SOLIDAGO V. 3, Sulphur 30 y 200, Tabacum 30, Thlaspi bursa pastoris 6.
GELSEMIUM 30, IGNATIA AMARA 30.
Los temblores pueden ser de origen emocional o tóxico. Pueden coexistir con una enfermedad orgánica: enfermedad de Basedow, esclerosis en placas o enfermedad de Parkinson.
GELSEMIUM. En Gelsemium se encuentra temblor de los labios, lengua, mentón, manos y piernas, este temblor aparece o se exagera bruscamente "a la menor emoción". El enfermo tiene miedo de hablar, se pone rojo, congestionado y sobre todo se queja "de debilidad exagerada"; un susto, una mala noticia, no sólo provocan los temblores, sino también "diarrea" e "insomnio". El sujeto de Gelsemium es a la vez un emotivo y deprimido y el remedio está indicado también en todos los estados emocionales, igualmente en el miedo que en las afecciones orgánicas, temblor senil o enfermedad de Parkinson. ARGENTUM NITRICUM. El enfermo de Argentum nitr. es ante todo un desequilibrado. "Pierde el equilibrio", y presenta siempre "inestabilidad" estando de pie e "inseguridad" en la marcha. "Debilidad de las piernas con temblores" es una característica del remedio que puede exagerarse en el momento de una emoción. Es así que el enfermo presenta "diarrea emotiva" en el momento de pasar un examen o dirigirse a una reunión.
IGNATIA AMARA. Ignatia amara siempre está indicado en los hipernerviosos. El temblor de Ignatia amara se manifiesta sobre todo en los miembros, después de un susto o un disgusto, bajo la forma de "sacudidas espasmódicas". El "espasmo del párpado" aparece a menudo como una forma de nerviosidad que corresponde a Ignatia amara. No olvidar el "carácter paradójico" de todas las manifestaciones del sujeto que son: humor inestable e intolerancia a los olores y al tabaco. B) TEMBLORES DE ORIGEN TÓXICO
ARTEMISIA ABSINTHIUM. Artemisia ab. presenta temblores por todo el cuerpo, pero sobre todo de "la lengua" y también "de los músculos faciales" que se traducen por muecas. Estos temblores pueden existir en una forma crónica, pueden aparecer o acentuarse bruscamente y preceder a crisis de epilepsia.
AGARICUS MUSCARIUS. Los temblores de Agaricus mus. se observan sobre todo en los alcohólicos, se pueden acompañar de agrietamiento y movimientos espasmódicos a nivel de los ojos, párpados y músculos faciales (corea). El enfermo tiene "movimientos torpes" de las manos y deja caer los objetos, su marcha es incierta, y "tropieza al andar". ARSENICUM ALBUM. El enfermo de Arsenicum alb. presenta temblor crónico de los miembros, brazos y piernas, que se observa generalmente en los alcohólicos. Arsenicum alb. no está solamente indicado para los temblores sino que también para la "debilidad intensa" que presenta el enfermo y su "agitación", así como para los trastornos lesionales, hepáticos y renales concomitantes.
COFFEA CRUDA. Este remedio debe mencionarse en razón de su hiperexcitabilidad nerviosa, con insomnio y aflujo de pensamientos e ideas fijas con "temblores de las extremidades" y "movimientos coreiformes".
Absinthium, Agaricus musc., Arsenicum alb. y Coffea crud. son igualmente indicados en los alcohólicos. C) TEMBLORES EN LAS ENFERMEDADES ORGÁNICAS
Los remedios serán diferentes según la enfermedad comprobada:
Arteriosclerosis: Baryta carb., Gelsemium y Phosphorus. Bocio exoftálmico: lodum, Lycopus virg., Spigelia y Spongia. Esclerosis en placas: Argentum nitr., Lathyrus sat., Phosphorus y Tarentula. Enfermedad de Parkinson: Gelsemium, Manganum acet., Mercurius sol. y Zincum met.
TUBERCULOSIS
Con el descubrimiento de Koch y la influencia de Pasteur en el campo de la terapéutica, se originó la vacunoterapia que en la tuberculosis dio lugar al empleo de las tuberculinas, que, empleadas sin las observaciones y las dosis correspondientes, han sido en la actualidad casi abandonadas. Las operaciones quirúrgicas suelen estar indicadas según el caso, siendo benignas como el neumotórax artificial y corte de bridas, y graves como la toracoplastia y lobectomía. Actualmente el médico administra a los tuberculosos —y también a todos sus enfermos— los numerosos antibióticos que se han descubierto recientemente y que sin cesar "renovados permiten obtener resultados espectaculares y algunas veces casi milagrosos. Pero los resultados obtenidos por la supresión de síntomas que se verifica con extraordinaria rapidez, origina alteraciones funcionales o lesionales irreversibles que algunas veces terminan con la muerte, lo que ha dado lugar a una desilusión en el campo de la terapéutica.
Sueros, tuberculinas y antibióticos son utilizados sin tener en cuenta el "terreno" del sujeto, complejo personal, constitución, temperamento, herencia de sus progenitores, intoxicaciones transmitidas o adquiridas y su estado orgánico y funcional, dando esta terapéutica resultados desastrosos.
El terreno debe estar preparado por medio de un drenaje conveniente a fin de evitar accidentes irreparables y poder administrar los sueros, tuberculinas y antibióticos sin malos resultados deplorables. Es posible que las experimentaciones
de los antibióticos diluidos en el hombre sano se puedan obtener y entonces asociando estas preparaciones a un tratamiento homeopático bien dirigido, en exacta conformidad con las reacciones propias del enfermo, todo peligro será, evitado y el resultado será satisfactorio.
Solamente mencionaré los remedios homeopáticos más frecuentemente indicados en la tuberculosis pulmonar, digestiva y ganglionar, proporcionando sus indicaciones locales características y para un mejor resultado, el médico debe documentarse en los Tratados de Materia Médica Homeopática.
Evocaremos los tres consejos del DR. HAHNEMANN: no administrar dosis masivas y emplear las diluciones elevadas 30 y 200 (4 H ó 7 H); escoger bien el remedio que será determinado por las indicaciones de similitud y, por último, no repetir el remedio hasta no comprobar los efectos de la dosis administrada.