2. Representaciones de diversidad en la mitología, historia y otras culturas
2.10. Separación entre: travestismo y transexualidad
Harry Benjamin, médico, endocrinólogo y sexólogo alemán se marcha a Estados Unidos, antes de la Primera Guerra Mundial (1914). En el año 1915, empieza en Nueva York sus prácticas médicas particulares, luego viaja en San Francisco y en 1948 conoce (al igual que Hirschfeld) a Alfred Charles Kinsey, con quien pudo avanzar en sus investigaciones, entendiendo rápidamente que había una clara diferencia entre travestismo y transexualidad. En 1966, 136
años después del primer término compatible con el fenómeno de la transexualidad, Harry Benjamin, publica el libro The transsexual phenomenon:
A scientific report on transsexualism and sex conversion in the human male and female, donde define el “transexualismo” como un problema, dado que los
órganos genitales suponen una molestia, contrario a los casos de “travestismo” donde son motivo de gusto y satisfacción placentera, así pudo afirmar, que las personas que tenían este problema sufrían “transexualidad”.
Harry Benjamin da mayor visibilidad a la terminología, y crea los primeros protocolos que servirán de guía para la asistencia sanitaria de personas transexuales, protocolos que como veremos más adelante, se siguen utilizando hoy día, pero que dejan de lado muchas otras formas de expresión transexual. Harry Benjamin, se convierte en pionero de la investigación sobre transexualidad como fenómeno clínico, y con el apoyo de John Money se crea la primera clínica conocida a nivel mundial para el tratamiento de trastornos de identidad de género, en el Hospital de la Universidad John Hopkins. Las investigaciones de Harry Benjamin promovieron que varios investigadores de distintas disciplinas aunaran sus trabajos en el primer libro, titulado
Transsexualism and Sex-Reassignment. En él se recogen los aspectos
psicológicos, sociales, somáticos, clínicos y de orden médico legal de las personas transexuales (Green, Money, 1969). Dada la influencia de sus investigaciones es común que se utilice el nombre de Síndrome de Harry
Benjamin, para designar a las personas transexuales. En 1979, nace The Harry Benjamin International Gender Dysphoria Association (HBIGDA), actualmente
conocida con el nombre: The World Professional Association for Transgender
Health (WPATH). Más adelante describiremos su funcionamiento, dado que es
la asociación pionera y referente, desde donde los diversos países se hacen eco para atender a las personas transexuales en la actualidad.
Robert Stoller, fue un prolijo psicoanalista norteamericano, profesor de psiquiatría cuyos escritos e investigaciones han sido muy conocidos porque agitaron creencias fundamentales del psicoanálisis, dado que afirmaba que el comportamiento sexual, el coqueteo, la seducción, en realidad ocultaban un grado de hostilidad, y que las perversiones sexuales escondían una forma de venganza emocional originadas en la infancia. El libro más destacado de Stoller fue, Sex and Gender, The Development of Masculinity and Femininity,
publicado en 1968, resultado del trabajo de diez años de estudio de casos. En él hace una descripción sobre el travestismo, la transexualidad y la homosexualidad. Siete años más tarde, publica el segundo volumen Sex and
Gender: The Transsexual Experiment en 1975, dado que sin pretenderlo el
autor encontró nuevos temas subyacentes en los datos, que en un principio parecían aislados sobre la feminidad y la masculinidad.
El trabajo de Stoller fue continuo y extenso, decía que sus estudios no eran definitivos, sus hallazgos fueron un descubrimiento en la materia, un avance, pero sabía que no constituirían algo estático. Durante varios años se centró en los padres y madres de niñas y niños con trastorno de género, en la biología de las personas intersexuales y las personas transexuales, y en las perversiones sexuales. Stoller, entiende que su trabajo no es de laboratorio; con su recogida de datos unifica criterios para averiguar qué es lo que pasa en la psique, hasta donde le permite el psicoanálisis, con el objetivo de analizar las diferencias que existen en la feminidad y la masculinidad.
Para tratar de entender el origen y la naturaleza de dichas diferencias, el autor considera que el psicoanálisis, como método de terapia que tiene por principio el análisis retrospectivo de las causas afectivas y morales, que diagnostican el padecimiento y dan gran relevancia a los impulsos reprimidos que se alojan en el subconsciente, no puede dar todas las respuestas. El autor considera que la feminidad y la masculinidad son el resultado de varias interacciones de la biología, del aprendizaje y del psicoanálisis; si sólo se interpretan los datos de un solo campo, la investigación no puede arrojar resultados fiables ni reales, además de las distintas fricciones que pueden causar las discrepancias entre las disciplinas analizadas, por ende, aboga por hacer una síntesis de lo que es demostrable o no en cada campo, para obtener un resultado lo más cercano posible.
Robert Stoller introduce la terminología “identidad de género”, para explicar el sentimiento que tiene una persona de pertenecer e identificarse como mujer u hombre, por ende Stoller va más allá y se acerca cada vez más a la definición de “transexualidad” afirmando que se trata de un desorden de la “identidad de género”, allanando el camino de lo que hoy conocemos como “disforia de género”, que describe el malestar e incomodidad que padecen las personas que tienen incongruencia entre su sexo biológico y su sexo sentido.
Al separar el sexo del género en su libro, Stoller presenta al sexo en función de la biología (anatomía y fisiología), y al género como social y aprendido, definiéndolo como el sentimiento íntimo que expresa feminidad y/o masculinidad en cada persona, desde edades muy tempranas de la infancia. Para el autor, la modificación del cuerpo es la única solución al desorden que padecen las personas transexuales.
John Money, médico y psicólogo neozelandés, especializado en sexología viajó a Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Su cercanía con Harry Benjamin fue concluyente en su tesis de identidad de género y el tratamiento hormonal y quirúrgico de las personas transexuales. Las investigaciones de Money al campo del desarrollo de la sexualidad humana supusieron un gran avance en el terreno de la transexualidad.
Estados Unidos ocupó un papel importante, dado que fue en ese país donde se dinamizaron los discursos médicos en torno a la transexualidad, las primera intervenciones quirúrgicas en el año 1917, la publicación de
Psychopathia Transexualis de (Cauldwell, 1949), el libro The transsexual phenomenon: A scientific report on transsexualism and sex conversion in the human male and female de (Benjamin, 1966), Sex and Gender: The Development of Masculinity and Femininity (Stoller, 1968), Transsexualism and Sex-Reassignment de (Green R. y Money J. 1969). En un principio con sus
trabajos, los autores afirmaban que eran necesarias las intervenciones quirúrgicas en el cuerpo como única solución, para resolver el malestar en las personas transexuales.
El término inglés Gender (Género) cobra fuerza entre estos especialistas. Fue John Money quien empieza a utilizarlo, para designar el referente psicológico que los individuos tenían para sentirse y comportarse como mujeres u hombres. Inició la dicotomía sexo/género en el discurso médico, para explicar de este modo la inadecuación que puede tener una persona entre el sexo biológico y el género sentido, en los casos de personas transexuales. Para Money, todas las personas al nacer eran neutras sexualmente, y el desarrollo de las identidades sexuales tenía lugar en la infancia a partir de los genitales externos. Según el autor, el género forma parte del aprendizaje que se fijaba entre los dieciocho meses y los dos años de vida.
Recordemos que Money empezó sus estudios con casos de personas intersexuales, antes llamados hermafroditas (Money, Hampson y Hampson, 1955). En el artículo publicado en el Boletín de la Hopkins Hospital en 1955
“Hermaphroditism, gender and precocity in hyperadrenocorticism: psychologic
findings”, utiliza el término Gender Rol (Rol de Género), para denotar la forma de expresión social que tienen las personas de manifestar, tanto a los demás como a sí mismas, si son niñas o niños en la infancia, y si son mujeres u hombres en la edad adulta, por ello estaba convencido de que si un recién nacido presentaba una genitalidad confusa, lo más apropiado era la cirugía, y que luego fuera educada o educado con el rol de género acorde con la cirugía. Money concluyó con su equipo de la Universidad Johns Hopkins, que ni hormonas ni cromosomas podían determinar el género, sin embargo, el autor se equivocaba, como veremos más adelante, al afirmar que bastaba con realizar la cirugía y que era sólo cuestión de tiempo, aprendizaje y socialización, el que una persona desarrollara su identidad acorde con su genitalidad creada mediante cirugía. La terminología utilizada por Money,
Gender (Género) y Gender Rol (Rol de Género), son muy importantes en el
estudio de la diferenciación sexual y de la transexualidad. Aunque el término
Gender Identity (Identidad de Género), fue desarrollado por Stoller, y el término Rol de Género por Money, están claramente enlazados.
El trabajo conjunto de Money J, Hampson J. G. y Hampson J. L. “Hermaphroditism: Recommendations concerning assignment of sex, change of sex, and psychologic management” (1955) y el libro de Robert Stoller, Sex and
Gender: The Development of Masculinity and Femininity (1968), ayudaron a
demostrar la importancia que tiene la cultura en la construcción social del individuo. Otros autores como Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, afirmó que a partir de la naturaleza sexuada era posible comprender como funciona la psique humana; Freud, refiere al desarrollo psicosexual, basando la diferencia en “el objeto fálico”, como motor para comprender el desarrollo social de mujeres y hombres (Money, 1968).
El caso más conocido y polémico de John Money, fue el John/Joan. Historia documentada en el libro (1974): Man & woman, boy & girl: the
differentiation and dimorphism of gender identity from conception to maturity.
hecho, fue muy influyente en las corrientes de la época, con el tiempo se pudo descubrir que las afirmaciones tan contundentes del autor, en torno a que un niño biológico educado como niña podría convertirse y sentir como tal, distaban totalmente de la realidad que vivió Bruce Reimer, protagonista del caso John / Joan.
Se trataba de unos gemelos Bruce y Brian Reimer, que nacieron el 22 de agosto de 1965 en Winnipeg (Canadá). Así lo describe Money: “Lo extremadamente insólito en este caso de reasignación de sexo en la lactancia, reside en el hecho de que el niño nació como varón y gemelo monocigoto, sin ninguna malformación genital y sin ambigüedad sexual alguna. La idea de una reasignación de sexo jamás se habría planteado a no ser por un error quirúrgico cometido a la edad de siete meses, al ser extirpado el pene de la pared abdominal. Tal accidente tuvo lugar al practicarse una circuncisión mediante termo-cauterización, la corriente eléctrica era demasiado potente y quemó todo el pene, que se necrosó y desprendió” (Money, J., Ehrhardt, A. 1982, p. 121).
Ante tal error la madre y el padre de Bruce buscan ayuda para su hijo, van a la consulta de Money en la Unidad de Investigación Psicohormonal del Hospital John Hopkins, quien les sugiere que el niño sea reasignado mediante tratamiento hormonal y educación, para convertir al niño en niña, dado que no tenía pene. Le suministraron estrógenos para provocar el crecimiento del pecho, le sugirieron a la madre que vistiera y enseñara a Bruce a ser niña, para lo cual le designaron el nombre de Brenda. El médico y psicólogo, intentó que se le implantara una vagina a través de cirugía, sin embargo, la familia no se encontraba conforme con el tratamiento y decide abandonar todo el proceso, dado que el niño rechaza y tiene fuertes crisis cada vez que debe visitar a Money. En 1980, Bruce conoce la verdad de su historia y asume vivir su rol de hombre para lo cual adopta el nombre de David Reimer. En 1997 se somete a tratamientos para revertir el proceso, se inyecta testosterona, se hace una mastectomía doble y dos operaciones de faloplastia (reconstrucción estética de los genitales masculinos externos: pene y testículos), se casa y asume ser el padrastro de los tres hijos de su esposa. Este mismo año cuenta su historia a Milton Diamond un sexólogo, nacido en Nueva York (1934), que le persuade para que cuente su historia, y evitar casos como el suyo. Milton Diamond
constató que David Reimer jamás se identificó como niña, ni como mujer. En 2002 muere su hermano Brian por sobredosis de antidepresivos; esto, sumado a la poca relación con sus padres, la falta de empleo y el divorcio de su mujer Jane, desencadena en David el deseo de quitarse la vida, lo que ocurre el 5 de mayo de 2004, cuando se dispara en la cabeza dentro de su coche.
La historia de David Reimer, fue contada en el documental que La BBC Horizonte, realizó en 2000 con el título: “Dr. Money and de boy with no penis”, donde recogen el testimonio de la madre, el padre, el hermano, la esposa y del propio David. En el documental los dos hermanos cuentan en primera persona que Money durante su infancia les hizo fotografías y preguntas que les resultaban degradantes. También aparece Richard Green, alumno de Money que justifica, que él habría hecho las mismas preguntas y que las fotografías de las que no hay prueba más que el testimonio de los hermanos, son producto de lo que él denomina “falsas memorias o síndrome de falsa memoria”, que es el resultado del recuerdo sexual de años anteriores.
A partir de esta época se inicia un debate terminológico y filosófico que llega a nuestros días, y que aún hoy no se puede dar por concluido: los polos conceptuales sexo-género, naturaleza-cultura reflejan la tensión a la hora de analizar la relación entre los sexos. Con la creación del sistema sexo-género, se estudian las formas de relación de las mujeres y los hombres instauradas en una sociedad, y las distintas jerarquías de poder.
La psicología fue la primera disciplina encargada de explicar el fenómeno de la transexualidad. La evolución en las cirugías, el progreso de la endocrinología, las terapias hormonales, sirvieron de garantía para que Stoller realizara un protocolo para reasignar única y exclusivamente a las personas que él denominó “el verdadero transexual”, a fin de evitar casos fallidos como el de John / Joan.
Como hemos ido viendo, los términos empleados, las formas de nombrar, resultan muy importantes a la hora de poder designar uno u otro significado. Aunque Money (1955) y Stoller (1968) utilizaron en sus investigaciones el término “Género”, antes que ellos la escritora, profesora y filósofa francesa Simone De Beauvoir ya lo había mencionado en su obra más difundida, El
segundo sexo (1949). En él, Beauvoir hace una declaración revolucionaria para
serlo”. Con sus propuestas Beauvoir se convierte en pionera de los “estudios de género”3 y del “feminismo”, dado que hace un estudio de la identidad de las mujeres y de la diferencia sexual, desde diversas disciplinas como la psicología, la antropología, la historia y la biología.
En el año 1973, The American Psychological Association (APA)4, modifica de sus clasificaciones en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos
Mentales (DSM) la homosexualidad como trastorno, y ese mismo año Norman
Fisk recomienda utilizar el término “Disforia de Género” para describir la ansiedad asociada a la disonancia u oposición entre la identidad sexual y el sexo asignado al nacer. En 1975, en Ámsterdam, se crea la Clínica de Genero, para el seguimiento y tratamiento de personas transexuales, con tal éxito que para el año 1982, el sistema sanitario holandés, incluyó en sus prestaciones el costo de las terapias necesarias para la reasignación sexual. Louis Gooren (1943), médico endocrinólogo de los Países Bajos y fundador de la clínica de género en el Hospital de la Universidad Libre ha sido reconocido como el primer catedrático especializado en Transexualidad. Estudió con John Money en 1976, en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore. En 1988 fue Profesor de endocrinología en la cátedra especial de Transexualidad de la Universidad Libre de Ámsterdam, precursor en el estudio de los orígenes biológicos de la transexualidad. En la actualidad Jos Megens, es el Coordinador de la Unidad de Genero del centro médico de la Universidad de Ámsterdam, a quien pudimos escuchar presentando “la historia presente y futuro de las personas transgénero en Holanda”, en las III Jornadas sobre transexualidad masculina que se desarrollaron del 1 al 3 de mayo de 2015, en la Universidad Autónoma de Madrid, en la Facultad de Medicina, organizadas por la Asociación “El Hombre Transexual”.
3 Asistimos al 4 Workshop Internacional de Investigación, “Representaciones de nuevas
masculinidades por la igualdad, el 15 y 16 de abril de 2013 (20 horas) y al 5 Workshop Internacional de Investigación, “Representaciones de género, violencia y educación”, el 25, 26 y 27 de abril de 2014 (20 horas), organizados por el Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad y el “Seminario Interuniversitario Permanente de Investigación Género, Estética y Cultura Audiovisual (GECA), con la dirección de Francisco A. Zurian, en la Universidad Complutense de Madrid. En éstos encuentros internacionales se pueden conocer los resultados de las últimas investigaciones y exponer las principales líneas de actuación sobre estudios de género, sobre nuevas masculinidades y estudios LGBTIQ.
En el contexto español nos encontramos con Aurelio Usón Calvo: “El haber operado en España durante un periodo de 16 años consecutivos (1984- 2000) a 90 transexuales masculinos y a 16 transexuales femeninos representó para mí como si le hubiera echado un pulso a la “madrastra naturaleza” en rehacer lo que ella hizo mal. Ahora bien, retrospectivamente pienso que fui muy valiente y recibí críticas de todo tipo por ser el primer médico español y catedrático de Urología en realizar un cambio de sexo completo de hombre a mujer en 1984 en la clínica Ruber de Madrid” (Usón, 2009, p. 23).
Coincidimos con Vern Bullough Leroy (1928-2006), historiador y sexólogo estadounidense, quien afirma en “La transexualidad en la historia (en el libro que compiló José Antonio Nieto: Transexualidad, Transgenerismo y Cultura.
Antropología, identidad y género): “A pesar de la aparición tardía de una
definición del fenómeno, es importante intentar encuadrarlo en una perspectiva a más larga distancia, y esta es la tarea del historiador” (Bullough, 1998, p. 63). Aunque las intervenciones quirúrgicas se empezaron a hacer después de iniciado el siglo XX, el trabajo de recopilación de casos resulta complejo, dado que no todas ni todos los protagonistas querían dejar constancia de la reasignación.
Dolores Juliano, docente e investigadora de la Universidad de Barcelona, transita un recorrido por la ‘construcción’ social de cuerpo y sexo, en un diálogo con la biología y la historia, con el tratamiento por estas disciplinas de estos asuntos. “La creencia en la diferencia dicotómica y excluyente de los sexos está tan insertada en nuestro imaginario, que nos parece la consecuencia de un determinismo biológico, una descripción de la naturaleza de las cosas, más que una construcción cultural” (Juliano, 2010, p. 151). La diferencia se naturaliza tanto desde una perspectiva física (pertenencia de las personas a un sexo) como social (asignación de conductas diferentes); sin embargo, y a pesar de esa aparente evidencia, encontramos múltiples casos “intermedios” o “ambiguos”. La combinación cromosómica sirve para determinar el sexo desde la biología: dos cromosomas X significa ‘mujer’, combinación XY ‘hombre’; el principio definidor femenino, X, es compartido. Pero también existen personas XXY o XYY, también XXX… se observan distintas combinaciones cromosómicas; aunque alguna de ellas puedan ser consideradas ‘patológicas’,
existe y sobreviven, por lo que “plantean problemas clasificatorios”… y añadimos, por nuestra parte, también etiológicos y metafísicos.