temblores bioenergéticos, las sutiles vibraciones en todo el sistema muscular es una parte importante del trabajo de flexibilización de la coraza muscular. Pero es necesario integrar el trabajo con el enraiza- miento horizontal y simbólico para poder acceder a la coraza visceral (endodérmica) y a la coraza cerebral (ectodérmica cerebral y ectodér- mica cutánea)31.

Para la arqueología del cuerpo, al igual que lo plantea gerda boyesen, el movimiento expresivo de la abreacción emocional parte de las profundidades del cuerpo (en el nivel endodérmico), pasa por los canales expresivos mesodérmicos y se conecta con la memoria (en forma de imágenes, de recuerdos) a nivel ectodérmico32.

El paciente en una psicoterapia corporal bioenergética y reichiana desarrolla un proceso donde tiende a recuperar sensibilidad y redes- cubrir su vitalidad profunda. Los trabajos de enraizamiento vertical permiten que la energía liberada en las profundidades pase a todo el sistema muscular y a todo el nivel mesodérmico. Pero para redescubrir

30 Al igual que otras corrientes neo-reichianas como la biosíntesis, la biodinámica y la biosistémica.

31 Esther Frankel, “Diagnóstico pulsátil”, http://www.biossintese.psc.br/diagnosticoPulsatil. htm.

y recuperar su nivel vital es también muy importante que nada atemo- rice al paciente. Es decir, un paciente estará mucho más fuerte en sus situaciones exteriores cuando no tenga nada que temer de su mundo interior33.

Cuando un paciente redescubre su vitalidad, su bienestar en la independencia y en la seguridad interior de su ritmo interno, ningún peligro podrá sobreponerse a los estímulos interiores. Por lo tanto, es muy importante en las primeras sesiones del proceso psicoterapéutico, y luego de haber realizado un diagnóstico bioenergético estructural, combinar el trabajo de desacorazamiento del enraizamiento vertical (v.g.: posiciones de estrés), con el trabajo de soporte del enraizamiento horizontal (v.g.: trabajo de ritmo interno y de bioenergética suave)34.

En el Análisis bioenergético Reichiano seguimos el axioma clínico de que toda catarsis o abreacción emocional debe ser seguida de una armonización.

Esto no implica que los trabajos de enraizamiento vertical no sirvan para dar soporte y contención en el proceso psicoterapéutico. Por el contrario, cuando un paciente está bloqueado en un proceso primal permanente de descarga, en niveles tan profundos de descar- ga que le es imposible integrarlos, conviene utilizar los ejercicios de enraizamiento.

Tal como lo plantean los analistas reichianos Xavier Serrano y Reolina Cardoso, es conveniente tener cuidado con los pacientes que colocan mucha energía voluntaria en los ejercicios forzando la descarga, por ejemplo, por medio de catarsis histeriformes. Por lo general son personas que tienden a forzar los procesos, con muy poco contacto sensible, con poca o nula capacidad de relajamiento y de abandono, muy preocupados concientemente en el hacer, o en descargar rápida e impulsivamente la carga.

Es importante que el psicoterapeuta tome en cuenta permanen- temente las variables del ritmo interno y de la dimensión temporal del paciente, para no forzar la descarga, desde su propia coraza y su propia

33 david boadella discrimina, en este sentido, el enraizamiento interno del enraizamiento

externo. El primero consiste en nuestro cuerpo físico (hecho de carne y de huesos, vasos

sanguíneos y células nerviosas; es también equivalente al ego jungiano). El segundo consiste en la esencia del cuerpo sutil (la memoria arquetípica, la fuente desde donde surge la energía curativa; equivalente al self jungiano).

34 Eva Reich y Eszter Zornanszky, “Energia vital pela bioenergética suave”: Summus Ed., San Pablo, 1998.

distorsión temporal35. Es necesario que en la sesión se de el tiempo para que el estímulo que parte de la profundidad endodérmica llegue a la conciencia (ectodermo), alcanzando previamente al yo motor y al nivel expresivo (mesodermo).

Si se toman en cuenta estas variables, las corrientes vegetativas –las emociones– siempre van a decir la verdad.

En este proceso el cuerpo del paciente aprende a tornarse conciente de sí mismo y descubre que el psicoterapeuta lo apoya y lo sostiene para que pueda funcionar con su propia auto-regulación. Siempre que se busca el contacto en el Análisis bioenergético Reichiano es para que el paciente recupere una parte propia olvidada, bloqueada, perdida o congelada36.

La psicoterapia se transforma entonces en una manera de ayudar al organismo a ayudarse a sí mismo, y de enraizarse profundamente en su cuerpo.

35 ver los capítulos “Ritmo interno y soportes en el proceso psicoterapéutico” y “La

dimensión temporal en el trabajo clínico”, del libro “Arqueología del Cuerpo” de quien

suscribe, op. cit.

36 Ejemplo: en el trabajo de enraizamiento vertical, en la posición del arco invertido (bend

over), el objetivo está dirigido a la búsqueda del auto-sostén. Recuperar las piernas

para pararse en el mundo como un adulto libre y para sostener sus sentimientos como un adulto vibrante.

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In document 1e.el Cuerpo en La Psicoterapia (página 107-113)