3. Símbolo de una lucha: Movimientos de Liberación Sexual
3.11. Futuro del Movimiento de Personas Transexuales
En un principio el discurso médico había tomado la voz hegemónica en términos de sexualidad. A pesar de sus diferencias, los grupos organizados en relación con lo ‘trans’ manifiestan un acuerdo de partida: tal vez es hora de que “los profesionales” hagan autocrítica, es necesario que se reconozca la necesidad de una alianza y de un asociacionismo más colaborativo. No es tarea de unos cuantos, es un trabajo conjunto de Asociaciones que reivindican un movimiento más incluyente. Es pues, un ejemplo de lo que supondría coordinar a las personas transexuales, con una visión más amplia y menos dicotómica, con debates fuera de modelos que repiten patrones sexistas, aunando experiencia y práctica, aunque parezca que son siempre las mismas y los mismos, quienes activamente producen discursos con la sensación de no poder ser más incluyentes.
Los movimientos reivindicativos tienen las características de ser heterogéneos y con un espectro amplio de posiciones. Por ejemplo,
International Lesbian, Gay, Bisexual, Trans and Intersex Association (ILGA),
hace presión centrada en los derechos humanos, institucionalmente hace lobby en las organizaciones y en los gobiernos, ILGA, ofrece resistencia desarrollando campañas de ámbito solidario, pero que a pesar de reivindicar los derechos identitarios, evade cuestiones como la etnia, el sexo o la clase, produciendo grietas en la comunidad LGBT, que aboga por un discurso más incluyente e interseccional. En el Movimiento de Personas Transexuales y por lo general en todos los movimientos que tengan de base una realidad identitaria, es presumible que la identidad individual de cada participante tenga
un objetivo estratégico, posicionando a la persona en debates de índole personal, olvidando el sentido de universalidad de la identidad transexual, por eso no es de extrañar que muchas personas transexuales encuentren en las redes sociales la opción más cercana a la proyección de una identidad colectiva más próxima a su propia experiencia personal.
En la histórica de los Movimientos de Liberación Sexual, vemos como los hombres gays blancos del norte, eran los protagonistas principales de dicha liberación, la imagen de supremacía ha cambiado, las mujeres lesbianas,
bolleras, han ganado terreno y visibilidad, las personas bisexuales y las
personas transexuales, transgénero y travestis, están ocupado un papel relevante. Han conseguido que se abran espacios con intereses comunes; sin embargo, existe el peligro de que las alianzas entre el colectivo LGBT se fragmenten y se produzca una diáspora identitaria que disemine la conquista de los derechos y no transforme la sociedad. Una advertencia se va extendiendo en el movimiento: una mirada al sur podría dar una bocanada de aire fresco, es posible que sea hora de no sólo mirar en otra dirección, sino escuchar atentamente, es probable dejar la mirada etnocentrista y acercarse más al sur, a las formas de ser social y políticamente LGBT en el otro punto cardinal. No es baladí, que sea en dos países de América Latina, Argentina (2012) y más recientemente en Colombia (2015), donde existan leyes pioneras que no patologizan la transexualidad, como desarrollaremos más adelante en apartado de la “Construcción jurídica, legal y normativa de la transexualidad”.
La realidad legal del colectivo y la realidad social no van siempre de la mano. A pesar de los avances en materia legal y en la construcción del Movimiento Asociativo de Personas Transexuales en España, a la sociedad aún le queda mucho por emprender en términos de orden sexual y en materia de género. “El debate transexual existe porque la transexualidad existe” (Espejo, 2009, p. 173). El Movimiento de Personas Transexuales es muy diverso, con una amplia gama de discursos con tendencia a la apertura y a integrar siempre nuevos discursos. Afirma Miquel Missé que desde Barcelona se viene trabajando en la complejidad del activismo trans, que no sólo enriquece, sino que ha servido de referente en España, para que nuevos movimientos busquen alianzas y se creen nuevas estrategias de reivindicación. Existen tensiones que pueden ser aprovechadas y que determinarán el curso
de los nuevos movimientos con estrategias de inclusión y alianzas con otros movimientos.
No podíamos terminar este apartado sin mencionar que “[...] la perpetuación de las relaciones de fuerza materiales y simbólicas que se ejercen desde instancias como la Iglesia, la Escuela o el Estado [...]” (Bourdieu, 2000), han quedado fuera del reconocimiento respecto al papel de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), que han supuesto una herramienta de acción y organización, creando incluso un marco simbólico en la transmisión de la cultura LGBT. Redes sociales, blogs, foros… Las/os jóvenes han encontrado en las TIC un refugio en el que son protagonistas principales, donde pueden mostrar su identidad tal cual, sin temor a ser juzgadas/os.
No es tarea de esta Tesis hacer un directorio con todas las asociaciones que trabajan con las personas transexuales en España, sin embargo, rescatamos el trabajo que muchas de ellas han desarrollado: algunas pueden o no tener página web, otras trabajan desde el blog, otras han desaparecido, porque como ocurre en cualquier tipo de asociacionismo, no es fácil conseguir la participación activa en el tiempo; otras son de reciente creación, ya sea por reivindicación o por ocio, deporte o por la inclusión de las familias. Veamos cómo se han ido construyendo en el tiempo a lo largo y ancho del territorio español.
Puede pensarse que hoy en día los grupos de activistas están disueltos o en declive, con un sentimiento triunfalista por haber conseguido el matrimonio igualitario -paradigma de la institución heteropatriarcal por excelencia- y la ley de rectificación registral para las personas transexuales, puede que sean las/os más jóvenes quienes reconduzcan el discurso de los nuevos movimientos de personas transexuales. Lo cierto, es que allá donde exista una persona que es censurada, excluida, segregada, vejada o asesinada por “ser”, será necesaria la unión y fuerza de personas del colectivo LGBTIQ, de familias, simpatizantes, investigadoras/es y la sociedad en general para que esto no ocurra.
En la actualidad las teorías hacen especial hincapié en la llamada “construcción social de la subjetividad”, es decir, un análisis y una deconstrucción del concepto ‘sujeto mujer’, teniendo en cuenta el mundo global, post colonial, post industrial, sin obviar a las nuevas tecnologías.
Muchas de estas teorías forman parte de la teoría queer, el ciberfeminsimo o el feminismo del postcolonialismo. Por eso no es de extrañar que no se hable de feminismo, sino de múltiples feminismos, dado que todos y cada uno de ellos conviven en la actualidad. Para Isabel Holgado: “El feminismo no es monopolio de ningún grupo, pertenece a todas porque lo construimos entre todas: cada una desde su posición, con sus herramientas, pero todas las mujeres nos enfrentamos a las desigualdades y tratamos de transformar nuestra realidad reflexivamente” (Holgado, 2008, p. 10). Desde los Movimientos de Personas Transexuales se habla de “autodeterminación”; es posible que el término pueda ampliar las miras para contextualizar el veredicto de forma individual… esta sugerencia es muy pertinente a la hora de hablar de personas que siguen siendo intensamente señaladas en la sociedad. “La ausencia de lo públicamente reconocido y la negación de cualquier subjetividad disidente es un elemento tan tradicional del régimen de la representación, que ya no constituye el factor de colapso más violento” (Llamas, 1997, p. 54).